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sábado, 3 de noviembre de 2012
Avance tecnológico: comida rápida, pero saludable
os productos liofilizados pueden volver a su forma y estructura original por adición de agua; su estructura esponjosa permite una rehidratación rápida, de entre dos a tres minutos como máximo.
De ese modo, no se requieren sistemas complicados de distribución en frío, se reduce el peso (que es diez veces inferior al inicial) y se mantienen el sabor original, las proteínas y las vitaminas.
En suma, se asegura la conservación de una calidad excelente en una amplia variedad de productos, como vegetales, frutas, pescados, carnes, comidas preparadas, café, esencias saborizantes y muchos otros.
Además, la facilidad en el manejo reduce notablemente los costos de almacenamiento y distribución.
NUEVOS USOS
En el caso de los alimentos, las cebollas y ajos, sopas, cafés, entre muchos otros producidos por liofilización, tienen la virtud de recuperar su sabor y textura originales en un alto porcentaje.
La diferencia con el producto original está en el trozado de frutas, por ejemplo; así, se asegura que los trozos tengan la máxima superficie de evaporación.
En otras palabras: cuanto menor sea el tamaño, mayor será la superficie con relación al volumen. En las sopas liofilizadas, la cebolla, el ajo y otros productos de sabores complejos y delicados vienen en polvo o en trozos pequeños.
A pesar de haber sido cosechados a gran distancia, trozados o pulverizados, envasados al vacío y mantenidos en estantes por largo tiempo, conservan intactas sus características (siempre que se almacenen adecuadamente, ya que son sumamente higroscópicos y susceptibles a la oxidación).
Sin embargo, una de las mayores desventajas de la liofilización son los costos energéticos, el alto costo de las instalaciones y equipos, y los largos períodos de secado.
El INTA, desde el Instituto de Tecnología de Alimentos (ITA), trabaja en agregar valor en origen y aplicar esta tecnología para obtener productos altamente competitivos en la escala local e internacional, con la identidad "Marca Argentina", para contribuir al desarrollo territorial.
Las líneas responden al estudio de raciones para obtener un producto alimenticio de bajo peso neto, fácil de transportar y manipular, con una vida útil de 18 meses a tres años, que proporcione en forma balanceada las calorías y nutrientes necesarios para un individuo.
Si bien los alimentos liofilizados están destinados tradicionalmente a operaciones militares y emergencias masivas, es importante subrayar que también pueden resultar un beneficio para toda la comunidad.
sábado, 26 de mayo de 2012
La privacidad, en alerta roja
Por Ariel Torres | LA NACION
¿Qué sabe nuestro celular sobre nosotros? Prácticamente todo. Un teléfono de gama baja, para nada inteligente, radia la ubicación del usuario todo el tiempo. Esto no es nuevo, es la forma en que los celulares operan desde siempre. Es decir, comunicándose con celdas, con las antenas que tienen cerca. Y viceversa. Son radios, no teléfonos. Hay una sola forma de que esto no quede registrado: apagarlo.
Cuando hablamos del iPhone, del Galaxy SII o de cualquiera de los smartphones más avanzados, el asunto de la privacidad se pone al rojo vivo. No sólo el equipo sabe dónde estamos porque debe comunicarse con las celdas, sino que además tienen integrado un receptor GPS. Así que el teléfono sabe y puede comunicar a terceros nuestra posición en el planeta (haya o no cobertura celular, los satélites están siempre ahí) con un error de 50 metros o menos.
Pero ¿comunicarla a terceros? Claro que sí, es lo que hacemos cuando usamos los mapas de Google, Facebook, Twitter y FourSquare. ¿Puede desactivarse? Sí, claro, y también es posible configurar las redes sociales para que no usen la geolocalización. Pero hay más en un smartphone de última generación.
Para empezar, como todo teléfono, tiene un micrófono. Más una o dos cámaras. ¿Suena conocido? Por supuesto, es el espía perfecto. Con un adicional, somos nosotros quienes optamos por llevarlo todo el día en el bolsillo. No, los smartphones no vienen de fábrica con un software que les permita a terceros activar la cámara y el micrófono de forma remota. Pero todo lo que hace falta es un poco de software. No hay que plantar el micrófono ni instalar la cámara, sólo hay que colar un programa malicioso en el equipo.
El abanico se completa con el Wi-Fi y el Bluetooth, dos formas de conectar dispositivos en red sin usar cables. Llevamos en nuestros teléfonos buena parte de nuestra vida digital: mails, mensajes de texto, música, libros, contactos, las noticias que vemos, registros de geolocalización y contraseñas. A la vez, dejamos sus conexiones de red activas en todo momento. No es que esto sea suficiente para que alguien husmee en nuestros contenidos, pero poco falta.
¿Contramedidas? Tomar conciencia de que un celular es en realidad una radio; y un smartphone, una PC de bolsillo con capacidad de geolocalización y conectividad inalámbrica. Ante la duda, alcanza con apagarlo. O desactivar las funciones más sensibles. Esto, además, ahorra batería.
sábado, 14 de abril de 2012
"La información en tránsito es una prueba que tiene dueño"
Dando continuidad al Curso sobre Derecho Penal Contemporáneo que se está dictando desde el 16 de marzo hasta el 29 de junio, organizado por el Instituto de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Rafaela, ayer se ofreció la clase correspondiente a "La pericia en los delitos informáticos", dictada por el profesor rosarino Walter Gamboa.
Gamboa es un perito forense, especialista en delitos informáticos con una vasta trayectoria, hoy en la Unidad Especial de Asuntos Internos de la Policía provincial, y con hondos conocimientos en temas informáticos y jurídicos. Además es egresado del Instituto Politécnico Superior de Rosario como Analista de Sistemas, Perito Informático y Especialista en Informática Forense; participó de la creación del Centro de Desarrollo Informático y de la Sección Pericias Informáticas, de los cuales fue Jefe y Subjefe. Se desempeña también como docente de nivel medio y terciario.
Partiendo del concepto de que hoy el ámbito de incumbencia de los delitos informáticos es «todo el mundo», de que la tecnología con la cual convivimos agrega un factor más de vulnerabilidad a nuestra vida, y de los recaudos "determinantes" que se deben observar para que la prueba informática tenga validez jurídica; Gamboa no eludió ninguno de los aspectos del problema desde las diferentes facetas que hacen a lo multidisciplinario de este tipo de pericias. El especialista admitió incluso que "debido a que la prueba informática es casi siempre virtual e intangible, existen todavía muchas reticencias a ser adoptada como tal en los ámbitos tribunalicios", poniendo como ejemplo que aún se discute si la fotografía digital sirve o no como prueba.
PERICIAS Y PRUEBAS
La Pericia Informática para el mundo legal es una ciencia auxiliar, para brindar al Juez en diversos aspectos un apoyo más que permita iluminar sobre los puntos oscuros, que por su especificidad este no alcanza a interpretar. La labor del perito debe llevar a un plano de absoluta certeza la información técnica, en un lenguaje coloquial, dentro del enfoque legal, para ser incorporado como prueba. Lo preferible es que el perito esté presente en el momento de recolección de la prueba, ya que se levantan datos virtuales y no tangibles que requieren sumo cuidado. La valoración de esos datos depende del Juez, pero deben tener rigor técnico-científico; esto hace que la prueba informática deba ser verificable e irrepetible.
Permanentemente surgen nuevos avances tecnológicos, y con ello nuevas modalidades delictivas. Un ejemplo de lo dicho es que hoy "la complejidad de un 'smart phone', lo pone muy por encima de la sofisticación de una tablet, netbook o PC de escritorio ya que debido al tráfico de información digital que involucran están por encima del resto. La información en tránsito es tan importante como prueba, como aquella almacenada en la PC" sostuvo. Ilustró como ejemplo, que "hoy es más fácil robar un banco a través de una cuenta de 'home banking' -incluso a través de un smart phone- que con la participación de una banda armada. Y ni comparar los riesgos" graficó.
"Las pruebas son volátiles -afirmó-. Con que el eventual delincuente corte la luz, se voló toda la información ram que había en ese momento. Hasta con imanes se puede destruir la información de un disco rígido ya que este es un soporte magnético" añadió.
Otro aspecto útil es "la cantidad de metadatos que posee el equipo. Por ejemplo, un 'smart phone' con GPS activado puede informar la hora y las coordenadas geográficas de donde se tomó una foto. El tipo de cámara, condiciones de luz, están todas dentro del archivo de la misma foto" indicó.
En cuanto a la preservación de los elementos de prueba, se debe diseñar un «protocolo de actuación» que garantice la metodología de su obtención. El «talón de Aquiles» de la prueba está en el momento de su obtención, considerando incluso que el recupero de información borrada es clave para la labor del perito. Explicó también la importancia de realizar un «back up forense» de la prueba para proteger los archivos físicos que están en el disco rígido antes de iniciar las pericias.
Sobre el equipamiento (hardware) forense, Gamboa sostuvo que hay dispositivos que pueden resguardar la prueba digital para que no pueda ser modificada. Advirtió que -por ejemplo- en el caso de celulares en tránsito, se puede acceder a ellos para borrar o modificar datos si es que no están protegidos, lo cual alteraría la validez de la prueba.
"La información en tránsito (en el aire) tiene dueño, tiene IP de origen y de destino, y por lo tanto el mismo valor probatorio que la información almacenada" concluyó.
Desarrolló también que una vez que la prueba informática es contaminada no puede ser «limpiada». "No hay original y copia sino que son (clones) iguales -continuó el experto-. La prueba debe ser creíble y clara, es deber del perito forense, y va más allá de un informe técnico" señaló.
Y finalizó "es imprescindible que en el acta de secuestro figure el número de serie de cada elemento informático secuestrado, hardware, sistemas operativos y las operaciones que se realizaron en el lugar del hecho. Y los testigos también deben estar en condiciones de explicar qué operaciones se realizaron, que se halló, qué se secuestró, y cómo se resguardó" subrayó.
Gamboa es un perito forense, especialista en delitos informáticos con una vasta trayectoria, hoy en la Unidad Especial de Asuntos Internos de la Policía provincial, y con hondos conocimientos en temas informáticos y jurídicos. Además es egresado del Instituto Politécnico Superior de Rosario como Analista de Sistemas, Perito Informático y Especialista en Informática Forense; participó de la creación del Centro de Desarrollo Informático y de la Sección Pericias Informáticas, de los cuales fue Jefe y Subjefe. Se desempeña también como docente de nivel medio y terciario.
Partiendo del concepto de que hoy el ámbito de incumbencia de los delitos informáticos es «todo el mundo», de que la tecnología con la cual convivimos agrega un factor más de vulnerabilidad a nuestra vida, y de los recaudos "determinantes" que se deben observar para que la prueba informática tenga validez jurídica; Gamboa no eludió ninguno de los aspectos del problema desde las diferentes facetas que hacen a lo multidisciplinario de este tipo de pericias. El especialista admitió incluso que "debido a que la prueba informática es casi siempre virtual e intangible, existen todavía muchas reticencias a ser adoptada como tal en los ámbitos tribunalicios", poniendo como ejemplo que aún se discute si la fotografía digital sirve o no como prueba.
PERICIAS Y PRUEBAS
La Pericia Informática para el mundo legal es una ciencia auxiliar, para brindar al Juez en diversos aspectos un apoyo más que permita iluminar sobre los puntos oscuros, que por su especificidad este no alcanza a interpretar. La labor del perito debe llevar a un plano de absoluta certeza la información técnica, en un lenguaje coloquial, dentro del enfoque legal, para ser incorporado como prueba. Lo preferible es que el perito esté presente en el momento de recolección de la prueba, ya que se levantan datos virtuales y no tangibles que requieren sumo cuidado. La valoración de esos datos depende del Juez, pero deben tener rigor técnico-científico; esto hace que la prueba informática deba ser verificable e irrepetible.
Permanentemente surgen nuevos avances tecnológicos, y con ello nuevas modalidades delictivas. Un ejemplo de lo dicho es que hoy "la complejidad de un 'smart phone', lo pone muy por encima de la sofisticación de una tablet, netbook o PC de escritorio ya que debido al tráfico de información digital que involucran están por encima del resto. La información en tránsito es tan importante como prueba, como aquella almacenada en la PC" sostuvo. Ilustró como ejemplo, que "hoy es más fácil robar un banco a través de una cuenta de 'home banking' -incluso a través de un smart phone- que con la participación de una banda armada. Y ni comparar los riesgos" graficó.
"Las pruebas son volátiles -afirmó-. Con que el eventual delincuente corte la luz, se voló toda la información ram que había en ese momento. Hasta con imanes se puede destruir la información de un disco rígido ya que este es un soporte magnético" añadió.
Otro aspecto útil es "la cantidad de metadatos que posee el equipo. Por ejemplo, un 'smart phone' con GPS activado puede informar la hora y las coordenadas geográficas de donde se tomó una foto. El tipo de cámara, condiciones de luz, están todas dentro del archivo de la misma foto" indicó.
En cuanto a la preservación de los elementos de prueba, se debe diseñar un «protocolo de actuación» que garantice la metodología de su obtención. El «talón de Aquiles» de la prueba está en el momento de su obtención, considerando incluso que el recupero de información borrada es clave para la labor del perito. Explicó también la importancia de realizar un «back up forense» de la prueba para proteger los archivos físicos que están en el disco rígido antes de iniciar las pericias.
Sobre el equipamiento (hardware) forense, Gamboa sostuvo que hay dispositivos que pueden resguardar la prueba digital para que no pueda ser modificada. Advirtió que -por ejemplo- en el caso de celulares en tránsito, se puede acceder a ellos para borrar o modificar datos si es que no están protegidos, lo cual alteraría la validez de la prueba.
"La información en tránsito (en el aire) tiene dueño, tiene IP de origen y de destino, y por lo tanto el mismo valor probatorio que la información almacenada" concluyó.
Desarrolló también que una vez que la prueba informática es contaminada no puede ser «limpiada». "No hay original y copia sino que son (clones) iguales -continuó el experto-. La prueba debe ser creíble y clara, es deber del perito forense, y va más allá de un informe técnico" señaló.
Y finalizó "es imprescindible que en el acta de secuestro figure el número de serie de cada elemento informático secuestrado, hardware, sistemas operativos y las operaciones que se realizaron en el lugar del hecho. Y los testigos también deben estar en condiciones de explicar qué operaciones se realizaron, que se halló, qué se secuestró, y cómo se resguardó" subrayó.
sábado, 18 de febrero de 2012
Los tutores en la Web ganan terreno
Por D.D. Guttenplan | The New York Times
LONDRES.- Hasta no hace mucho tiempo, Salman Khan pensaba que YouTube era solamente para "gatos que tocaban el piano, no era un lugar par la matemática seria". Ahora, con más de 3 millones y medio de estudiantes que miran sus videos educativos todos los meses, el fundador de la Academia Khan ha cambiado radicalmente de opinión.
Mientras vivía en Boston, Khan inició una academia en línea como medio de enseñarles matemática a sus primos que residían en Nueva Orleáns. La academia creció de manera exponencial, con la ayuda de hordas de padres agradecidos cuya vaga memoria de sus conocimientos de álgebra y trigonometría no bastan para ayudar a sus hijos con las tareas escolares. Aunque la Academia Khan es la más conocida, hay una multitud de sitios web similares dirigidos a alumnos y maestros.
Cuando Bill Gates dijo en 2010 en el Aspen Ideas Festival que miraba con sus hijos los videos de la Academia Khan, el tráfico del sitio aumentó increíblemente de la noche a la mañana. En ese momento, Khan todavía hacía videos cortos y caseros. Nueve meses después de tomarse un año de licencia de su empleo como analista de fondos de inversión, estaba "empezando pensar en dar un poco más de brillo a mi currículum".
Pero en cambio, con apoyo de la Fundación Gates y de Google, cuya donación de 2 millones de dólares paga para que su material sea traducido a 10 idiomas, Khan ahora espera cambiar la manera en que los estudiantes aprenden, desde el jardín de infantes hasta los estudios de posgrado. La premisa básica -que las clases en el aula seguidas de la tarea en casa seguida de los exámenes es una receta para el fracaso educativo- está conquistando aceptación.
"Si yo sólo quiero contarle algo, una clase es muy útil, pero si verdaderamente quiero que usted aprenda algo, ya no es tan útil, dijo Richard Baraniuk, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Rice, y fundador de Connexions, un sitio web abierto que ofrece libros de texto universitarios. Baraniuk opina que la Academia Khan se ajusta al enfoque promovido por Carl Wieman, un premio Nobel de física que es asesor de la Casa Blanca.
En un trabajo científico titulado "¿Por qué no intentar un enfoque científico en la educación científica?", Wieman citaba datos que demostraban que los estudiantes que hacen un curso introductorio de física habitualmente saben menos física cuando los terminan, y que "en todo caso, el efecto de hacer un curso introductorio de química es aún peor". Los métodos tradicionales de enseñanza simplemente no dan suficiente tiempo para desarrollar las estructuras de memoria a largo plazo necesarias para dominar una disciplina", escribió Wieman.
Khan está de acuerdo: "En un aula tradicional, el tiempo que uno dedica a una disciplina es fijo. La variable es lo bien que cada uno aprende", dijo. "Pero si uno piensa en todas las cosas que aprende fuera del aula -a andar en bicicleta, a practicar un deporte, a tocar un instrumento- , uno quiere lograr cierto dominio del tema."
Marshall Smith, que fue subsecretario de Educación de la administración Clinton, dijo que la tecnología "les permite a los maestros profundizar". Smith admira el nuevo método, pero advirtió que la innovación no se produciría tan fácilmente. "Hay muchas instituciones de educación secundaria en la que la enseñanza no es muy buena, donde los maestros siguen repitiendo lo mismo que han estado haciendo durante años, y donde, especialmente en ciencias, los docentes no se actualizan", dijo.
Ayudar a los docentes a actualizarse fue una de las metas de PhET, un sitio web de la Universidad de Colorado fundado por Weiman, que usa simulaciones interactivas para enseñar física, química, biología y geociencias (geología, geografía, etc.). Inicialmente dirigido a los estudiantes unviersitarios, PhET, sigla de Physics Education Technology, atrae a 25 millones de visitantes por año. Como las clases de la Academia Khan, las simulaciones "pueden usarse offline ", dijo Katherine Perkins, la directora del proyecto.
"Tenemos escuelas rurales en Africa que no tienen conexión a Internet, pero los maestros usan nuestro material", dijo. PhEt también permite que cualquiera adapte o incorpore material mediante una creativa licencia común. Smith dijo que el efecto ha sido "bastante igualitario. Esto le da a todo el mundo una oportunidad de entender la ciencia, aunque cuando no tengan una cantidad determinada de dólares para gastar".
Traducción de Mirta Rosenberg
LONDRES.- Hasta no hace mucho tiempo, Salman Khan pensaba que YouTube era solamente para "gatos que tocaban el piano, no era un lugar par la matemática seria". Ahora, con más de 3 millones y medio de estudiantes que miran sus videos educativos todos los meses, el fundador de la Academia Khan ha cambiado radicalmente de opinión.
