Mostrando entradas con la etiqueta coaching. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coaching. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de octubre de 2008

Hoy, tanto empresarios como deportistas o estudiantes, por ejemplo, pueden contactar a un coach para que los guíe.

El coaching es una disciplina que surgió en la década del 80 como un intento de respuesta a las nuevas problemáticas que enfrentaban directores y gerentes de empresa, que no podían resolver los problemas desde el paradigma de gestión basado en el control y la disciplina organizacional piramidal.

Desde una perspectiva de gestión rígida y autoritaria, la máxima productividad debía ir necesariamente en detrimento de la creatividad, la motivación y la realización personal.

El coaching, entonces, se para en la vereda opuesta. Quienes lo practican consideran que lo importante es intentar generar espacios de comunicación, desarrollo y crecimiento individual para el cumplimiento de objetivos concretos.

Es así como el coach, o el entrenador, es quien, a través de conversaciones planificadas y confidenciales con su interlocutor, oficia de facilitador de esos cambios. "Como coachs hacemos preguntas efectivas y oportunas. Si logramos construir una relación de confianza con el coachee (una suerte de aprendiz), entonces juntos podremos lograr cambios y transformaciones concretas", manifiesta Teresa Genesín, directora del Posgrado en Coaching y Liderazgo de la Universidad de Belgrano.

"El coach no les dice a las personas lo que tienen que hacer", expresa Marcelo Krynski, director de la Consultora Crear Contextos y autor del libro Ver para crear. El coach explora, hace preguntas y ofrece interpretaciones", agrega.

"Es el producto de conocimientos adquiridos a lo largo de la historia del pensamiento, en relación con el desarrollo del potencial de los seres humanos. Para esto hubo aportes de diversas filosofías, métodos, teorías y prácticas", manifiesta Claudia Castellanos, directora de Latincoaching.

La coordinadora del Programa de Coaching para el Liderazgo Efectivo de UADE Senior, Mónica Monetti, explica que a través de un proceso de coaching "se logra desarrollar el auto- liderazgo y el liderazgo, la inteligencia emocional, la comunicación efectiva, la automotivación, la transformación de conductas reactivas en conductas efectivas; se amplía la capacidad negociadora; se optimiza la coordinación de acciones, la administración del tiempo, la toma de decisiones y la gestión efectiva de equipos".

Y, como en la mayoría de los problemas, la clave es hablar. Guido Samelnik, director general de GL Health & Coaching Consulting, expresa que el lenguaje es uno de los puntos más importantes en esta disciplina: "Fundamentalmente somos seres lingüísticos; lo utilizamos como punto de partida para producir los cambios que deseamos en nuestra vida y alcanzar los resultados que nos proponemos".
TendenciasEl coaching, tras los pasos del diálogo y el crecimiento personal

Nació en el mundo de los deportes y después se expandió hacia otras áreas

lanacion.com | Empleos | Domingo 12 de octubre de 2008

jueves, 21 de febrero de 2008

¿Qué es el Coaching Ontológico?

"El ser humano puede realizar una mirada sobre su emocionar, puede reflexionar porque tiene el lenguaje. Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos."
Humberto Maturana

Lo paradójico es definir lo que por su propia esencia es indefinible, ya que podemos decir que el Coaching Ontológico es fundamentalmente cambio, creatividad y aprendizaje, lo que provoca una gran cantidad de definiciones válidas sobre el mismo.

Sabemos que toda definición tiene ventajas e inconvenientes:
Ventaja: Tener un código común para entender de qué hablamos.
Inconveniente: Toda definición rigidiza, estereotipa, cristaliza un significado

Hecha esta salvedad, podemos dar una definición del Coaching Ontológico como:
Una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos, su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar los objetivos que se proponen para sí mismos, para sus empresas y para la sociedad. Uno de los postulados que lo caracterizan es que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que por medio de él se genera la realidad.

El Coaching Ontológico es una dinámica de transformación mediante la cual las personas y organizaciones revisan, desarrollan y optimizan sus formas de estar siendo en el mundo. Se presenta como una conversación que crea una nueva cultura y no como una técnica dentro de la cultura subyacente.

En un proceso de Coaching Ontológico el crecimiento ocurre en el dominio del Ser, a través de un aprendizaje transformacional que cuestiona con respeto los modos tradicionales de percibir e interpretar, donde las personas y los equipos interrumpen sus patrones de conducta y comportamiento habituales, para comenzar a operar con mayor creatividad, protagonismo y proactividad; generando competencias emocionales, del hacer, del pensar y de la comunicación.

El Coaching Ontológico es un proceso fundamentalmente liberador del sufrimiento y de las creencias condicionantes que nos limitan. Nos conecta con nuestros recursos y con nuestra capacidad de intervenir, logrando mayor bienestar y efectividad en el logro de los resultados que nos importan.

El Coaching Ontológico desarrolla la actitud y la aptitud para generar nuevas ideas, para crear nuevas posibilidades, para descubrir nuevos significados, para inventar nuevos caminos, para encontrar nuevas conexiones, ya sea en el nivel individual o en el social. Es poder "soltar" lo seguro-conocido, para iniciar un "viaje" a la región de lo "aún no explorado", para atreverse a diseñar un por-venir acorde a nuestras inquietudes.


