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sábado, 24 de noviembre de 2012
Los que dejaron todo para ponerse a vender por Internet
¿Por qué ser empleado si puedo ser mi propio jefe? ¿Para qué estar todo el día encerrado en una oficina y cumpliendo un horario si puedo trabajar desde casa?
En algún momento, muchos se plantean estas preguntas. Algunos prefieren quedarse con el dilema. Otros toman cartas en el asunto y dan rienda suelta al vertiginoso mundo del emprendedor aprovechando que los consumidores están en Internet buscando, investigando y compartiendo. En particular, en nuestro país. "Siete de cada diez argentinos consultan en la Web antes de realizar una compra, independientemente de que ésta se realice luego online u offline", dice Víctor Valle, director de Ventas Online para Hispanoamérica de Google.
DE GERENTE A DUEÑA
Norma Suárez, de 49 años, era gerente general en una joyería. Pero en 2007 se le ocurrió vender artículos de cuero usados por medio del sitio de transacciones online
MercadoLibre donde, según ella, no tiene competencia directa.
"Yo había visto que muchas personas no tienen la capacidad económica para adquirir un producto nuevo, entonces empecé de manera improvisada. Básicamente, mi negocio consiste en comprar camperas que ofrecen los vendedores ocasionales en MercadoLibre, luego les mejoro la foto y la presentación del producto, y las revendo a todo el país a través de la misma plataforma", explica.
"En la joyería tenía un muy buen sueldo. Sin embargo, el negocio online empezó a crecer, tanto que al final renuncié para dedicarme tiempo completo a esto, porque hacer las cosas a medias no sirve", dice esta emprendedora, cuya clientela proviene un 80% del interior.
Para promocionarse, Suárez utiliza MercadoShops, que es una tienda online soportada por MercadoLibre, a la que destina 120 pesos mensuales, y también invierte 15 pesos diarios a Mercadoclics, que son anuncios de texto que aparecen en los resultados de búsqueda y en las publicaciones cada vez que alguien está tratando de encontrar lo que uno vende, y se abona por cada clic que los usuarios hagan en los anuncios.
"Esta herramienta es genial porque me permite, además, saber cuáles son los productos más vistos", observa Norma.
En definitiva, Suárez se encarga de manejar toda la plataforma de e-commerce, así como de responder las preguntas de los clientes, armar campañas de correo electrónico, fotografiar los productos y manejar las finanzas, mientras que uno de sus hijos se ocupa del retiro y la entrega de los productos. "En temporada baja trabajo de 9 a 19, mientras que en temporada alta (invierno) sigo hasta las 22, e incluso trabajo los sábados.
"Internet permite llegar a miles de personas de manera rápida y a bajo costo. Es cierto que mucha gente tiene todavía temor a comprar por este medio, y por eso es tan importante tener una buena reputación como vendedor", dice, refiriéndose al sistema de MercadoLibre que refleja la trayectoria de los usuarios, permitiendo diferenciar el comportamiento de cada uno, tanto como vendedor cuanto como comprador.
ENTRE CHUPETES Y COCHECITOS
En su zapatería en el barrio de Belgrano, Gabriel Cortese, de 41, tenía cada día más tiempo ocioso.
Luego de pensar qué podía vender utilizando las nuevas tecnologías, empezando por Internet, desde el local decidió optar por los artículos para bebes con la marca R & M Babies.
"Al principio la venta online crecía lentamente, pero al año le dedicaba más tiempo a esto que a los zapatos, y con mayor ganancia. Por eso cerré el comercio para concentrarme, desde casa, en la venta por Internet", recuerda el emprendedor.
Este negocio online, que Gabriel inició con la comercialización por MercadoLibre de una sola marca, actualmente vende productos de siete fabricantes.
Al comparar esta actividad con la zapatería, reconoce que trabaja la misma cantidad de horas, pero de manera diferente, porque a la noche responde preguntas de sus clientes "ya que las mamás son muy ansiosas y demandan respuestas rápidas", justifica. Como contracara, dice que ahora tiene muchas ventajas, entre ellas, gana más dinero y comparte mucho más tiempo con su familia. Eso sí, no es cosa de dormirse en los laureles y hace falta seguir investigando nuevas opciones y herramientas online.
Por ejemplo, para que el negocio siga creciendo, Gabriel lanzó recientemente su Fan Page en Facebook y está diseñando su website para canalizar ventas por ahí, y así "evitar pagar las comisiones a MercadoLibre".
MAMÁ Y EMPRENDEDORA
Cuando los hijos de Natalia Cabarrús comenzaron a ir al colegio en Bahía Blanca y ella tuvo que ponerle sus nombres a las cosas de sus chicos, se dio cuenta de que no tenía tiempo para coser o bordar todos los útiles y la ropa para evitar que se perdieran. Fue entonces cuando comenzó a buscar alternativas y encontró en las etiquetas personalizadas y termoadhesivas una solución práctica.
Así lanzó TagMe junto a su amiga Victoria Galmarini en 2011, y hoy ofrecen etiquetas personalizadas para diversos productos.
Para promover las ventas optaron por los Adwords de Google, que son los anuncios que se muestran en la parte superior y el lateral derecho en los resultados de las búsquedas.
También usan la red social Facebook, bajo dos modalidades: la Fan Page, donde tienen más de 5100 seguidores, y los anuncios pagos. "Facebook sirve para observar el feedback de la gente. Por ese medio canalizo las preguntas, aunque luego las respondo por e-mail", explica Cabarrús.
Con respecto a los avisos pagos, en la temporada alta (cuando empieza el ciclo lectivo) invierten 1 dólar diario en la red social, y mantienen la campaña en Google Adwords todo el año. De todas las herramientas, la de Google es la que les da los mejores resultados en cantidad de pedidos recibidos, aseguran.
"La publicidad online nos permite tener un gran alcance con control de presupuesto, y también hacer frente a las temporadas de baja demanda del negocio. Sumado a esto, nuestro canal de comercialización es online ya que recibimos y gestionamos los pedidos a través de la página Web, por eso nos sirve este sistema para derivar tráfico de calidad, para captar potenciales clientes", explica la emprendedora.
En temporada alta, principalmente antes del comienzo de clases, TagMe recibe hasta 70 pedidos por mes, de 20 a 500 pesos. Este año, la compañía facturó 20.000 pesos mensuales en febrero y marzo, lo que representa un incremento del 100% respecto de los mismos meses del año anterior.
Los entrevistados son optimistas, aunque reconocen que el negocio no es sencillo. "Cuando trabajás sobre una plataforma de Internet hay que ser muy responsable en lo que uno publica para no engañar ni crear falsas expectativas -advierte Suárez, feliz con la decisión que tomó cuando se retiró de la joyería-. Dejé de ser empleada por convicción. A determinada edad, y con la experiencia adquirida durante tantos años, uno se plantea que ya no quiere trabajar para otros si puede tener un negocio propio. Además no hay que tener un capital extraordinario, pero sí perseverancia, porque en algún momento empieza a funcionar, siempre y cuando el negocio se maneje de manera responsable y profesional."
Gabriel, que puede comparar mejor que nadie las diferencias entre un comercial a la calle y uno virtual, dice: "MercadoLibre es como estar en 7 shoppings juntos y, por más que hay que pagar una comisión, realmente conviene porque es el lugar por excelencia para comprar y vender productos de todo tipo", concluye..
domingo, 8 de julio de 2012
Un virus informático podría jaquear al mundo
Por Kenneth Rogoff | Para LA NACION
CAMBRIDGE.- Cuando la crisis financiera de 2008 llegó, muchos críticos conmocionados se preguntaban por qué los mercados, los reguladores y los expertos financieros no la vieron venir. Hoy, uno podría preguntarse acerca de la vulnerabilidad de la economía mundial frente a un ataque cibernético. De hecho, los paralelismos entre las crisis financieras y las amenazas de colapsos cibernéticos son impresionantes.
Aunque la mayor amenaza cibernética proviene de estados que tienen la capacidad de desarrollar virus informáticos sofisticados, los riesgos también llegan de hackers anarquistas y terroristas, o incluso de fallos informáticos exacerbados por catástrofes naturales.
Pocos líderes están dispuestos a poner en riesgo el crecimiento del sector tecnológico o de Internet, en alguna forma que sea significativa, debido a una amenaza que es tan amorfa. Prefieren formar grupos y comités de trabajo relativamente inocuos.
Es difícil exagerar sobre cuán dependientes son las economías modernas de los sistemas informáticos. Sin embargo, imagínese que ocurriría si un día una serie de satélites de comunicaciones clave se vieran incapacitados, o si se borraran las bases de datos de los principales sistemas financieros.
Los expertos han identificado desde hace ya largo tiempo atrás el sistema de suministro eléctrico como la vulnerabilidad más grave, ya que cualquier economía moderna colapsaría sin electricidad. Es verdad que muchos escépticos argumentan que con razonables medidas profilácticas de bajo costo, grandes colapsos informáticos a gran escala son muy poco plausibles, y que los profetas del desastre exageran los que serían los peores escenarios. Es difícil juzgar quién tiene razón. Sin embargo, parece que sí existe una cantidad de similitudes entre la economía política de la regulación del ciberespacio y la regulación financiera.
Tanto la seguridad cibernética como la estabilidad financiera son temas complejos. La remuneración para los expertos es muy superior a la que percibe cualquier asalariado en el sector público. Como resultado de ello se argumenta que la única solución es confiar en la autorregulación de la industria, al igual que lo que sucede en otras industrias modernas, comenzando por la alimentaria (big food), hasta las farmacéuticas y las financieras.
Al igual que en el sector financiero, la industria de la tecnología es muy influyente en lo político. En los Estados Unidos, todos los candidatos presidenciales deben hacer peregrinaciones al Silicon Valley para recaudar dinero. La excesiva influencia del sector financiero fue, por supuesto, una de las causas fundamentales de la crisis de 2008 y continúa implicada en el actual lío de la eurozona.
Con la ralentización del crecimiento en las economías avanzadas, la tecnología de la información aparenta mantener la prevalencia de la moral, al igual que lo hizo la industria de las finanzas hasta hace cinco años.
Es cierto que, a menudo, los avances en el sector de la tecnología en general producen enormes ganancias en cuanto a bienestar social. Sin embargo, así como ocurre con las plantas nucleares, los avances pueden fracasar por la ausencia de una buena regulación.
Por último, los mayores riesgos provienen de la ignorancia y de la arrogancia, dos características humanas que se encuentran en el centro vital de la mayoría de las crisis financieras. Las recientes revelaciones acerca de los súper virus de "Stuxnet" y "Flame" son desconcertantes. Estos virus, que aparentemente fueron desarrollados por los Estados Unidos e Israel con la finalidad de desbaratar el programa nuclear de Irán, encarnan un nivel de sofisticación que supera enormemente a cualquier otro visto con anterioridad. El "Flame" puede hacerse cargo de los periféricos de una computadora, grabar conversaciones de Skype, tomar fotografías y transmitir información a través de Bluetooth a cualquier dispositivo cercano.
Si los gobiernos más sofisticados del mundo desarrollan virus, ¿qué garantía se tiene de que algo no va a ir mal? ¿Cómo podemos estar seguros de que estos virus no se vayan a escapar e infectar otros sistemas? Ninguna economía es más vulnerable que la de los EE.UU., y es arrogante creer que su superioridad cibernética le proporciona la seguridad de que no puede ser penetrada por ataques.
La solución no es tan simple como hacer mejores antivirus. La protección y el desarrollo son una carrera desigual. Un virus puede estar formado por sólo un par de cientos de líneas de códigos informáticos, en comparación con los cientos de miles de líneas que se necesitan para los programas de antivirus.
Se nos dice que no debemos preocuparnos acerca de colapsos informáticos a gran escala, debido a que no hubo uno y a que los gobiernos están vigilantes. Desafortunadamente, otra lección de la crisis financiera es que la mayoría de los políticos son incapaces de tomar decisiones difíciles hasta que los riesgos se materialicen. Esperemos continuar teniendo suerte por un tiempo más.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Las redes sociales, por ahora, sólo mostraron valor para hacer amigos
MADRID.- Mafalda, el célebre personaje dibujado por Quino, lleva una esquirla en la mano, levanta la cabeza y se la muestra con un gesto de inocencia a su madre, que la mira sorprendida en el salón de su casa. Al fondo, un balón pica.
-¿Qué es eso? -pregunta la madre.
-Bueno -replica Mafalda-, para vos es sólo una esquirla de un jarrón, pero para un noticiero sería una pequeña muestra de la magnitud del desastre acontecido.
Esta viñeta, tomada de la infancia y de la memoria (disculpen los mafaldófilos si no es absolutamente precisa), es una buena analogía de lo que le ha sucedido a Facebook estas últimas semanas. La decisión de General Motors (GM) de retirar su publicidad de la compañía de Mark Zuckerberg supone que la red deja de recibir unos 40 millones de dólares anuales. Es una cantidad limitada, pensando en un coloso que vale 90.000 millones de dólares, pero muchos expertos creen que es una inquietante voz de alarma que pone en duda el valor de las redes sociales como canal de ventas y, lo que es más grave, la presencia en ellas de grandes empresas.
General Motors lo dejó claro: se fue por falta de "efectividad y rentabilidad". Y esto obliga a cambiar de estrategia. "Seguramente se inclinarán más por la creación de páginas gratuitas en Facebook con el fin de atraer seguidores, algo que no tiene costa", aventuró Pablo González, director de consultoría de Ernst & Young. Así lo están haciendo Chevrolet, Buick y Cadillac.
Esto evidencia las dudas que surgen sobre la eficacia comercial de la principal red de amigos del mundo. "Empresas que van desde la tecnología de consumo hasta los servicios financieros nos cuentan que no están seguros de que Facebook sea el mejor lugar para invertir su presupuesto de marketing social", comentó Nate Elliott, experto de la consultora norteamericana Forrester.