Mientras vivía en Boston, Khan inició una academia en línea como medio de enseñarles matemática a sus primos que residían en Nueva Orleáns. La academia creció de manera exponencial, con la ayuda de hordas de padres agradecidos cuya vaga memoria de sus conocimientos de álgebra y trigonometría no bastan para ayudar a sus hijos con las tareas escolares. Aunque la Academia Khan es la más conocida, hay una multitud de sitios web similares dirigidos a alumnos y maestros.
Cuando Bill Gates dijo en 2010 en el Aspen Ideas Festival que miraba con sus hijos los videos de la Academia Khan, el tráfico del sitio aumentó increíblemente de la noche a la mañana. En ese momento, Khan todavía hacía videos cortos y caseros. Nueve meses después de tomarse un año de licencia de su empleo como analista de fondos de inversión, estaba "empezando pensar en dar un poco más de brillo a mi currículum".
Pero en cambio, con apoyo de la Fundación Gates y de Google, cuya donación de 2 millones de dólares paga para que su material sea traducido a 10 idiomas, Khan ahora espera cambiar la manera en que los estudiantes aprenden, desde el jardín de infantes hasta los estudios de posgrado. La premisa básica -que las clases en el aula seguidas de la tarea en casa seguida de los exámenes es una receta para el fracaso educativo- está conquistando aceptación.
"Si yo sólo quiero contarle algo, una clase es muy útil, pero si verdaderamente quiero que usted aprenda algo, ya no es tan útil, dijo Richard Baraniuk, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Rice, y fundador de Connexions, un sitio web abierto que ofrece libros de texto universitarios. Baraniuk opina que la Academia Khan se ajusta al enfoque promovido por Carl Wieman, un premio Nobel de física que es asesor de la Casa Blanca.
En un trabajo científico titulado "¿Por qué no intentar un enfoque científico en la educación científica?", Wieman citaba datos que demostraban que los estudiantes que hacen un curso introductorio de física habitualmente saben menos física cuando los terminan, y que "en todo caso, el efecto de hacer un curso introductorio de química es aún peor". Los métodos tradicionales de enseñanza simplemente no dan suficiente tiempo para desarrollar las estructuras de memoria a largo plazo necesarias para dominar una disciplina", escribió Wieman.
Khan está de acuerdo: "En un aula tradicional, el tiempo que uno dedica a una disciplina es fijo. La variable es lo bien que cada uno aprende", dijo. "Pero si uno piensa en todas las cosas que aprende fuera del aula -a andar en bicicleta, a practicar un deporte, a tocar un instrumento- , uno quiere lograr cierto dominio del tema."
Marshall Smith, que fue subsecretario de Educación de la administración Clinton, dijo que la tecnología "les permite a los maestros profundizar". Smith admira el nuevo método, pero advirtió que la innovación no se produciría tan fácilmente. "Hay muchas instituciones de educación secundaria en la que la enseñanza no es muy buena, donde los maestros siguen repitiendo lo mismo que han estado haciendo durante años, y donde, especialmente en ciencias, los docentes no se actualizan", dijo.
Ayudar a los docentes a actualizarse fue una de las metas de PhET, un sitio web de la Universidad de Colorado fundado por Weiman, que usa simulaciones interactivas para enseñar física, química, biología y geociencias (geología, geografía, etc.). Inicialmente dirigido a los estudiantes unviersitarios, PhET, sigla de Physics Education Technology, atrae a 25 millones de visitantes por año. Como las clases de la Academia Khan, las simulaciones "pueden usarse offline ", dijo Katherine Perkins, la directora del proyecto.
"Tenemos escuelas rurales en Africa que no tienen conexión a Internet, pero los maestros usan nuestro material", dijo. PhEt también permite que cualquiera adapte o incorpore material mediante una creativa licencia común. Smith dijo que el efecto ha sido "bastante igualitario. Esto le da a todo el mundo una oportunidad de entender la ciencia, aunque cuando no tengan una cantidad determinada de dólares para gastar".
Traducción de Mirta Rosenberg
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lunes, 30 de enero de 2012
“La lucha contra la piratería y el avance sobre las libertades individuales
Hace solo quince años atrás en la Argentina existía un único proveedor monopólico de conexiones de banda ancha a internet. En 1996 Startel/Telintar vendía un “caño” con una capacidad de 64K a un precio superior a los 15.000 dólares. Y menos de 1% de la población accedía a la red.
Apretemos “fast forward” apenas tres lustros e internet ha transformado de manera profunda nuestras vidas. Hoy casi la mitad de los hogares argentinos tiene conexiones cien veces más rápidas a un costo 400 veces menor (!). Buena parte de las personas lleva consigo en todo momento dispositivos móviles con acceso a la red. Y esta universalización trajo varios cambios muy profundos.
Una de las transformaciones más importantes que generó internet fue la aparición y difusión de “bienes digitales”. Hasta ese momento, con bienes físicos, la música venía en CDs y las películas se veían en el cine o se alquilaban en el video club. Hacer una copia era un proceso complicado con gran pérdida de calidad. Si alguien quería compartir algo con otro, era necesario dárselo y dejar de tenerlo uno.
Con la digitalización, una canción pasó a ser un archivo en una computadora. Duplicar ese archivo resulta fácil, la calidad de la copia es perfecta y pudimos compartir nuestros bienes sin que cederlos a otro implique ningún renunciamiento.
El desafío que este cambio planteaba era repensar desde lo más profundo la idea misma de “propiedad” sobre nuestros bienes. ¿Qué significaba bajo estas nuevas reglas ser “dueño” de algo digital? ¿Quién tenía derecho a venderlo o a transferirlo? Compartir tus cosas era posible… pero ¿era hacer piratería?
Industrias enteras quedaron en “offside”, desafiadas radicalmente por este cambio tecnológico. En música, por ejemplo, las empresas discográficas vieron desplomarse sus ingresos. Las cadenas de venta minorista del rubro quedaron al borde de la quiebra. Y a los artistas, autores del contenido digital, se les dificultó cobrar de manera directa por sus creaciones.
Aparecieron también impresionantes fenómenos nuevos, como Wikipedia, la más extensa enciclopedia del mundo, construida de manera colaborativa y gratuita por millones de usuarios. O las licencias “Creative Commons” que permite dar encuadre legal a la posibilidad de compartir gratuitamente el fruto de nuestra creación (Nota: Esa es la manera en que yo licencio el uso de lo que comparto en este blog y a la vez uso las fotos tomadas por otros que ilustran cada post).
Foto: Kalexanderson
Como reacción, las grandes discográficas demandaron a las empresas que facilitaban el intercambio musical. Muchísimas empresas, líderes en diferentes rubros, fallaron en adaptarse y sufrieron enormes pérdidas o directamente desaparecieron, como es el caso de Kodak, de reciente bancarrota. Apple, en cambio, sin el apoyo de la industria creó iTunes, un modelo nuevo de distribución mejor adaptado a la nueva realidad y se quedó de manera insospechada con una buena parte de ese negocio. Donde todos vieron una amenaza, Apple vio una oportunidad.
Las diferentes leyes que están siendo discutidas en el mundo en este momento (la ley Sinde en España, la SOPA en Estados Unidos, la ley Pinedo en Argentina, la nueva ley ACTA) son el último intento de las viejas empresas por restaurar un orden anterior. En general fueron presentadas por legisladores que entienden poco y nada de internet y sus potenciales. Y actúan, de manera ingenua o malintencionada, como operadores de grandes lobbies empresarios que quieren volver el mundo atrás y vivir como si internet no existiera.
Pero éste no era el único cambio que generó la red. Internet, como espacio poco regulado, amplió el alcance de las libertades individuales. Posibilitó a las personas conectarse, intercambiar información y generar participación, de modos impensados hasta ese momento. Si antes armar un movimiento requería de diez “conspiradores” reunidos secretamente en un sótano, internet permitió que miles de personas de lugares opuestos del mundo se coordinen y pasen a la acción. La red dio lugar a fenómenos variados como la “Primavera Árabe”, Wikileaks o incluso la red de hackers Anonymous. Eso condicionó notablemente el poder para manipular y controlar a los ciudadanos y muchos gobiernos entraron en pánico.
Así, las empresas encontraron socios inesperados. En la lucha antipiratería los gobiernos ven la oportunidad de tomar control de la red y subvertirla por completo: transformar un espacio de libertad sin supervisión en la mayor herramienta de control social de la historia.
En esencia, SOPA permite cerrar cualquier página de internet donde pueda estarse violando un derecho de autor sin mediar una orden de un juez, incluyendo cualquier sitio que “facilite la difusión de ese contenido”. Responsabiliza así a Google por el contenido de los sitios que muestra, a Facebook por las cosas que comparten los usuarios, a cada pequeño blog por los sitios a los que linkea, etc. Con la excusa de combatir la piratería, este poder de censura de facto a una autoridad administrativa puede ser fácilmente abusado para silenciar cualquier voz que importune.
De este modo, empresas y gobiernos se alían en SOPA para intentar la restauración del viejo orden y restringir drásticamente nuestras libertades. Buscan criminalizar a los ciudadanos y obligarlos a velar por los intereses y por la propiedad intelectual de las empresas, permitiendo, a la vez, a las autoridades espiar cada cosa que hacemos para ejercer su poder de policía.
La violación de los derechos de autor de quienes generan contenido original en cualquiera de sus formas es un problema de estos tiempos. Pero el desafío es encontrar una solución al problema que aproveche las virtudes de internet, proyectándonos al futuro, no una que intente volver al pasado.
La lucha para evitar el atropello de las libertades será difícil y desigual. Pero hay una buena noticia: no hay ley que pueda de manera efectiva y sostenida detener el avance de la tecnología. Y será nuestro ingenio, aprovechando justamente las posibilidades que internet misma ofrece, la que nos brinde las herramientas ideales para resistir.
Santiago Bilinsky
Apretemos “fast forward” apenas tres lustros e internet ha transformado de manera profunda nuestras vidas. Hoy casi la mitad de los hogares argentinos tiene conexiones cien veces más rápidas a un costo 400 veces menor (!). Buena parte de las personas lleva consigo en todo momento dispositivos móviles con acceso a la red. Y esta universalización trajo varios cambios muy profundos.
Una de las transformaciones más importantes que generó internet fue la aparición y difusión de “bienes digitales”. Hasta ese momento, con bienes físicos, la música venía en CDs y las películas se veían en el cine o se alquilaban en el video club. Hacer una copia era un proceso complicado con gran pérdida de calidad. Si alguien quería compartir algo con otro, era necesario dárselo y dejar de tenerlo uno.
Con la digitalización, una canción pasó a ser un archivo en una computadora. Duplicar ese archivo resulta fácil, la calidad de la copia es perfecta y pudimos compartir nuestros bienes sin que cederlos a otro implique ningún renunciamiento.
El desafío que este cambio planteaba era repensar desde lo más profundo la idea misma de “propiedad” sobre nuestros bienes. ¿Qué significaba bajo estas nuevas reglas ser “dueño” de algo digital? ¿Quién tenía derecho a venderlo o a transferirlo? Compartir tus cosas era posible… pero ¿era hacer piratería?
Industrias enteras quedaron en “offside”, desafiadas radicalmente por este cambio tecnológico. En música, por ejemplo, las empresas discográficas vieron desplomarse sus ingresos. Las cadenas de venta minorista del rubro quedaron al borde de la quiebra. Y a los artistas, autores del contenido digital, se les dificultó cobrar de manera directa por sus creaciones.
Aparecieron también impresionantes fenómenos nuevos, como Wikipedia, la más extensa enciclopedia del mundo, construida de manera colaborativa y gratuita por millones de usuarios. O las licencias “Creative Commons” que permite dar encuadre legal a la posibilidad de compartir gratuitamente el fruto de nuestra creación (Nota: Esa es la manera en que yo licencio el uso de lo que comparto en este blog y a la vez uso las fotos tomadas por otros que ilustran cada post).
Foto: Kalexanderson
Como reacción, las grandes discográficas demandaron a las empresas que facilitaban el intercambio musical. Muchísimas empresas, líderes en diferentes rubros, fallaron en adaptarse y sufrieron enormes pérdidas o directamente desaparecieron, como es el caso de Kodak, de reciente bancarrota. Apple, en cambio, sin el apoyo de la industria creó iTunes, un modelo nuevo de distribución mejor adaptado a la nueva realidad y se quedó de manera insospechada con una buena parte de ese negocio. Donde todos vieron una amenaza, Apple vio una oportunidad.
Las diferentes leyes que están siendo discutidas en el mundo en este momento (la ley Sinde en España, la SOPA en Estados Unidos, la ley Pinedo en Argentina, la nueva ley ACTA) son el último intento de las viejas empresas por restaurar un orden anterior. En general fueron presentadas por legisladores que entienden poco y nada de internet y sus potenciales. Y actúan, de manera ingenua o malintencionada, como operadores de grandes lobbies empresarios que quieren volver el mundo atrás y vivir como si internet no existiera.
Pero éste no era el único cambio que generó la red. Internet, como espacio poco regulado, amplió el alcance de las libertades individuales. Posibilitó a las personas conectarse, intercambiar información y generar participación, de modos impensados hasta ese momento. Si antes armar un movimiento requería de diez “conspiradores” reunidos secretamente en un sótano, internet permitió que miles de personas de lugares opuestos del mundo se coordinen y pasen a la acción. La red dio lugar a fenómenos variados como la “Primavera Árabe”, Wikileaks o incluso la red de hackers Anonymous. Eso condicionó notablemente el poder para manipular y controlar a los ciudadanos y muchos gobiernos entraron en pánico.
Así, las empresas encontraron socios inesperados. En la lucha antipiratería los gobiernos ven la oportunidad de tomar control de la red y subvertirla por completo: transformar un espacio de libertad sin supervisión en la mayor herramienta de control social de la historia.
En esencia, SOPA permite cerrar cualquier página de internet donde pueda estarse violando un derecho de autor sin mediar una orden de un juez, incluyendo cualquier sitio que “facilite la difusión de ese contenido”. Responsabiliza así a Google por el contenido de los sitios que muestra, a Facebook por las cosas que comparten los usuarios, a cada pequeño blog por los sitios a los que linkea, etc. Con la excusa de combatir la piratería, este poder de censura de facto a una autoridad administrativa puede ser fácilmente abusado para silenciar cualquier voz que importune.
De este modo, empresas y gobiernos se alían en SOPA para intentar la restauración del viejo orden y restringir drásticamente nuestras libertades. Buscan criminalizar a los ciudadanos y obligarlos a velar por los intereses y por la propiedad intelectual de las empresas, permitiendo, a la vez, a las autoridades espiar cada cosa que hacemos para ejercer su poder de policía.
La violación de los derechos de autor de quienes generan contenido original en cualquiera de sus formas es un problema de estos tiempos. Pero el desafío es encontrar una solución al problema que aproveche las virtudes de internet, proyectándonos al futuro, no una que intente volver al pasado.
La lucha para evitar el atropello de las libertades será difícil y desigual. Pero hay una buena noticia: no hay ley que pueda de manera efectiva y sostenida detener el avance de la tecnología. Y será nuestro ingenio, aprovechando justamente las posibilidades que internet misma ofrece, la que nos brinde las herramientas ideales para resistir.
Santiago Bilinsky
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domingo, 22 de enero de 2012
La primera batalla de la guerra tecnológica
Por Jorge Lanata
El jueves se produjo la primera batalla de la guerra tecnológica mundial: la Casa Blanca, el FBI, el Departamento de Justicia, las discográficas Universal y Warner, entre otros sitios de la Web, fueron hackeados por Anonymous en respuesta al cierre de Megaupload.
En Argentina el tema fue casi inadvertido: la primera plana de los diarios del día siguiente estuvo dedicada a los barrabravas que tomaron por asalto el Hospital Santojanni.
Escribíamos hace unos meses en este diario que la revolución tecnológica dejó atrás a la política y la filosofía: las ciencias se quedaron sin respuesta frente a fenómenos concretos que ya forman arte de la vida cotidiana.
Un grupo de chicos en un garaje de Silicon Valley declaró obsoleto a Marx: la aparición de Internet ha modificado el concepto de propiedad, cambiado la lógica de distribución de los productos, eliminado el concepto de “copia” (¿cómo distinguir, en la era digital, cuál es el original?), y democratizado –como nunca antes, quizá, desde el nacimiento de la imprenta– el concepto de las comunicaciones.
Las redes de intercambio –también llamadas P2P– dieron nacimiento a las preguntas molestas: ¿es legal que, entre amigos, se presten los libros o los discos?
El problema es que esos amigos llegaron a convertirse en miles. Y a los libros les siguieron las películas, y luego las series, primero las viejas y más tarde las que se estrenaban, horas después de su salida al aire por el canal mundial que fuera, subtituladas por grupos de voluntarios que firmaban con nombres de guerra.
Asi como el reloj pasó a ser para las nuevas generaciones un objeto innecesario (los chicos miran la hora en el celular), la gran mayoría del público entre 15 y 35 años mira sus películas y escucha su música por Internet.
Dan por descontado que los asiste el derecho a la cultura, y que no deben pagar por ello.
Lo que comenzó como una desenfadada y romántica postura encontró, también, sus pescadores en río revuelto: muchas de esas páginas se llenaron de banners y se convirtieron en grandes negocios.
Ayer la prensa mundial informaba que Megaupload, por ejemplo, había recaudado 135 millones de euros en ese concepto.
La reacción inicial de algunos gobiernos fue francamente idiota: detener o multar a los consumidores, lucraran o no con ello.
Los políticos aún no entienden la Red: se llenan la boca con algunas palabras del libreto técnico pero le piden a la secretaria que baje sus mails.
Los consumidores, a su vez, sostienen que ya financian la cultura con impuestos directos y que no tienen por qué pagar dos veces.
Los autores, por su parte, viven en el desconcierto, y las industrias no han encontrado aún soluciones creativas de comercialización.
El espíritu anárquico de Internet tampoco ayuda: hace a su identidad y es casi imposible de controlar.
¿Tiene derecho Estados Unidos a convertirse en el celador mundial de la Red?
¿Qué sucederá con experiencias colaborativas como Wikipedia, donde millones de internautas escriben la enciclopedia y la actualizan con un código abierto?
¿Quién es el autor cuando son millones de ellos?
¿Cómo seguirán funcionando los sitios de agregación –como el Huftington Post, por ejemplo–, basados en linkear información de otros medios?
¿De quién son los derechos de los cientos de miles de programas de televisión o películas segmentadas que aparecen en YouTube?
No sirve de mucho dar respuestas viejas a problemas nuevos.
El jueves se produjo la primera batalla de la guerra tecnológica mundial: la Casa Blanca, el FBI, el Departamento de Justicia, las discográficas Universal y Warner, entre otros sitios de la Web, fueron hackeados por Anonymous en respuesta al cierre de Megaupload.
En Argentina el tema fue casi inadvertido: la primera plana de los diarios del día siguiente estuvo dedicada a los barrabravas que tomaron por asalto el Hospital Santojanni.
Escribíamos hace unos meses en este diario que la revolución tecnológica dejó atrás a la política y la filosofía: las ciencias se quedaron sin respuesta frente a fenómenos concretos que ya forman arte de la vida cotidiana.