"El Coaching Ontológico es una disciplina que nace como un intento de hacernos cargo de las paradojas que tenemos en las organizaciones actuales. Alta efectividad junto a altas dosis de sufrimiento; especialización técnica junto a entornos de trabajo tomados por la desconfianza; altas posibilidades tecnológicas y de recursos para enfrentar el futuro junto a resignación."
Julio Olalla

Orígenes


En los últimos años el aporte de nuevos enfoques científicos como la física cuántica (David Bohm y Fritjof Capra), la biología del conocimiento (Humberto Maturana y Francisco Varela), el pensamiento sistémico (Heinz von Foerster), ciertas corrientes filosóficas (a partir de Heidegger), la lingüística (a partir de Austin), ciertas corrientes psicológica (constructivismo, logoterapia, gestalt), el management moderno (Peter Senge, Stephen Covey) han contribuido al surgimiento de una nueva interpretación del Ser Humano: el Coaching Ontológico.

La palabra "Coaching" significa "Entrenamiento" y viene del ámbito de los deportes donde el coach es el director técnico que le dice a los jugadores cómo lograr una mejor performance. "Ontología" es una parte de la filosofía que se define como la ciencia del ser. O sea, literalmente, coaching ontológico significa entrenamiento en el ser.

El interés y el entusiasmo por llevar el coaching al ámbito personal, profesional y empresarial es algo reciente. Existe, sin embargo, mucha confusión acerca de lo que el coaching ontológico realmente es y cuáles son sus diferencias con respecto al coaching tradicional. Por ejemplo, es común escuchar a la gente hablar del coaching como una palabra que describe un gerenciamiento amistoso, supervisar, intervenir psicológicamente, aconsejar, ser experto en cierto ámbito, etc. El coaching ontológico no es nada de eso.

"Lo que somos se construye en nuestras conversaciones históricas acerca de nosotros mismos, incluyendo las narrativas históricas en las cuales nacemos sin tener conciencia de ello."
Fernando Flores

El coaching ontológico es un paradigma diferente, un contexto distinto para que los objetivos sean logrados, en el ámbito personal o en un trabajo de equipo. El coach ontológico no le dice a las personas lo que tienen que hacer, no presiona, ni aconseja, ni recomienda, sino que explora, hace preguntas, ofrece interpretaciones generativas, desafía respetuosamente sus modelos mentales para desarrollar una nueva mirada que permita el descubrimiento de nuevas acciones y posibilidades; y acompaña en el diseño de acciones que faciliten el acceso a los resultados buscados.

Necesidad de Aprendizaje

"Cuando sólo me preparo para lo que debiera sucederme, no me hallo preparado para lo que me sucede. Nunca."
Antonio Porchia

Los cambios cada vez más acelerados y vertiginosos que están ocurriendo en todo el mundo nos impiden mantenernos estáticos; por lo tanto, necesitamos nuevas formas personales y organizacionales para afrontarlos.

Por ejemplo: cada diez años se duplica la información y los conocimientos generados por la humanidad; al tiempo que cada diez años se vuelve obsoleta una cuarta parte de la información existente. Esto significa que rápidamente se está acumulando información que no podemos conocer, entender ni asimilar, a la vez que gran parte de los conocimientos en los que nos basamos para actuar, ya están perimidos.

"El mundo tiene problemas que no pueden ser resueltos pensando en la forma en que pensábamos cuando los creamos".
Albert Einstein

Actualmente la vida promedio de las empresas en el mundo es de treinta años, e irá decreciendo conforme avance el siglo. Nacerán y morirán vertiginosamente las organizaciones. En el siglo XX, el sistema educativo se ha venido adaptando y mejorando para ser útil a una economía industrial manufacturera, donde han existido trabajos predecibles para ciertos tiempos, que exigían habilidades y aptitudes ya conocidas. La era industrial ha dado paso ya a la "era del servicio", donde las necesidades, los clientes y los mercados cambian a un ritmo impredecible. La economía se ha transformado mucho y nuestros sistemas educativos y administrativos no se han modificado ni un 25%.

Existe una importante paradoja en esta época de la informática: Hay tanta información que ahoga prácticamente a los estudiantes, profesionales y empleados en las organizaciones; sin embargo, parece que cada día estamos menos preparados e informados. La educación que se nos ha impartido está basada en la aptitud para recordar y repetir información, por tanto es una educación que no ha desarrollado las competencias necesarias para desenvolvernos efectivamente en el mundo actual.

"En tiempos de cambio, quienes están dispuestos a aprender heredarán la tierra, mientras que los que creen que ya saben se encontrarán hermosamente equipados para enfrentarse a un mundo que dejó de existir."
Eric Höffer

Las personas necesitamos dominar la habilidad de aprender a aprender; también las organizaciones deben convertirse en entes inteligentes que vayan aprendiendo cada día nuevas formas de ser más competitivas para asegurar su permanencia en la vida económica del mundo globalizado en el que operamos.

Un paso fundamental para lo anterior es saber aprender; conocer la forma en que cada ser humano, cada equipo, aprende. Tomar conciencia de cuales son las tendencias y factores que inhiben el aprendizaje y cuales son las tendencias y factores que lo facilitan.

Aprender a aprender significa obtener, adaptar y utilizar procedimientos que otras personas y organizaciones emplean para aprender. Implica una actitud humilde para poder absorber los conocimientos y experiencias que otras personas nos puedan transmitir.

"El aprendizaje no es sólo una manera de incrementar nuestras competencias, nuestra capacidad de acción. Es también una acción en sí misma, que requiere de competencias propias. Hasta ahora, el énfasis estaba puesto en las acciones que se aprendían, pero escasamente en las acciones que aseguran aprendizajes eficaces. Se nos enseña muchas cosas, pero no se nos enseña a "aprender a aprender".
Rafael Echeverría

Aprender a aprender significa también e implica la actitud de desaprender, esto es, la habilidad para "soltar" nuestros modelos mentales usados a través de años y que en ocasiones pueden convertirse en formas obsesivas de hacer las cosas.

Fuente: Cocrear

miércoles, 20 de febrero de 2008

¿Qué es un coach?¿Curro o verdad?