"Si quieres conseguir vender en Facebook, en dos clics no lo vas a lograr. Al consumidor no le aporta valor poner ahí una tienda", advirtió Gustavo Entrala, consejero delegado de la agencia de publicidad 101.
Carlos Barrabés, uno de los emprendedores con más peso de España, analiza esta situación: "No es que Facebook haya fracasado, sino que General Motors no ha sabido interpretar el medio". Tal vez lo mismo le haya sucedido a la firma textil GAP o a la de videojuegos Game Shop, pues ambas han cerrado sus páginas web en la mayor red social del planeta.
"El gran reto que sin duda tienen las empresas es cómo transformar esos fans en una oportunidad comercial", señaló José Angel Cantera, socio responsable de telecomunicaciones para management consulting de KPMG. Contar con millones de seguidores no garantiza el éxito en las ventas. GAP y Game Shop los tenían y cerraron. Quizá falte más cultura digital que ayude a unir ambos mundos. "Sólo el 1% de los ingresos del e-commerce mundial procede de las redes sociales", afirmó Cantera.
TWITTER, OTRO CAMINO
También hay quien advierte de que, tras el llamado de atención de GM, Facebook haría mal en dormirse en los laureles, pues detrás vienen nuevas redes, como Pinterest, que están más orientadas hacia las ventas, o Twitter, que halló en Dell un modelo replicable a otras compañías. El fabricante de computadoras trasladó todo su servicio posventa a la red de los 140 caracteres y tiene miles de entradas diarias que han derivado en un outlet de producto que funciona, afirman los analistas, bastante bien.
Otro modelo de venta que también emite interesantes señales es el que Francisco Pinedo, director de consultoría estratégica de Everis, denomina "conócelo, evalúalo, cómpralo". Hay muchos productos o marcas de gran calidad que no tienen la capacidad para darse a conocer. "Entonces se puede capitalizar la potencia de las redes con el fin de ofrecer acceso limitado a ese artículo", detalló este experto. "Y si es realmente bueno, las propias redes se encargarán de hacer la novedad viral." Un ejemplo de esta estrategia es el servicio de alojamiento de archivos Dropbox.
"Vender no lo está haciendo nadie; no son el canal adecuado", advierte Alfonso Navío, senior manager de Ernst & Young. A esta interpretación también se adscribe Siscu Molina, director general de creación de contenidos de Tiempo BBDO. "Aunque muchos nos hagan creer que las redes son la panacea, la realidad es muy distinta, y los resultados, muy dispersos." Como resumió Jesús Rubio, jefe de medios de Kraft Foods, no dejan de ser "un canal más de comunicación".
Sin embargo, hay quien parece haber acumulado razones para el optimismo. Almudena Román, directora general de marketing de ING Direct, comparte esa alegría: "Son un termómetro excepcional para descubrir las necesidades de la gente y, por tanto, ofrecer productos relevantes, lo que impulsa las ventas", dice, pero no da datos.
UN MÓVIL PROPIO, ¿EL PRÓXIMO PASO?
Unos 488 millones de suscriptores de Facebook se conectan a través de teléfonos móviles, casi la mitad de los 901 millones de clientes activos que declaró la empresa en abril pasado. Según Nick Bilton, del The New York Times, el año próximo la red social lanzaría al mercado un móvil propio.
Aunque en el pasado ya hubo anuncios en este sentido que no se concretaron, esta vez parece ir más en serio y, según trascendió, antiguos empleados de Apple estarían trabajando en el proyecto. De este modo, Facebook buscará convertirse en una plataforma móvil más que en una aplicación más.
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sábado, 26 de mayo de 2012
La privacidad, en alerta roja
Por Ariel Torres | LA NACION
¿Qué sabe nuestro celular sobre nosotros? Prácticamente todo. Un teléfono de gama baja, para nada inteligente, radia la ubicación del usuario todo el tiempo. Esto no es nuevo, es la forma en que los celulares operan desde siempre. Es decir, comunicándose con celdas, con las antenas que tienen cerca. Y viceversa. Son radios, no teléfonos. Hay una sola forma de que esto no quede registrado: apagarlo.
Cuando hablamos del iPhone, del Galaxy SII o de cualquiera de los smartphones más avanzados, el asunto de la privacidad se pone al rojo vivo. No sólo el equipo sabe dónde estamos porque debe comunicarse con las celdas, sino que además tienen integrado un receptor GPS. Así que el teléfono sabe y puede comunicar a terceros nuestra posición en el planeta (haya o no cobertura celular, los satélites están siempre ahí) con un error de 50 metros o menos.
Pero ¿comunicarla a terceros? Claro que sí, es lo que hacemos cuando usamos los mapas de Google, Facebook, Twitter y FourSquare. ¿Puede desactivarse? Sí, claro, y también es posible configurar las redes sociales para que no usen la geolocalización. Pero hay más en un smartphone de última generación.
Para empezar, como todo teléfono, tiene un micrófono. Más una o dos cámaras. ¿Suena conocido? Por supuesto, es el espía perfecto. Con un adicional, somos nosotros quienes optamos por llevarlo todo el día en el bolsillo. No, los smartphones no vienen de fábrica con un software que les permita a terceros activar la cámara y el micrófono de forma remota. Pero todo lo que hace falta es un poco de software. No hay que plantar el micrófono ni instalar la cámara, sólo hay que colar un programa malicioso en el equipo.
El abanico se completa con el Wi-Fi y el Bluetooth, dos formas de conectar dispositivos en red sin usar cables. Llevamos en nuestros teléfonos buena parte de nuestra vida digital: mails, mensajes de texto, música, libros, contactos, las noticias que vemos, registros de geolocalización y contraseñas. A la vez, dejamos sus conexiones de red activas en todo momento. No es que esto sea suficiente para que alguien husmee en nuestros contenidos, pero poco falta.
¿Contramedidas? Tomar conciencia de que un celular es en realidad una radio; y un smartphone, una PC de bolsillo con capacidad de geolocalización y conectividad inalámbrica. Ante la duda, alcanza con apagarlo. O desactivar las funciones más sensibles. Esto, además, ahorra batería.
domingo, 20 de mayo de 2012
Roban y lo venden todo por Internet
Pablo Cafaro no lo podía creer. Su bicicleta casi nueva, que le acababan de robar, aparecía a un muy buen precio en una conocida página de Internet de compra y venta de productos. Hizo la denuncia ante la Justicia, se inició una investigación y un año después pudo recuperarla.
La cantidad de usuarios que compran y venden por la Red aumentó un 300 por ciento en los últimos diez años.
El alto crecimiento de este mercado obedece a que es un nuevo canal de salida para aquellos objetos robados de los que los delincuentes necesitan deshacerse rápidamente.
Además, muchos de estos sitios ofrecen la ventaja del anonimato o del uso de identidades falsas.
"Operan como células. Un usuario que ofrece un producto por lo general no lo tiene consigo, sino que cuando aparece un comprador se contacta con un intermediario que puede dárselo a él o a un tercero para que lo entregue y reciba el dinero", dijo a LA NACION un investigador de este tipo de delitos.
Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), en el país hay casi 10.000.000 de personas que comercian a través de la Web y las operaciones ascendieron a $ 11.500 millones en 2011, un 49,5% más que en el año anterior.
Aunque no hay cifras concretas, todos afirman que aumentó la cantidad de mercaderías robadas que se venden por la Web. Los delincuentes también están presentes en las redes sociales, en las que aún hay menos controles.
En febrero pasado, la policía bonaerense detuvo a un adolescente en La Plata que vendía una moto por Facebook a 2000 pesos. Los detectives se hicieron pasar por compradores y comprobaron que el vehículo tenía pedido de secuestro por un robo ocurrido apenas unos días antes. La justicia platense ordenó restituir al chico a sus padres porque era menor.
El martes pasado, el Ministerio de Seguridad de la Nación desbarató una banda que robaba automóviles de media y alta gama, los cortaba en tres desarmaderos del conurbano bonaerense y luego los comercializaba por medio de Internet.
La investigación surgió a partir del seguimiento de una serie de publicaciones de autopartes de dos usuarios de la Web. Según confiaron fuentes oficiales, la pesquisa contó con el apoyo de la empresa MercadoLibre, el sitio por medio del que operaban los delincuentes. Detrás de esos usuarios había una banda de por lo menos 13 personas, que fueron detenidas; 300 autos robados, y 20.000 piezas ya seccionadas.
"Los operativos de la Dirección Nacional de Fiscalización de Autopartes lograron casi erradicar los desarmaderos clandestinos de la Capital. Entonces, las bandas se mudaron al conurbano, pero, a la vez, necesitan conservar el anonimato y la cercanía a la Capital, donde se encuentra el núcleo duro del parque automotor de media y alta gama. Y en la Red es en donde pueden operar en secreto y estar cerca de la demanda", dijo a LA NACION un investigador del Ministerio de Seguridad.
"Un caso que cobró gran repercusión en los medios de comunicación fue el de la publicación del supuesto teléfono celular de Barbara Bush, la hija del ex presidente norteamericano George W. Bush, que le había sido robado a la joven en una visita que hizo a Buenos Aires el 22 de noviembre de 2006. A las pocas horas del hecho, apareció en el sitio MercadoLibre una publicación que ofrecía el móvil. Pero fue inmediatamente dada de baja por la empresa.
Federico Cofman, gerente de seguridad de la firma MercadoLibre, dijo a LA NACION que "en los términos y las condiciones que regulan la actividad de los usuarios en la plataforma, hay una política especial en la que se detalla un listado de artículos cuyo ofrecimiento, publicación, compra o venta están prohibidos".
El vocero indicó además que hay un apartado especial relacionado con la propiedad robada. "Las normas que rigen la venta de cualquier bien en nuestro país son las que aplican a la oferta de bienes o servicios en el sitio. No puede ofrecerse y venderse nada que esté prohibido por la ley."
Pero como en toda transacción, de común acuerdo entre ambas partes, son los usuarios quienes deciden seguir o no adelante con una operación si el origen del producto es sospechoso.
"Como es la propia comunidad la que, en general, detecta primero una infracción, hay a disposición del navegante un botón para denunciar publicaciones que infringen los términos o la legislación vigente. Cuando una persona nos demuestra fehacientemente que determinada publicación corresponde a un producto robado o de origen dudoso, nos contactamos con el vendedor para averiguar y, en caso de no recibir una respuesta favorable, removemos la publicación", explicó Cofman.
Pero Internet resulta la mejor vidriera para todo. Desde lo más demandado hasta lo más específico.
En marzo del año pasado, la Cámara Federal porteña ratificó el procesamiento de Eduardo Leone, por intentar vender un equipo de videollamadas y teleconferencias que había sido robado a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y era ofrecido a US$ 10.000 a través de MercadoLibre.
Cabe recordar que el artículo 277 del Código Penal castiga con penas que llegan hasta los tres años de prisión a quien "adquiriere, recibiere u ocultare dinero, cosas o efectos provenientes de un delito".
OFERTAS "TENTADORAS"
DENUNCIÓ Y RECUPERÓ
Bicicleta robada
La Mountain Bike Trek 4300 que le habían robado a Pablo Cafaro, en Versailles, apareció publicada en MercadoLibre cinco meses después del hecho. Como la publicación contaba con fotos ilustrativas, la víctima pidió a los oferentes imágenes reales. Cuando comprobó que era su bicicleta hizo la denuncia y la recuperó.
ASALTO EN SAN TELMO
El celular de Barbara Bush
En noviembre de 2006 le arrebataron la cartera a la hija del entonces presidente de los EE.UU. George W. Bush, cuando paseaba por San Telmo. Días después apareció en Internet una publicación en la que se ofrecía el supuesto celular de la joven. El aviso fue dado de baja de inmediato ante la sospecha de que se tratara de un artículo robado.
MILES DE AUTOPARTES SECUESTRADAS
Un desarmadero en la Red
La policía desbarató una organización que se dedicaba a robar automóviles y desarmarlos. La banda utilizaba Internet para ofrecer algunas de las 20.000 autopartes sacadas de casi 300 vehículos robados.
viernes, 24 de febrero de 2012
Los chicos y el uso sano de la Web
Por Roxana Morduchowicz | Para LA NACION
Los adolescentes de hoy viven entre tres pantallas: la televisión, el celular y la computadora. La televisión es el único medio presente en todos los hogares argentinos, el más democrático y universal. El celular es el que más acompaña a los chicos en su vida cotidiana, el único que está encendido todo el día y el que les permite dos de las acciones favoritas de los adolescentes: escuchar música y comunicarse con amigos. La computadora es el medio que más creció en las casas argentinas en el último año y el que agrega a la vida de los chicos la actividad que más disfrutan: navegar por Internet. De hecho, en la Argentina, prácticamente todos los adolescentes tienen acceso a Internet, ya sea desde su casa, desde la escuela o desde un locutorio del barrio.
Los adolescentes navegan para casi todo: comunicarse con amigos, buscar información, escuchar música, ver películas, mirar televisión, hacer la tarea, jugar en red, producir contenidos, descubrir nuevos sitios web. A través de Internet, los adolescentes hablan, escriben, leen, escuchan, relacionan, comparan y desarrollan habilidades que son propias de esta generación, "la generación multimedia". Los adolescentes de hoy tienen sensibilidades diferentes, distintas formas de pensar, maneras diferentes de vincularse con el conocimiento, de aprender, de relacionar y de construir saberes.
Internet les da, además, una fuerte autonomía respecto de sus familias. Es un espacio propio, que "les pertenece" y en el que ellos deciden si dejan o no "entrar" a los adultos. Internet ayuda a los adolescentes a construir una relación con los otros de una manera más libre. En la percepción de los chicos, en Internet no hay adultos. La mediación electrónica y la ausencia de imagen física les permiten hablar de sí mismos con mayor autenticidad. A diferencia de lo que se suele decir, las tecnologías no han aislado a los chicos y no los convierten tampoco en autistas de pantallas. Muy por el contrario, han generado nuevas formas de sociabilidad juvenil.