Un grupo de chicos en un garaje de Silicon Valley declaró obsoleto a Marx: la aparición de Internet ha modificado el concepto de propiedad, cambiado la lógica de distribución de los productos, eliminado el concepto de “copia” (¿cómo distinguir, en la era digital, cuál es el original?), y democratizado –como nunca antes, quizá, desde el nacimiento de la imprenta– el concepto de las comunicaciones.
Las redes de intercambio –también llamadas P2P– dieron nacimiento a las preguntas molestas: ¿es legal que, entre amigos, se presten los libros o los discos?
El problema es que esos amigos llegaron a convertirse en miles. Y a los libros les siguieron las películas, y luego las series, primero las viejas y más tarde las que se estrenaban, horas después de su salida al aire por el canal mundial que fuera, subtituladas por grupos de voluntarios que firmaban con nombres de guerra.
Asi como el reloj pasó a ser para las nuevas generaciones un objeto innecesario (los chicos miran la hora en el celular), la gran mayoría del público entre 15 y 35 años mira sus películas y escucha su música por Internet.
Dan por descontado que los asiste el derecho a la cultura, y que no deben pagar por ello.
Lo que comenzó como una desenfadada y romántica postura encontró, también, sus pescadores en río revuelto: muchas de esas páginas se llenaron de banners y se convirtieron en grandes negocios.
Ayer la prensa mundial informaba que Megaupload, por ejemplo, había recaudado 135 millones de euros en ese concepto.
La reacción inicial de algunos gobiernos fue francamente idiota: detener o multar a los consumidores, lucraran o no con ello.
Los políticos aún no entienden la Red: se llenan la boca con algunas palabras del libreto técnico pero le piden a la secretaria que baje sus mails.
Los consumidores, a su vez, sostienen que ya financian la cultura con impuestos directos y que no tienen por qué pagar dos veces.
Los autores, por su parte, viven en el desconcierto, y las industrias no han encontrado aún soluciones creativas de comercialización.
El espíritu anárquico de Internet tampoco ayuda: hace a su identidad y es casi imposible de controlar.
¿Tiene derecho Estados Unidos a convertirse en el celador mundial de la Red?
¿Qué sucederá con experiencias colaborativas como Wikipedia, donde millones de internautas escriben la enciclopedia y la actualizan con un código abierto?
¿Quién es el autor cuando son millones de ellos?
¿Cómo seguirán funcionando los sitios de agregación –como el Huftington Post, por ejemplo–, basados en linkear información de otros medios?
¿De quién son los derechos de los cientos de miles de programas de televisión o películas segmentadas que aparecen en YouTube?
No sirve de mucho dar respuestas viejas a problemas nuevos.
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domingo, 4 de diciembre de 2011
Por las tablets, los diarios serán TV
Por José Crettaz | LA NACION
Jeffrey Cole es un optimista de los medios algo incomprendido. En 2000, ante la asamblea de la Asociación Estadounidense de Editores de Diarios, pronosticó una crisis terminal para la industria. "Tienen 25 o 30 años para ver cómo solucionan el problema", les dijo entonces. Ahora dice que en cinco años, Estados Unidos podría dejar de tener diarios impresos. Asesor de grandes corporaciones de medios y de los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush, Cole visitó Buenos Aires recientemente para disertar en un seminario organizado por el Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales (Lamac, en inglés).
Para el experto, que dirige el Center for the Digital Future de la Universidad de Carolina del Sur, "en el mejor de los casos, en 11 o 12 años" la Argentina se quedará también sin diarios impresos. Pero lejos de ser una hecatombe, podría ser una gran oportunidad para las editoriales, que podrán invertir en mejores contenidos lo que ahorren en impresión y distribución. Además, las tablets llevarán a los diarios a otros negocios, como el de la televisión, el único con buen pronóstico. "Los diarios esencialmente se están convirtiendo en televisión al moverse a las tablets ", sentenció el experto en una entrevista con La Nacion.
-¿Puede decirse que estas tendencias se dan más lentas en los mercados emergentes que en los desarrollados?
-No creo porque los dispositivos y los medios son los mismos. Todos miramos TV, leemos diarios y revistas, y lo seguiremos haciendo. Tal vez pueda ocurrir más rápido en lugares donde hay un número más grande de nuevos dispositivos, pero creo que los pasos son exactamente los mismos. Las tablets están cambiando el mercado. Amazon acaba de lanzar una [Kindle Fire] a 200 dólares, y lo que es más importante todavía: hace pocas semanas, la India anunció otra a 35 dólares. La tecnología es igualadora. Tarde o temprano todos van a llegar, no hay una gran brecha entre los distintos mercados.
-¿Qué está pasando en el mercado de los diarios?
-Cuando la penetración de Internet llega al 30% de la población, la prensa escrita empieza indefectiblemente a declinar. En la India, donde la penetración de Internet llega al 9%, sigue creciendo, pero cuando llegue al 30% va a empezar a caer. La triste verdad para los periódicos está en que a cada lector que muere no es reemplazado por otro.
Lo que muere es el papel con noticias impresas, pero de ninguna manera mueren las noticias. Los adolescentes de esta época tienen más interés en las noticias que los de ningún otro momento en los últimos 70 años. Ellos quieren saber qué pasa alrededor del mundo y pueda cambiar sus vidas, pero ya no van a buscar eso en un diario de papel.
-¿Qué tienen que hacer los diarios para aprovechar las ventajas de las tablets ?
-Lo mismo que los diarios hacen hasta ahora, pero llevado a las tablets las 24 horas los siete días de la semana, con audio y video. Además, pasarán a ser periódicos globales al alcanzar a su audiencia allí donde esté, en cualquier lugar y a bajo precio.
Claramente van a poder tener una mejor conexión con los lectores, que accederán a un contenido más rico y contribuirán al medio ambiente al no demandar papel. Al final, los anunciantes van a poder tener avisos más interactivos y, por lo tanto, pagarán más por esos anuncios. Conclusión, todos ganan.
Los costos de la industria editorial bajarán sustancialmente, en un 60 o 70 por ciento, porque desaparecerán la impresión y la distribución. En los grandes diarios sólo un tercio de los presupuestos se destinan a producción periodística. Ese ahorro podrá destinarse a producir mejores contenidos periodísticos.
- ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los diarios para dar este paso hacia la era de las tablets ?
-Hace algunos años estuve con un editor de diario en Canadá y él sentía que el paso de las noticias del papel a la tablet iba a traducirse en un producto de menor calidad. Yo no comparto eso. Creo que las tablets son una plataforma más, como el papel. Y no creo que la calidad deba sufrir, al contrario. Creo que esta transformación permitirá gastar más dinero en buen periodismo.
Lo que está frenando a los diarios para ir a este mundo digital es el hecho de que la mayoría de los lectores son mayores y, por lo tanto, son menos digitales. Las tablets pueden cambiar esto. No creo que mi abuela pueda empezar ahora a usar una computadora, pero sí creo que podría aprender a usar una tablet . Un dispositivo de éstos se le puede dar a una abuela o a un niño de tres años, y ambos aprenderán a usarla en pocas horas.
Por eso espero poder ver en pocos años a The New York Times regalando tablets a sus lectores a cambio de una suscripción de tres años. Mis amigos de Los Angeles Times, que perdieron 400.000 lectores en los últimos tres años, dicen que podrían dejar de imprimir el diario en pocos años y están trabajando fuertemente en aplicaciones para tablets .
En Los Angeles Times van a mantener sus portales web, pero especialmente apuntan a estos dispositivos. Nadie lee el diario en una computadora, en una PC puede leerse un artículo o una nota, pero no el diario. Mediante una tablet se puede leer el diario en la cama, el subte, en la parada del colectivo confortablemente. Por eso, en el Times ya no se preocupan por la Web. Ellos dicen que sólo tienen un sitio web por marketing y que el futuro de los diarios está en las apps para tablets .
Jeffrey Cole es un optimista de los medios algo incomprendido. En 2000, ante la asamblea de la Asociación Estadounidense de Editores de Diarios, pronosticó una crisis terminal para la industria. "Tienen 25 o 30 años para ver cómo solucionan el problema", les dijo entonces. Ahora dice que en cinco años, Estados Unidos podría dejar de tener diarios impresos. Asesor de grandes corporaciones de medios y de los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush, Cole visitó Buenos Aires recientemente para disertar en un seminario organizado por el Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales (Lamac, en inglés).
Para el experto, que dirige el Center for the Digital Future de la Universidad de Carolina del Sur, "en el mejor de los casos, en 11 o 12 años" la Argentina se quedará también sin diarios impresos. Pero lejos de ser una hecatombe, podría ser una gran oportunidad para las editoriales, que podrán invertir en mejores contenidos lo que ahorren en impresión y distribución. Además, las tablets llevarán a los diarios a otros negocios, como el de la televisión, el único con buen pronóstico. "Los diarios esencialmente se están convirtiendo en televisión al moverse a las tablets ", sentenció el experto en una entrevista con La Nacion.
-¿Puede decirse que estas tendencias se dan más lentas en los mercados emergentes que en los desarrollados?
-No creo porque los dispositivos y los medios son los mismos. Todos miramos TV, leemos diarios y revistas, y lo seguiremos haciendo. Tal vez pueda ocurrir más rápido en lugares donde hay un número más grande de nuevos dispositivos, pero creo que los pasos son exactamente los mismos. Las tablets están cambiando el mercado. Amazon acaba de lanzar una [Kindle Fire] a 200 dólares, y lo que es más importante todavía: hace pocas semanas, la India anunció otra a 35 dólares. La tecnología es igualadora. Tarde o temprano todos van a llegar, no hay una gran brecha entre los distintos mercados.
-¿Qué está pasando en el mercado de los diarios?
-Cuando la penetración de Internet llega al 30% de la población, la prensa escrita empieza indefectiblemente a declinar. En la India, donde la penetración de Internet llega al 9%, sigue creciendo, pero cuando llegue al 30% va a empezar a caer. La triste verdad para los periódicos está en que a cada lector que muere no es reemplazado por otro.
Lo que muere es el papel con noticias impresas, pero de ninguna manera mueren las noticias. Los adolescentes de esta época tienen más interés en las noticias que los de ningún otro momento en los últimos 70 años. Ellos quieren saber qué pasa alrededor del mundo y pueda cambiar sus vidas, pero ya no van a buscar eso en un diario de papel.
-¿Qué tienen que hacer los diarios para aprovechar las ventajas de las tablets ?
-Lo mismo que los diarios hacen hasta ahora, pero llevado a las tablets las 24 horas los siete días de la semana, con audio y video. Además, pasarán a ser periódicos globales al alcanzar a su audiencia allí donde esté, en cualquier lugar y a bajo precio.
Claramente van a poder tener una mejor conexión con los lectores, que accederán a un contenido más rico y contribuirán al medio ambiente al no demandar papel. Al final, los anunciantes van a poder tener avisos más interactivos y, por lo tanto, pagarán más por esos anuncios. Conclusión, todos ganan.
Los costos de la industria editorial bajarán sustancialmente, en un 60 o 70 por ciento, porque desaparecerán la impresión y la distribución. En los grandes diarios sólo un tercio de los presupuestos se destinan a producción periodística. Ese ahorro podrá destinarse a producir mejores contenidos periodísticos.
- ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los diarios para dar este paso hacia la era de las tablets ?
-Hace algunos años estuve con un editor de diario en Canadá y él sentía que el paso de las noticias del papel a la tablet iba a traducirse en un producto de menor calidad. Yo no comparto eso. Creo que las tablets son una plataforma más, como el papel. Y no creo que la calidad deba sufrir, al contrario. Creo que esta transformación permitirá gastar más dinero en buen periodismo.
Lo que está frenando a los diarios para ir a este mundo digital es el hecho de que la mayoría de los lectores son mayores y, por lo tanto, son menos digitales. Las tablets pueden cambiar esto. No creo que mi abuela pueda empezar ahora a usar una computadora, pero sí creo que podría aprender a usar una tablet . Un dispositivo de éstos se le puede dar a una abuela o a un niño de tres años, y ambos aprenderán a usarla en pocas horas.
Por eso espero poder ver en pocos años a The New York Times regalando tablets a sus lectores a cambio de una suscripción de tres años. Mis amigos de Los Angeles Times, que perdieron 400.000 lectores en los últimos tres años, dicen que podrían dejar de imprimir el diario en pocos años y están trabajando fuertemente en aplicaciones para tablets .
En Los Angeles Times van a mantener sus portales web, pero especialmente apuntan a estos dispositivos. Nadie lee el diario en una computadora, en una PC puede leerse un artículo o una nota, pero no el diario. Mediante una tablet se puede leer el diario en la cama, el subte, en la parada del colectivo confortablemente. Por eso, en el Times ya no se preocupan por la Web. Ellos dicen que sólo tienen un sitio web por marketing y que el futuro de los diarios está en las apps para tablets .
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domingo, 9 de octubre de 2011
Las redes sociales, otro territorio en el que pelean las empresas
Si algo llamó la atención en la Argentina a Charlene Li, experta en medios sociales y reconocida en Silicon Valley, es el mate. Y no sólo el envase, sino el ritual que se pone en marcha cuando una persona comparte un mate con otra. Es mucho más que una infusión. Se trata de una manera de relacionarse. Después de compartir un mate en la feria de San Telmo, Charlene estableció una conexión. Las redes sociales son una suerte de mate virtual, donde se establecen relaciones y se comparten vivencias.
Para algunas empresas usar las redes sociales es una manera de aprovechar la energía participativa de fans y seguidores en pos de mayor productividad. Por eso quienes lideran las compañías sienten que deben estar presentes en Twitter, LinkedIn, Facebook y muchas otras que se multiplican a la velocidad de la luz: porque representan muy buenas oportunidades para impulsar la empresa y también porque saben que es letal quedarse atrás. Es cierto, pero no es toda la verdad. No hay que perder de vista que usuarios, seguidores y fans quieren ser escuchados más allá de los intereses de la empresa.
Para ayudar a desentrañar la gran cantidad de novedades que se presentan día a día, y que llevan a veces a perderse en la maraña 2.0, la experta internacional en esta materia, Charlene Li, invitada por HSM, dedicó una jornada completa para aconsejar a principiantes, intermedios y avanzados en tecnologías emergentes.
"Es un gran desafío mantenerse actualizado y saber a qué hay que prestarle atención y a qué no -dice-. Es cierto que las nuevas tecnologías están en permanente cambio y que se multiplican sin cesar. Se nota que las empresas están abrumadas."
Como para no abrumarse: además de los conocidos YouTube , Twitter , Facebook , MySpace o Flickr hay otras redes que muchos empresarios en la Argentina conocen y usan, como Orkut , Foursquare o Yammer (para la comunicación interna). Y para quienes quieren algo macro, a través de www.radian6.com se puede conocer a los clientes o potenciales clientes obteniendo toda la información publicada en las redes sociales. Así se tiene acceso a sus gustos, comentarios sobre determinados temas, marcas preferidas, cuántas veces visitan determinadas páginas; en fin, todo. Un poco impresionante, pero real.
Por otro lado, quizás, el mayor cambio de paradigma consiste en aprender que ya no se puede controlar todo lo que se dice de la empresa. Hoy el cliente no sólo opina, sino que su opinión vale. Estos son algunos ejemplos traídos por Li de acciones puntuales de grandes empresas.
Dell: una imagen que puede hacer entrar en pánico a cualquier ejecutivo. Una notebook en plena jornada laboral, en Japón, se prendió fuego. Uno de los presentes sacó una foto con su celular y la publicó en la Red. La levantaron los medios. Al mismo tiempo, Dell lanzaba su primer blog. La gente preguntaba: Qué lindas las novedades, ¿pero las Dell van a explotar? Querían saber por qué se quemó la computadora. Había que enfrentar la situación. Entonces, el bloggero de Dell decidió tomar el toro por las astas. Escribió un post que llamó Computadora en llamas con el link a la foto reveladora. Se aclaró que el problema se debió a una falla en la batería y Dell retomó el control. Durante los meses siguientes se respondieron cada una de las preguntas a través de un gerente de medios digitales.
Ritz-Carlton: la cadena hotelera hace monitoreos en Twitter sobre menciones a la marca para dar servicio en tiempo real. "Un matrimonio en su luna de miel llega al hotel y le asignan un cuarto grande, pero con vista al estacionamiento. La mujer manda un tweet a sus seguidores diciendo que no era lo que esperaba. El gerente del hotel les toca la puerta a los pocos minutos y les dice: No sabíamos que están en su luna de miel, por favor acompáñenme. Y los llevó a la suite presidencial", narra Li.
Best Buy: la cadena de productos electrónicos entrenó a 2500 empleados para que den soporte a clientes a través de Twitter. "Acá se ve también un cambio de paradigma. Yo les pregunto: ¿Dejarían que sus empleados brinden respuestas en nombre de la compañía? A algunas personas esto les puede dar escalofríos. Pero se hicieron mediciones. En 18.000 respuestas hubo solamente 10 errores. Un líder abierto tiene la confianza y también la humildad para soltar el control."
Procter&Gamble, Starbucks, Fiat, General Electric: usaron los comentarios para crear, mejorar o directamente transformar productos y servicios. Es una manera de salir a buscar ideas innovadoras fuera de la empresa. "El 85% de las innovaciones se dan en pequeños parámetros, y el 15% en las grandes ideas", reflexiona la especialista.
Para algunas empresas usar las redes sociales es una manera de aprovechar la energía participativa de fans y seguidores en pos de mayor productividad. Por eso quienes lideran las compañías sienten que deben estar presentes en Twitter, LinkedIn, Facebook y muchas otras que se multiplican a la velocidad de la luz: porque representan muy buenas oportunidades para impulsar la empresa y también porque saben que es letal quedarse atrás. Es cierto, pero no es toda la verdad. No hay que perder de vista que usuarios, seguidores y fans quieren ser escuchados más allá de los intereses de la empresa.
Para ayudar a desentrañar la gran cantidad de novedades que se presentan día a día, y que llevan a veces a perderse en la maraña 2.0, la experta internacional en esta materia, Charlene Li, invitada por HSM, dedicó una jornada completa para aconsejar a principiantes, intermedios y avanzados en tecnologías emergentes.
"Es un gran desafío mantenerse actualizado y saber a qué hay que prestarle atención y a qué no -dice-. Es cierto que las nuevas tecnologías están en permanente cambio y que se multiplican sin cesar. Se nota que las empresas están abrumadas."
Como para no abrumarse: además de los conocidos YouTube , Twitter , Facebook , MySpace o Flickr hay otras redes que muchos empresarios en la Argentina conocen y usan, como Orkut , Foursquare o Yammer (para la comunicación interna). Y para quienes quieren algo macro, a través de www.radian6.com se puede conocer a los clientes o potenciales clientes obteniendo toda la información publicada en las redes sociales. Así se tiene acceso a sus gustos, comentarios sobre determinados temas, marcas preferidas, cuántas veces visitan determinadas páginas; en fin, todo. Un poco impresionante, pero real.
Por otro lado, quizás, el mayor cambio de paradigma consiste en aprender que ya no se puede controlar todo lo que se dice de la empresa. Hoy el cliente no sólo opina, sino que su opinión vale. Estos son algunos ejemplos traídos por Li de acciones puntuales de grandes empresas.