Se encuentra usted harto de seguir indefinidamente estancado año tras año en los mismos problemas, sea con su pareja, con su empleo, con sus ingresos? ¿Se siente hastiado de vivir desorganizado, abrumado, subestimado, desorientado? No es extraño. Su caso forma parte del estado general de la población. Pero, a la vez, ¿desea estrenar una nueva vida? Ya no hace falta esperar. Desde hace casi una década una legión de coachs, o ángeles de la guarda, está llenando el mundo. Comenzaron a crecer en Estados Unidos hace unos diez años y hace poco más de dos que se encuentran extendiéndose por Europa. De hecho, ya existe un compatriota famoso entre los coach, el segoviano José Luis Menéndez, hipnoterapeuta, que ha abierto su oficina en Londres, pero puede atender por Internet a cualquier paisano. Este año, además, pronunciará conferencias en España, además de en Venezuela, Australia y Reino Unido.

¿Qué es un coach? La palabra significa 'entrenador', y de la misma manera que en la clase alta ha crecido mucho la demanda de preparadores individuales para realizar ejercicios físicos, ahora llega el momento de entrenar el espíritu. En principio, el coach puede parecerse a un director espiritual de otros tiempos, pero la diferencia es que el coach no regaña, no pone penitencias ni estimula los remordimientos. No promete además ninguna cosa que no se realice en esta vida y en beneficio general (profesional, económico, sexual) del sujeto. Cabe también la tentación de asimilar el coach a un psicólogo o un terapeuta, pero su labor es incomparablemente más práctica y breve. Su atención no se centra, de otro lado, en personas afectadas por graves problemas psicológicos, sino que, como dice la propaganda, se trata de ayudar a 'gente real' con 'problemas reales' y mediante 'soluciones reales'. Todo normal.


La idea de la realidad, la normalidad, el pragmatismo y la eficiencia en unos días asocia estas ayudas psicológicas a las que se prestan en algunas grandes empresas a empleados con fatiga crónica, descensos de motivación, falta de iniciativas, descenso -en fin- de productividad. Compañías como Arthur Andersen, IBM, General Electric o Motorola, por ejemplo, emplean servicios de coaching regularmente. Personajes de la vida pública tan conocidos como Bill y Hillary Clinton, la actriz mexicana Salma Hayek o el tenista Agassi han recurrido alguna vez a esos servicios.
Un escolta para cada uno
El ejercicio del coaching, también llamado life coach, puesto que entrena para vivir, contó entre sus fundadores con Thomas Leonard, quien asegura que para dentro de cinco años cada uno de nosotros tendrá a su lado un coach, una suerte de escolta al que haremos partícipe de nuestras miserias y él las reprocesará para hacernos grandes.

'Las personas que solicitan un coach', dice Leonard 'están razonablemente ajustadas emocionalmente, tienen familias felices y pueden ser incluso trabajadores de éxito. No necesitan terapeutas ni psiquiatras. Lo que les hace falta es una suerte de alter ego objetivo que escuche lo que le cuenten, ayude a ordenar las prioridades y actúe como un buen guía en las elecciones que se escojan'. Se trata, en fin, de agregar un puntal a la personalidad o compactar el yo en un tiempo en que es fácil la disolución o las disgregaciones.


El negocio de los coach empezó con la demanda de los yuppies y ahora se extiende hasta las amas de casa, los dentistas o los periodistas. Entre las tareas más comunes que desarrolla este nuevo profesional (unos 8.000 actualmente en Estados Unidos y varios cientos en Europa) se encuentra la de mejorar destrezas en la comunicación social, devolver el espíritu de competencia o de lucha, ordenar horarios y dedicaciones, potenciar la ideación, clarificar la mente, devolver la serenidad, corregir conductas o pensamientos negativos, etcétera. El coach, siempre cerca, es como un especialista amigo íntimo. Sólo hay que pagarle la sesión.


Se puede pedir su apoyo directamente en sesiones de 45 minutos o también a través de Internet, con lo cual se gana confortabilidad se ahorra tiempo y dinero en el transporte, se eliminan las dudas sobre qué me pongo para salir. Las sesiones pueden ser, a la vez, mediante el teléfono, y un lote de cuatro conversaciones de 45 minutos, a razón de una por semana, cuesta 200 dólares.


75 dólares al mes por Internet



Luego se puede acudir a Internet para aclarar dudas u obtener un consejo de urgencia, todo ello sin limitación temporal. Sólo si se escoge en exclusiva la comunicación por Internet la tarifa es de 75 dólares mensuales. Libros complementarios para progresar mejor son facilitados por las distintas compañías que desde hace poco proliferan en la Red.


A la consulta en Google, por ejemplo, del término life coach, el buscador responde ahora con un total de 1.390.000 entradas. No se trata por tanto de un fenómeno tan extraño como parece en España, a pesar de existir la web OlaCoach.com, en idioma español.
Pero, ¿se puede, de verdad, confiar en un coach? El coach no posee más título que el expedido por las escuelas de coaching. Algunos pueden ser psicólogos, pero no es un requisito. Se forman como monitores del espíritu con un currículo que se parece a los de los socorristas y no llega al nivel de un fisioterapeuta.


Existen, con todo, cada vez más escuelas y hasta seudouniversidades, como la Coach U, del mismo Thomas Leonard, o la organización titulada Coach Ville, que asegura ser la mayor del mundo, con 9.000 miembros en 70 países.
¿Una revolución, pues, en el trato psicológico de la personalidad posmoderna? ¿Un barato sistema de urgencias para no ser infeliz? ¿Un equipo mecánico en boxes para no dejar de correr y correr?

Fuente: Coaching para tí

domingo, 9 de diciembre de 2007

Al líder nunca pueden verlo vencido y tiene que pensar en positivo."