Los adolescentes pasan muchas horas por día en Internet y este consumo se acerca cada vez más al tradicional predominio de la televisión. Así, los adultos tienen un papel esencial que cumplir. Internet es fundamental en la vida de los chicos, pero es necesario que la navegación sea responsable. Antes de empezar un nuevo ciclo lectivo, vayan algunas sugerencias para fortalecer el uso que hacen los adolescentes de la Web:
Mantener la computadora en una sala de circulación colectiva . Cuando los chicos tienen la computadora conectada a Internet en su habitación, además de aumentar el tiempo de uso, lo hacen en soledad. Y si están solos en su cuarto, en un espacio que les es propio, disminuye la capacidad de los adultos para saber qué hacen cuando navegan. Para evitar el alto consumo de Internet y la soledad de la navegación es conveniente ubicar la computadora en espacios de circulación colectiva, como la sala de estar, la cocina, un escritorio o el comedor.
Navegar junto a ellos . La mejor manera de conocer qué hacen los chicos cuando están en Internet es navegar con ellos (aunque sea durante un rato). Esto les permitirá a los adultos comprender qué sitios web eligen, por qué los prefieren y cuáles son los usos más frecuentes que hacen los chicos de Internet.
Construir entre todos un "Código familiar de Internet" . Escribir entre todos un código familiar sobre la utilización de Internet es un buen principio. El código compartido permite acordar el tiempo de uso por día, los contenidos que se ven, los sitios que pueden visitar, las reglas para un chateo seguro, las normas para no comprar objetos por Internet y la manera de evitar la navegación en sitios no deseables (racismo, pedofilia, pornografía, etcétera).
Explicar que no deben dar datos personales . Es conveniente aclararles que en ningún caso manden datos sobre ellos por Internet (nombre y apellido, edad, dirección, escuela, horarios de actividades, etcétera). Y aun si quieren suscribirse a alguna página o sitio, es mejor crear una dirección electrónica de la familia -a la que todos tengan acceso- para recibir la información o los mensajes.
Hablar del chateo con seguimiento . El chateo es el uso principal que hacen los adolescentes de la Web (MSN, redes sociales, etcétera). Es importante que los adultos -y los chicos- sepan que los foros de discusión en los que participan son seguros y que conocen a aquellos con quienes chatean. No comunicarse con desconocidos y mucho menos encontrarse personalmente con gente que sólo conocen por la Web son dos temas que conviene charlar en familia.
Queda claro entonces que, como siempre, la clave es el diálogo. Hablar sobre los riesgos que puede provocar un uso excesivo o no responsable de Internet es la mejor manera de asegurar que los adolescentes naveguen por la Web con una buena brújula.
© La Nacion
La autora es directora del programa Escuela y Medios en el Ministerio de Educación de la Nación
Los adolescentes de hoy viven entre tres pantallas: la televisión, el celular y la computadora. La televisión es el único medio presente en todos los hogares argentinos, el más democrático y universal. El celular es el que más acompaña a los chicos en su vida cotidiana, el único que está encendido todo el día y el que les permite dos de las acciones favoritas de los adolescentes: escuchar música y comunicarse con amigos. La computadora es el medio que más creció en las casas argentinas en el último año y el que agrega a la vida de los chicos la actividad que más disfrutan: navegar por Internet. De hecho, en la Argentina, prácticamente todos los adolescentes tienen acceso a Internet, ya sea desde su casa, desde la escuela o desde un locutorio del barrio.
Los adolescentes navegan para casi todo: comunicarse con amigos, buscar información, escuchar música, ver películas, mirar televisión, hacer la tarea, jugar en red, producir contenidos, descubrir nuevos sitios web. A través de Internet, los adolescentes hablan, escriben, leen, escuchan, relacionan, comparan y desarrollan habilidades que son propias de esta generación, "la generación multimedia". Los adolescentes de hoy tienen sensibilidades diferentes, distintas formas de pensar, maneras diferentes de vincularse con el conocimiento, de aprender, de relacionar y de construir saberes.
Internet les da, además, una fuerte autonomía respecto de sus familias. Es un espacio propio, que "les pertenece" y en el que ellos deciden si dejan o no "entrar" a los adultos. Internet ayuda a los adolescentes a construir una relación con los otros de una manera más libre. En la percepción de los chicos, en Internet no hay adultos. La mediación electrónica y la ausencia de imagen física les permiten hablar de sí mismos con mayor autenticidad. A diferencia de lo que se suele decir, las tecnologías no han aislado a los chicos y no los convierten tampoco en autistas de pantallas. Muy por el contrario, han generado nuevas formas de sociabilidad juvenil.
Los adolescentes pasan muchas horas por día en Internet y este consumo se acerca cada vez más al tradicional predominio de la televisión. Así, los adultos tienen un papel esencial que cumplir. Internet es fundamental en la vida de los chicos, pero es necesario que la navegación sea responsable. Antes de empezar un nuevo ciclo lectivo, vayan algunas sugerencias para fortalecer el uso que hacen los adolescentes de la Web:
Mantener la computadora en una sala de circulación colectiva . Cuando los chicos tienen la computadora conectada a Internet en su habitación, además de aumentar el tiempo de uso, lo hacen en soledad. Y si están solos en su cuarto, en un espacio que les es propio, disminuye la capacidad de los adultos para saber qué hacen cuando navegan. Para evitar el alto consumo de Internet y la soledad de la navegación es conveniente ubicar la computadora en espacios de circulación colectiva, como la sala de estar, la cocina, un escritorio o el comedor.
Navegar junto a ellos . La mejor manera de conocer qué hacen los chicos cuando están en Internet es navegar con ellos (aunque sea durante un rato). Esto les permitirá a los adultos comprender qué sitios web eligen, por qué los prefieren y cuáles son los usos más frecuentes que hacen los chicos de Internet.
Construir entre todos un "Código familiar de Internet" . Escribir entre todos un código familiar sobre la utilización de Internet es un buen principio. El código compartido permite acordar el tiempo de uso por día, los contenidos que se ven, los sitios que pueden visitar, las reglas para un chateo seguro, las normas para no comprar objetos por Internet y la manera de evitar la navegación en sitios no deseables (racismo, pedofilia, pornografía, etcétera).
Explicar que no deben dar datos personales . Es conveniente aclararles que en ningún caso manden datos sobre ellos por Internet (nombre y apellido, edad, dirección, escuela, horarios de actividades, etcétera). Y aun si quieren suscribirse a alguna página o sitio, es mejor crear una dirección electrónica de la familia -a la que todos tengan acceso- para recibir la información o los mensajes.
Hablar del chateo con seguimiento . El chateo es el uso principal que hacen los adolescentes de la Web (MSN, redes sociales, etcétera). Es importante que los adultos -y los chicos- sepan que los foros de discusión en los que participan son seguros y que conocen a aquellos con quienes chatean. No comunicarse con desconocidos y mucho menos encontrarse personalmente con gente que sólo conocen por la Web son dos temas que conviene charlar en familia.
Queda claro entonces que, como siempre, la clave es el diálogo. Hablar sobre los riesgos que puede provocar un uso excesivo o no responsable de Internet es la mejor manera de asegurar que los adolescentes naveguen por la Web con una buena brújula.
© La Nacion
La autora es directora del programa Escuela y Medios en el Ministerio de Educación de la Nación
sábado, 18 de febrero de 2012
Los tutores en la Web ganan terreno
Por D.D. Guttenplan | The New York Times
LONDRES.- Hasta no hace mucho tiempo, Salman Khan pensaba que YouTube era solamente para "gatos que tocaban el piano, no era un lugar par la matemática seria". Ahora, con más de 3 millones y medio de estudiantes que miran sus videos educativos todos los meses, el fundador de la Academia Khan ha cambiado radicalmente de opinión.
Mientras vivía en Boston, Khan inició una academia en línea como medio de enseñarles matemática a sus primos que residían en Nueva Orleáns. La academia creció de manera exponencial, con la ayuda de hordas de padres agradecidos cuya vaga memoria de sus conocimientos de álgebra y trigonometría no bastan para ayudar a sus hijos con las tareas escolares. Aunque la Academia Khan es la más conocida, hay una multitud de sitios web similares dirigidos a alumnos y maestros.
Cuando Bill Gates dijo en 2010 en el Aspen Ideas Festival que miraba con sus hijos los videos de la Academia Khan, el tráfico del sitio aumentó increíblemente de la noche a la mañana. En ese momento, Khan todavía hacía videos cortos y caseros. Nueve meses después de tomarse un año de licencia de su empleo como analista de fondos de inversión, estaba "empezando pensar en dar un poco más de brillo a mi currículum".
Pero en cambio, con apoyo de la Fundación Gates y de Google, cuya donación de 2 millones de dólares paga para que su material sea traducido a 10 idiomas, Khan ahora espera cambiar la manera en que los estudiantes aprenden, desde el jardín de infantes hasta los estudios de posgrado. La premisa básica -que las clases en el aula seguidas de la tarea en casa seguida de los exámenes es una receta para el fracaso educativo- está conquistando aceptación.
"Si yo sólo quiero contarle algo, una clase es muy útil, pero si verdaderamente quiero que usted aprenda algo, ya no es tan útil, dijo Richard Baraniuk, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Rice, y fundador de Connexions, un sitio web abierto que ofrece libros de texto universitarios. Baraniuk opina que la Academia Khan se ajusta al enfoque promovido por Carl Wieman, un premio Nobel de física que es asesor de la Casa Blanca.
En un trabajo científico titulado "¿Por qué no intentar un enfoque científico en la educación científica?", Wieman citaba datos que demostraban que los estudiantes que hacen un curso introductorio de física habitualmente saben menos física cuando los terminan, y que "en todo caso, el efecto de hacer un curso introductorio de química es aún peor". Los métodos tradicionales de enseñanza simplemente no dan suficiente tiempo para desarrollar las estructuras de memoria a largo plazo necesarias para dominar una disciplina", escribió Wieman.
Khan está de acuerdo: "En un aula tradicional, el tiempo que uno dedica a una disciplina es fijo. La variable es lo bien que cada uno aprende", dijo. "Pero si uno piensa en todas las cosas que aprende fuera del aula -a andar en bicicleta, a practicar un deporte, a tocar un instrumento- , uno quiere lograr cierto dominio del tema."
Marshall Smith, que fue subsecretario de Educación de la administración Clinton, dijo que la tecnología "les permite a los maestros profundizar". Smith admira el nuevo método, pero advirtió que la innovación no se produciría tan fácilmente. "Hay muchas instituciones de educación secundaria en la que la enseñanza no es muy buena, donde los maestros siguen repitiendo lo mismo que han estado haciendo durante años, y donde, especialmente en ciencias, los docentes no se actualizan", dijo.
Ayudar a los docentes a actualizarse fue una de las metas de PhET, un sitio web de la Universidad de Colorado fundado por Weiman, que usa simulaciones interactivas para enseñar física, química, biología y geociencias (geología, geografía, etc.). Inicialmente dirigido a los estudiantes unviersitarios, PhET, sigla de Physics Education Technology, atrae a 25 millones de visitantes por año. Como las clases de la Academia Khan, las simulaciones "pueden usarse offline ", dijo Katherine Perkins, la directora del proyecto.
"Tenemos escuelas rurales en Africa que no tienen conexión a Internet, pero los maestros usan nuestro material", dijo. PhEt también permite que cualquiera adapte o incorpore material mediante una creativa licencia común. Smith dijo que el efecto ha sido "bastante igualitario. Esto le da a todo el mundo una oportunidad de entender la ciencia, aunque cuando no tengan una cantidad determinada de dólares para gastar".
Traducción de Mirta Rosenberg
LONDRES.- Hasta no hace mucho tiempo, Salman Khan pensaba que YouTube era solamente para "gatos que tocaban el piano, no era un lugar par la matemática seria". Ahora, con más de 3 millones y medio de estudiantes que miran sus videos educativos todos los meses, el fundador de la Academia Khan ha cambiado radicalmente de opinión.
Mientras vivía en Boston, Khan inició una academia en línea como medio de enseñarles matemática a sus primos que residían en Nueva Orleáns. La academia creció de manera exponencial, con la ayuda de hordas de padres agradecidos cuya vaga memoria de sus conocimientos de álgebra y trigonometría no bastan para ayudar a sus hijos con las tareas escolares. Aunque la Academia Khan es la más conocida, hay una multitud de sitios web similares dirigidos a alumnos y maestros.
Cuando Bill Gates dijo en 2010 en el Aspen Ideas Festival que miraba con sus hijos los videos de la Academia Khan, el tráfico del sitio aumentó increíblemente de la noche a la mañana. En ese momento, Khan todavía hacía videos cortos y caseros. Nueve meses después de tomarse un año de licencia de su empleo como analista de fondos de inversión, estaba "empezando pensar en dar un poco más de brillo a mi currículum".
Pero en cambio, con apoyo de la Fundación Gates y de Google, cuya donación de 2 millones de dólares paga para que su material sea traducido a 10 idiomas, Khan ahora espera cambiar la manera en que los estudiantes aprenden, desde el jardín de infantes hasta los estudios de posgrado. La premisa básica -que las clases en el aula seguidas de la tarea en casa seguida de los exámenes es una receta para el fracaso educativo- está conquistando aceptación.
"Si yo sólo quiero contarle algo, una clase es muy útil, pero si verdaderamente quiero que usted aprenda algo, ya no es tan útil, dijo Richard Baraniuk, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Rice, y fundador de Connexions, un sitio web abierto que ofrece libros de texto universitarios. Baraniuk opina que la Academia Khan se ajusta al enfoque promovido por Carl Wieman, un premio Nobel de física que es asesor de la Casa Blanca.