Dell: una imagen que puede hacer entrar en pánico a cualquier ejecutivo. Una notebook en plena jornada laboral, en Japón, se prendió fuego. Uno de los presentes sacó una foto con su celular y la publicó en la Red. La levantaron los medios. Al mismo tiempo, Dell lanzaba su primer blog. La gente preguntaba: Qué lindas las novedades, ¿pero las Dell van a explotar? Querían saber por qué se quemó la computadora. Había que enfrentar la situación. Entonces, el bloggero de Dell decidió tomar el toro por las astas. Escribió un post que llamó Computadora en llamas con el link a la foto reveladora. Se aclaró que el problema se debió a una falla en la batería y Dell retomó el control. Durante los meses siguientes se respondieron cada una de las preguntas a través de un gerente de medios digitales.
Ritz-Carlton: la cadena hotelera hace monitoreos en Twitter sobre menciones a la marca para dar servicio en tiempo real. "Un matrimonio en su luna de miel llega al hotel y le asignan un cuarto grande, pero con vista al estacionamiento. La mujer manda un tweet a sus seguidores diciendo que no era lo que esperaba. El gerente del hotel les toca la puerta a los pocos minutos y les dice: No sabíamos que están en su luna de miel, por favor acompáñenme. Y los llevó a la suite presidencial", narra Li.
Best Buy: la cadena de productos electrónicos entrenó a 2500 empleados para que den soporte a clientes a través de Twitter. "Acá se ve también un cambio de paradigma. Yo les pregunto: ¿Dejarían que sus empleados brinden respuestas en nombre de la compañía? A algunas personas esto les puede dar escalofríos. Pero se hicieron mediciones. En 18.000 respuestas hubo solamente 10 errores. Un líder abierto tiene la confianza y también la humildad para soltar el control."
Procter&Gamble, Starbucks, Fiat, General Electric: usaron los comentarios para crear, mejorar o directamente transformar productos y servicios. Es una manera de salir a buscar ideas innovadoras fuera de la empresa. "El 85% de las innovaciones se dan en pequeños parámetros, y el 15% en las grandes ideas", reflexiona la especialista.
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martes, 20 de septiembre de 2011
Expediente electrónico, un avance
La película El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, muestra los tribunales de principios de la década de 1970. Una broma generalizada entre abogados consiste en decir que los juzgados de hoy se parecen bastante a esa escenografía, a la que sólo hay que agregarle la computadora, que reemplazó a la máquina de escribir. Se trata de una exageración que, como todas, esconde algo de verdad.
En forma paralela a su fortalecimiento institucional, el Poder Judicial requiere una transformación en sus modos de gestión para buscar la eficiencia. El Indice de Confianza en la Justicia, elaborado por el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores), la Universidad Di Tella y la Fundación Libertad, revela que en marzo último sólo el 26 por ciento de los encuestados percibía el servicio de justicia como eficiente.
Existen experiencias modestas pero muy valiosas en cuanto al uso de la tecnología. Por ejemplo, las innovaciones tecnológicas que algunos fueros nacionales, como el civil y el comercial, ya han puesto a disposición de los litigantes. Se trata de herramientas que permiten hacer varios trámites de manera remota, algo que ahorra visitas a los tribunales y acorta los tiempos. Aunque no toca lo estructural, su impacto vale como señal de lo que se puede hacer para beneficio de los ciudadanos que deben acudir a los tribunales.
Muchas demoras y obstrucciones en los procesos tienen que ver con que el expediente, que sólo contiene información, es un objeto físico que debe estar disponible para que pueda ejecutarse cualquier acto que impulse el proceso. A manera de ejemplo, un juez no puede siquiera estudiar un caso si el expediente se ha ido a una oficina pública para saber si hay que pagar el impuesto de justicia. Es curioso, porque en plena era digital los escritos y las resoluciones que forman un expediente nacen en formato digital en una computadora, pero luego se convierten en algo analógico cuando deben imprimirse en papel.
Esto puede cambiar. Acaba de sancionarse la ley que equipara el expediente electrónico con el físico en el ámbito del Poder Judicial de la Nación. El Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema tienen a su cargo su implementación conjunta. Es un enorme paso adelante. Si lo hacemos bien, el expediente electrónico acelerará los procesos, pero también aumentará la transparencia de la gestión judicial.
Varios estudios demuestran que más de la mitad de la duración de un pleito comercial corresponde a la tarea de notificar. No hay ninguna razón para mantener un sistema que exige usar y mover papeles sólo para dar noticias.
Es de esperar también que el cambio permita contar con una información estadística más confiable y sistematizada, algo imprescindible para tomar decisiones cuando es necesario asignar racionalmente recursos finitos.
El expediente electrónico significará menos personas viajando por la ciudad a los edificios de tribunales para mirar o dejar papeles. Su contribución a la ecología y al urbanismo no será menor. No solamente en la ciudad de Buenos Aires, sino también en el interior, donde los interesados a veces deben viajar muchos kilómetros hasta los juzgados federales.
Las organizaciones de la sociedad civil deben apoyar en todo cuanto esté a su alcance esta iniciativa para que se aplique con éxito. Los colegios profesionales deben cooperar para avanzar en su implementación con éxito. Ellos, como auxiliares de la Justicia, también deberán adecuarse a una gestión más ágil y transparente al servicio de los derechos de los ciudadanos. La sociedad los valorará más si son agentes del cambio y no de la resistencia.
La tecnología no solucionará los problemas institucionales del Poder Judicial. No hará funcionar razonablemente al Consejo de la Magistratura, no logrará que el Senado analice con responsabilidad los pliegos que le envía el Poder Ejecutivo para la designación de jueces, no hará más independientes a ciertos jueces ni más racionales las leyes de procedimiento. Pero en términos de gestión puede ayudar, y mucho, a solucionar los problemas de la gente de una mejor manera.
En forma paralela a su fortalecimiento institucional, el Poder Judicial requiere una transformación en sus modos de gestión para buscar la eficiencia. El Indice de Confianza en la Justicia, elaborado por el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores), la Universidad Di Tella y la Fundación Libertad, revela que en marzo último sólo el 26 por ciento de los encuestados percibía el servicio de justicia como eficiente.
Existen experiencias modestas pero muy valiosas en cuanto al uso de la tecnología. Por ejemplo, las innovaciones tecnológicas que algunos fueros nacionales, como el civil y el comercial, ya han puesto a disposición de los litigantes. Se trata de herramientas que permiten hacer varios trámites de manera remota, algo que ahorra visitas a los tribunales y acorta los tiempos. Aunque no toca lo estructural, su impacto vale como señal de lo que se puede hacer para beneficio de los ciudadanos que deben acudir a los tribunales.
Muchas demoras y obstrucciones en los procesos tienen que ver con que el expediente, que sólo contiene información, es un objeto físico que debe estar disponible para que pueda ejecutarse cualquier acto que impulse el proceso. A manera de ejemplo, un juez no puede siquiera estudiar un caso si el expediente se ha ido a una oficina pública para saber si hay que pagar el impuesto de justicia. Es curioso, porque en plena era digital los escritos y las resoluciones que forman un expediente nacen en formato digital en una computadora, pero luego se convierten en algo analógico cuando deben imprimirse en papel.
Esto puede cambiar. Acaba de sancionarse la ley que equipara el expediente electrónico con el físico en el ámbito del Poder Judicial de la Nación. El Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema tienen a su cargo su implementación conjunta. Es un enorme paso adelante. Si lo hacemos bien, el expediente electrónico acelerará los procesos, pero también aumentará la transparencia de la gestión judicial.
Varios estudios demuestran que más de la mitad de la duración de un pleito comercial corresponde a la tarea de notificar. No hay ninguna razón para mantener un sistema que exige usar y mover papeles sólo para dar noticias.
Es de esperar también que el cambio permita contar con una información estadística más confiable y sistematizada, algo imprescindible para tomar decisiones cuando es necesario asignar racionalmente recursos finitos.
El expediente electrónico significará menos personas viajando por la ciudad a los edificios de tribunales para mirar o dejar papeles. Su contribución a la ecología y al urbanismo no será menor. No solamente en la ciudad de Buenos Aires, sino también en el interior, donde los interesados a veces deben viajar muchos kilómetros hasta los juzgados federales.
Las organizaciones de la sociedad civil deben apoyar en todo cuanto esté a su alcance esta iniciativa para que se aplique con éxito. Los colegios profesionales deben cooperar para avanzar en su implementación con éxito. Ellos, como auxiliares de la Justicia, también deberán adecuarse a una gestión más ágil y transparente al servicio de los derechos de los ciudadanos. La sociedad los valorará más si son agentes del cambio y no de la resistencia.
La tecnología no solucionará los problemas institucionales del Poder Judicial. No hará funcionar razonablemente al Consejo de la Magistratura, no logrará que el Senado analice con responsabilidad los pliegos que le envía el Poder Ejecutivo para la designación de jueces, no hará más independientes a ciertos jueces ni más racionales las leyes de procedimiento. Pero en términos de gestión puede ayudar, y mucho, a solucionar los problemas de la gente de una mejor manera.
lunes, 19 de septiembre de 2011
¿Está el software devorando al mundo?
Por Enrique Valiente Noailles | LA NACION
La hipótesis de trabajo de Marc Andreessen, cofundador hace más de una década de la empresa Netscape, es que el software está invadiendo y tragándose el mundo. A uno le evoca aquellos "verdes ensolves" de las viejas propagandas de detergentes. En efecto, cada vez más negocios e industrias están siendo llevadas adelante mediante software o mediante servicios online . Un contexto de dos mil millones de personas con acceso a banda ancha, en relación con cincuenta millones de hace una década, explica en parte la cuestión. Veamos lo que pasó con Amazon, que es hoy la librería más grande del planeta y que es una empresa de software. En su momento, la cadena de librerías Borders le pasó toda la operación online a Amazon, bajo la presunción de que la venta digital de libros no era estratégica. Ahora está casi en quiebra. Hoy hasta la pieza irreemplazable que es un libro físico ve asomar su competencia en los libros digitales, como muestra la presencia cada vez mayor de Kindle en Amazon.
Señala Andreessen, en un artículo publicado por el Wall Street Journal , que hoy el mayor servicio de video es una compañía de software (Netflix), que liquidó en su momento a Blockbuster. Las compañías de entretenimiento que más crecen son las de videojuegos. La fotografía fue devorada hace años por lo digital. Google y Groupon son esencialmente empresas de software. Linkedin y Skype se están robando buena parte del negocio clásico al que se dedica cada una. El software está devorando también la agricultura, los servicios financieros, y hasta las industrias clásicas, como las del petróleo, gas y defensa. Como si fuera poco, el software nuevo está devorando al software más antiguo, como sucede con las amenazas que enfrentan compañías como Microsoft por la irrupción de otras más pequeñas, ágiles y novedosas. Uno podría agregar que esta invasión es visible en todos lados: también el software ha invadido las antiguas formas de vinculación social que requerían del espacio físico. Facebook y Twitter, que han revolucionado la vida moderna, son compañías de software. También las formas digitales de la educación exigirán una inmensa capacidad de adaptación de su hardware actual.
En suma, todo está siendo crecientemente afectado por el software. En algún momento Marx anunció que todo lo sólido se desvanecería en el aire. En efecto, las formas suaves y blandas están gobernando las formas ásperas y duras de lo real. Si lo pensamos bien, no es novedad, ya que lo que siempre ha gobernado el mundo es aquella forma de software primario, que es su interpretación. El "hardware" del mundo ha mutado lentamente, pero lo que ha transfigurado una y otra vez el mundo es nuestra interpretación sobre él. Si Nietzsche pudo decir, en consecuencia, "no hay hechos, sino sólo interpretaciones", algún día no muy lejano tal vez pueda enunciarse la variante "no hay hardware, sino sólo software". La pregunta que queda flotando es cuándo el software cruzará un umbral en el que comience a devorarnos a nosotros mismos, por la vía, por ejemplo, de nuestra reprogramación genética. Quién sabe si el hombre actual no será descartado también alguna vez como una vieja pieza de hardware de una anticuada industria.
La hipótesis de trabajo de Marc Andreessen, cofundador hace más de una década de la empresa Netscape, es que el software está invadiendo y tragándose el mundo. A uno le evoca aquellos "verdes ensolves" de las viejas propagandas de detergentes. En efecto, cada vez más negocios e industrias están siendo llevadas adelante mediante software o mediante servicios online . Un contexto de dos mil millones de personas con acceso a banda ancha, en relación con cincuenta millones de hace una década, explica en parte la cuestión. Veamos lo que pasó con Amazon, que es hoy la librería más grande del planeta y que es una empresa de software. En su momento, la cadena de librerías Borders le pasó toda la operación online a Amazon, bajo la presunción de que la venta digital de libros no era estratégica. Ahora está casi en quiebra. Hoy hasta la pieza irreemplazable que es un libro físico ve asomar su competencia en los libros digitales, como muestra la presencia cada vez mayor de Kindle en Amazon.
Señala Andreessen, en un artículo publicado por el Wall Street Journal , que hoy el mayor servicio de video es una compañía de software (Netflix), que liquidó en su momento a Blockbuster. Las compañías de entretenimiento que más crecen son las de videojuegos. La fotografía fue devorada hace años por lo digital. Google y Groupon son esencialmente empresas de software. Linkedin y Skype se están robando buena parte del negocio clásico al que se dedica cada una. El software está devorando también la agricultura, los servicios financieros, y hasta las industrias clásicas, como las del petróleo, gas y defensa. Como si fuera poco, el software nuevo está devorando al software más antiguo, como sucede con las amenazas que enfrentan compañías como Microsoft por la irrupción de otras más pequeñas, ágiles y novedosas. Uno podría agregar que esta invasión es visible en todos lados: también el software ha invadido las antiguas formas de vinculación social que requerían del espacio físico. Facebook y Twitter, que han revolucionado la vida moderna, son compañías de software. También las formas digitales de la educación exigirán una inmensa capacidad de adaptación de su hardware actual.
En suma, todo está siendo crecientemente afectado por el software. En algún momento Marx anunció que todo lo sólido se desvanecería en el aire. En efecto, las formas suaves y blandas están gobernando las formas ásperas y duras de lo real. Si lo pensamos bien, no es novedad, ya que lo que siempre ha gobernado el mundo es aquella forma de software primario, que es su interpretación. El "hardware" del mundo ha mutado lentamente, pero lo que ha transfigurado una y otra vez el mundo es nuestra interpretación sobre él. Si Nietzsche pudo decir, en consecuencia, "no hay hechos, sino sólo interpretaciones", algún día no muy lejano tal vez pueda enunciarse la variante "no hay hardware, sino sólo software". La pregunta que queda flotando es cuándo el software cruzará un umbral en el que comience a devorarnos a nosotros mismos, por la vía, por ejemplo, de nuestra reprogramación genética. Quién sabe si el hombre actual no será descartado también alguna vez como una vieja pieza de hardware de una anticuada industria.
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martes, 2 de agosto de 2011
Google ya altera la memoria
MADRID.- Los psicólogos ya lo llaman el "efecto Google ": la alteración en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo que se produce cuando una persona -niño, joven o adulto- tiene a golpe de clic las nuevas tecnologías. Si ya hubo que hacer un esfuerzo hace 40 años para explicar que saber multiplicar seguía siendo útil, aunque existieran calculadoras, ahora la memoria humana es la siguiente capacidad en riesgo de caer en desuso. ¿Para qué aprender los nombres de las capitales del mundo si Internet las da en milésimas de segundo?
Cuatro experimentos que acaban de publicarse en Science demuestran que las personas están utilizando Internet como una extensión de la propia memoria. En el estudio, los voluntarios tenían que prestar atención a una serie de curiosidades, como que el ojo de las ostras es mayor que su cerebro. Al escucharlas, un grupo podía guardar los datos en un archivo de computadora o recibía la información de que iban a ser borrados. Luego se les preguntaba qué recordaban.
El resultado fue contundente: los que creían que iban a poder consultar con la computadora no se tomaron la molestia de aprenderse los datos, y los que pensaban que la información se borraría se acordaban mejor.
Con las nuevas tecnologías, la capacidad de memorizar se va perdiendo. "Los estudiantes usan Internet como una memoria externa", afirma Betsy Sparrow, una de las autoras del trabajo. "Pero ¿es malo? Yo creo que no", agrega Roddy Roediger, de la Universidad de Washington en San Luis.
Bueno o malo, el cambio es notorio. El impacto de Internet en nuestra manera de aprender es bueno y malo a la vez. La psicóloga clínica Beatriz Azagra lo explica así: "Las nuevas tecnologías sirven para que los alumnos se interesen por otras cosas. Las presenta de una manera más atractiva - afirma esta profesora de la Universidad Complutense de Madrid-. Pero a veces eso va en detrimento del esfuerzo."
"Las nuevas tecnologías son un buen soporte del proceso de aprendizaje -admite Azagra-, pero no se puede sustituir la relación con el profesor." La especialista agrega que a veces hay tantos estímulos que el niño se confunde. "Es importante no perder el valor de la palabra. A veces, los niños y los que no lo son tanto están tan acostumbrados a encontrar todo en Internet que a la hora de expresar un conflicto no saben hacerlo", afirma.
Lo que está claro es que las nuevas tecnologías afectan aspectos del aprendizaje y el comportamiento. Por ejemplo, la psicóloga clínica Esther Legorgeu indica cuatro en los que ella cree que se está produciendo un perjuicio. "El interés por los textos escritos y la capacidad de comprensión están empeorando", afirma. También declara: "La capacidad de imaginación está disminuyendo. Más que inventar, lo que ahora se hace es planificar la búsqueda de la información. Al leer en papel, hay que relacionar lo escrito con lo que se sabe. Ahora, esas relaciones están en la pantalla".
Esta situación implica una segunda merma: el decrecimiento del esfuerzo mental. "En todo proceso de aprendizaje, hay dos tipos de memoria: la de trabajo, que se usa para obtener datos con los que razonar y obtener conclusiones, y otra de largo plazo, en la que almacenamos conceptos por si en un futuro nos son útiles -dice la psicóloga-. Ahora almacenamos menos. Es parecido a lo que pasó con el cálculo mental cuando llegaron las calculadoras", explica.
Un tercer aspecto perjudicado es la atención a lo verbal. "Los alumnos encuentran la exposición oral menos interesante porque es menos interactiva", afirma Legorgeu. Esto tiene un impacto claro en la enseñanza: "Los profesores lo tienen más difícil, porque niños y adolescentes están sobreestimulados".
Pero no todo es negativo. La psicóloga cree que las nuevas tecnologías fomentan el autoaprendizaje. "Cuando alguien está motivado, le cuesta menos profundizar y se aprovecha una información más global", indica. También se desarrolla la memoria visual.
Cambio de hábitos
Lo que está claro es que la incorporación masiva de estas nuevas tecnologías supone un esfuerzo de adaptación. "El teléfono o las calculadoras supusieron un salto tremendo, un cambio de hábitos, pero no en el ser de la persona", concluye el psicobiólogo de la Universidad de Educación a Distancia Ricardo Pellón.
Al disponer de nuevos recursos, el ser humano, vago por naturaleza, puede abandonar habilidades y eso se refleja en el cerebro.