Para Rodolfo Laduz, presidente de la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching, sólo se puede conformar un equipo cuando los integrantes se alientan y sostienen entre sí.

"Existe equipo cuando a mí me interesa que mi compañero alcance los objetivos. En cambio, si me da lo mismo, no hay grupo", puntualiza.

¿Por qué cuesta tanto trabajar en equipo? "Hay patrones de conducta que no fomentan el trabajo en grupo. Por ejemplo, vivimos en un mundo con alta inseguridad y eso genera que empecemos a cerrarnos y a desconfiar. Pero no solamente me refiero a la inseguridad delictiva, sino también laboral, a tener o no tener trabajo", dice.

"La confianza es la emoción básica para trabajar en equipo. Hoy, las empresas enfrentan varios problemas: la falta de compromiso, de colaboración, de participación y de lealtad. Los grupos con este tipo de problemática se caen", agrega.

Laduz explica que al líder se le pide que dé respuestas y que desarrolle varias actividades al mismo tiempo. "Esto es imposible; por lo tanto, es necesario y fundamental el trabajo en conjunto", concluye.

Emprendimientos

También estuvo presente el arquitecto Alberto Fernández Prieto, presidente de Fernández Prieto & Asociados, empresa dedicada a realizar desarrollos inmobiliarios en la Argentina y el exterior.

"Lo que podemos analizar es que sin trabajo en equipo, en nuestro rubro, no existe ningún emprendimiento viable. La tarea en grupo nos permite desarrollar proyectos de magnitud, en los que interviene gran cantidad de gente, donde cada uno sabe lo que tiene que hacer, apunta hacia un objetivo final, y lo logra especializándose en una parte de ese todo", expresa el arquitecto.

Cuando uno decide emprender una obra de gran escala, hay que tener en cuenta algunos aspectos: repartir las responsabilidades, aprender a dirigir y motivar al grupo de trabajo. "La realización de las obras de gran volumen se logra gracias a la eficiencia de todos", opina.

El profesional diferenció la modalidad de trabajo de los argentinos y los norteamericanos. "En Estados Unidos la formación es más específica y menos general, pero con una cultura de trabajo en equipo. Están muy orientados hacia las tareas en grupo. En cambio, los argentinos tenemos una mejor preparación, pero no estamos acostumbrados a trabajar colectivamente", destaca.
Seminario empresarial
El tema central fue la importancia de generar confianza en los grupos laborales
LANACION.com | Empleos | Domingo 9 de diciembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

Consultoras de recursos humanos.

Cuando llega la hora de buscar trabajo, las preguntas se multiplican: por dónde empezar, cuáles son las alternativas, cómo venderse mejor. Se pueden leer los clasificados de los diarios; buscar en las páginas de Internet de las empresas; cargar el currículum en las bases de datos de una compañía o en algún buscador on line.

Pero hay una opción clave para jóvenes profesionales: contactarse con las consultoras de Recursos Humanos, que tienen como clientes las empresas, y participan de sus búsquedas, capacitaciones y desarrollo profesional.

"La función de una consultora es encontrar profesionales que ayuden a las empresas clientes a agregar valor a su gestión y mantener y desarrollar ventajas competitivas. Nuestros clientes siempre son dos: las empresas que nos contratan y el profesional que estamos buscando", explica Gustavo Eduardo Torres García, presidente de Torres García Soluciones de Búsqueda. "Para lograrlo hay que buscar profesionales que puedan matchear con las expectativas y necesidades de cada empresa", agrega.

Según Juan Matías Ghidini, responsable de Marketing y Nuevos Negocios de Ghidini Rodil y Asociados: "Algunas empresas buscan los mejores promedios; otras prefieren a alguien que se arremangue más, de perfil bajo. Hay distintos perfiles, más agresivo, más alto o más técnico. Si yo fuera un estudiante que buscara trabajo, antes de mandar el currículum a una consultora trataría de averiguar quiénes son sus clientes, y me fijaría si tiene empresas que incluyan programas para jóvenes profesionales."

Una ventaja importante a la hora de optar por una consultora es que tienen como clientes compañías a las que quizá jamás se le ocurriría al postulante enviar su currículum. "A veces hay nombres de grandes empresas que no se conocen, firmas muy importantes cuyas siglas no tienen nada que ver con los productos que ofrecen en venta", afirma Ghidini.

También, servicios

Algunas consultoras se dedican preferentemente a la búsqueda y selección de personal y otras brindan asesoría integral, que incluye capacitación, desarrollo de líderes y evaluaciones. En muchos casos, las consultoras ofrecen los dos tipos de servicios.

Gloria Cassano, directora de Gloria Cassano y Asociados, explica: "Las que realizan selección de personal tienen dos tipos de búsquedas básicas: profesionales ejecutivos, y por otro lado, puestos operativos, administrativos, técnicos. Recomiendo que comiencen a fomentar la relación profesional con las consultoras, y que permanentemente actualicen el CV. Aunque parezca mentira, hay muchos jóvenes que no asisten a una entrevista ya concertada con una consultora sencillamente porque en el medio surgió otra oportunidad. Eso es muy negativo para su imagen, y la relación con la consultora es tan importante como la relación que pueda entablar con una empresa".

Hay dos tipos de postulaciones: las espontáneas, que corresponden a las personas que envían su CV en espera de una llamada, y las específicas, cuando la postulación responde a una búsqueda o aviso. "En el primer caso -afirma Augusto Rinaldi, director de Belise Group- es necesario comunicarse con las 10 consultoras más importantes locales, y si el joven tiene muy buen manejo de inglés, puede apuntar también a las consultoras internacionales, que hacen executive search.