En un trabajo científico titulado "¿Por qué no intentar un enfoque científico en la educación científica?", Wieman citaba datos que demostraban que los estudiantes que hacen un curso introductorio de física habitualmente saben menos física cuando los terminan, y que "en todo caso, el efecto de hacer un curso introductorio de química es aún peor". Los métodos tradicionales de enseñanza simplemente no dan suficiente tiempo para desarrollar las estructuras de memoria a largo plazo necesarias para dominar una disciplina", escribió Wieman.
Khan está de acuerdo: "En un aula tradicional, el tiempo que uno dedica a una disciplina es fijo. La variable es lo bien que cada uno aprende", dijo. "Pero si uno piensa en todas las cosas que aprende fuera del aula -a andar en bicicleta, a practicar un deporte, a tocar un instrumento- , uno quiere lograr cierto dominio del tema."
Marshall Smith, que fue subsecretario de Educación de la administración Clinton, dijo que la tecnología "les permite a los maestros profundizar". Smith admira el nuevo método, pero advirtió que la innovación no se produciría tan fácilmente. "Hay muchas instituciones de educación secundaria en la que la enseñanza no es muy buena, donde los maestros siguen repitiendo lo mismo que han estado haciendo durante años, y donde, especialmente en ciencias, los docentes no se actualizan", dijo.
Ayudar a los docentes a actualizarse fue una de las metas de PhET, un sitio web de la Universidad de Colorado fundado por Weiman, que usa simulaciones interactivas para enseñar física, química, biología y geociencias (geología, geografía, etc.). Inicialmente dirigido a los estudiantes unviersitarios, PhET, sigla de Physics Education Technology, atrae a 25 millones de visitantes por año. Como las clases de la Academia Khan, las simulaciones "pueden usarse offline ", dijo Katherine Perkins, la directora del proyecto.
"Tenemos escuelas rurales en Africa que no tienen conexión a Internet, pero los maestros usan nuestro material", dijo. PhEt también permite que cualquiera adapte o incorpore material mediante una creativa licencia común. Smith dijo que el efecto ha sido "bastante igualitario. Esto le da a todo el mundo una oportunidad de entender la ciencia, aunque cuando no tengan una cantidad determinada de dólares para gastar".
Traducción de Mirta Rosenberg
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lunes, 30 de enero de 2012
“La lucha contra la piratería y el avance sobre las libertades individuales
Hace solo quince años atrás en la Argentina existía un único proveedor monopólico de conexiones de banda ancha a internet. En 1996 Startel/Telintar vendía un “caño” con una capacidad de 64K a un precio superior a los 15.000 dólares. Y menos de 1% de la población accedía a la red.
Apretemos “fast forward” apenas tres lustros e internet ha transformado de manera profunda nuestras vidas. Hoy casi la mitad de los hogares argentinos tiene conexiones cien veces más rápidas a un costo 400 veces menor (!). Buena parte de las personas lleva consigo en todo momento dispositivos móviles con acceso a la red. Y esta universalización trajo varios cambios muy profundos.
Una de las transformaciones más importantes que generó internet fue la aparición y difusión de “bienes digitales”. Hasta ese momento, con bienes físicos, la música venía en CDs y las películas se veían en el cine o se alquilaban en el video club. Hacer una copia era un proceso complicado con gran pérdida de calidad. Si alguien quería compartir algo con otro, era necesario dárselo y dejar de tenerlo uno.
Con la digitalización, una canción pasó a ser un archivo en una computadora. Duplicar ese archivo resulta fácil, la calidad de la copia es perfecta y pudimos compartir nuestros bienes sin que cederlos a otro implique ningún renunciamiento.
El desafío que este cambio planteaba era repensar desde lo más profundo la idea misma de “propiedad” sobre nuestros bienes. ¿Qué significaba bajo estas nuevas reglas ser “dueño” de algo digital? ¿Quién tenía derecho a venderlo o a transferirlo? Compartir tus cosas era posible… pero ¿era hacer piratería?
Industrias enteras quedaron en “offside”, desafiadas radicalmente por este cambio tecnológico. En música, por ejemplo, las empresas discográficas vieron desplomarse sus ingresos. Las cadenas de venta minorista del rubro quedaron al borde de la quiebra. Y a los artistas, autores del contenido digital, se les dificultó cobrar de manera directa por sus creaciones.
Aparecieron también impresionantes fenómenos nuevos, como Wikipedia, la más extensa enciclopedia del mundo, construida de manera colaborativa y gratuita por millones de usuarios. O las licencias “Creative Commons” que permite dar encuadre legal a la posibilidad de compartir gratuitamente el fruto de nuestra creación (Nota: Esa es la manera en que yo licencio el uso de lo que comparto en este blog y a la vez uso las fotos tomadas por otros que ilustran cada post).
Foto: Kalexanderson
Como reacción, las grandes discográficas demandaron a las empresas que facilitaban el intercambio musical. Muchísimas empresas, líderes en diferentes rubros, fallaron en adaptarse y sufrieron enormes pérdidas o directamente desaparecieron, como es el caso de Kodak, de reciente bancarrota. Apple, en cambio, sin el apoyo de la industria creó iTunes, un modelo nuevo de distribución mejor adaptado a la nueva realidad y se quedó de manera insospechada con una buena parte de ese negocio. Donde todos vieron una amenaza, Apple vio una oportunidad.
Las diferentes leyes que están siendo discutidas en el mundo en este momento (la ley Sinde en España, la SOPA en Estados Unidos, la ley Pinedo en Argentina, la nueva ley ACTA) son el último intento de las viejas empresas por restaurar un orden anterior. En general fueron presentadas por legisladores que entienden poco y nada de internet y sus potenciales. Y actúan, de manera ingenua o malintencionada, como operadores de grandes lobbies empresarios que quieren volver el mundo atrás y vivir como si internet no existiera.
Pero éste no era el único cambio que generó la red. Internet, como espacio poco regulado, amplió el alcance de las libertades individuales. Posibilitó a las personas conectarse, intercambiar información y generar participación, de modos impensados hasta ese momento. Si antes armar un movimiento requería de diez “conspiradores” reunidos secretamente en un sótano, internet permitió que miles de personas de lugares opuestos del mundo se coordinen y pasen a la acción. La red dio lugar a fenómenos variados como la “Primavera Árabe”, Wikileaks o incluso la red de hackers Anonymous. Eso condicionó notablemente el poder para manipular y controlar a los ciudadanos y muchos gobiernos entraron en pánico.
Así, las empresas encontraron socios inesperados. En la lucha antipiratería los gobiernos ven la oportunidad de tomar control de la red y subvertirla por completo: transformar un espacio de libertad sin supervisión en la mayor herramienta de control social de la historia.
En esencia, SOPA permite cerrar cualquier página de internet donde pueda estarse violando un derecho de autor sin mediar una orden de un juez, incluyendo cualquier sitio que “facilite la difusión de ese contenido”. Responsabiliza así a Google por el contenido de los sitios que muestra, a Facebook por las cosas que comparten los usuarios, a cada pequeño blog por los sitios a los que linkea, etc. Con la excusa de combatir la piratería, este poder de censura de facto a una autoridad administrativa puede ser fácilmente abusado para silenciar cualquier voz que importune.
De este modo, empresas y gobiernos se alían en SOPA para intentar la restauración del viejo orden y restringir drásticamente nuestras libertades. Buscan criminalizar a los ciudadanos y obligarlos a velar por los intereses y por la propiedad intelectual de las empresas, permitiendo, a la vez, a las autoridades espiar cada cosa que hacemos para ejercer su poder de policía.
La violación de los derechos de autor de quienes generan contenido original en cualquiera de sus formas es un problema de estos tiempos. Pero el desafío es encontrar una solución al problema que aproveche las virtudes de internet, proyectándonos al futuro, no una que intente volver al pasado.
La lucha para evitar el atropello de las libertades será difícil y desigual. Pero hay una buena noticia: no hay ley que pueda de manera efectiva y sostenida detener el avance de la tecnología. Y será nuestro ingenio, aprovechando justamente las posibilidades que internet misma ofrece, la que nos brinde las herramientas ideales para resistir.
Santiago Bilinsky
Apretemos “fast forward” apenas tres lustros e internet ha transformado de manera profunda nuestras vidas. Hoy casi la mitad de los hogares argentinos tiene conexiones cien veces más rápidas a un costo 400 veces menor (!). Buena parte de las personas lleva consigo en todo momento dispositivos móviles con acceso a la red. Y esta universalización trajo varios cambios muy profundos.
Una de las transformaciones más importantes que generó internet fue la aparición y difusión de “bienes digitales”. Hasta ese momento, con bienes físicos, la música venía en CDs y las películas se veían en el cine o se alquilaban en el video club. Hacer una copia era un proceso complicado con gran pérdida de calidad. Si alguien quería compartir algo con otro, era necesario dárselo y dejar de tenerlo uno.
Con la digitalización, una canción pasó a ser un archivo en una computadora. Duplicar ese archivo resulta fácil, la calidad de la copia es perfecta y pudimos compartir nuestros bienes sin que cederlos a otro implique ningún renunciamiento.
El desafío que este cambio planteaba era repensar desde lo más profundo la idea misma de “propiedad” sobre nuestros bienes. ¿Qué significaba bajo estas nuevas reglas ser “dueño” de algo digital? ¿Quién tenía derecho a venderlo o a transferirlo? Compartir tus cosas era posible… pero ¿era hacer piratería?
Industrias enteras quedaron en “offside”, desafiadas radicalmente por este cambio tecnológico. En música, por ejemplo, las empresas discográficas vieron desplomarse sus ingresos. Las cadenas de venta minorista del rubro quedaron al borde de la quiebra. Y a los artistas, autores del contenido digital, se les dificultó cobrar de manera directa por sus creaciones.
Aparecieron también impresionantes fenómenos nuevos, como Wikipedia, la más extensa enciclopedia del mundo, construida de manera colaborativa y gratuita por millones de usuarios. O las licencias “Creative Commons” que permite dar encuadre legal a la posibilidad de compartir gratuitamente el fruto de nuestra creación (Nota: Esa es la manera en que yo licencio el uso de lo que comparto en este blog y a la vez uso las fotos tomadas por otros que ilustran cada post).
Foto: Kalexanderson
Como reacción, las grandes discográficas demandaron a las empresas que facilitaban el intercambio musical. Muchísimas empresas, líderes en diferentes rubros, fallaron en adaptarse y sufrieron enormes pérdidas o directamente desaparecieron, como es el caso de Kodak, de reciente bancarrota. Apple, en cambio, sin el apoyo de la industria creó iTunes, un modelo nuevo de distribución mejor adaptado a la nueva realidad y se quedó de manera insospechada con una buena parte de ese negocio. Donde todos vieron una amenaza, Apple vio una oportunidad.
Las diferentes leyes que están siendo discutidas en el mundo en este momento (la ley Sinde en España, la SOPA en Estados Unidos, la ley Pinedo en Argentina, la nueva ley ACTA) son el último intento de las viejas empresas por restaurar un orden anterior. En general fueron presentadas por legisladores que entienden poco y nada de internet y sus potenciales. Y actúan, de manera ingenua o malintencionada, como operadores de grandes lobbies empresarios que quieren volver el mundo atrás y vivir como si internet no existiera.
Pero éste no era el único cambio que generó la red. Internet, como espacio poco regulado, amplió el alcance de las libertades individuales. Posibilitó a las personas conectarse, intercambiar información y generar participación, de modos impensados hasta ese momento. Si antes armar un movimiento requería de diez “conspiradores” reunidos secretamente en un sótano, internet permitió que miles de personas de lugares opuestos del mundo se coordinen y pasen a la acción. La red dio lugar a fenómenos variados como la “Primavera Árabe”, Wikileaks o incluso la red de hackers Anonymous. Eso condicionó notablemente el poder para manipular y controlar a los ciudadanos y muchos gobiernos entraron en pánico.
Así, las empresas encontraron socios inesperados. En la lucha antipiratería los gobiernos ven la oportunidad de tomar control de la red y subvertirla por completo: transformar un espacio de libertad sin supervisión en la mayor herramienta de control social de la historia.
En esencia, SOPA permite cerrar cualquier página de internet donde pueda estarse violando un derecho de autor sin mediar una orden de un juez, incluyendo cualquier sitio que “facilite la difusión de ese contenido”. Responsabiliza así a Google por el contenido de los sitios que muestra, a Facebook por las cosas que comparten los usuarios, a cada pequeño blog por los sitios a los que linkea, etc. Con la excusa de combatir la piratería, este poder de censura de facto a una autoridad administrativa puede ser fácilmente abusado para silenciar cualquier voz que importune.
De este modo, empresas y gobiernos se alían en SOPA para intentar la restauración del viejo orden y restringir drásticamente nuestras libertades. Buscan criminalizar a los ciudadanos y obligarlos a velar por los intereses y por la propiedad intelectual de las empresas, permitiendo, a la vez, a las autoridades espiar cada cosa que hacemos para ejercer su poder de policía.
La violación de los derechos de autor de quienes generan contenido original en cualquiera de sus formas es un problema de estos tiempos. Pero el desafío es encontrar una solución al problema que aproveche las virtudes de internet, proyectándonos al futuro, no una que intente volver al pasado.
La lucha para evitar el atropello de las libertades será difícil y desigual. Pero hay una buena noticia: no hay ley que pueda de manera efectiva y sostenida detener el avance de la tecnología. Y será nuestro ingenio, aprovechando justamente las posibilidades que internet misma ofrece, la que nos brinde las herramientas ideales para resistir.
Santiago Bilinsky
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domingo, 22 de enero de 2012
La primera batalla de la guerra tecnológica
Por Jorge Lanata
El jueves se produjo la primera batalla de la guerra tecnológica mundial: la Casa Blanca, el FBI, el Departamento de Justicia, las discográficas Universal y Warner, entre otros sitios de la Web, fueron hackeados por Anonymous en respuesta al cierre de Megaupload.
En Argentina el tema fue casi inadvertido: la primera plana de los diarios del día siguiente estuvo dedicada a los barrabravas que tomaron por asalto el Hospital Santojanni.