Como explica el jefe de Neuroimágenes de la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (CIEN), Juan Alvarez-Linera, la clave de todo este asunto está en la plasticidad del cerebro, demostrada por las imágenes de resonancia magnética funcional.
Por eso, Legorgeu cree que "como todos los cambios influyen en el cerebro, las nuevas tecnologías también lo harán, aunque sólo se podrán demostrar cuando haya un uso intensivo".
"El cerebro es como una computadora muy compleja, que puede estar cambiando continuamente el software", afirma Alvarez-Linera. Esto se traduce en que cambian las conexiones neuronales. "Con un entrenamiento intensivo es como si se estuviera actualizando continuamente el software", agrega.
El entrenamiento y los hábitos producen cambios en el cerebro, y al revés. "En pequeña escala, esto se está probando ya con muchas habilidades", añade el neurorradiólogo.
Todo esto tiene un impacto en la vida cotidiana. "Desde que llegaron los móviles, ya nadie se acuerda del número de teléfono de nadie -pone como ejemplo Alvarez-Linera-. Y esa falta de entrenamiento específico tiene su efecto en la memoria, aunque no tiene por qué ser necesariamente negativo, porque esa pérdida se compensa con la memoria para saber dónde y cómo los tenemos que ir a buscar", indica.
En el caso de los niños o los adolescentes, el impacto es, si cabe, aún mayor. "Un chico de 15 años maneja mucha más información hoy día que uno de su misma edad de hace 50. Y para eso tiene que desarrollar otro tipo de habilidades que también implican a la memoria, como es la gestión de la información (más que saberlo todo, saber cómo acceder de forma rápida y eficiente a los datos)", explica Alvarez-Linera.
Y esta situación se vincula con el llamado "efecto Google" y su impacto sobre la memoria de las nuevas tecnologías. "Obviamente hay cosas que ganar y otras que perder". Lo que hay que hacer, entonces, es tomar medidas para que los beneficios sean superiores a los perjuicios. Para ello, la primera recomendación del neurorradiólogo es "mantener en forma el cerebro. No es bueno dedicarse a tareas monótonas, lo mejor es tener una actividad cerebral variada", afirma.
Esto incluye trabajar otros tipos de memoria, como la de procedimientos y no olvidar el ejercicio físico, que sabemos que contribuye a mejorar las conexiones cerebrales. "Hay actividades, como el golf o la música, que funcionan bien, porque aparte del ejercicio físico hay que acordarse de las posturas, los movimientos".
Al final, Álvarez-Linera resume que, independientemente del uso de las tecnologías o no, lo que hay que hacer es "darle vida al cerebro".
CAMBIOS DE SOFTWARE O DE HADWARE
El impacto de las nuevas tecnologías es tan grande que incluso hay quienes se plantean que podrían afectar al cerebro, un órgano muy plástico que acaba de formarse en la adolescencia. Sin embargo, una cosa es que, debido al uso de nuevos aparatos, el cerebro actúe de una manera nueva, y otra -muy distinta- que haya cambios morfológicos. Eso es lo que opina el psicobiólogo de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Ricardo Pellón. "No creo que haya un cambio y, si lo hay, será muy lento. Es muy pronto para hablar de un cambio en las conexiones neurológicas específicas", afirma Pellón.
Cuatro experimentos que acaban de publicarse en Science demuestran que las personas están utilizando Internet como una extensión de la propia memoria. En el estudio, los voluntarios tenían que prestar atención a una serie de curiosidades, como que el ojo de las ostras es mayor que su cerebro. Al escucharlas, un grupo podía guardar los datos en un archivo de computadora o recibía la información de que iban a ser borrados. Luego se les preguntaba qué recordaban.
El resultado fue contundente: los que creían que iban a poder consultar con la computadora no se tomaron la molestia de aprenderse los datos, y los que pensaban que la información se borraría se acordaban mejor.
Con las nuevas tecnologías, la capacidad de memorizar se va perdiendo. "Los estudiantes usan Internet como una memoria externa", afirma Betsy Sparrow, una de las autoras del trabajo. "Pero ¿es malo? Yo creo que no", agrega Roddy Roediger, de la Universidad de Washington en San Luis.
Bueno o malo, el cambio es notorio. El impacto de Internet en nuestra manera de aprender es bueno y malo a la vez. La psicóloga clínica Beatriz Azagra lo explica así: "Las nuevas tecnologías sirven para que los alumnos se interesen por otras cosas. Las presenta de una manera más atractiva - afirma esta profesora de la Universidad Complutense de Madrid-. Pero a veces eso va en detrimento del esfuerzo."
"Las nuevas tecnologías son un buen soporte del proceso de aprendizaje -admite Azagra-, pero no se puede sustituir la relación con el profesor." La especialista agrega que a veces hay tantos estímulos que el niño se confunde. "Es importante no perder el valor de la palabra. A veces, los niños y los que no lo son tanto están tan acostumbrados a encontrar todo en Internet que a la hora de expresar un conflicto no saben hacerlo", afirma.
Lo que está claro es que las nuevas tecnologías afectan aspectos del aprendizaje y el comportamiento. Por ejemplo, la psicóloga clínica Esther Legorgeu indica cuatro en los que ella cree que se está produciendo un perjuicio. "El interés por los textos escritos y la capacidad de comprensión están empeorando", afirma. También declara: "La capacidad de imaginación está disminuyendo. Más que inventar, lo que ahora se hace es planificar la búsqueda de la información. Al leer en papel, hay que relacionar lo escrito con lo que se sabe. Ahora, esas relaciones están en la pantalla".
Esta situación implica una segunda merma: el decrecimiento del esfuerzo mental. "En todo proceso de aprendizaje, hay dos tipos de memoria: la de trabajo, que se usa para obtener datos con los que razonar y obtener conclusiones, y otra de largo plazo, en la que almacenamos conceptos por si en un futuro nos son útiles -dice la psicóloga-. Ahora almacenamos menos. Es parecido a lo que pasó con el cálculo mental cuando llegaron las calculadoras", explica.
Un tercer aspecto perjudicado es la atención a lo verbal. "Los alumnos encuentran la exposición oral menos interesante porque es menos interactiva", afirma Legorgeu. Esto tiene un impacto claro en la enseñanza: "Los profesores lo tienen más difícil, porque niños y adolescentes están sobreestimulados".
Pero no todo es negativo. La psicóloga cree que las nuevas tecnologías fomentan el autoaprendizaje. "Cuando alguien está motivado, le cuesta menos profundizar y se aprovecha una información más global", indica. También se desarrolla la memoria visual.
Cambio de hábitos
Lo que está claro es que la incorporación masiva de estas nuevas tecnologías supone un esfuerzo de adaptación. "El teléfono o las calculadoras supusieron un salto tremendo, un cambio de hábitos, pero no en el ser de la persona", concluye el psicobiólogo de la Universidad de Educación a Distancia Ricardo Pellón.
Al disponer de nuevos recursos, el ser humano, vago por naturaleza, puede abandonar habilidades y eso se refleja en el cerebro.
Como explica el jefe de Neuroimágenes de la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (CIEN), Juan Alvarez-Linera, la clave de todo este asunto está en la plasticidad del cerebro, demostrada por las imágenes de resonancia magnética funcional.
Por eso, Legorgeu cree que "como todos los cambios influyen en el cerebro, las nuevas tecnologías también lo harán, aunque sólo se podrán demostrar cuando haya un uso intensivo".
"El cerebro es como una computadora muy compleja, que puede estar cambiando continuamente el software", afirma Alvarez-Linera. Esto se traduce en que cambian las conexiones neuronales. "Con un entrenamiento intensivo es como si se estuviera actualizando continuamente el software", agrega.
El entrenamiento y los hábitos producen cambios en el cerebro, y al revés. "En pequeña escala, esto se está probando ya con muchas habilidades", añade el neurorradiólogo.
Todo esto tiene un impacto en la vida cotidiana. "Desde que llegaron los móviles, ya nadie se acuerda del número de teléfono de nadie -pone como ejemplo Alvarez-Linera-. Y esa falta de entrenamiento específico tiene su efecto en la memoria, aunque no tiene por qué ser necesariamente negativo, porque esa pérdida se compensa con la memoria para saber dónde y cómo los tenemos que ir a buscar", indica.
En el caso de los niños o los adolescentes, el impacto es, si cabe, aún mayor. "Un chico de 15 años maneja mucha más información hoy día que uno de su misma edad de hace 50. Y para eso tiene que desarrollar otro tipo de habilidades que también implican a la memoria, como es la gestión de la información (más que saberlo todo, saber cómo acceder de forma rápida y eficiente a los datos)", explica Alvarez-Linera.
Y esta situación se vincula con el llamado "efecto Google" y su impacto sobre la memoria de las nuevas tecnologías. "Obviamente hay cosas que ganar y otras que perder". Lo que hay que hacer, entonces, es tomar medidas para que los beneficios sean superiores a los perjuicios. Para ello, la primera recomendación del neurorradiólogo es "mantener en forma el cerebro. No es bueno dedicarse a tareas monótonas, lo mejor es tener una actividad cerebral variada", afirma.
Esto incluye trabajar otros tipos de memoria, como la de procedimientos y no olvidar el ejercicio físico, que sabemos que contribuye a mejorar las conexiones cerebrales. "Hay actividades, como el golf o la música, que funcionan bien, porque aparte del ejercicio físico hay que acordarse de las posturas, los movimientos".
Al final, Álvarez-Linera resume que, independientemente del uso de las tecnologías o no, lo que hay que hacer es "darle vida al cerebro".
CAMBIOS DE SOFTWARE O DE HADWARE
El impacto de las nuevas tecnologías es tan grande que incluso hay quienes se plantean que podrían afectar al cerebro, un órgano muy plástico que acaba de formarse en la adolescencia. Sin embargo, una cosa es que, debido al uso de nuevos aparatos, el cerebro actúe de una manera nueva, y otra -muy distinta- que haya cambios morfológicos. Eso es lo que opina el psicobiólogo de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Ricardo Pellón. "No creo que haya un cambio y, si lo hay, será muy lento. Es muy pronto para hablar de un cambio en las conexiones neurológicas específicas", afirma Pellón.
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sábado, 19 de marzo de 2011
El riesgo nuclear en Japón
Héctor Pablo Polenta
Para LA NACION
Las centrales nucleares son, entre las tecnologías de generación de energía eléctrica, las únicas capaces de sustituir -en los niveles de consumo actual- a aquellas basadas en el quemado de combustibles fósiles. La alternativa de reducir el consumo eléctrico para dar lugar a tecnologías como la solar o la eólica no parece ser aceptada por la sociedad, que no está dispuesta a prescindir de comodidades como el aire acondicionado, la iluminación artificial y los electrodomésticos.
Lamentablemente, estas tecnologías generan riesgos, más allá de los obvios costos. El quemado de petróleo, carbón y sus derivados genera gases de invernadero que calientan nuestro planeta, efecto que podría estar conectado con los desastres "naturales" cuya frecuencia y magnitud vienen aumentando sin pausa. Y la fisión del uranio genera riesgo radiactivo. Pero, inevitablemente, si deseamos acceder a los beneficios de la tecnología moderna, debemos aceptar sus riesgos. La cuestión es armonizar riesgos y beneficios. Si queremos que nuestro pueblo sea "libre de energía nuclear", deberemos generar nuestra propia energía por otros medios.
Japón genera un porcentaje sustancial de su electricidad sobre la base de la fisión nuclear, evitando así los costos y riesgos de depender del suministro de petróleo por parte de países problemáticos.
El riesgo en general crece con la amenaza y la vulnerabilidad, y disminuye con la prevención y la mitigación. En el caso japonés, la amenaza de generar contaminación radiactiva es inherente a la tecnología nuclear y no se puede reducir; la vulnerabilidad también es inherente al problema, pues se trata de un país de alta sismicidad por naturaleza, y altamente vulnerable a los tsunamis por su condición insular. En consecuencia, tampoco puede hacer mucho sobre la vulnerabilidad.
La mitigación es lo que se está haciendo en estos momentos; es decir, producido el daño, minimizar sus consecuencias. Por lo tanto, la única alternativa que el caso de Japón ofrece para reducir el riesgo es trabajar sobre la prevención. Las unidades afectadas son viejas, pero de tecnología razonablemente segura, dado que, a diferencia de Chernobyl, estas centrales están protegidas por un edificio de contención que en condiciones razonables de operación deberían impedir cualquier venteo de material radiactivo al ambiente, excepto pequeñas liberaciones controladas a través de filtros que evitan el paso de radiactividad al exterior. Eso dice la teoría y así se nos enseña a los ingenieros.
La consideración clave en lo dicho anteriormente es "condiciones razonables". Estas centrales fueron diseñadas para soportar los terremotos de mayor magnitud que registra el historial de la zona, y de hecho toleraron perfectamente el peor terremoto de la historia japonesa, ocurrido el viernes 11, apagándose ordenadamente y energizando sus sistemas de emergencia en forma perfecta hasta donde se tiene conocimiento. Sin conocer los detalles técnicos de estos reactores, puede afirmarse que es muy probable que en su diseño se hayan considerado los peores tsunamis conocidos. Lo que probablemente no se haya tenido en cuenta es el ataque combinado de un terremoto seguido de un tsunami pocos minutos después.
Para ilustrar mejor el problema, un boxeador es preparado por su entrenador para aceptar un duro golpe de su rival y continuar peleando mientras se repone. Lo que suele ser letal es el "uno dos", la típica seguidilla de un duro golpe seguido de inmediato por un segundo golpe de la otra mano del rival. Cuando el boxeador recibe el segundo golpe, no está en condiciones de asimilarlo e inexorablemente termina en knockout . Los reactores de la central Fukushima sufrieron no sólo el impacto del terremoto y el tsunami, sino que además perdieron el acceso a energía eléctrica externa, debido a los devastadores efectos del terremoto y el tsunami. En realidad, todo Japón aún hoy tiene un déficit de aproximadamente un 30% de su consumo eléctrico. Un triple golpe. Por estas razones es difícil prever la evolución de los acontecimientos.
Sólo debería aventurarse, en medio de la incertidumbre actual, que en condiciones razonables de evolución las unidades averiadas deberían liberar muy poca radiactividad a la atmósfera, afectando como mucho a las poblaciones más cercanas y, en una medida que será difícil de detectar, sin efectos visibles para la medicina común. Para las grandes poblaciones distantes centenares de kilómetros no debería haber efectos detectables. Lógicamente, aquí en la Argentina nos preguntamos si podría afectarnos, y la respuesta debería ser un rotundo no. Sin embargo, esto es proyectar una evolución razonable de un accidente que desde ya no es razonable sino extraordinario, por lo que todas estas aventuradas predicciones deberán revisarse cuando se conozcan más datos y se sepa si los operadores japoneses lograron finalmente mantener los núcleos de estos reactores debidamente refrigerados. Esto no parece tan complejo, pues el calor a evacuar no es mucho. Sin embargo, no hay que olvidar que todo esto ocurre en una zona de desastre, sin electricidad, sin caminos y sin apoyo.
Tal vez sea la hora de comenzar a pensar que nuestro modo de vida es excesivamente demandante de energía, más allá de lo sustentable.
© La Nacion
El autor tiene un máster en ingeniería nuclear por el MIT y es docente del ITBA.
Para LA NACION
Las centrales nucleares son, entre las tecnologías de generación de energía eléctrica, las únicas capaces de sustituir -en los niveles de consumo actual- a aquellas basadas en el quemado de combustibles fósiles. La alternativa de reducir el consumo eléctrico para dar lugar a tecnologías como la solar o la eólica no parece ser aceptada por la sociedad, que no está dispuesta a prescindir de comodidades como el aire acondicionado, la iluminación artificial y los electrodomésticos.
Lamentablemente, estas tecnologías generan riesgos, más allá de los obvios costos. El quemado de petróleo, carbón y sus derivados genera gases de invernadero que calientan nuestro planeta, efecto que podría estar conectado con los desastres "naturales" cuya frecuencia y magnitud vienen aumentando sin pausa. Y la fisión del uranio genera riesgo radiactivo. Pero, inevitablemente, si deseamos acceder a los beneficios de la tecnología moderna, debemos aceptar sus riesgos. La cuestión es armonizar riesgos y beneficios. Si queremos que nuestro pueblo sea "libre de energía nuclear", deberemos generar nuestra propia energía por otros medios.
Japón genera un porcentaje sustancial de su electricidad sobre la base de la fisión nuclear, evitando así los costos y riesgos de depender del suministro de petróleo por parte de países problemáticos.
El riesgo en general crece con la amenaza y la vulnerabilidad, y disminuye con la prevención y la mitigación. En el caso japonés, la amenaza de generar contaminación radiactiva es inherente a la tecnología nuclear y no se puede reducir; la vulnerabilidad también es inherente al problema, pues se trata de un país de alta sismicidad por naturaleza, y altamente vulnerable a los tsunamis por su condición insular. En consecuencia, tampoco puede hacer mucho sobre la vulnerabilidad.
La mitigación es lo que se está haciendo en estos momentos; es decir, producido el daño, minimizar sus consecuencias. Por lo tanto, la única alternativa que el caso de Japón ofrece para reducir el riesgo es trabajar sobre la prevención. Las unidades afectadas son viejas, pero de tecnología razonablemente segura, dado que, a diferencia de Chernobyl, estas centrales están protegidas por un edificio de contención que en condiciones razonables de operación deberían impedir cualquier venteo de material radiactivo al ambiente, excepto pequeñas liberaciones controladas a través de filtros que evitan el paso de radiactividad al exterior. Eso dice la teoría y así se nos enseña a los ingenieros.
La consideración clave en lo dicho anteriormente es "condiciones razonables". Estas centrales fueron diseñadas para soportar los terremotos de mayor magnitud que registra el historial de la zona, y de hecho toleraron perfectamente el peor terremoto de la historia japonesa, ocurrido el viernes 11, apagándose ordenadamente y energizando sus sistemas de emergencia en forma perfecta hasta donde se tiene conocimiento. Sin conocer los detalles técnicos de estos reactores, puede afirmarse que es muy probable que en su diseño se hayan considerado los peores tsunamis conocidos. Lo que probablemente no se haya tenido en cuenta es el ataque combinado de un terremoto seguido de un tsunami pocos minutos después.
Para ilustrar mejor el problema, un boxeador es preparado por su entrenador para aceptar un duro golpe de su rival y continuar peleando mientras se repone. Lo que suele ser letal es el "uno dos", la típica seguidilla de un duro golpe seguido de inmediato por un segundo golpe de la otra mano del rival. Cuando el boxeador recibe el segundo golpe, no está en condiciones de asimilarlo e inexorablemente termina en knockout . Los reactores de la central Fukushima sufrieron no sólo el impacto del terremoto y el tsunami, sino que además perdieron el acceso a energía eléctrica externa, debido a los devastadores efectos del terremoto y el tsunami. En realidad, todo Japón aún hoy tiene un déficit de aproximadamente un 30% de su consumo eléctrico. Un triple golpe. Por estas razones es difícil prever la evolución de los acontecimientos.