"Un tip fundamental es saber cómo cargar el CV en la website de la consultora elegida. Pero lo ideal es establecer un vínculo personal con ésta y que el joven identifique cuál es la persona que se dedica al área en la que se ha especializado; por ejemplo, finanzas. Hay que ser asertivo en la búsqueda. Uno puede ser reactivo, y sólo esperar a que lo llamen, o también más proactivo y generar una buena cadena de vínculos con las consultoras, sostenida en el tiempo, un networking. No hay que tocar y picar", aclara.
Profesionales
Son una buena oportunidad para encontrar trabajo, ya que a través de ellas se realiza el 60 por ciento de las búsquedas
LANACION.com | Empleos | Domingo 18 de noviembre de 2007

viernes, 16 de noviembre de 2007

Ayudar a los que ayudan.

Nace Coaching Sin Fronteras, la ONG para "ayudar a los que ayudan", tal y como ha expresado su fundador, Borja Milans del Bosch, en el acto de presentación durante las IV Jornadas Profesionales de Coaching en Barcelona.

Con el objetivo de "apoyar el desarrollo y el potencial de las ONG", esta nueva asociación sin ánimo de lucro pretende asistir a las ONG para que desarrollen el potencial de sus equipos en favor de los proyectos que lideran.

Según explicó su presidente, Borja Milans del Bosch, ChSF nace con el espíritu de contribuir "de forma generosa y solidaria" a desarrollar el potencial, autoconocimiento y crecimiento de los trabajadores del Tercer Sector. El nuevo organismo trabajará en todos los ámbitos de actuación de la ONG o fundaciones, "ya que -explicó- las técnicas de coaching se centran en las personas y no dependen del sector".

El 'Coaching Empresarial' es una nueva disciplina inspirada en los grandes 'coach' deportivos que es llevada al ámbito organizacional como una forma de desarrollar altas competencias y producir grandes saltos en el aprendizaje de gerentes y ejecutivos.

sábado, 18 de agosto de 2007

Consejos de un coaching

Lograr que otra persona haga lo que le pedimos que haga es una habilidad muy importante para cualquier ser humano. Esta habilidad no siempre se aprende.
Influencia
Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho. Antoine Saint-Exupery

Las personas están de acuerdo en que sólo hay tres razones por las que una persona no hace lo que se le ha solicitado hacer: - porque no sabe, - porque no puede, o, la última, la que con mayor frecuencia se presenta y la que más afecta, - porque no quiere.

En las situaciones laborales, la principal razón por la que una persona no hace lo que se le pide, es porque no quiere. Esto es, en muchos casos, la persona sabe hacer lo que se le pide y lo puede hacer, pero no quiere hacerlo. Pero lo que más nos sorprende, es que ante este problema, las organizaciones siguen invirtiendo en más programas de capacitación que sólo vuelven a enseñar a las personas a hacer trabajos que ya saben hacer, pero que es evidente que no quieren hacer.

¿Cómo hacer que una persona quiera hacer lo que se le pide? Y es que la palabra clave es “QUIERA”, por que sólo funciona “SI QUIERE”. Por lo contrario, es claro que lo que la gran mayoría de las empresas han hecho ha sido recurrir a técnicas y métodos para “OBLIGAR” a las personas a realizar el comportamiento deseado. Entre otras cosas, se ha amenazado, asustado, gritado, castigado, o inclusive, prometido recompensas. Pero si a pesar de todos los esfuerzos, al final, la persona se sigue negando a hacer lo que se le pide, la única opción contemplada es despedirlo. Aun cuando sí se logra que la persona haga su trabajo, pero lo hace porque ha sido obligado y es en contra de su voluntad, lo hará mal, lo hará de malas, hará todo lo posible para que salga mal, lo hará sólo mientras es observado, y cuando nadie lo vea dejará de hacerlo.

En los últimos años, algunos autores, como Stephen Covey o Ken Blanchard, nos han enseñado que la única manera de conseguir que una organización sea competitiva es lograr que las personas “QUIERAN” comprometerse y aportar su mejor desempeño hacia el logro de los objetivos comunes. Es claro que este compromiso nunca se obtiene a menos que los participantes “QUIERAN” aportarlo.

Hemos incorporado algunas técnicas orientadas a mejorar la Inteligencia Emocional de las personas, ayudándoles a entender y manejar sus propias reacciones y las de aquellos a su alrededor. Esto lo hemos hecho tanto en ambientes laborales como enseñándoles a aplicarlo en su vida personal, con muy buenos resultados. La idea, desde luego, no es nueva. Cuando Abraham Maslow propuso en 1943 su famosa pirámide de las necesidades del ser humano, se destacaba que una vez cubiertas las necesidades básicas fisiológicas y básicas de seguridad, la Aceptación era la necesidad primordial para la existencia de una persona. Sin embargo parece que a lo largo de los años, no hemos aprendido a aplicarlo.
Lo que frecuentemente vemos son personas que no se sienten aceptadas en sus roles laborales. Este efecto no sería tan grave si no fuera por que, con gran frecuencia, esas mismas personas tampoco se sienten aceptadas en sus roles personales. Hablando del tema de la aceptación, recuerdo una frase que le escuche en una ocasión al psicoterapeuta Jorge Bucay, y que el día de hoy parafraseo. Decía que cuando alguien no podía conseguir la aceptación de otra persona, con mucha frecuencia lo que conseguía era su preocupación.
Asegúrense que sus hijos entienden que un determinado comportamiento es inadecuado, pero no se les olvide que es de vital importancia que su hijo entienda que lo aceptan como persona. Recuerden que en caso contrario, ante la falta de aceptación, su hijo buscará su preocupación. Les explicamos que cuando su hijo realizara alguna acción que no aprobaran debían decirle: – Esto que estás haciendo (el comportamiento específico) a mí no me gusta y aquí no lo quiero, (y después de una pequeña pausa) también quiero decirte que sigo estando muy contento de ser tu papá. Inclusive, en muchos casos, las personas reportaron que la relación entre la propia pareja había sido mucho mejor. En este momento “sembramos” una de las ideas puntales de nuestros talleres: - “En todo conflicto entre personas, Tú tienes una parte, y si quieres, puedes ser parte de la solución”
Desde luego, la mera aceptación no garantizaba que se tuvieran relaciones perfectas, pero en todos los casos, este simple hecho permitía lograr avances muy importantes y permitía el acercamiento entre dos personas distanciadas, y la eliminación o reducción de las reacciones defensivas que sólo complicaban los esfuerzos de interrelación.
Las estadísticas recabadas sobre esta materia, indican que cerca de un 70 por ciento de los problemas relacionados con problemas de interrelación en ambientes laborales, como, por ejemplo, el mal manejo de un cliente, tienen que ver con un mal uso de estas habilidades de Inteligencia Emocional
En realidad, es un hecho que la gran mayoría de los problemas que enfrentan las organizaciones tienen más que ver con problemas personales, que con problemas de maquinaria, suministros o del propio proceso. Resulta evidente que, en la mayoría de los casos, los problemas en las organizaciones se dan por que las personas no quieren hacer un trabajo que ya saben hacer y que pueden realizar. Simplemente no quieren hacerlo.