Escribíamos hace unos meses en este diario que la revolución tecnológica dejó atrás a la política y la filosofía: las ciencias se quedaron sin respuesta frente a fenómenos concretos que ya forman arte de la vida cotidiana.
Un grupo de chicos en un garaje de Silicon Valley declaró obsoleto a Marx: la aparición de Internet ha modificado el concepto de propiedad, cambiado la lógica de distribución de los productos, eliminado el concepto de “copia” (¿cómo distinguir, en la era digital, cuál es el original?), y democratizado –como nunca antes, quizá, desde el nacimiento de la imprenta– el concepto de las comunicaciones.
Las redes de intercambio –también llamadas P2P– dieron nacimiento a las preguntas molestas: ¿es legal que, entre amigos, se presten los libros o los discos?
El problema es que esos amigos llegaron a convertirse en miles. Y a los libros les siguieron las películas, y luego las series, primero las viejas y más tarde las que se estrenaban, horas después de su salida al aire por el canal mundial que fuera, subtituladas por grupos de voluntarios que firmaban con nombres de guerra.
Asi como el reloj pasó a ser para las nuevas generaciones un objeto innecesario (los chicos miran la hora en el celular), la gran mayoría del público entre 15 y 35 años mira sus películas y escucha su música por Internet.
Dan por descontado que los asiste el derecho a la cultura, y que no deben pagar por ello.
Lo que comenzó como una desenfadada y romántica postura encontró, también, sus pescadores en río revuelto: muchas de esas páginas se llenaron de banners y se convirtieron en grandes negocios.
Ayer la prensa mundial informaba que Megaupload, por ejemplo, había recaudado 135 millones de euros en ese concepto.
La reacción inicial de algunos gobiernos fue francamente idiota: detener o multar a los consumidores, lucraran o no con ello.
Los políticos aún no entienden la Red: se llenan la boca con algunas palabras del libreto técnico pero le piden a la secretaria que baje sus mails.
Los consumidores, a su vez, sostienen que ya financian la cultura con impuestos directos y que no tienen por qué pagar dos veces.
Los autores, por su parte, viven en el desconcierto, y las industrias no han encontrado aún soluciones creativas de comercialización.
El espíritu anárquico de Internet tampoco ayuda: hace a su identidad y es casi imposible de controlar.
¿Tiene derecho Estados Unidos a convertirse en el celador mundial de la Red?
¿Qué sucederá con experiencias colaborativas como Wikipedia, donde millones de internautas escriben la enciclopedia y la actualizan con un código abierto?
¿Quién es el autor cuando son millones de ellos?
¿Cómo seguirán funcionando los sitios de agregación –como el Huftington Post, por ejemplo–, basados en linkear información de otros medios?
¿De quién son los derechos de los cientos de miles de programas de televisión o películas segmentadas que aparecen en YouTube?
No sirve de mucho dar respuestas viejas a problemas nuevos.
El jueves se produjo la primera batalla de la guerra tecnológica mundial: la Casa Blanca, el FBI, el Departamento de Justicia, las discográficas Universal y Warner, entre otros sitios de la Web, fueron hackeados por Anonymous en respuesta al cierre de Megaupload.
En Argentina el tema fue casi inadvertido: la primera plana de los diarios del día siguiente estuvo dedicada a los barrabravas que tomaron por asalto el Hospital Santojanni.
Escribíamos hace unos meses en este diario que la revolución tecnológica dejó atrás a la política y la filosofía: las ciencias se quedaron sin respuesta frente a fenómenos concretos que ya forman arte de la vida cotidiana.
Un grupo de chicos en un garaje de Silicon Valley declaró obsoleto a Marx: la aparición de Internet ha modificado el concepto de propiedad, cambiado la lógica de distribución de los productos, eliminado el concepto de “copia” (¿cómo distinguir, en la era digital, cuál es el original?), y democratizado –como nunca antes, quizá, desde el nacimiento de la imprenta– el concepto de las comunicaciones.
Las redes de intercambio –también llamadas P2P– dieron nacimiento a las preguntas molestas: ¿es legal que, entre amigos, se presten los libros o los discos?
El problema es que esos amigos llegaron a convertirse en miles. Y a los libros les siguieron las películas, y luego las series, primero las viejas y más tarde las que se estrenaban, horas después de su salida al aire por el canal mundial que fuera, subtituladas por grupos de voluntarios que firmaban con nombres de guerra.
Asi como el reloj pasó a ser para las nuevas generaciones un objeto innecesario (los chicos miran la hora en el celular), la gran mayoría del público entre 15 y 35 años mira sus películas y escucha su música por Internet.
Dan por descontado que los asiste el derecho a la cultura, y que no deben pagar por ello.
Lo que comenzó como una desenfadada y romántica postura encontró, también, sus pescadores en río revuelto: muchas de esas páginas se llenaron de banners y se convirtieron en grandes negocios.
Ayer la prensa mundial informaba que Megaupload, por ejemplo, había recaudado 135 millones de euros en ese concepto.
La reacción inicial de algunos gobiernos fue francamente idiota: detener o multar a los consumidores, lucraran o no con ello.
Los políticos aún no entienden la Red: se llenan la boca con algunas palabras del libreto técnico pero le piden a la secretaria que baje sus mails.
Los consumidores, a su vez, sostienen que ya financian la cultura con impuestos directos y que no tienen por qué pagar dos veces.
Los autores, por su parte, viven en el desconcierto, y las industrias no han encontrado aún soluciones creativas de comercialización.
El espíritu anárquico de Internet tampoco ayuda: hace a su identidad y es casi imposible de controlar.
¿Tiene derecho Estados Unidos a convertirse en el celador mundial de la Red?
¿Qué sucederá con experiencias colaborativas como Wikipedia, donde millones de internautas escriben la enciclopedia y la actualizan con un código abierto?
¿Quién es el autor cuando son millones de ellos?
¿Cómo seguirán funcionando los sitios de agregación –como el Huftington Post, por ejemplo–, basados en linkear información de otros medios?
¿De quién son los derechos de los cientos de miles de programas de televisión o películas segmentadas que aparecen en YouTube?
No sirve de mucho dar respuestas viejas a problemas nuevos.
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miércoles, 18 de enero de 2012
Hackers robaron 87.000 pesos a una corredora de cereales
Por Mariano Gaik Aldrovandi | Para LA NACION
"Estaba frente a mi PC, y me sentí totalmente indefenso", dijo Marcelo Toscano, dueño de la corredora de cereales Toscano SA, víctima de hackers que le robaron 86.900 pesos de sus cuentas bancarias.
El jueves pasado Toscano recibió un llamado del banco Santander Río en el que le advertían que no tenía fondos para realizar una transferencia. "Les dije que no era posible, que yo ya había realizado mis operaciones del día, y ahí mismo verifiqué mi cuenta de Interbanking [el servicio que permite realizar transferencias online de distintas cuentas]. De una cuenta del Santander Río se habían transferido $ 47.900 a la de una gomería en Bell Ville, Córdoba, y de otra, del banco Itaú, extrajeron $ 39.000 a través de una cuenta en Vera, Santa Fe", dijo Toscano a LA NACION.
"Pedí que rechazaran las operaciones pendientes, por 36.000 y 39.900 pesos, que ya tenían la firma del banco y se habían bloqueado porque faltaban 5000 para completar el total. Si los hackers no se pasaban del monto, me sacaban casi 200.000 pesos", dijo.
"Luego me dirigí a la sucursal del Banco Itaú, que está a 20 metros de mi oficina, para frenar las transacciones pendientes; me encontré con una burocracia terrible. Mientras tanto, los hackers seguían actuando", dijo el empresario cerealero.
Cuando Toscano llamó a Interbanking apareció una quinta operación por $47.900. Los destinatarios eran los mismos. "Para cancelarla, Interbanking pedía una denuncia policial. Me dirigí a la comisaría 1a., se las envié, pero no la cancelaron. Ahí mismo pedí que den de baja mi usuario del sitio", explicó el empresario.
Javier Miglino, abogado de Toscano SA., dijo que éste es el quinto caso similar que atiende. "A través de un virus troyano que insertan en la PC de la víctima siguen sus movimientos durante meses. Luego les toma entre 15 y 20 días poder descifrar la clave. Cuando la tienen, actúan de inmediato", dijo.
Toscano denunció por estafa a los hackers y los titulares de las cuentas destinatarias y pidió que se investigue si hubo asociación ilícita entre ellos. Además denunciaron por estafa a Interbanking, y a los bancos Santander Río e Itaú.
Un vocero del Santander Río confirmó que el cliente "manifestó haber sido víctima de una estafa informática, sin atribuir a la entidad participación alguna en dicho suceso, y habiendo tomado conocimiento de esto, el Banco ha iniciado los procedimientos internos de investigación y análisis del caso". En tanto, el Banco Itaú informó que están analizando el hecho junto a Interbanking.
El caso es investigado por la fiscal porteña Ana María Yacobucci.
"Estaba frente a mi PC, y me sentí totalmente indefenso", dijo Marcelo Toscano, dueño de la corredora de cereales Toscano SA, víctima de hackers que le robaron 86.900 pesos de sus cuentas bancarias.
El jueves pasado Toscano recibió un llamado del banco Santander Río en el que le advertían que no tenía fondos para realizar una transferencia. "Les dije que no era posible, que yo ya había realizado mis operaciones del día, y ahí mismo verifiqué mi cuenta de Interbanking [el servicio que permite realizar transferencias online de distintas cuentas]. De una cuenta del Santander Río se habían transferido $ 47.900 a la de una gomería en Bell Ville, Córdoba, y de otra, del banco Itaú, extrajeron $ 39.000 a través de una cuenta en Vera, Santa Fe", dijo Toscano a LA NACION.
"Pedí que rechazaran las operaciones pendientes, por 36.000 y 39.900 pesos, que ya tenían la firma del banco y se habían bloqueado porque faltaban 5000 para completar el total. Si los hackers no se pasaban del monto, me sacaban casi 200.000 pesos", dijo.
"Luego me dirigí a la sucursal del Banco Itaú, que está a 20 metros de mi oficina, para frenar las transacciones pendientes; me encontré con una burocracia terrible. Mientras tanto, los hackers seguían actuando", dijo el empresario cerealero.
Cuando Toscano llamó a Interbanking apareció una quinta operación por $47.900. Los destinatarios eran los mismos. "Para cancelarla, Interbanking pedía una denuncia policial. Me dirigí a la comisaría 1a., se las envié, pero no la cancelaron. Ahí mismo pedí que den de baja mi usuario del sitio", explicó el empresario.
Javier Miglino, abogado de Toscano SA., dijo que éste es el quinto caso similar que atiende. "A través de un virus troyano que insertan en la PC de la víctima siguen sus movimientos durante meses. Luego les toma entre 15 y 20 días poder descifrar la clave. Cuando la tienen, actúan de inmediato", dijo.
Toscano denunció por estafa a los hackers y los titulares de las cuentas destinatarias y pidió que se investigue si hubo asociación ilícita entre ellos. Además denunciaron por estafa a Interbanking, y a los bancos Santander Río e Itaú.
Un vocero del Santander Río confirmó que el cliente "manifestó haber sido víctima de una estafa informática, sin atribuir a la entidad participación alguna en dicho suceso, y habiendo tomado conocimiento de esto, el Banco ha iniciado los procedimientos internos de investigación y análisis del caso". En tanto, el Banco Itaú informó que están analizando el hecho junto a Interbanking.
El caso es investigado por la fiscal porteña Ana María Yacobucci.
domingo, 15 de enero de 2012
Los productos se prueban en la Web
Que llegue una computadora a casa para usarla sin costo o llevar el producto de una góndola sin pagar son opciones que las empresas dedicadas al boca en boca ahora hacen posible con el fomento de comunidades en Internet.
La modalidad, que ya es familiar en Europa y Asia, hizo clic en la Argentina hace un año y hoy suma 45.000 multiplicadores de productos on y offline . Es el caso de trnd Argentina ( www.trnd.com/ar ), una comunidad que permite a la gente apuntarse en campañas publicitarias y probar diferentes productos que saldrán al mercado. Desde computadoras y máquinas de café hasta bebidas, productos de belleza, de bebes y de consumo masivo.
El usuario se registra en la página y pasa un proceso de selección para poder probar el producto. Con la empresa se analiza la cantidad de producto de la que disponen y en base a ello se decide la cantidad de multiplicadores (llamados trndian@s) que necesitarán para promoverlo. A los escogidos se les comunica por la Web y se les envían productos para ellos y para compartir entre su familia o amigos.
"La dinámica es simple: crear una relación profunda entre las marcas y los consumidores, activando conversaciones que se propagan de manera exponencial on y offline , a gran escala, de manera planificada y medible", dice Virginia Fonticiella, directora de trnd ( the real network dialogue o red real de diálogo) Argentina.
En el primer año se desarrollaron siete campañas con comunidades online para Samsung, Coca Cola, Nuk, Schneider, Nestlé, L'Oréal y Grupo Familia. En esta última, hay 2500 mujeres que prueban productos de higiene personal durante ocho semanas. "En este tiempo nos están contando todos los días en informes privados o comentarios públicos qué les pasa a ellas y a sus amigas."
MICROSITIOS Y ENCUESTAS
Con una modalidad parecida, hace cuatro meses se sumó al mercado The Box, una comunidad de productos gratuitos en Internet que permite a sus inscriptos en www.thebox.la probar tres productos por semana y opinar sobre ellos. Hay que registrarse en el sitio y pagar $ 100 semestrales o $ 180 al año para acceder a una tienda real (en Corrientes y Callao) en la que se elige cualquier producto. La condición: no se pueden repetir y, de requerirlo, hay que llenar encuestas.
Jonás Mosse, director de The Box, dice que es un canal nuevo de comunicación entre marcas y consumidores y un desafío frente a las redes sociales. "Hoy en Internet la gente no quiere saber lo que opina el fabricante sino sus pares, si el producto les gustó o no y por qué."