Sólo debería aventurarse, en medio de la incertidumbre actual, que en condiciones razonables de evolución las unidades averiadas deberían liberar muy poca radiactividad a la atmósfera, afectando como mucho a las poblaciones más cercanas y, en una medida que será difícil de detectar, sin efectos visibles para la medicina común. Para las grandes poblaciones distantes centenares de kilómetros no debería haber efectos detectables. Lógicamente, aquí en la Argentina nos preguntamos si podría afectarnos, y la respuesta debería ser un rotundo no. Sin embargo, esto es proyectar una evolución razonable de un accidente que desde ya no es razonable sino extraordinario, por lo que todas estas aventuradas predicciones deberán revisarse cuando se conozcan más datos y se sepa si los operadores japoneses lograron finalmente mantener los núcleos de estos reactores debidamente refrigerados. Esto no parece tan complejo, pues el calor a evacuar no es mucho. Sin embargo, no hay que olvidar que todo esto ocurre en una zona de desastre, sin electricidad, sin caminos y sin apoyo.
Tal vez sea la hora de comenzar a pensar que nuestro modo de vida es excesivamente demandante de energía, más allá de lo sustentable.
© La Nacion
El autor tiene un máster en ingeniería nuclear por el MIT y es docente del ITBA.
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miércoles, 16 de marzo de 2011
La tecnología y sus desafíos
Mientras el mundo asiste atónito a los detalles de la catástrofe que vive Japón, y en especial a la crisis nuclear que sus técnicos y científicos luchan por dominar, vuelve a cuestionarse la conveniencia de haber apostado a la energía atómica para impulsar el desarrollo industrial de un país con poco territorio y carente de combustibles fósiles.
El genio parece haber salido de la lámpara y nos sobrevuelan los fantasmas que desde el comienzo de los tiempos inspira en nosotros la tecnología, especialmente si no la entendemos y la sentimos más allá de nuestro control.
En ese sentido, el caso nuclear es el último y más paradigmático de los ejemplos. Los descubrimientos que hicieron posible "extraer" energía del submundo de los átomos se realizaron todos en el último siglo y su conocimiento es patrimonio de apenas un grupo de países, entre los que se encuentra la Argentina.
Pero no es el único ejemplo. ¿Qué sucedería si hoy colapsara una enorme represa, se contaminaran inadvertidamente las vacunas que utilizamos para evitar enfermedades muy difundidas o las cañerías de agua potable, o si se desplomara uno de esos altísimos edificios que, aquí y allá, cada día se elevan más por sobre la superficie de la tierra? ¿Qué ocurrirá si no logramos acordar una estrategia para minimizarlo y las predicciones de los científicos sobre el cambio climático se cumplen al pie de la letra?
Cualquiera de esas situaciones terminaría en una catástrofe de dimensiones que horrorizan de sólo imaginarlas al correr de los párrafos de una novela o desde la butaca de un cine.
En la Tierra viven hoy seis mil millones de seres humanos gracias a que somos capaces de desarrollar tecnologías cada vez más complejas, precisas y efectivas en todos los campos de nuestra vida, desde la salud hasta la comunicación y la agricultura. Cada una de ellas es crítica para nuestra supervivencia. Pero tiene peligros y desafíos que no podemos tomar a la ligera. Y menos, olvidar...
El genio parece haber salido de la lámpara y nos sobrevuelan los fantasmas que desde el comienzo de los tiempos inspira en nosotros la tecnología, especialmente si no la entendemos y la sentimos más allá de nuestro control.
En ese sentido, el caso nuclear es el último y más paradigmático de los ejemplos. Los descubrimientos que hicieron posible "extraer" energía del submundo de los átomos se realizaron todos en el último siglo y su conocimiento es patrimonio de apenas un grupo de países, entre los que se encuentra la Argentina.
Pero no es el único ejemplo. ¿Qué sucedería si hoy colapsara una enorme represa, se contaminaran inadvertidamente las vacunas que utilizamos para evitar enfermedades muy difundidas o las cañerías de agua potable, o si se desplomara uno de esos altísimos edificios que, aquí y allá, cada día se elevan más por sobre la superficie de la tierra? ¿Qué ocurrirá si no logramos acordar una estrategia para minimizarlo y las predicciones de los científicos sobre el cambio climático se cumplen al pie de la letra?
Cualquiera de esas situaciones terminaría en una catástrofe de dimensiones que horrorizan de sólo imaginarlas al correr de los párrafos de una novela o desde la butaca de un cine.
En la Tierra viven hoy seis mil millones de seres humanos gracias a que somos capaces de desarrollar tecnologías cada vez más complejas, precisas y efectivas en todos los campos de nuestra vida, desde la salud hasta la comunicación y la agricultura. Cada una de ellas es crítica para nuestra supervivencia. Pero tiene peligros y desafíos que no podemos tomar a la ligera. Y menos, olvidar...
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martes, 15 de marzo de 2011
Para que sirve Facebook
Este no es uno de los tantos articulos sobre Facebook que lo unico que hacen es contestar que no sirve para nada, o haciendo chistes sobre Facebook. Aqui me propongo explicar realmente para que sirve Facebook.
Es que en realidad para el 80% de los usuarios que estan registrados en Facebook, no sirve para nada. Eso no quiere decir que realmente no sirva para nadie. Veamos la historia de Facebook desde sus inicios y que lo hizo tan popular para poder entender que tiene de bueno este gigantezco sitio social.
La idea surgio hace ya muchos años de formar un sitio donde se puedan crear grupos para mantenerse al tanto de las novedades de ese grupo. Por ejemplo, si tu estudiabas en una clase en la escuela secundaria (preparatoria en algunos paises), podias crear un grupo de esa clase y luego podian enterarse de cosas utiles sobre esa clase en Facebook. Por ejemplo, si una la profesora de la primera hora no vendra, no hay necesidad de hacer una cadena telefonica o de emails para avisar, simplemente uno del grupo publicaba la noticia en su grupo de Facebook y todos estaban notificados que mañana podian llegar una hora tarde a la escuela.
Tambien se podia utilizar como recordatorio de examenes, trabajos practicos, y otras agendas comunes que compartia el grupo determinado. Ademas podian compartir resumenes e informacion sobre la clase.
Facebook tomaba mas utilidad aun cuando la clase no era todos los dias, por ejemplo, una curso de arte o literatura de una hora semanal. Los integrantes creaban un grupo en Facebook y podian estar actualizados sobre los temas a tratar en las proximas clases y asi prepararse. O bien compartir material interesante sobre la clase entre todos los alumnos.
Facebook resultaba muy util entre universitarios y grupos de trabajo. Pero luego de un tiempo, comenzo a surgir el hongo social. Los integrantes de los grupos comenzaron a darle un uso mas social al sitio, subiendo fotos y demas data personal, que en pocas cantidades no afectaba el uso genuino de Facebook. Pero con el tiempo, este uso comenzo a propagarse y hasta superar al uso original para el cual servia el sitio.
Obviamente que los dueños de Facebook dieron rienda suelta a esta tendencia puesto que cuadriplacaban sus usuarios y las visitas del sitio. Pensaron que esto era un desarrollo positivo, pero no se dieron cuenta que a largo plazo estaban arruinando el buen uso del sitio. Para desarrollar este uso, implementaron herramientas sociales que tentaban mas su uso por ese lado y acentuaban la tendencia.
Paralelamente se comenzo a utilizar Facebook para encontrar amigos que uno habia perdido o bien para conectarse con familiares y amigos fuera del pais. Compartian fotos, y anecdotas que estaban compartidas para todas las personas de ese grupo. En ese sentido, Facebook sirve mas que los emails puesto que en un grupo de 10 personas, cada foto debia reenviarse a 9 personas, ocupando lugar en las casillas, y ese tipo de inconveniencias.
Mi opinion es que hoy en dia Facebook esta tan orientado a servir al fin social que han degradado la gran utilidad con la que nacio. Hoy han nacido varios sitios que realizan las tareas que hacia Facebook al principio, y muchos usuarios que usaban Facebook han decidido mudarse.
Hoy en dia, muchos marketeadores cyberneticos aducen que Facebook sirve para promocionar productos o sitios de Internet. Yo tengo mis serias dudas sobre esto, ya que tienes que utilizarlo mucho para conseguir una gran lista de contactos, y luego de tu tercer o cuarta "promocion", los contactos se dan cuenta de tu interes y deciden bloquearte.
En resumen, Facebook nacio y se hizo popular como una gran idea y que sirve mucho. Por desgracia se fue cambiando las herramientas y hoy en dia no es tan util como antes. Espero haber aclarado un poco para que sirve Facebook (o mas bien, para que servia
Es que en realidad para el 80% de los usuarios que estan registrados en Facebook, no sirve para nada. Eso no quiere decir que realmente no sirva para nadie. Veamos la historia de Facebook desde sus inicios y que lo hizo tan popular para poder entender que tiene de bueno este gigantezco sitio social.
La idea surgio hace ya muchos años de formar un sitio donde se puedan crear grupos para mantenerse al tanto de las novedades de ese grupo. Por ejemplo, si tu estudiabas en una clase en la escuela secundaria (preparatoria en algunos paises), podias crear un grupo de esa clase y luego podian enterarse de cosas utiles sobre esa clase en Facebook. Por ejemplo, si una la profesora de la primera hora no vendra, no hay necesidad de hacer una cadena telefonica o de emails para avisar, simplemente uno del grupo publicaba la noticia en su grupo de Facebook y todos estaban notificados que mañana podian llegar una hora tarde a la escuela.
Tambien se podia utilizar como recordatorio de examenes, trabajos practicos, y otras agendas comunes que compartia el grupo determinado. Ademas podian compartir resumenes e informacion sobre la clase.
Facebook tomaba mas utilidad aun cuando la clase no era todos los dias, por ejemplo, una curso de arte o literatura de una hora semanal. Los integrantes creaban un grupo en Facebook y podian estar actualizados sobre los temas a tratar en las proximas clases y asi prepararse. O bien compartir material interesante sobre la clase entre todos los alumnos.
Facebook resultaba muy util entre universitarios y grupos de trabajo. Pero luego de un tiempo, comenzo a surgir el hongo social. Los integrantes de los grupos comenzaron a darle un uso mas social al sitio, subiendo fotos y demas data personal, que en pocas cantidades no afectaba el uso genuino de Facebook. Pero con el tiempo, este uso comenzo a propagarse y hasta superar al uso original para el cual servia el sitio.
Obviamente que los dueños de Facebook dieron rienda suelta a esta tendencia puesto que cuadriplacaban sus usuarios y las visitas del sitio. Pensaron que esto era un desarrollo positivo, pero no se dieron cuenta que a largo plazo estaban arruinando el buen uso del sitio. Para desarrollar este uso, implementaron herramientas sociales que tentaban mas su uso por ese lado y acentuaban la tendencia.
Paralelamente se comenzo a utilizar Facebook para encontrar amigos que uno habia perdido o bien para conectarse con familiares y amigos fuera del pais. Compartian fotos, y anecdotas que estaban compartidas para todas las personas de ese grupo. En ese sentido, Facebook sirve mas que los emails puesto que en un grupo de 10 personas, cada foto debia reenviarse a 9 personas, ocupando lugar en las casillas, y ese tipo de inconveniencias.
Mi opinion es que hoy en dia Facebook esta tan orientado a servir al fin social que han degradado la gran utilidad con la que nacio. Hoy han nacido varios sitios que realizan las tareas que hacia Facebook al principio, y muchos usuarios que usaban Facebook han decidido mudarse.
Hoy en dia, muchos marketeadores cyberneticos aducen que Facebook sirve para promocionar productos o sitios de Internet. Yo tengo mis serias dudas sobre esto, ya que tienes que utilizarlo mucho para conseguir una gran lista de contactos, y luego de tu tercer o cuarta "promocion", los contactos se dan cuenta de tu interes y deciden bloquearte.
En resumen, Facebook nacio y se hizo popular como una gran idea y que sirve mucho. Por desgracia se fue cambiando las herramientas y hoy en dia no es tan util como antes. Espero haber aclarado un poco para que sirve Facebook (o mas bien, para que servia
lunes, 21 de febrero de 2011
Ambicioso proyecto bajo la cordillera
Como en una canción de María Elena Walsh, los físicos y cosmólogos están en un tremendo problema: las cuentas les dan mal. Toda la materia que ven y la energía que registran sus instrumentos más precisos sólo representaría... ¡el 4% del universo! Es decir, que el 96% estaría compuesto por "algo" enigmático y muy diferente de lo que conocemos: la materia y la energía oscuras.
Resolver este intríngulis científico podría confirmar o refutar varias predicciones cruciales del modelo del Big Bang, actualmente vigente, pero exige detectar y estudiar las partículas que conforman la materia oscura, como los neutrinos (que se desplazan a velocidades cercanas a la de la luz y tendrían un tamaño equivalente a la mil millonésima parte de un protón). Para eso, hay que colocar detectores que operen a temperaturas muy cercanas al cero absoluto (-273° Celsius), de modo que cada vez que alguno pase por ellos los caliente levemente.
Hasta ahora, esos instrumentos están en túneles o cavernas bajo las montañas para aprovechar los miles de metros de blindaje que ofrecen la tierra y las rocas a la radiación cósmica, todos en el hemisferio Norte. Sin embargo, si prospera la iniciativa que impulsan los físicos del Conicet Xavier Bertou, del Centro Atómico Bariloche, y Osvaldo Civitarese, de la Universidad Nacional de La Plata, dentro de cinco o seis años podría haber uno en la Argentina. Más precisamente, en el Paso de Agua Negra, en la provincia de San Juan.
Este monumental proyecto ya se encuentra en estudio en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y propone adosar un gran laboratorio al túnel que uniría Chile y la Argentina para tender un corredor bioceánico que conectaría Santos o Porto Alegre, en Brasil, con Coquimbo, en el país trasandino.
El acuerdo para realizar esta obra fue firmado el 28 de agosto de 2009 por los presidentes Cristina Fernández, Michelle Bachelet y Lula da Silva, y, en este momento, dos equipos de ingenieros de las empresas Bureau de Projetos Ltda., de Brasil, y Geoconsult Buenos Aires SA, con la dirección del ingeniero M. Bofer, están haciendo los estudios de factibilidad en forma conjunta. Costaría unos 850 millones de dólares y a mediados de año se haría la licitación. Para construir el laboratorio, habría que agregar un 1% más, unos diez millones.
"Este laboratorio permitiría realizar varios experimentos de gran volumen -explica el doctor Civitarese-. Uno haría posible la detección de propiedades de los neutrinos, como el decaimiento beta doble, un proceso muy exótico que sólo existiría si estas partículas tienen masa. También podríamos estudiar las «oscilaciones» de neutrinos produciendo un haz de estas partículas en el Fermilab, de Chicago, y detectándolo en San Juan. Pero, además, está la posibilidad alojar experimentos de biología, geofísica, estudios ambientales y microelectrónica."
Como suele suceder, el azar jugó un papel crucial en la génesis de este gran sueño. "Con Xavier, nos enteramos por casualidad del túnel y se nos ocurrió que se podría radicar allí este gran proyecto científico", afirma Civitarese.
La posibilidad de que se creara el laboratorio Andes ya tuvo una amplia repercusión y, en los últimos seis meses, los físicos recibieron cartas de intención de las sociedades de físicos de México, Brasil, Chile, y de grupos experimentales de los Estados Unidos, Francia, Italia, Rusia y Alemania, todos ansiosos por participar. "Estados Unidos estaba por construir un laboratorio similar en una mina de oro, en Dakota, y se acaba de cancelar -cuenta el científico-. Prácticamente nos enviaron una súplica para colocar un acelerador de partículas acá si se llega a construir." Y más adelante, subraya: "Lo importante es no dejar pasar la oportunidad de hacer el estudio de factibilidad, que es imprescindible realizar al mismo tiempo que el del túnel".
El gobierno de San Juan encaró con entusiasmo el proyecto de Agua Negra y recibió con beneplácito la iniciativa del laboratorio Andes. Próximamente, los investigadores realizarán un taller en la Comisión Nacional de Energía Atómica para exponer los lineamientos de este desafío.
"Esta es una tarea para 30 o 40 años. Tendría una proyección incalculable sobre las nuevas generaciones, que podrían desarrollar experimentos propios -destaca Civitarese-. Podría establecerse un centro con gran circulación de profesores visitantes, estudiantes de doctorado... La Argentina estaría en la punta de la física mundial, porque el de Agua Negra sería el único laboratorio de este tipo en el hemisferio Sur. Es una oportunidad increíble", concluye.
Resolver este intríngulis científico podría confirmar o refutar varias predicciones cruciales del modelo del Big Bang, actualmente vigente, pero exige detectar y estudiar las partículas que conforman la materia oscura, como los neutrinos (que se desplazan a velocidades cercanas a la de la luz y tendrían un tamaño equivalente a la mil millonésima parte de un protón). Para eso, hay que colocar detectores que operen a temperaturas muy cercanas al cero absoluto (-273° Celsius), de modo que cada vez que alguno pase por ellos los caliente levemente.
Hasta ahora, esos instrumentos están en túneles o cavernas bajo las montañas para aprovechar los miles de metros de blindaje que ofrecen la tierra y las rocas a la radiación cósmica, todos en el hemisferio Norte. Sin embargo, si prospera la iniciativa que impulsan los físicos del Conicet Xavier Bertou, del Centro Atómico Bariloche, y Osvaldo Civitarese, de la Universidad Nacional de La Plata, dentro de cinco o seis años podría haber uno en la Argentina. Más precisamente, en el Paso de Agua Negra, en la provincia de San Juan.
Este monumental proyecto ya se encuentra en estudio en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y propone adosar un gran laboratorio al túnel que uniría Chile y la Argentina para tender un corredor bioceánico que conectaría Santos o Porto Alegre, en Brasil, con Coquimbo, en el país trasandino.
El acuerdo para realizar esta obra fue firmado el 28 de agosto de 2009 por los presidentes Cristina Fernández, Michelle Bachelet y Lula da Silva, y, en este momento, dos equipos de ingenieros de las empresas Bureau de Projetos Ltda., de Brasil, y Geoconsult Buenos Aires SA, con la dirección del ingeniero M. Bofer, están haciendo los estudios de factibilidad en forma conjunta. Costaría unos 850 millones de dólares y a mediados de año se haría la licitación. Para construir el laboratorio, habría que agregar un 1% más, unos diez millones.
"Este laboratorio permitiría realizar varios experimentos de gran volumen -explica el doctor Civitarese-. Uno haría posible la detección de propiedades de los neutrinos, como el decaimiento beta doble, un proceso muy exótico que sólo existiría si estas partículas tienen masa. También podríamos estudiar las «oscilaciones» de neutrinos produciendo un haz de estas partículas en el Fermilab, de Chicago, y detectándolo en San Juan. Pero, además, está la posibilidad alojar experimentos de biología, geofísica, estudios ambientales y microelectrónica."
Como suele suceder, el azar jugó un papel crucial en la génesis de este gran sueño. "Con Xavier, nos enteramos por casualidad del túnel y se nos ocurrió que se podría radicar allí este gran proyecto científico", afirma Civitarese.