Como trabajar
Primero incorporamos el concepto de aceptación invitando a los participantes a que identificaran si esta necesidad, tan importante, ni siquiera estaba siendo atendida en su círculo más cercano de relaciones – En las relaciones con sus parejas e hijos. Cuando esto era evidente para ellos, les invitábamos a darse cuenta de que seguramente la mayoría de sus problemas, ya fuera con sus subordinados, compañeros o con sus propios jefes, tenía que ver con este mismo principio y se debía a que la otra persona no se sentía aceptada.
Al enfrentar los problemas interrelaciónales que nos referían nuestros clientes, problemas que con anterioridad y muy frecuentemente se habían tratado de resolver con mayor capacitación - aunque no fuera necesaria; con programas de motivación - que resultaban totalmente desmotivantes; o con el despido de la persona – cuando todo lo demás fallaba; nos propusimos ofrecer una alternativa diferente para dar solución a la falta de compromiso de su personal. Nos planteamos una serie de preguntas.
La primera pregunta era: ¿En realidad la causa de los principales problemas dentro de una organización era que las personas no se sentían aceptadas? Para resolver todas estas cuestiones nos sentamos a desarrollar un taller que permitiera resolver la razón de fondo – “¿Qué es lo que es necesario para que una persona quiera hacer su trabajo?” a partir de esta idea generamos el primer taller, hace ya varios años, y hemos tenido la oportunidad de probarlo repetidas veces, con excelentes resultados. ¿Cómo lo hacemos? Trabajamos con personas que ocupan el primer nivel de supervisión, donde se generan la mayoría de los conflictos que acaban afectando la productividad. Pero el programa no acaba ahí. En la mayoría de los casos procuramos abarcar todos los niveles de la organización, desde el nivel gerencial más alto hasta el nivel operador. El proceso inicia con un taller en el cual manejamos los elementos básicos de las competencias emocionales, definidas por Daniel Goleman. (Goleman, Daniel, Emotional intelligence: New York: Bantam Books, 1995) Después de que nos aseguramos que todos los participantes manejan los elementos básicos –el lenguaje común – desarrollamos una dinámica que los sensibiliza y propicia que se den cuenta del efecto que tiene la necesidad de aceptación en las relaciones de su primer círculo –el círculo familiar. Siempre empezamos por sensibilizar y revisar las relaciones con la familia. Primero, por que hemos notado que en la mayoría de los casos el dedicarle muchas horas al trabajo genera inconformidades en la familia que, como hemos visto, se traducen en no sentir aceptación. En segundo lugar, de esta manera, al propiciar que los participantes reconozcan que hasta en su familia, por momentos, se presenta esta problemática, nos ayuda a evitar la resistencia normal asociada a las relaciones de trabajo, que con mucha frecuencia están cargadas de alta emotividad. Una vez que los hemos llevado a ese nivel de darse cuenta, a través de la “tarea” que les dejamos para practicar en casa, y después de que al día siguiente revisamos su involucramiento con este concepto, inicia el trabajo hacia dentro de la organización. Este proceso continua con una serie de dinámicas basada en los principios planteados por Blanchard y Johnson en “The one minute Manager” 2, resaltando el hecho de que en la mayoría de los casos, al corregir o regañar a un subordinado, la persona interpreta ese regaño cómo un acto de no aceptación personal. Durante todo el taller, revisamos los ejemplos de la manera en que los subordinados “se la cobran” al jefe cuando sienten que no son aceptados.
En algunos casos los ejemplos los aportamos nosotros, provenientes de la infinidad de anécdotas que los talleres anteriores nos han proveído, pero en la mayoría de los casos surgen de incidentes reales, experiencias vividas en carne propia por los participantes, y que ahora revisamos bajo este nuevo enfoque. Este hecho refuerza la idea de que cuando un subordinado siente que no es aceptado empieza a generar acciones que van desde la franca rebeldía hasta el sabotaje pasivo, disfrazado de cumplimiento. En este momento, continuamos eliminando las resistencias naturales que el jefe pueda tener hacia su subordinado y que le ha llevado a contemplar como única solución el despido. Aquí le volvemos a reforzar la idea puntual: - “En todo conflicto entre personas, Tú tienes una parte, y si quieres, puedes ser parte de la solución”

Para ello, nosotros enfatizamos que el punto más importante es terminar una retroalimentación negativa, con una reafirmación a la persona y – lo más importante de todo – con un contacto físico respetuoso.