Al igual que en trnd, en The box se genera un micrositio de cada producto, donde la comunidad comenta sus cualidades, postea experiencias y hasta dice si lo recomendaría o no. Un 60% de los usuarios, afirma Mosse, deja sus opiniones, que luego se entregan procesadas a la marca.
Las empresas, que pagan 4000 pesos por cada producto, tienen un panel de control online y reciben información de si quien lleva el producto es hombre o mujer o a qué grupo etario o económico pertenece. Hay 50 firmas participantes, entre otras: Nestlé, Arcor, SC Johnson, Unilever, CBSÉ, Quilmes, Pepsi y Grupo Familia.
La página tiene 12.000 registrados y 6500 consumidores activos que ya fueron a la tienda. Allí, nada tiene precio. Cuando la gente escoge sus tres productos y llega a la caja se entera de lo que le hubiera costado.
Hay otras comunidades que también se extienden por el mundo, como www.treemkt.com (con grupos en la Argentina), www.esloultimo.com , exclusiva de España y donde por 5 euros el consumidor se lleva 5 productos para probar, y www.bloguzz.com , también española y dedicada a blogueros.
La modalidad, que ya es familiar en Europa y Asia, hizo clic en la Argentina hace un año y hoy suma 45.000 multiplicadores de productos on y offline . Es el caso de trnd Argentina ( www.trnd.com/ar ), una comunidad que permite a la gente apuntarse en campañas publicitarias y probar diferentes productos que saldrán al mercado. Desde computadoras y máquinas de café hasta bebidas, productos de belleza, de bebes y de consumo masivo.
El usuario se registra en la página y pasa un proceso de selección para poder probar el producto. Con la empresa se analiza la cantidad de producto de la que disponen y en base a ello se decide la cantidad de multiplicadores (llamados trndian@s) que necesitarán para promoverlo. A los escogidos se les comunica por la Web y se les envían productos para ellos y para compartir entre su familia o amigos.
"La dinámica es simple: crear una relación profunda entre las marcas y los consumidores, activando conversaciones que se propagan de manera exponencial on y offline , a gran escala, de manera planificada y medible", dice Virginia Fonticiella, directora de trnd ( the real network dialogue o red real de diálogo) Argentina.
En el primer año se desarrollaron siete campañas con comunidades online para Samsung, Coca Cola, Nuk, Schneider, Nestlé, L'Oréal y Grupo Familia. En esta última, hay 2500 mujeres que prueban productos de higiene personal durante ocho semanas. "En este tiempo nos están contando todos los días en informes privados o comentarios públicos qué les pasa a ellas y a sus amigas."
MICROSITIOS Y ENCUESTAS
Con una modalidad parecida, hace cuatro meses se sumó al mercado The Box, una comunidad de productos gratuitos en Internet que permite a sus inscriptos en www.thebox.la probar tres productos por semana y opinar sobre ellos. Hay que registrarse en el sitio y pagar $ 100 semestrales o $ 180 al año para acceder a una tienda real (en Corrientes y Callao) en la que se elige cualquier producto. La condición: no se pueden repetir y, de requerirlo, hay que llenar encuestas.
Jonás Mosse, director de The Box, dice que es un canal nuevo de comunicación entre marcas y consumidores y un desafío frente a las redes sociales. "Hoy en Internet la gente no quiere saber lo que opina el fabricante sino sus pares, si el producto les gustó o no y por qué."
Al igual que en trnd, en The box se genera un micrositio de cada producto, donde la comunidad comenta sus cualidades, postea experiencias y hasta dice si lo recomendaría o no. Un 60% de los usuarios, afirma Mosse, deja sus opiniones, que luego se entregan procesadas a la marca.
Las empresas, que pagan 4000 pesos por cada producto, tienen un panel de control online y reciben información de si quien lleva el producto es hombre o mujer o a qué grupo etario o económico pertenece. Hay 50 firmas participantes, entre otras: Nestlé, Arcor, SC Johnson, Unilever, CBSÉ, Quilmes, Pepsi y Grupo Familia.
La página tiene 12.000 registrados y 6500 consumidores activos que ya fueron a la tienda. Allí, nada tiene precio. Cuando la gente escoge sus tres productos y llega a la caja se entera de lo que le hubiera costado.
Hay otras comunidades que también se extienden por el mundo, como www.treemkt.com (con grupos en la Argentina), www.esloultimo.com , exclusiva de España y donde por 5 euros el consumidor se lleva 5 productos para probar, y www.bloguzz.com , también española y dedicada a blogueros.
Los políticos usan Twitter como una red de una sola vía
La mayoría de los políticos argentinos, luego de la explosión 2.0 en la campaña presidencial de Barack Obama en los Estados Unidos, tienen perfiles en Twitter y buscan ser visibles en las redes sociales. Pero la pregunta es de qué manera se utiliza y cuán efectiva es para la interacción político-ciudadano esa herramienta.
Especialistas coinciden en que todavía Twitter no es explotada para generar una interacción con los usuarios y que sólo sirve como un medio para la visibilidad y popularidad del dirigente.
"En campaña, el político busca estar en todas las redes sociales y las utiliza con frecuencia porque le generan visibilidad. Cuando asume la gestión, las cuentas quedan perdidas, sin una campaña permanente al no tener una estrategia comunicativa de largo plazo y un equipo que administre esas cuentas con políticas claras", explicó José Fernández Ardaiz, director de la consultora Cicoa, especializada en comunicación política 2.0.
"Los políticos argentinos usan Twitter de forma limitada, no explotan todo su potencial. Hoy la utilizan para dar primicias públicas bajo lógicas de prensa, como un llamador de medios, pero así no se consigue una interacción con el ciudadano", agregó Ardaiz.
Las más de 854.881 cuentas activas que tiene Twitter en la Argentina y las 10 horas por mes que le dedica un usuario a esta red generan que el dirigente quiera estar allí. "Se va incrementando el uso de Twitter por los políticos con el paso del tiempo; hay declaraciones de impacto, sindicalistas enojados que hablan a través de esta red social, pero sigue siendo más fuerte como herramienta de campaña y no de gobierno", dijo el consultor en comunicación política Esteban Lijalad.
"Cuando se abre una cuenta, el político debe escuchar de forma activa y responder a los preguntas o reclamos que se dan en la red. De lo contrario sólo es un uso propagandístico", comentó Lijalad.
Siguiendo esta lógica, el coordinador de investigación de la Fundación de Ciencias y Métodos de Gobierno (Cigob), Juan Ignacio Balino, dijo que "el desafío de Twitter es que abre otro canal de exposición para el político, pero se desaprovecha el potencial de la herramienta porque no se establecen nuevas formas colectivas de colaboración en la red".
PENSAR A LARGO PLAZO
Esta herramienta de comunicación, que no requiere mediaciones salvo el uso de un celular o computadora y su publicación es instantánea y masiva, puede ser un arma de doble filo si no se la utiliza con una lógica clara y pensada a largo plazo. El error más frecuente de los políticos, que puede llevar a ridiculizarlos, es no equilibrar el rol profesional y las vivencias personales en sus mensajes.
"Queda claro que quien trabaja en largos y medianos plazos es más efectivo en Twitter", comentó Mario Riorda, ex decano de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. "Algunos creen que en circunstancias en las que las políticas públicas son fallidas o hubo actos equivocados éstos pueden ser resueltos por el marketing político y piensan tarde en la comunicación como remedio. Los que fallan conciben a Twitter como una herramienta de expansión explosiva, geométrica y de corto plazo."
Este error lleva a que el usuario de Twitter sin una línea política definida no se sienta atraído por el político: "La configuración de la twitteresfera argentina tiene mucho de tribal; cada tribu política habla para los suyos buscando la máxima capitalización del mensaje entre las propias huestes y abandona la posibilidad de convencer a los indecisos", dijo César Calderón director de Autoritas Consulting.
La convergencia de distintos actores sociales y políticos en la esfera de Twitter reconfigura las formas de comunicación y la red clama una estrategia: "Los políticos saben que deben estar en las redes, pero le tienen miedo a su uso", concluyó Riorda.
Especialistas coinciden en que todavía Twitter no es explotada para generar una interacción con los usuarios y que sólo sirve como un medio para la visibilidad y popularidad del dirigente.
"En campaña, el político busca estar en todas las redes sociales y las utiliza con frecuencia porque le generan visibilidad. Cuando asume la gestión, las cuentas quedan perdidas, sin una campaña permanente al no tener una estrategia comunicativa de largo plazo y un equipo que administre esas cuentas con políticas claras", explicó José Fernández Ardaiz, director de la consultora Cicoa, especializada en comunicación política 2.0.
"Los políticos argentinos usan Twitter de forma limitada, no explotan todo su potencial. Hoy la utilizan para dar primicias públicas bajo lógicas de prensa, como un llamador de medios, pero así no se consigue una interacción con el ciudadano", agregó Ardaiz.
Las más de 854.881 cuentas activas que tiene Twitter en la Argentina y las 10 horas por mes que le dedica un usuario a esta red generan que el dirigente quiera estar allí. "Se va incrementando el uso de Twitter por los políticos con el paso del tiempo; hay declaraciones de impacto, sindicalistas enojados que hablan a través de esta red social, pero sigue siendo más fuerte como herramienta de campaña y no de gobierno", dijo el consultor en comunicación política Esteban Lijalad.
"Cuando se abre una cuenta, el político debe escuchar de forma activa y responder a los preguntas o reclamos que se dan en la red. De lo contrario sólo es un uso propagandístico", comentó Lijalad.
Siguiendo esta lógica, el coordinador de investigación de la Fundación de Ciencias y Métodos de Gobierno (Cigob), Juan Ignacio Balino, dijo que "el desafío de Twitter es que abre otro canal de exposición para el político, pero se desaprovecha el potencial de la herramienta porque no se establecen nuevas formas colectivas de colaboración en la red".
PENSAR A LARGO PLAZO
Esta herramienta de comunicación, que no requiere mediaciones salvo el uso de un celular o computadora y su publicación es instantánea y masiva, puede ser un arma de doble filo si no se la utiliza con una lógica clara y pensada a largo plazo. El error más frecuente de los políticos, que puede llevar a ridiculizarlos, es no equilibrar el rol profesional y las vivencias personales en sus mensajes.
"Queda claro que quien trabaja en largos y medianos plazos es más efectivo en Twitter", comentó Mario Riorda, ex decano de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. "Algunos creen que en circunstancias en las que las políticas públicas son fallidas o hubo actos equivocados éstos pueden ser resueltos por el marketing político y piensan tarde en la comunicación como remedio. Los que fallan conciben a Twitter como una herramienta de expansión explosiva, geométrica y de corto plazo."
Este error lleva a que el usuario de Twitter sin una línea política definida no se sienta atraído por el político: "La configuración de la twitteresfera argentina tiene mucho de tribal; cada tribu política habla para los suyos buscando la máxima capitalización del mensaje entre las propias huestes y abandona la posibilidad de convencer a los indecisos", dijo César Calderón director de Autoritas Consulting.
La convergencia de distintos actores sociales y políticos en la esfera de Twitter reconfigura las formas de comunicación y la red clama una estrategia: "Los políticos saben que deben estar en las redes, pero le tienen miedo a su uso", concluyó Riorda.
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domingo, 4 de diciembre de 2011
Por las tablets, los diarios serán TV
Por José Crettaz | LA NACION
Jeffrey Cole es un optimista de los medios algo incomprendido. En 2000, ante la asamblea de la Asociación Estadounidense de Editores de Diarios, pronosticó una crisis terminal para la industria. "Tienen 25 o 30 años para ver cómo solucionan el problema", les dijo entonces. Ahora dice que en cinco años, Estados Unidos podría dejar de tener diarios impresos. Asesor de grandes corporaciones de medios y de los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush, Cole visitó Buenos Aires recientemente para disertar en un seminario organizado por el Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales (Lamac, en inglés).
Para el experto, que dirige el Center for the Digital Future de la Universidad de Carolina del Sur, "en el mejor de los casos, en 11 o 12 años" la Argentina se quedará también sin diarios impresos. Pero lejos de ser una hecatombe, podría ser una gran oportunidad para las editoriales, que podrán invertir en mejores contenidos lo que ahorren en impresión y distribución. Además, las tablets llevarán a los diarios a otros negocios, como el de la televisión, el único con buen pronóstico. "Los diarios esencialmente se están convirtiendo en televisión al moverse a las tablets ", sentenció el experto en una entrevista con La Nacion.
-¿Puede decirse que estas tendencias se dan más lentas en los mercados emergentes que en los desarrollados?
-No creo porque los dispositivos y los medios son los mismos. Todos miramos TV, leemos diarios y revistas, y lo seguiremos haciendo. Tal vez pueda ocurrir más rápido en lugares donde hay un número más grande de nuevos dispositivos, pero creo que los pasos son exactamente los mismos. Las tablets están cambiando el mercado. Amazon acaba de lanzar una [Kindle Fire] a 200 dólares, y lo que es más importante todavía: hace pocas semanas, la India anunció otra a 35 dólares. La tecnología es igualadora. Tarde o temprano todos van a llegar, no hay una gran brecha entre los distintos mercados.
-¿Qué está pasando en el mercado de los diarios?
-Cuando la penetración de Internet llega al 30% de la población, la prensa escrita empieza indefectiblemente a declinar. En la India, donde la penetración de Internet llega al 9%, sigue creciendo, pero cuando llegue al 30% va a empezar a caer. La triste verdad para los periódicos está en que a cada lector que muere no es reemplazado por otro.
Lo que muere es el papel con noticias impresas, pero de ninguna manera mueren las noticias. Los adolescentes de esta época tienen más interés en las noticias que los de ningún otro momento en los últimos 70 años. Ellos quieren saber qué pasa alrededor del mundo y pueda cambiar sus vidas, pero ya no van a buscar eso en un diario de papel.