La posibilidad de que se creara el laboratorio Andes ya tuvo una amplia repercusión y, en los últimos seis meses, los físicos recibieron cartas de intención de las sociedades de físicos de México, Brasil, Chile, y de grupos experimentales de los Estados Unidos, Francia, Italia, Rusia y Alemania, todos ansiosos por participar. "Estados Unidos estaba por construir un laboratorio similar en una mina de oro, en Dakota, y se acaba de cancelar -cuenta el científico-. Prácticamente nos enviaron una súplica para colocar un acelerador de partículas acá si se llega a construir." Y más adelante, subraya: "Lo importante es no dejar pasar la oportunidad de hacer el estudio de factibilidad, que es imprescindible realizar al mismo tiempo que el del túnel".
El gobierno de San Juan encaró con entusiasmo el proyecto de Agua Negra y recibió con beneplácito la iniciativa del laboratorio Andes. Próximamente, los investigadores realizarán un taller en la Comisión Nacional de Energía Atómica para exponer los lineamientos de este desafío.
"Esta es una tarea para 30 o 40 años. Tendría una proyección incalculable sobre las nuevas generaciones, que podrían desarrollar experimentos propios -destaca Civitarese-. Podría establecerse un centro con gran circulación de profesores visitantes, estudiantes de doctorado... La Argentina estaría en la punta de la física mundial, porque el de Agua Negra sería el único laboratorio de este tipo en el hemisferio Sur. Es una oportunidad increíble", concluye.
miércoles, 7 de abril de 2010
La amenaza del pulso electromagnético
Súbitamente se apaga el televisor. Ni el celular ni el teléfono de red fija funcionan. Tampoco la computadora. Mientras tanto, en la calle, los autos y ómnibus se detienen inexplicablemente, al igual que el subte. Y a lo lejos, varios aviones comienzan a caer sin control sobre la ciudad.
Esta escena no corresponde a alguna nueva película de Hollywood, sino a lo que realmente podría ocurrir si una ciudad, una provincia o incluso un país fueran atacados con un pulso electromagnético, más conocido como PEM. Y que en Washington hace tiempo consideran una amenaza real.
¿Pero qué es el PEM? Básicamente es un campo electromagnético de alta intensidad y corta duración que se genera al detonar una bomba nuclear en la atmósfera, a gran altura. La onda llega a la tierra a la velocidad de la luz, y aunque las personas no la pueden ver ni sentir, destruye automáticamente toda clase de chips y tarjetas madre. A partir de ese instante, todos los equipos electrónicos dentro del área afectada quedarían inservibles, desde un BlackBerry o un iPhone hasta una planta de energía.
Tanta es la preocupación en Estados Unidos que el Congreso creó en 2001 una comisión específica para ocuparse de este tema. La misma que hace unos días recibió un informe de la Fundación Heritage que denuncia que el país no está realmente preparado para enfrentar esta amenaza.
"En la medida en que Estados Unidos sea un país cada vez más interconectado y dependiente de las redes para el funcionamiento de la sociedad, un ataque exitoso con un PEM se vuelve cada vez más serio", dijo a Jena Baker, analista en temas de seguridad de la Fundación Heritage y coautora del informe.
Si bien la existencia del pulso electromagnético y sus efectos son ampliamente conocidos desde los tiempos de la Guerra Fría, el peligro de su uso reflota hoy de la mano de la amenaza terrorista y de países que cuenten con un programa balístico.
"Países como Irán son los que tienen la capacidad para llevar adelante un ataque de este tipo en el futuro cercano -asegura Baker-. Sabemos que Rusia y China han estado explorando el uso del PEM como un arma."
La amenaza del ataque con un PEM cobró especial vigencia el año pasado con la publicación del libro One Second After , de William R. Forstchen, profesor de Historia en la Universidad de Montreat, Carolina del Norte.
Aunque se trata de una novela, el autor se basó en información real para describir lo que ocurriría después de un ataque de estas características. "Doce horas después [del PEM], la comida comenzará a descomponerse en la heladera, y si es invierno no habrá calefacción [eléctrica]", explica.
"Las fuerzas del orden serán incapaces de operar sin radios ni vehículos; no podrán saber dónde ir ni cómo reaccionar. Pero el verdadero horror se producirá en los hospitales, donde fallarán los generadores (...) Todo paciente en terapia intensiva morirá en cuestión de horas. Si recuerda lo que ocurrió en Nueva Orleáns después del paso del huracán Katrina, multiplíquelo por 10.000", advierte.
Para Forstchen, un ataque así llevaría al país a un caos y generaría en pocos días hambruna, falta de agua y enfermedades. Además, millones de personas intentarían escapar a pie de las zonas afectadas.
Un ataque terrorista causaría daños irreparables a un país como Estados Unidos, sumiéndolo en el atraso y la indefensión. Y si el autor del ataque fuera otro país, tendría la ventaja de invadir un territorio libre de radiación y con una infraestructura casi intacta.
En la actualidad existen blindajes capaces de resistir el impacto del PEM, pero están lejos de masificarse. Según Baker, sólo queda fortalecer el sistema defensivo de misiles, pero también crear una mayor conciencia de esta amenaza en el ámbito militar y en el sector privado.
Esta escena no corresponde a alguna nueva película de Hollywood, sino a lo que realmente podría ocurrir si una ciudad, una provincia o incluso un país fueran atacados con un pulso electromagnético, más conocido como PEM. Y que en Washington hace tiempo consideran una amenaza real.
¿Pero qué es el PEM? Básicamente es un campo electromagnético de alta intensidad y corta duración que se genera al detonar una bomba nuclear en la atmósfera, a gran altura. La onda llega a la tierra a la velocidad de la luz, y aunque las personas no la pueden ver ni sentir, destruye automáticamente toda clase de chips y tarjetas madre. A partir de ese instante, todos los equipos electrónicos dentro del área afectada quedarían inservibles, desde un BlackBerry o un iPhone hasta una planta de energía.
Tanta es la preocupación en Estados Unidos que el Congreso creó en 2001 una comisión específica para ocuparse de este tema. La misma que hace unos días recibió un informe de la Fundación Heritage que denuncia que el país no está realmente preparado para enfrentar esta amenaza.
"En la medida en que Estados Unidos sea un país cada vez más interconectado y dependiente de las redes para el funcionamiento de la sociedad, un ataque exitoso con un PEM se vuelve cada vez más serio", dijo a Jena Baker, analista en temas de seguridad de la Fundación Heritage y coautora del informe.
Si bien la existencia del pulso electromagnético y sus efectos son ampliamente conocidos desde los tiempos de la Guerra Fría, el peligro de su uso reflota hoy de la mano de la amenaza terrorista y de países que cuenten con un programa balístico.
"Países como Irán son los que tienen la capacidad para llevar adelante un ataque de este tipo en el futuro cercano -asegura Baker-. Sabemos que Rusia y China han estado explorando el uso del PEM como un arma."
La amenaza del ataque con un PEM cobró especial vigencia el año pasado con la publicación del libro One Second After , de William R. Forstchen, profesor de Historia en la Universidad de Montreat, Carolina del Norte.
Aunque se trata de una novela, el autor se basó en información real para describir lo que ocurriría después de un ataque de estas características. "Doce horas después [del PEM], la comida comenzará a descomponerse en la heladera, y si es invierno no habrá calefacción [eléctrica]", explica.
"Las fuerzas del orden serán incapaces de operar sin radios ni vehículos; no podrán saber dónde ir ni cómo reaccionar. Pero el verdadero horror se producirá en los hospitales, donde fallarán los generadores (...) Todo paciente en terapia intensiva morirá en cuestión de horas. Si recuerda lo que ocurrió en Nueva Orleáns después del paso del huracán Katrina, multiplíquelo por 10.000", advierte.
Para Forstchen, un ataque así llevaría al país a un caos y generaría en pocos días hambruna, falta de agua y enfermedades. Además, millones de personas intentarían escapar a pie de las zonas afectadas.
Un ataque terrorista causaría daños irreparables a un país como Estados Unidos, sumiéndolo en el atraso y la indefensión. Y si el autor del ataque fuera otro país, tendría la ventaja de invadir un territorio libre de radiación y con una infraestructura casi intacta.
En la actualidad existen blindajes capaces de resistir el impacto del PEM, pero están lejos de masificarse. Según Baker, sólo queda fortalecer el sistema defensivo de misiles, pero también crear una mayor conciencia de esta amenaza en el ámbito militar y en el sector privado.
La amenaza del pulso electromagnético
La onda, generada con una detonación en la atmósfera, puede ser un arma de destrucción masiva
lanacion.com | Exterior | Mi?oles 7 de abril de 2010
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sábado, 19 de septiembre de 2009
Para 2050 se duplicará la demanda de alimentos y para abastecerla habrá que aumentar la productividad sin perjudicar el medio ambiente.
Norman Ernest Borlaug, conocido como "el padre de la revolución verde", murió el último sábado, a los 95 años. Sin embargo, su legado se mantiene vivo en el mundo y en particular en la Argentina, país que visitó durante diez años seguidos. Gracias a Borlaug se introdujo un nuevo paradigma en la producción agrícola, caracterizado por el trabajo constante en investigación para aumentar los rendimientos y estar, así, a la altura del desafío contemporáneo, acabar con el hambre mundial.
Este ingeniero forestal, nacido en Estados Unidos en 1914, y radicado en México, en 1944, llegó a ser premio Nobel de la Paz, en 1970. Su mérito no fue menor. Se considera que salvó más de 1000 millones de vidas gracias a que sus contribuciones aumentaron enormemente la productividad de alimentos y se consiguió evitar una hambruna mundial durante la segunda mitad del siglo XX.
A partir de sus investigaciones y especialmente por su incansable tarea de observación, Borlaug descubrió una variedad de trigo enano que se cultivaba en un jardín del Japón. Al ser una planta más petisa y de tallo más fuerte, no se volcaba como lo hacían los grandes trigos que se cultivaban por entonces. Al cruzar e incorporar el gen del enanismo (Norin 10), los trigos pudieron tolerar una mayor cantidad de fertilizante sin riesgo de volcarse y por lo tanto aumentaron sus rendimientos. Además, Bourlag ya trabajaba con trigos de resistencia multilínea a enfermedades y plagas.
A estos ensayos, Bourlag los sembró por primera vez en México, en 1962 y con ellos se inició la larga familia de trigos con germoplasma mexicano. Su labor no terminó allí. Se tomó la responsabilidad de convencer a las autoridades de la India y Paquistán, países azotados periódicamente por hambrunas, para que sembraran estas variedades de trigos conjuntamente con la aplicación de fertilizante. Gracias a este trabajo infatigable, esos dos países que no eran autosuficientes en la provisión de alimentos, duplicaron la producción de trigo entre 1965 y 1970, y pasaron a ser exportadores del cereal. La misma técnica aplicada al trigo se utilizó en el arroz y otros cultivos.
Durante la década del 70, y gracias al trabajo de Borlaug, la Argentina incorporó el germoplasma mexicano a sus variedades de trigo que produjo resultados espectaculares: la productividad aumentó entre un 20 y un 30%.
De alguna forma podría decirse que esto significó un hito en nuestro país que fue seguido por otros muchos hasta hoy. Por ejemplo: la fertilización. "Ocurrió que al mismo tiempo que se producía más grano, se estaba extrayendo más nitrógeno del suelo. La respuesta fue que había que aumentar el uso de fertilizantes", explicó Antonio Hall, profesor emérito de la facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba).
También se incrementó en los años setenta el uso de herbicidas, ya que por esa época se produjo una disminución en su precio. Aunque su utilización fue mayor durante la década del 80, cuando comenzó a utilizarse masivamente los nuevos herbicidas (pre y posemergencia) y aparecieron mejores herramientas de aplicación contra las malezas perennes, particularmente utilizados en el cultivo de la soja.
Y también para esta época, según Jorge González Montaner, consultor del movimiento CREA, "se le presta una mayor atención al manejo del suelo y su conservación". Progresivamente, se fue percibiendo su importancia.
En este contexto de preservación de suelo, aparece la "labranza mínima", que produce menor agresión al suelo. El punto culminante fue la siembra directa, cuya adopción comenzó muy paulatinamente durante la década del 80 (en el 77/8, fue la primera prueba en lotes comerciales). Su uso masivo recién se alcanzó a mediados de los años noventa, con la legalización de semillas transgénicas, con mayor resistencia a herbicidas y a enfermedades.
Este ingeniero forestal, nacido en Estados Unidos en 1914, y radicado en México, en 1944, llegó a ser premio Nobel de la Paz, en 1970. Su mérito no fue menor. Se considera que salvó más de 1000 millones de vidas gracias a que sus contribuciones aumentaron enormemente la productividad de alimentos y se consiguió evitar una hambruna mundial durante la segunda mitad del siglo XX.
A partir de sus investigaciones y especialmente por su incansable tarea de observación, Borlaug descubrió una variedad de trigo enano que se cultivaba en un jardín del Japón. Al ser una planta más petisa y de tallo más fuerte, no se volcaba como lo hacían los grandes trigos que se cultivaban por entonces. Al cruzar e incorporar el gen del enanismo (Norin 10), los trigos pudieron tolerar una mayor cantidad de fertilizante sin riesgo de volcarse y por lo tanto aumentaron sus rendimientos. Además, Bourlag ya trabajaba con trigos de resistencia multilínea a enfermedades y plagas.
A estos ensayos, Bourlag los sembró por primera vez en México, en 1962 y con ellos se inició la larga familia de trigos con germoplasma mexicano. Su labor no terminó allí. Se tomó la responsabilidad de convencer a las autoridades de la India y Paquistán, países azotados periódicamente por hambrunas, para que sembraran estas variedades de trigos conjuntamente con la aplicación de fertilizante. Gracias a este trabajo infatigable, esos dos países que no eran autosuficientes en la provisión de alimentos, duplicaron la producción de trigo entre 1965 y 1970, y pasaron a ser exportadores del cereal. La misma técnica aplicada al trigo se utilizó en el arroz y otros cultivos.
Durante la década del 70, y gracias al trabajo de Borlaug, la Argentina incorporó el germoplasma mexicano a sus variedades de trigo que produjo resultados espectaculares: la productividad aumentó entre un 20 y un 30%.
De alguna forma podría decirse que esto significó un hito en nuestro país que fue seguido por otros muchos hasta hoy. Por ejemplo: la fertilización. "Ocurrió que al mismo tiempo que se producía más grano, se estaba extrayendo más nitrógeno del suelo. La respuesta fue que había que aumentar el uso de fertilizantes", explicó Antonio Hall, profesor emérito de la facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba).
También se incrementó en los años setenta el uso de herbicidas, ya que por esa época se produjo una disminución en su precio. Aunque su utilización fue mayor durante la década del 80, cuando comenzó a utilizarse masivamente los nuevos herbicidas (pre y posemergencia) y aparecieron mejores herramientas de aplicación contra las malezas perennes, particularmente utilizados en el cultivo de la soja.
Y también para esta época, según Jorge González Montaner, consultor del movimiento CREA, "se le presta una mayor atención al manejo del suelo y su conservación". Progresivamente, se fue percibiendo su importancia.
En este contexto de preservación de suelo, aparece la "labranza mínima", que produce menor agresión al suelo. El punto culminante fue la siembra directa, cuya adopción comenzó muy paulatinamente durante la década del 80 (en el 77/8, fue la primera prueba en lotes comerciales). Su uso masivo recién se alcanzó a mediados de los años noventa, con la legalización de semillas transgénicas, con mayor resistencia a herbicidas y a enfermedades.
Revolución verde / Su huella en la ArgentinaBorlaug: un legado que se mantiene vigente
Norman Borlaug, premio Nobel de la Paz, salvó del flagelo del hambre a más de mil millones de personas por sus descubrimientos agronómicos
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martes, 15 de septiembre de 2009
Internet está en peligro, y grande.
De acuerdo con Jonathan Zittrain, abogado de Harvard, experto en legislación sobre temas digitales, y uno de los "perros guardianes" de la Red más reconocidos del mundo, Internet enfrenta una amenaza: cesar de proveernos de programitas que desarrollan trasnochados nerds, pero que de un momento a otro se convierten en el nuevo e-mail, el nuevo Facebook, el nuevo YouTube...
¿Por qué podría ocurrir este sombrío panorama? Zittrain lo explica en su último y muy comentado libro: El futuro de Internet y cómo detenerlo. La Red, dice Zittrain, se construyó en forma análoga a la manera en que los asistentes a un partido pasan la cerveza desde el barman hasta el último rincón de la barra (desde luego, Zittrain está hablando de Estados Unidos). Hay un ethos de buena conducta según el cual, por decencia y sentido común, nadie sorbe del vaso.
Quienes inventaron el protocolo de Internet, en otro ambiente habrían recibido un portazo en la nariz si hubieran querido venderlo. En vez de enviar el código de un punto a otro, ellos determinaron dividirlo en paquetes distintos y hacer que alcanzara su destino hasta en 30 saltos. ¿Confiaría usted en un servicio de carga así? Y, sin embargo, funcionó.
Todo, por la arquitectura abierta de la Red: los 30 saltos son las manos que pasan el vasito. Nadie pregunta para qué sirve el código ni qué va a hacer el receptor con él. Simplemente lo pasa de buena fe, confiando en que cuando uno lo necesite los otros harán lo mismo por uno.
Pero esta colaboración, digna de anarquistas de los años 30, viene con un costo: virus, caballos troyanos, programas que colapsan los navegadores, robos de contraseñas y de números de tarjetas de créditos, phishing, acoso cibernético y el insoportable spam, que -según Zittrain- hoy constituye el 90% de todos los e-mails que circulan en el mundo. Los malos se aprovechan de la misma arquitectura que los buenos.
Como respuesta a eso -dice este experto-, el péndulo está volviendo al lugar donde estuvo a comienzos de los 90, cuando grandes compañías, como America Online o Compuserve, tenían como modelo de negocios su "propia" Internet, una red que conectaba millones de personas, pero en la que el código estaba debidamente autorizado por los propietarios de la red y los usuarios no contribuían al desarrollo de esas redes. De ellos se esperaba que consumieran. No que crearan.
El iPhone es un ejemplo de esto -argumenta Zittrain-. No hay creatividad en iPhone a menos que Apple, la compañía madre, cuyo dueño es el señor Steve Jobs, la encargue o apruebe.
El asunto es que el iPhone funciona, y funciona muy bien. La llamada no se corta. No hay ningún eco raro. Cumple con lo que promete. Y, por fin, el usuario está libre de virus. Pero es muy poco probable que la ley de Moore, aquella que dice que el número de transistores que caben en un circuito integrado crece exponencialmente cada dos años, corra en el iPhone. Si no hay colaboración libre, gratis, desinteresada, aun con todos los problemas que ella conlleva, iPhone mantendrá sus características actuales a lo largo de los años. Incorporará, probablemente, aquellas novedades que la compañía a la que pertenece quiera que incorpore. Pero -según Zittrain- se perderá lo loco, lo demente, las ideas que partieron siendo una estupidez pero cambiaron el mundo.
Y si progresivamente la Red se mueve hacia la seguridad y eficiencia de iPhone, y abandona la libertad de la PC, lo más lógico es que ocurra lo mismo a lo largo y a lo ancho de ella.