Por ello, el programa continúa con otras dinámicas que demuestran las maneras en que “sin querer”, evitando el contacto físico, evitando mirar a los ojos, o simplemente saludando al subordinado de manera diferente que a los demás, se puede interpretar que no se acepta a la persona.

Hemos visto personas que han logrado tener mejores niveles de interrelación con otras personas, en casa y en el trabajo. Personas que han reducido los conflictos inherentes al acercarse a otro ser humano. Personas que al aceptar a sus semejantes han logrado tener una mejor calidad de vida.

“Sí, sí se puede incrementar la influencia con las demás personas”. “Sí se puede lograr que otra persona quiera hacer lo que le pedimos”. “Sólo hay que aceptar a la persona”.

martes, 14 de agosto de 2007

Resultados Extraordinarios


Licenciado en Psicología, formado en la Universidad Argentina John F. Kennedy.

Terapeuta Familiar, Sexólogo Clínico y Miembro Distinguido de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana. Reconocido tanto en su profesión como por la claridad conceptual de sus conferencias, nacionales e internacionales.

Escritor prolífico, entre sus obras podemos mencionar, “Emociones Lastimadas” y “Sanidad Interior para el daño emocional”.

Su último libro, “Resultados Extraordinarios: técnicas y estrategias sencillas para alcanzar los sueños y hacerlos realidad. Sus capítulos están basados en las charlas motivadoras y desafiantes que brinda ad-honorem en organizaciones y empresas.

“Resultados Extraordinarios” es uno de los recomendados en la biblioteca de la Casa Gran Hermano 2007 y señalado por la prensa argentina como el libro más leído (Siete Días, Noticias, Revista Veintitrés).

Director de la Fundación Volver a Empezar, cuyo Grupos de Autoayuda Gratuitos reciben cientos de personas diariamente para resolver problemáticas tales como violencia emocional, bulimia, anorexia, depresión, angustia, etc.

Columnista de programas radiales y televisivos. Actualmente es columnista diario del programa TV MIX, conducido por Marina Calabró, que se transmite por Canal 26, columnista de la Revista Mujeres Fuertes que se distribuye en Capital Federal y Gran Buenos Aires, Argentina. Psicólogo del equipo de fútbol Atlas, cuyas imágenes llegan a Latinoamérica transmitiéndose por Canal Fox Sports y columnista de la Revista Fortuna

¿Que es el coaching?

Siempre hay un juego interior que se está jugando en tu mente, independientemente del juego exterior que estás jugando. De cómo te comportes en este juego interior, dependerá el éxito o el fracaso de tu juego exterior." Tim Gallwey

El coaching, tal como lo conocemos hoy en día, procede del ámbito deportivo. (Tim Gallwey, "The Inner Game of Tenis", 1974) y tuvo una rápida expansión al mundo de las organizaciones durante la década de los 80.
Actualmente, podemos encontrar múltiples definiciones sobre coaching, seguramente tantas como escuelas y orientaciones. Existen, por ejemplo, definiciones muy generales y, por tanto, fáciles de entender, aunque aportan poca información: "Es el proceso que ayuda a una persona a alcanzar una meta, guiado por un coach".

La Sociedad Francesa de Coaching elaboró una definición que se centra en las necesidades del coachee: "Coaching es el acompañamiento a una persona a partir de sus necesidades profesionales, para el desarrollo de su potencial y de su saber hacer".

Muy a menudo, encontramos definiciones enfocadas a la consecución de resultados extraordinarios, como la de Jim Selman: "Es la relación profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresas o negocios de las personas".

En la Escuela Europea de Coaching utilizamos una que hace referencia al método: "Coaching es el arte de hacer preguntas para ayudar a otras personas, a través del aprendizaje, en la exploración y el descubrimiento de nuevas creencias que tienen como resultado el logro de los objetivos".

Tim Galeway destaca en su definición, la importancia de la conversación: "El Coaching es el arte de crear un ambiente a través de la conversación y de una manera de ser, que facilita el proceso por el cual una persona se moviliza de manera exitosa para alcanzar sus metas soñadas".

La definición de John Withmore, por su parte, establece un matiz interesante entre enseñar y aprender: "El Coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle"

Quizá otra explicación menos técnica y más cercana sea la dada por Talane Miedaner: "El coaching cubre el vacío existente entre lo que es ahora y lo que deseas ser. Es una relación profesional con otra persona que aceptará sólo lo mejor de ti y te aconsejará, guiará y estimulará para que vayas más allá de las limitaciones que te impones a ti mismo y realices tu pleno potencial".

Todas estas definiciones aportan, sin duda, una mayor y mejor comprensión del significado de coaching.
De su lectura, se desprenden algunas ideas importantes que nos ayudan a comprender mejor de qué estamos hablando:
El coaching es un proceso que se desarrolla a lo largo de un determinado periodo de tiempo y que tiene lugar entre dos personas (coach y coachee).
En dicho proceso, se suceden una serie de conversaciones que tienen la particularidad de ser planificadas y confidenciales.
En dichas conversaciones, el coach utiliza una metodología basada en preguntas, que ayudan al coachee a explorar sus propias creencias, valores, fortalezas y limitaciones.
Fruto de esta exploración, el coachee es capaz de tomar determinadas decisiones y de comprometerse en un proceso de cambio y de aprendizaje.
Con este compromiso y con el apoyo del coach, podrá movilizarse en una determinada dirección, desplegando todo su potencial, hasta conseguir resultados extraordinarios.
En este proceso, decimos que el coach actúa, fundamentalmente, desde un rol de facilitador o acompañante, pero también genera roles de líder, catalizador, detector de creencias y de generación de rapport.