-¿Qué tienen que hacer los diarios para aprovechar las ventajas de las tablets ?
-Lo mismo que los diarios hacen hasta ahora, pero llevado a las tablets las 24 horas los siete días de la semana, con audio y video. Además, pasarán a ser periódicos globales al alcanzar a su audiencia allí donde esté, en cualquier lugar y a bajo precio.
Claramente van a poder tener una mejor conexión con los lectores, que accederán a un contenido más rico y contribuirán al medio ambiente al no demandar papel. Al final, los anunciantes van a poder tener avisos más interactivos y, por lo tanto, pagarán más por esos anuncios. Conclusión, todos ganan.
Los costos de la industria editorial bajarán sustancialmente, en un 60 o 70 por ciento, porque desaparecerán la impresión y la distribución. En los grandes diarios sólo un tercio de los presupuestos se destinan a producción periodística. Ese ahorro podrá destinarse a producir mejores contenidos periodísticos.
- ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los diarios para dar este paso hacia la era de las tablets ?
-Hace algunos años estuve con un editor de diario en Canadá y él sentía que el paso de las noticias del papel a la tablet iba a traducirse en un producto de menor calidad. Yo no comparto eso. Creo que las tablets son una plataforma más, como el papel. Y no creo que la calidad deba sufrir, al contrario. Creo que esta transformación permitirá gastar más dinero en buen periodismo.
Lo que está frenando a los diarios para ir a este mundo digital es el hecho de que la mayoría de los lectores son mayores y, por lo tanto, son menos digitales. Las tablets pueden cambiar esto. No creo que mi abuela pueda empezar ahora a usar una computadora, pero sí creo que podría aprender a usar una tablet . Un dispositivo de éstos se le puede dar a una abuela o a un niño de tres años, y ambos aprenderán a usarla en pocas horas.
Por eso espero poder ver en pocos años a The New York Times regalando tablets a sus lectores a cambio de una suscripción de tres años. Mis amigos de Los Angeles Times, que perdieron 400.000 lectores en los últimos tres años, dicen que podrían dejar de imprimir el diario en pocos años y están trabajando fuertemente en aplicaciones para tablets .
En Los Angeles Times van a mantener sus portales web, pero especialmente apuntan a estos dispositivos. Nadie lee el diario en una computadora, en una PC puede leerse un artículo o una nota, pero no el diario. Mediante una tablet se puede leer el diario en la cama, el subte, en la parada del colectivo confortablemente. Por eso, en el Times ya no se preocupan por la Web. Ellos dicen que sólo tienen un sitio web por marketing y que el futuro de los diarios está en las apps para tablets .
Jeffrey Cole es un optimista de los medios algo incomprendido. En 2000, ante la asamblea de la Asociación Estadounidense de Editores de Diarios, pronosticó una crisis terminal para la industria. "Tienen 25 o 30 años para ver cómo solucionan el problema", les dijo entonces. Ahora dice que en cinco años, Estados Unidos podría dejar de tener diarios impresos. Asesor de grandes corporaciones de medios y de los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush, Cole visitó Buenos Aires recientemente para disertar en un seminario organizado por el Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales (Lamac, en inglés).
Para el experto, que dirige el Center for the Digital Future de la Universidad de Carolina del Sur, "en el mejor de los casos, en 11 o 12 años" la Argentina se quedará también sin diarios impresos. Pero lejos de ser una hecatombe, podría ser una gran oportunidad para las editoriales, que podrán invertir en mejores contenidos lo que ahorren en impresión y distribución. Además, las tablets llevarán a los diarios a otros negocios, como el de la televisión, el único con buen pronóstico. "Los diarios esencialmente se están convirtiendo en televisión al moverse a las tablets ", sentenció el experto en una entrevista con La Nacion.
-¿Puede decirse que estas tendencias se dan más lentas en los mercados emergentes que en los desarrollados?
-No creo porque los dispositivos y los medios son los mismos. Todos miramos TV, leemos diarios y revistas, y lo seguiremos haciendo. Tal vez pueda ocurrir más rápido en lugares donde hay un número más grande de nuevos dispositivos, pero creo que los pasos son exactamente los mismos. Las tablets están cambiando el mercado. Amazon acaba de lanzar una [Kindle Fire] a 200 dólares, y lo que es más importante todavía: hace pocas semanas, la India anunció otra a 35 dólares. La tecnología es igualadora. Tarde o temprano todos van a llegar, no hay una gran brecha entre los distintos mercados.
-¿Qué está pasando en el mercado de los diarios?
-Cuando la penetración de Internet llega al 30% de la población, la prensa escrita empieza indefectiblemente a declinar. En la India, donde la penetración de Internet llega al 9%, sigue creciendo, pero cuando llegue al 30% va a empezar a caer. La triste verdad para los periódicos está en que a cada lector que muere no es reemplazado por otro.
Lo que muere es el papel con noticias impresas, pero de ninguna manera mueren las noticias. Los adolescentes de esta época tienen más interés en las noticias que los de ningún otro momento en los últimos 70 años. Ellos quieren saber qué pasa alrededor del mundo y pueda cambiar sus vidas, pero ya no van a buscar eso en un diario de papel.
-¿Qué tienen que hacer los diarios para aprovechar las ventajas de las tablets ?
-Lo mismo que los diarios hacen hasta ahora, pero llevado a las tablets las 24 horas los siete días de la semana, con audio y video. Además, pasarán a ser periódicos globales al alcanzar a su audiencia allí donde esté, en cualquier lugar y a bajo precio.
Claramente van a poder tener una mejor conexión con los lectores, que accederán a un contenido más rico y contribuirán al medio ambiente al no demandar papel. Al final, los anunciantes van a poder tener avisos más interactivos y, por lo tanto, pagarán más por esos anuncios. Conclusión, todos ganan.
Los costos de la industria editorial bajarán sustancialmente, en un 60 o 70 por ciento, porque desaparecerán la impresión y la distribución. En los grandes diarios sólo un tercio de los presupuestos se destinan a producción periodística. Ese ahorro podrá destinarse a producir mejores contenidos periodísticos.
- ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los diarios para dar este paso hacia la era de las tablets ?
-Hace algunos años estuve con un editor de diario en Canadá y él sentía que el paso de las noticias del papel a la tablet iba a traducirse en un producto de menor calidad. Yo no comparto eso. Creo que las tablets son una plataforma más, como el papel. Y no creo que la calidad deba sufrir, al contrario. Creo que esta transformación permitirá gastar más dinero en buen periodismo.
Lo que está frenando a los diarios para ir a este mundo digital es el hecho de que la mayoría de los lectores son mayores y, por lo tanto, son menos digitales. Las tablets pueden cambiar esto. No creo que mi abuela pueda empezar ahora a usar una computadora, pero sí creo que podría aprender a usar una tablet . Un dispositivo de éstos se le puede dar a una abuela o a un niño de tres años, y ambos aprenderán a usarla en pocas horas.
Por eso espero poder ver en pocos años a The New York Times regalando tablets a sus lectores a cambio de una suscripción de tres años. Mis amigos de Los Angeles Times, que perdieron 400.000 lectores en los últimos tres años, dicen que podrían dejar de imprimir el diario en pocos años y están trabajando fuertemente en aplicaciones para tablets .
En Los Angeles Times van a mantener sus portales web, pero especialmente apuntan a estos dispositivos. Nadie lee el diario en una computadora, en una PC puede leerse un artículo o una nota, pero no el diario. Mediante una tablet se puede leer el diario en la cama, el subte, en la parada del colectivo confortablemente. Por eso, en el Times ya no se preocupan por la Web. Ellos dicen que sólo tienen un sitio web por marketing y que el futuro de los diarios está en las apps para tablets .
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domingo, 9 de octubre de 2011
Las redes sociales, otro territorio en el que pelean las empresas
Si algo llamó la atención en la Argentina a Charlene Li, experta en medios sociales y reconocida en Silicon Valley, es el mate. Y no sólo el envase, sino el ritual que se pone en marcha cuando una persona comparte un mate con otra. Es mucho más que una infusión. Se trata de una manera de relacionarse. Después de compartir un mate en la feria de San Telmo, Charlene estableció una conexión. Las redes sociales son una suerte de mate virtual, donde se establecen relaciones y se comparten vivencias.
Para algunas empresas usar las redes sociales es una manera de aprovechar la energía participativa de fans y seguidores en pos de mayor productividad. Por eso quienes lideran las compañías sienten que deben estar presentes en Twitter, LinkedIn, Facebook y muchas otras que se multiplican a la velocidad de la luz: porque representan muy buenas oportunidades para impulsar la empresa y también porque saben que es letal quedarse atrás. Es cierto, pero no es toda la verdad. No hay que perder de vista que usuarios, seguidores y fans quieren ser escuchados más allá de los intereses de la empresa.
Para ayudar a desentrañar la gran cantidad de novedades que se presentan día a día, y que llevan a veces a perderse en la maraña 2.0, la experta internacional en esta materia, Charlene Li, invitada por HSM, dedicó una jornada completa para aconsejar a principiantes, intermedios y avanzados en tecnologías emergentes.
"Es un gran desafío mantenerse actualizado y saber a qué hay que prestarle atención y a qué no -dice-. Es cierto que las nuevas tecnologías están en permanente cambio y que se multiplican sin cesar. Se nota que las empresas están abrumadas."
Como para no abrumarse: además de los conocidos YouTube , Twitter , Facebook , MySpace o Flickr hay otras redes que muchos empresarios en la Argentina conocen y usan, como Orkut , Foursquare o Yammer (para la comunicación interna). Y para quienes quieren algo macro, a través de www.radian6.com se puede conocer a los clientes o potenciales clientes obteniendo toda la información publicada en las redes sociales. Así se tiene acceso a sus gustos, comentarios sobre determinados temas, marcas preferidas, cuántas veces visitan determinadas páginas; en fin, todo. Un poco impresionante, pero real.
Por otro lado, quizás, el mayor cambio de paradigma consiste en aprender que ya no se puede controlar todo lo que se dice de la empresa. Hoy el cliente no sólo opina, sino que su opinión vale. Estos son algunos ejemplos traídos por Li de acciones puntuales de grandes empresas.
Dell: una imagen que puede hacer entrar en pánico a cualquier ejecutivo. Una notebook en plena jornada laboral, en Japón, se prendió fuego. Uno de los presentes sacó una foto con su celular y la publicó en la Red. La levantaron los medios. Al mismo tiempo, Dell lanzaba su primer blog. La gente preguntaba: Qué lindas las novedades, ¿pero las Dell van a explotar? Querían saber por qué se quemó la computadora. Había que enfrentar la situación. Entonces, el bloggero de Dell decidió tomar el toro por las astas. Escribió un post que llamó Computadora en llamas con el link a la foto reveladora. Se aclaró que el problema se debió a una falla en la batería y Dell retomó el control. Durante los meses siguientes se respondieron cada una de las preguntas a través de un gerente de medios digitales.
Ritz-Carlton: la cadena hotelera hace monitoreos en Twitter sobre menciones a la marca para dar servicio en tiempo real. "Un matrimonio en su luna de miel llega al hotel y le asignan un cuarto grande, pero con vista al estacionamiento. La mujer manda un tweet a sus seguidores diciendo que no era lo que esperaba. El gerente del hotel les toca la puerta a los pocos minutos y les dice: No sabíamos que están en su luna de miel, por favor acompáñenme. Y los llevó a la suite presidencial", narra Li.
Best Buy: la cadena de productos electrónicos entrenó a 2500 empleados para que den soporte a clientes a través de Twitter. "Acá se ve también un cambio de paradigma. Yo les pregunto: ¿Dejarían que sus empleados brinden respuestas en nombre de la compañía? A algunas personas esto les puede dar escalofríos. Pero se hicieron mediciones. En 18.000 respuestas hubo solamente 10 errores. Un líder abierto tiene la confianza y también la humildad para soltar el control."
Procter&Gamble, Starbucks, Fiat, General Electric: usaron los comentarios para crear, mejorar o directamente transformar productos y servicios. Es una manera de salir a buscar ideas innovadoras fuera de la empresa. "El 85% de las innovaciones se dan en pequeños parámetros, y el 15% en las grandes ideas", reflexiona la especialista.
Para algunas empresas usar las redes sociales es una manera de aprovechar la energía participativa de fans y seguidores en pos de mayor productividad. Por eso quienes lideran las compañías sienten que deben estar presentes en Twitter, LinkedIn, Facebook y muchas otras que se multiplican a la velocidad de la luz: porque representan muy buenas oportunidades para impulsar la empresa y también porque saben que es letal quedarse atrás. Es cierto, pero no es toda la verdad. No hay que perder de vista que usuarios, seguidores y fans quieren ser escuchados más allá de los intereses de la empresa.
Para ayudar a desentrañar la gran cantidad de novedades que se presentan día a día, y que llevan a veces a perderse en la maraña 2.0, la experta internacional en esta materia, Charlene Li, invitada por HSM, dedicó una jornada completa para aconsejar a principiantes, intermedios y avanzados en tecnologías emergentes.
"Es un gran desafío mantenerse actualizado y saber a qué hay que prestarle atención y a qué no -dice-. Es cierto que las nuevas tecnologías están en permanente cambio y que se multiplican sin cesar. Se nota que las empresas están abrumadas."
Como para no abrumarse: además de los conocidos YouTube , Twitter , Facebook , MySpace o Flickr hay otras redes que muchos empresarios en la Argentina conocen y usan, como Orkut , Foursquare o Yammer (para la comunicación interna). Y para quienes quieren algo macro, a través de www.radian6.com se puede conocer a los clientes o potenciales clientes obteniendo toda la información publicada en las redes sociales. Así se tiene acceso a sus gustos, comentarios sobre determinados temas, marcas preferidas, cuántas veces visitan determinadas páginas; en fin, todo. Un poco impresionante, pero real.