En la nube
De hecho, la Red se mueve hacia la seguridad y eficiencia. Avanza hacia un "lugar" que los teóricos digitales y los desarrolladores de programas han denominado "la nube".Es un concepto sobre el que no hay consenso pero, a efectos de este artículo, es bastante simple: todo aquello que hoy hace la PC lo puede hacer la nube. Por ejemplo, algo tan simple como almacenar documentos hoy lo puede realizar un servicio en red como Google docs. Gmail y el correo de Yahoo son servicios que están totalmente en la "nube". Microsoft tiene un Office Live, un espacio de trabajo al que uno puede subir los típicos documentos en Word, Excel o PowerPoint, y acceder a ellos desde cualquier lugar.
En otras palabras, la mayor parte de la PC existe en la propia Internet. Esto, desde luego, tiene sus ventajas. Las PC se han jibarizado a niveles que hace cinco años eran considerados ciencia ficción. Cada vez será menos importante olvidar el maldito pendrive en el bolsillo de la chaqueta.
Sin embargo, el planteo de Zittrain es que esto tiene varios peros. En una columna de The New York Times, el autor identificó tres grandes problemas. El primero es confiar la custodia de los datos personales a otros ("pueden decepcionarte o traicionarte"). La otra es que esos datos en la "nube" tienen menos protección legal que aquellos guardados en la PC. Esos datos pueden ser atacados por piratas o espiados por el gobierno. Y sin que uno se dé cuenta.
Pero la mayor amenaza para Zittrain es la pérdida de libertad que conlleva la "nube".
Y cita el caso del iPhone: "Es deliciosamente seductor. Pero resulta que (...) Steve Jobs dice que si vas a escribir nuevo código para el teléfono, él debe aprobar todo, y puede cambiar de opinión. Así que puedes crear el próximo gran programa, y él una mañana puede decidir terminarlo".
El 22 de julio, Zittrain subió al escenario de la cada vez más famosa conferencia TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño), en Oxford, Inglaterra. Es una conferencia donde los personajes más influyentes del mundo en estas áreas explican durante no más de veinte minutos qué es lo que hacen o aquello en lo que creen. Zittrain fue invitado, por cierto, para hablar de lo que le espera a Internet.
Pero en vez de centrarse en los problemas, se puso optimista. Dijo que lo que salvará a la Red son los "actos al azar de generosidad" en los que usuarios se conciertan para resolver problemas y no para crearlos.
En febrero de 2008, el gobierno de Paquistán ordenó al principal proveedor de Internet bloquear el sitio YouTube porque había videos que la administración consideraba blasfemos contra el islam. Gracias a la fragilidad de la arquitectura de la Red, en 45 segundos YouTube estuvo bloqueado no sólo para los paquistaníes, sino para todo el mundo.
En TED, Zittrain recordó que gran parte del esfuerzo por volver a desplegar el popular servicio en la Red correspondió a un grupo de usuarios voluntarios a los que nadie conocía y a quienes nadie pagó un peso (Nanog, por si alguien se interesa: North American Network Operation Group).
En el libro, Zittrain cae rendido ante "la moral" de Wikipedia y de los wikipedistas. Lo que partió como una idea "estúpida", dice él (una enciclopedia escrita por voluntarios, sin que nadie certificara si eran aptos o no para el trabajo), se transformó en una comunidad en que los usuarios se reglamentan a sí mismos, corrigen lo que hay que corregir y administran un caos enorme. "Wikipedia siempre está a 45 segundos de su desaparición", ha dicho Zittrain.
¿Qué hacer? Zittrain no es un enemigo de "la nube". Todo lo que él quiere es que, cuando lleguemos a "la nube", no perdamos las características generativas que han determinado la riqueza de Internet.
¿Por qué podría ocurrir este sombrío panorama? Zittrain lo explica en su último y muy comentado libro: El futuro de Internet y cómo detenerlo. La Red, dice Zittrain, se construyó en forma análoga a la manera en que los asistentes a un partido pasan la cerveza desde el barman hasta el último rincón de la barra (desde luego, Zittrain está hablando de Estados Unidos). Hay un ethos de buena conducta según el cual, por decencia y sentido común, nadie sorbe del vaso.
Quienes inventaron el protocolo de Internet, en otro ambiente habrían recibido un portazo en la nariz si hubieran querido venderlo. En vez de enviar el código de un punto a otro, ellos determinaron dividirlo en paquetes distintos y hacer que alcanzara su destino hasta en 30 saltos. ¿Confiaría usted en un servicio de carga así? Y, sin embargo, funcionó.
Todo, por la arquitectura abierta de la Red: los 30 saltos son las manos que pasan el vasito. Nadie pregunta para qué sirve el código ni qué va a hacer el receptor con él. Simplemente lo pasa de buena fe, confiando en que cuando uno lo necesite los otros harán lo mismo por uno.
Pero esta colaboración, digna de anarquistas de los años 30, viene con un costo: virus, caballos troyanos, programas que colapsan los navegadores, robos de contraseñas y de números de tarjetas de créditos, phishing, acoso cibernético y el insoportable spam, que -según Zittrain- hoy constituye el 90% de todos los e-mails que circulan en el mundo. Los malos se aprovechan de la misma arquitectura que los buenos.
Como respuesta a eso -dice este experto-, el péndulo está volviendo al lugar donde estuvo a comienzos de los 90, cuando grandes compañías, como America Online o Compuserve, tenían como modelo de negocios su "propia" Internet, una red que conectaba millones de personas, pero en la que el código estaba debidamente autorizado por los propietarios de la red y los usuarios no contribuían al desarrollo de esas redes. De ellos se esperaba que consumieran. No que crearan.
El iPhone es un ejemplo de esto -argumenta Zittrain-. No hay creatividad en iPhone a menos que Apple, la compañía madre, cuyo dueño es el señor Steve Jobs, la encargue o apruebe.
El asunto es que el iPhone funciona, y funciona muy bien. La llamada no se corta. No hay ningún eco raro. Cumple con lo que promete. Y, por fin, el usuario está libre de virus. Pero es muy poco probable que la ley de Moore, aquella que dice que el número de transistores que caben en un circuito integrado crece exponencialmente cada dos años, corra en el iPhone. Si no hay colaboración libre, gratis, desinteresada, aun con todos los problemas que ella conlleva, iPhone mantendrá sus características actuales a lo largo de los años. Incorporará, probablemente, aquellas novedades que la compañía a la que pertenece quiera que incorpore. Pero -según Zittrain- se perderá lo loco, lo demente, las ideas que partieron siendo una estupidez pero cambiaron el mundo.
Y si progresivamente la Red se mueve hacia la seguridad y eficiencia de iPhone, y abandona la libertad de la PC, lo más lógico es que ocurra lo mismo a lo largo y a lo ancho de ella.
En la nube
De hecho, la Red se mueve hacia la seguridad y eficiencia. Avanza hacia un "lugar" que los teóricos digitales y los desarrolladores de programas han denominado "la nube".Es un concepto sobre el que no hay consenso pero, a efectos de este artículo, es bastante simple: todo aquello que hoy hace la PC lo puede hacer la nube. Por ejemplo, algo tan simple como almacenar documentos hoy lo puede realizar un servicio en red como Google docs. Gmail y el correo de Yahoo son servicios que están totalmente en la "nube". Microsoft tiene un Office Live, un espacio de trabajo al que uno puede subir los típicos documentos en Word, Excel o PowerPoint, y acceder a ellos desde cualquier lugar.
En otras palabras, la mayor parte de la PC existe en la propia Internet. Esto, desde luego, tiene sus ventajas. Las PC se han jibarizado a niveles que hace cinco años eran considerados ciencia ficción. Cada vez será menos importante olvidar el maldito pendrive en el bolsillo de la chaqueta.
Sin embargo, el planteo de Zittrain es que esto tiene varios peros. En una columna de The New York Times, el autor identificó tres grandes problemas. El primero es confiar la custodia de los datos personales a otros ("pueden decepcionarte o traicionarte"). La otra es que esos datos en la "nube" tienen menos protección legal que aquellos guardados en la PC. Esos datos pueden ser atacados por piratas o espiados por el gobierno. Y sin que uno se dé cuenta.
Pero la mayor amenaza para Zittrain es la pérdida de libertad que conlleva la "nube".
Y cita el caso del iPhone: "Es deliciosamente seductor. Pero resulta que (...) Steve Jobs dice que si vas a escribir nuevo código para el teléfono, él debe aprobar todo, y puede cambiar de opinión. Así que puedes crear el próximo gran programa, y él una mañana puede decidir terminarlo".
El 22 de julio, Zittrain subió al escenario de la cada vez más famosa conferencia TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño), en Oxford, Inglaterra. Es una conferencia donde los personajes más influyentes del mundo en estas áreas explican durante no más de veinte minutos qué es lo que hacen o aquello en lo que creen. Zittrain fue invitado, por cierto, para hablar de lo que le espera a Internet.
Pero en vez de centrarse en los problemas, se puso optimista. Dijo que lo que salvará a la Red son los "actos al azar de generosidad" en los que usuarios se conciertan para resolver problemas y no para crearlos.
En febrero de 2008, el gobierno de Paquistán ordenó al principal proveedor de Internet bloquear el sitio YouTube porque había videos que la administración consideraba blasfemos contra el islam. Gracias a la fragilidad de la arquitectura de la Red, en 45 segundos YouTube estuvo bloqueado no sólo para los paquistaníes, sino para todo el mundo.
En TED, Zittrain recordó que gran parte del esfuerzo por volver a desplegar el popular servicio en la Red correspondió a un grupo de usuarios voluntarios a los que nadie conocía y a quienes nadie pagó un peso (Nanog, por si alguien se interesa: North American Network Operation Group).
En el libro, Zittrain cae rendido ante "la moral" de Wikipedia y de los wikipedistas. Lo que partió como una idea "estúpida", dice él (una enciclopedia escrita por voluntarios, sin que nadie certificara si eran aptos o no para el trabajo), se transformó en una comunidad en que los usuarios se reglamentan a sí mismos, corrigen lo que hay que corregir y administran un caos enorme. "Wikipedia siempre está a 45 segundos de su desaparición", ha dicho Zittrain.
¿Qué hacer? Zittrain no es un enemigo de "la nube". Todo lo que él quiere es que, cuando lleguemos a "la nube", no perdamos las características generativas que han determinado la riqueza de Internet.
Tecnología¿El fin de una idea?
Jonathan Zittrain, un abogado de Harvard experto en regulaciones cibernéticas, explica por qué Internet, tal como la conocemos, podría desaparecer
lanacion.com | Revista | Domingo 13 de setiembre de 2009
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desafios del hombre,
internet,
opinión,
tecnología
El futuro ya es hoy.
En momentos en que se debate el futuro de los medios y los contenidos, los cambios tecnológicos plantean una relación distinta entre su generación y distribución. Por eso, la ley que surja, y que a todas luces es necesaria, no debe basarse en lo que pasó, sino en lo que vendrá. Para lograrlo, hay que comprender los cambios introducidos por una evolución tecnológica claramente disruptiva.
Si miramos hacia atrás, veremos que hasta hace poco a cada red correspondía un servicio único y determinado: la de TV por cable, videoanalógico; la de telefonía, voz. Ninguna estaba en condiciones técnicas de transportar el contenido de la otra. Eran claramente universos estancos. Con la digitalización, las diferencias técnicas entre los distintos tipos de contenidos desaparecen. En consecuencia, las redes dejan de ser específicamente para un contenido determinado: todo aquello susceptible de ser digitalizado puede ser transportado.
Hoy hay cada vez menos diferencias entre redes de TV por cable y de telecomunicaciones: ambas pueden dar servicios de banda ancha, telefonía o video. Mientras en el mundo analógico la diferencia se daba por el servicio, íntimamente ligado a la red de transporte, en el digital surgen dos sujetos claramente diferenciados: quién pone la infraestructura de distribución y quién genera contenidos.
No puede asegurarse la pluralidad de contenidos si hay limitaciones en el acceso a ellos. Así, es necesario propiciar la existencia de una infraestructura extendida y desarrollada. Y como pudo observarse con la banda ancha, terreno en el que primero convergieron redes de TV por cable y de telefonía, la competencia de infraestructuras de similares capacidades es el camino, con la extensión de su cobertura, la creación de más y mejores productos, y la accesibilidad cada vez mayor.
Pero el necesario desarrollo de las redes no puede lograrse sin importantes inversiones de capital. Al ser las redes digitales agnósticas al contenido, no es razonable establecer restricciones a la inversión en infraestructura. Por supuesto, el Estado tiene que establecer normas de competencia claras y transparentes, que no permitan abusos en función de capacidades tecnológicas o económicas. También, hacerlas cumplir.
Además, habrá que evitar que la red tenga discrecionalidad total para determinar los contenidos que transporte y, sobre todo, los que no transporte. Así se podrá acceder a los contenidos generados, para asegurar que la multiplicidad de voces e intereses esté al alcance de todos.
El futuro ya es hoy, y la Argentina necesita establecer condiciones propicias para el desarrollo de infraestructuras de base de la sociedad moderna. No podemos darnos el lujo de despreciar importantes redes ya instaladas por una concepción de los contenidos anclada en el pasado.
Si miramos hacia atrás, veremos que hasta hace poco a cada red correspondía un servicio único y determinado: la de TV por cable, videoanalógico; la de telefonía, voz. Ninguna estaba en condiciones técnicas de transportar el contenido de la otra. Eran claramente universos estancos. Con la digitalización, las diferencias técnicas entre los distintos tipos de contenidos desaparecen. En consecuencia, las redes dejan de ser específicamente para un contenido determinado: todo aquello susceptible de ser digitalizado puede ser transportado.
Hoy hay cada vez menos diferencias entre redes de TV por cable y de telecomunicaciones: ambas pueden dar servicios de banda ancha, telefonía o video. Mientras en el mundo analógico la diferencia se daba por el servicio, íntimamente ligado a la red de transporte, en el digital surgen dos sujetos claramente diferenciados: quién pone la infraestructura de distribución y quién genera contenidos.
No puede asegurarse la pluralidad de contenidos si hay limitaciones en el acceso a ellos. Así, es necesario propiciar la existencia de una infraestructura extendida y desarrollada. Y como pudo observarse con la banda ancha, terreno en el que primero convergieron redes de TV por cable y de telefonía, la competencia de infraestructuras de similares capacidades es el camino, con la extensión de su cobertura, la creación de más y mejores productos, y la accesibilidad cada vez mayor.
Pero el necesario desarrollo de las redes no puede lograrse sin importantes inversiones de capital. Al ser las redes digitales agnósticas al contenido, no es razonable establecer restricciones a la inversión en infraestructura. Por supuesto, el Estado tiene que establecer normas de competencia claras y transparentes, que no permitan abusos en función de capacidades tecnológicas o económicas. También, hacerlas cumplir.
Además, habrá que evitar que la red tenga discrecionalidad total para determinar los contenidos que transporte y, sobre todo, los que no transporte. Así se podrá acceder a los contenidos generados, para asegurar que la multiplicidad de voces e intereses esté al alcance de todos.
El futuro ya es hoy, y la Argentina necesita establecer condiciones propicias para el desarrollo de infraestructuras de base de la sociedad moderna. No podemos darnos el lujo de despreciar importantes redes ya instaladas por una concepción de los contenidos anclada en el pasado.
OpiniónCableras y telefónicas, una división del pasado
Enrique Carrier
lanacion.com | Política | Martes 15 de setiembre de 2009
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opinión,
política,
tecnología
lunes, 14 de septiembre de 2009
En Innovar 2009 se verán innumerables e interesantes propuestas.

"La nueva convocatoria fue un éxito -dice Pablo Sierra, coordinador del concurso Innovar, que, como todos los años, organiza el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva-. Tuvimos 50% más de presentaciones que el año último."
Desde hace cinco años, el concurso Innovar ofrece a diseñadores, investigadores e inventores independientes la oportunidad de hacer visibles sus desarrollos por evaluadores, consumidores potenciales y empresas. Mientras dan los últimos toques a la organización de la muestra, el equipo de evaluadores analiza 450 propuestas que fueron seleccionadas entre más de 2630 proyectos repartidos en ocho categorías (producto innovador, diseño industrial, diseño gráfico, investigación aplicada, innovaciones en el agro, INET -de escuelas técnicas industriales y agropecuarias-, concepto innovador y tecnologías para el desarrollo social).
Este año, la exposición abre sus puertas el 14 de octubre en el segundo piso del Centro Cultural Borges y reparte 450.000 pesos en premios que van desde 20.000 a 5.000 cada uno. Algunas propuestas implican procesos tecnológicos complejos, mientras que otras se vinculan más con actividades de la vida diaria y representan mejoras de diseño a un precio más competitivo que el de productos importados.
Una de las secciones estará especialmente dedicada a las energías renovables y el diseño sustentable. Presenta los frutos del programa que desde hace tres años desarrolla la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, junto con Innovar. "Este año se exhibirán 50 productos que utilizan energías renovables desarrollados por los alumnos: «lumiductos», aparatos de energía eólica y equipos portátiles de generación de energía eléctrica -se entusiasma diciendo Sierra-. Y tenemos planeado seguir acrecentando nuestra colaboración con las universidades."
El catálogo de ejemplos recorre un amplio arco de aplicaciones, que van desde el proverbial "ingenio criollo" hasta soluciones de alta tecnología. Entre las primeras, se cuenta el mate de silicona "Mateo": tiene un botón sobre el cual se hace presión para vaciarlo. O el cuatriciclo de descenso extremo, de Agustín Bonet, en el que el usuario se sienta arrodillado y con el torso erguido, lo que le brinda mayor comodidad y dominio del vehículo.
Víctor Suárez diseñó pantallas de celulares y computadoras que, en lugar de utilizar las habituales placas de vidrio con hilos de metal (que consumen energía y son muy costosas), permiten todas las funciones del multitouch , pero emplean acrílico común. Matías Konstandt, por su parte, presenta lo que apodó "la molécula", un sistema de construcción formado por tubos y nudos que, al conectarse entre sí, permiten erigir estructuras tridimensionales livianas y de rápido ensamble. Otro de los desarrollos es una prótesis mecatrónica que reproduce las principales funciones de la mano (puede controlarse a partir de contracciones musculares voluntarias), y a bajo costo. Martín Boschetti presenta una pistola para mesoterapia que permite la dosificación exacta. Y en el rubro científico se presenta un equipo electrónico para medir la concentración de ciertos elementos de la sangre o de la orina, que es capaz de medir cinco electrolitos en forma simultánea. En investigación aplicada, se verá un método de clonación para la producción de embriones transgénicos en mamíferos, que incuba las células donantes de núcleos durante sólo 5 minutos (obra de Federico Pereyra Bonnet); otro, para la generación y multiplicación de esperamatozoides artificiales, que permite obtener alto número de gametas masculinas a partir de un único espermatozoide, y un tratamiento tópico para la presbicia con gotas oftálmicas que permite prescindir de los anteojos (desarrollado por Jorge Benozzi).
Talento argentino / Concurso de desarrollos tecnológicosFue récord el envío de propuestas para la nueva edición de Innovar
Llegaron 2630, entre las cuales se seleccionaron 450, que están siendo evaluadas
lanacion.com | Ciencia/Salud | Lunes 14 de setiembre de 2009
Etiquetas:
emprendedores,
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