Veamos cada uno de estos roles más detenidamente, con el fin de comprender mejor el método de trabajo.

El rol de facilitador o acompañante sugiere que el coach ayuda a su cliente a abordar ciertos cambios, le acompaña durante el proceso , le apoya, le estimula, le incita a la acción y le sostiene en las dificultades, pero es el coachee quien debe realizar el trabajo, quien aborda el aprendizaje necesario para generar un cambio sustancial en sus acciones.
La idea de coach como líder señala la capacidad de influencia que el coach ejerce sobre su coachee. Esta influencia no se utiliza para decirle al coachee lo que tiene que hacer, pero es necesaria para que este sienta la confianza que necesita para abordar el proceso d ecambio. El coach como líder es capaz de visualizar el potencial de su coachee más allá de lo que este puede y le ayudará liderando y guiando el proceso de coaching hasta el final.

Tomamos el término catalizador de la física para ilustrar la función del coach como acelerador de procesos, alguien que favorece que el cambio se produzca de manera especialmente acelerada.
Este es un elemento fundamental del coaching y seguramente la causa de su éxito, ya que obtenemos cambios y mejoras muy significativas en períodos muy cortos de tiempo.

El coach, como detector de creencias, debe tener la habilidad necesaria para explorar, escuchar, observar y descubrir las creencias, los juicios y los valores que limitan y/o que impulsan a su coachee y la capacidad de mostrar adecuadamente el fruto de sus observaciones, para que sea el coachee quien tome sus propias decisiones.

Finalmente, decimos que el coach ayuda a su coachee en la medida en que es capaz de generar un ambiente de máxima confianza, en el cual el coachee sabe que puede expresarse sin ningún temor. La generación de un buen rapport es un elemento esencial en todo proceso de coaching.

Dado que el coaching es una disciplina muy reciente y poco implantada en las empresas españolas, se la confunde a menudo con una nueva moda del management, un nuevo tipo de consultoria o , en definitiva, una nueva manera de nombrar viejas técnicas, en resumen, más de lo mismo.

Sin embargo, en esta ocasión no estamos ante un nuevo término que encubre viejas prácticas y, desde luego, no puede ejercerse de manera intuitiva o sin una profunda preparación. No basta, -como, desgraciadamente, nos encontramos en ocasiones- con leerse unos cuantos libros, hacer algún cursillo acelerado, aplicar viejas técnicas adaptándolas un poco o aportar una dilatada experiencia en consultoría.

El coach no es un asesor, no aconseja ni le dice a su coachee lo que tiene que hacer, no le da indicaciones o soluciones a sus problemas, como haría el consultor o el especialista en determinadas materias. En coaching pensamos que el coachee es capaz de encontrar las mejores respuestas acerca de lo que necesita, lo que le interesa o lo que le motiva suficientemente. El coach plantea preguntas para que su cliente reflexione, revise sus creencias e identifique "qué le está faltando" para alcanzar sus metas, encontrando sus propias respuestas y tomando sus propias decisiones. Las preguntas del coach constituyen el impulso que ayuda a su cliente a cuestionarse su forma de actuar hasta ese momento, a observar la realidad desde una óptica más amplia, desde nuevos puntos de vista, como si se tratara de un nuevo observador. Con este trabajo, el coachee se plantea nuevas posibilidades, define metas ambiciosas y estimulantes, se compromete profundamente con su deseo de cambio y decide qué acciones tomar para llevarlo a cabo.

El coaching realizado bajo estas premisas no solo funciona, sino que se consolida como el mejor aliado para recorrer el camino del crecimiento profesional y personal. En definitiva, se trata de la fórmula más eficaz para ayudar a las personas y a las organizaciones a alcanzar resultados extraordinarios. Pero ejercerlo con profesionalidad y con eficacia requiere un entrenamiento específico y mucha práctica y exige que quien ejerce de coach considere como pilares de esta disciplina las siguientes premisas:

-Nadie está en posesión de la verdad: nuestra percepción de la realidad, no es forzosamente la única ni la verdadera, "El mundo que hemos creado es producto de nuestra forma de pensar" (Einstein). Partiendo de la premisa de que nuestra forma de ver e interpretar el mundo, determina o condiciona las acciones que llevamos a cabo, la función primordial del coach es ayudar a su cliente a observar la realidad desde diferentes prismas, a buscar nuevas opciones que abran nuevas posibilidades y generen nuevas estrategias.

-Las personas no hacen las cosas mal adrede: no saben que las hacen mal o simplemente desconocen cómo hacerlas mejor. El coaching facilita el descubrimiento de nuestras actitudes ineficaces, de nuestros puntos ciegos, de nuestra falta de auto-confianza o de compromiso, y nos anima a trabajar nuestras áreas de mejora para crecer y desarrollarnos. Por añadidura, el pensar que los demás no actúan mal de manera intencionada, nos ayuda a entablar relaciones interpersonales más sólidas, que en el ámbito profesional generan mejores resultados.

-Las personas pueden cambiar: todo el mundo tiene la capacidad de modificar su actitud y sus comportamientos, siempre que se den una serie de circunstancias, que se generan en el entorno del coaching.

-Todo individuo lleva dentro un talento que espera ser revelado: en coaching decimos que el ser humano está completo y no le falta nada y utilizamos la metáfora de la bellota para ilustrar la idea de que, en su interior, se encuentra todo lo necesario para transformarse en una gran encina. Esta capacidad de crecimiento se basa en procesos de aprendizaje que pretenden no tanto la transmisión tradicional de conocimientos, como la capacidad para liberar el mayor potencial de las personas.

Fuente: los recursos humanos