Por otro lado, quizás, el mayor cambio de paradigma consiste en aprender que ya no se puede controlar todo lo que se dice de la empresa. Hoy el cliente no sólo opina, sino que su opinión vale. Estos son algunos ejemplos traídos por Li de acciones puntuales de grandes empresas.
Dell: una imagen que puede hacer entrar en pánico a cualquier ejecutivo. Una notebook en plena jornada laboral, en Japón, se prendió fuego. Uno de los presentes sacó una foto con su celular y la publicó en la Red. La levantaron los medios. Al mismo tiempo, Dell lanzaba su primer blog. La gente preguntaba: Qué lindas las novedades, ¿pero las Dell van a explotar? Querían saber por qué se quemó la computadora. Había que enfrentar la situación. Entonces, el bloggero de Dell decidió tomar el toro por las astas. Escribió un post que llamó Computadora en llamas con el link a la foto reveladora. Se aclaró que el problema se debió a una falla en la batería y Dell retomó el control. Durante los meses siguientes se respondieron cada una de las preguntas a través de un gerente de medios digitales.
Ritz-Carlton: la cadena hotelera hace monitoreos en Twitter sobre menciones a la marca para dar servicio en tiempo real. "Un matrimonio en su luna de miel llega al hotel y le asignan un cuarto grande, pero con vista al estacionamiento. La mujer manda un tweet a sus seguidores diciendo que no era lo que esperaba. El gerente del hotel les toca la puerta a los pocos minutos y les dice: No sabíamos que están en su luna de miel, por favor acompáñenme. Y los llevó a la suite presidencial", narra Li.
Best Buy: la cadena de productos electrónicos entrenó a 2500 empleados para que den soporte a clientes a través de Twitter. "Acá se ve también un cambio de paradigma. Yo les pregunto: ¿Dejarían que sus empleados brinden respuestas en nombre de la compañía? A algunas personas esto les puede dar escalofríos. Pero se hicieron mediciones. En 18.000 respuestas hubo solamente 10 errores. Un líder abierto tiene la confianza y también la humildad para soltar el control."
Procter&Gamble, Starbucks, Fiat, General Electric: usaron los comentarios para crear, mejorar o directamente transformar productos y servicios. Es una manera de salir a buscar ideas innovadoras fuera de la empresa. "El 85% de las innovaciones se dan en pequeños parámetros, y el 15% en las grandes ideas", reflexiona la especialista.
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Microsoft va por el negocio de Google
El panorama del negocio digital global se aclara: Google , Apple y Microsoft competirán en tres segmentos: software, hardware y publicidad online. Cada uno es fuerte en uno de los tres, y va creciendo hacia los otros dos. Así, Microsoft, que viene del mundo del software y puso un pie contundente en el del hardware con su línea de consolas de juegos Xbox o los teléfonos celulares mediante socios como Nokia, va ahora tras una porción del gigantesco mercado de la publicidad online, donde reina Google, que dio un gigantesco paso hacia los dispositivos al comprar Motorola Mobility.
Y una de las regiones a las que apuesta fuerte es América latina, donde todo está por hacerse, porque apenas el 3% de la torta publicitaria se destina a los medios digitales, que se esperanzan con alcanzar algún día el 25% que ya muestra el Reino Unido.
Lovina McMurchy, gerenta general de la división de Publicidad Online de Microsoft para América latina, estuvo en Buenos Aires en busca de ese objetivo. Los números de audiencia de Microsoft en este segmento no marean como los de Google o Facebook, pero producen respeto. Windows Live Messenger tiene nueve millones de usuarios; y Windows Live Hotmail, 13,5 millones; portal MSN, nueve millones de usuarios únicos. Para McMurchy, tres tendencias determinarán la evolución de la publicidad online en los próximos años: la creciente multiplicidad de dispositivos, los medios sociales y el video online.
-¿Debería preocuparse Google con la estrategia de Microsoft de ir por la publicidad?
-Google está preocupado con nosotros y eso es bueno. La empresa en América latina ha tenido un fuerte crecimiento, en computadoras, teléfonos y Xbox y servicios online,Hotmail o Messenger. La publicidad se inserta en este panorama de crecimiento.
-¿Cuán relevante es para Microsoft el negocio de la publicidad online?
-El 5% de la facturación de Microsoft proviene de la publicidad online. Este negocio es una parte muy importante de la estrategia que estamos llevando adelante. Estructuramos la empresa en tres áreas de negocios: la publicidad, los servicios online y los dispositivos. La publicidad está creciendo muy rápido y va a ser un área muy importante. Creo que todas las grandes compañías quieren estar en estos tres segmentos. Microsoft se dedicó primero al software y ahora está yendo desde allí al mundo de la publicidad. En Google, fue al revés, empezaron desde la publicidad y ahora están yendo hacia una oferta de servicios. En Microsoft pensamos de manera similar a Google o Apple, que todos estos sectores deben trabajar juntos.
-En América latina, la publicidad online no crece como en otros mercados. ¿Existe un momento mágico en el que se produce el salto?
-No estoy segura de que exista un momento mágico. Sí observamos que los clientes más grandes se enfocan cada vez más en la publicidad online. Las que primero empiezan son las compañías globales que tienen más claro cómo hacer un mejor mix de marketing. Esas empresas señalan el camino y las compañías locales terminan siguiéndolas. Microsoft es un gran ejemplo, el 30% de nuestra inversión en publicidad se destina a los medios digitales. Estamos en un punto de inflexión.
Y una de las regiones a las que apuesta fuerte es América latina, donde todo está por hacerse, porque apenas el 3% de la torta publicitaria se destina a los medios digitales, que se esperanzan con alcanzar algún día el 25% que ya muestra el Reino Unido.
Lovina McMurchy, gerenta general de la división de Publicidad Online de Microsoft para América latina, estuvo en Buenos Aires en busca de ese objetivo. Los números de audiencia de Microsoft en este segmento no marean como los de Google o Facebook, pero producen respeto. Windows Live Messenger tiene nueve millones de usuarios; y Windows Live Hotmail, 13,5 millones; portal MSN, nueve millones de usuarios únicos. Para McMurchy, tres tendencias determinarán la evolución de la publicidad online en los próximos años: la creciente multiplicidad de dispositivos, los medios sociales y el video online.
-¿Debería preocuparse Google con la estrategia de Microsoft de ir por la publicidad?
-Google está preocupado con nosotros y eso es bueno. La empresa en América latina ha tenido un fuerte crecimiento, en computadoras, teléfonos y Xbox y servicios online,Hotmail o Messenger. La publicidad se inserta en este panorama de crecimiento.
-¿Cuán relevante es para Microsoft el negocio de la publicidad online?
-El 5% de la facturación de Microsoft proviene de la publicidad online. Este negocio es una parte muy importante de la estrategia que estamos llevando adelante. Estructuramos la empresa en tres áreas de negocios: la publicidad, los servicios online y los dispositivos. La publicidad está creciendo muy rápido y va a ser un área muy importante. Creo que todas las grandes compañías quieren estar en estos tres segmentos. Microsoft se dedicó primero al software y ahora está yendo desde allí al mundo de la publicidad. En Google, fue al revés, empezaron desde la publicidad y ahora están yendo hacia una oferta de servicios. En Microsoft pensamos de manera similar a Google o Apple, que todos estos sectores deben trabajar juntos.
-En América latina, la publicidad online no crece como en otros mercados. ¿Existe un momento mágico en el que se produce el salto?
-No estoy segura de que exista un momento mágico. Sí observamos que los clientes más grandes se enfocan cada vez más en la publicidad online. Las que primero empiezan son las compañías globales que tienen más claro cómo hacer un mejor mix de marketing. Esas empresas señalan el camino y las compañías locales terminan siguiéndolas. Microsoft es un gran ejemplo, el 30% de nuestra inversión en publicidad se destina a los medios digitales. Estamos en un punto de inflexión.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Estrés digital, un mal del siglo XXI
Por Luciana Vázquez | Para LA NACION
Quién pudiera. Defaultear. Irse a la quiebra. Declararse en bancarrota. Pero no por falta de dinero sino por el exceso de emails acumulados sin contestar en la bandeja de entrada. Email bankruptcy es el concepto. No es nuevo: lo acuñó en 1999 la profesora Sherry Turkle del Massachusetts Institute of Technology (MIT), que se puso a estudiar la relación entre las nuevas tecnologías y los usuarios de aquellos días, cuando la Red hacía poco que se había instalado.
La idea es simple pero audaz. Totalmente vigente para valientes al borde del estrés digital, la nueva enfermedad que afecta a millones, no importa la edad, desde que Internet es cada vez más ubicua.
Cuando la cantidad de emails se hace inmanejable y el estrés empieza a crecer ante la tarea imposible de leer y contestar todo lo que llega, la opción que se plantea es drástica: borrar todos los mensajes o, directamente, cerrar la cuenta. Utopía perfecta.
"Obvio", responde el country manager de ComScore, una de las compañías globales líderes en mediciones de audiencia en Internet, el argentino Sebastián Yoffe, cuando se le pregunta si lo estresa la acumulación de emails en su bandeja de entrada. Son las 11.40 y ya recibió unos cuarenta emails nuevos. Llegarán a cien a lo largo del día. "Pero no me puedo declarar en bancarrota de emails. Tengo responsabilidades", aclara.
Entre los que sí se animaron está el abogado y profesor en leyes de Harvard Lawrence Lessig, un superespecialista en el tema del copyright libre en Internet. Lessig llevó la idea del default de emails a su máxima expresión. "Queridos todos -empezaba el email que envío en 2004 a aquellos que le habían enviado un mensaje pero que todavía no habían recibidos respuesta-, me disculpo pero me estoy declarando en bancarrota de emails". Después, hizo delete al 90 por ciento de su bandeja de entrada.
Lessig tuvo que ser contundente: las 80 horas semanales dedicadas a contestar emails no le alcanzaban para responder los doscientos mensajes diarios, sin contar el spam.
El problema, está visto, viene de lejos. Pero está claro que hoy, a siete años de la hazaña de Lessig, es muchísimo más grande porque Internet está cada vez más presente, las 24 horas, en los dispositivos más impensados, con los usos más insospechados.
En la Argentina, de hecho, hoy hay 12,8 millones de personas conectadas a Internet desde su casa o la oficina. Además, con 27,4 horas de conexión mensual, los argentinos son los que más tiempo pasan conectados en toda América latina. Le ganan a los brasileños, con un promedio mensual de 25,7, y a los mexicanos, que llegan a 25,1 horas.
¿Qué hacen en Internet todo ese tiempo esos millones de argentinos? El 30% del tiempo de conexión lo pasan en las redes sociales. De hecho, la conexión a redes sociales en la Argentina aumentó un 12% en el último año, un crecimiento que supera el crecimiento regional y mundial.
A los mensajes de texto le dedican el 18% del tiempo, y al email, el 7%. Y el apetito por noticias e información online es el más alto de la región y viene creciendo al 10%, superando el crecimiento mundial en este aspecto. Las cifras llegan desde ComScore en su informe Estado de Internet en Argentina de 2011.
¿Cuántos de estos argentinos hiperconectados padecen de estrés digital? ¿Todos los que navegan miles de horas por la Web o twittean a diestra y siniestra están necesariamente a punto de colapsar por el estresazo digital?
Tecnoestrés
La ansiedad ante la bandeja de entrada llena es apenas una de las evidencias del tecnoestrés. Allí también están la compulsión por chequear el mail o el Twitter decenas de veces por hora. "En el supermercado, no veo la hora de llegar a la cola para poder chequear mi Blackberry". Se confiesa así el especialista en nuevas tecnologías Julián Gallo.
"Ecosistema de la distracción", lo llama Gallo, retomando conceptos de Nicholas Carr, el gurú norteamericano crítico de los efectos de Internet. En su último libro, Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? , Carr mostró evidencia de cómo la hiperconexión y las distracciones permanentes que ofrece impacta directamente en nuestra biología cerebral. Cada vez somos menos capaces de concentrarnos en tareas que lleven tiempo y demanden atención total.
Gallo conoce el tema: "Intentar atraer la atención de los usuarios de Internet es como hablarle a un jefe apurado: siempre se están yendo a otro sitio". Ante la conexión continua, el cerebro siempre en red, superponiendo tareas de todo tipo, el estrés resulta una consecuencia casi obvia.
Pero no estamos solos. Ni nuevo ni sólo argentino: el problema del estrés digital es global. En España, se lanzó hace poco el libro Tecno estrés , del especialista en psicobiología José María Martínez Selva. "La siesta digital", titulaba algún tiempo atrás El País de Madrid un artículo centrado en el estrés digital en el mundo profesional, en el que mencionaba una estadística de Cisco System, donde el 45% trabaja en promedio entre dos y tres horas más por día, condenados por la conexión siempre disponible.
En la Argentina, especialistas de la salud, en diversas áreas, reconocen que el problema está instalado en el consultorio. Le pasa a los adolescentes que nacieron con un mouse bajo el brazo. "Entre ellos, se ve una sobreestimulación permanente y una incapacidad de procesar tanta información. Vienen por trastornos en el sueño, por ejemplo", dice la psicóloga especialista en estrés Elena Weintraub.
Las estadísticas de ComScore confirman este escenario: los chicos de entre 15 y 24 años son los heavy users de Internet en el país, con 33,1 horas mensuales promedio de conexión. Superan en tiempo de conexión a todas las edades de América latina y, en el mundo, están por encima del promedio de horas de conexión de sus pares adolescentes.
En los mayores de cuarenta, estresa el cambio tecnológico continuo. Entre los adultos más jóvenes, el estrés digital es una subespecie del estrés laboral. "Viven en conflicto permanente. Si abrir el mail o no, si desconectarse o no, si preservar su intimidad o no", según Weintrub.
Ya casi no hay un afuera por fuera del mundo virtual. ¿Qué nos pasa cuando la demanda de conexión es continua?
En definitiva se trata de lo que cada uno es capaz de soportar. La palabra clave es la "adaptación", señala el presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, Daniel López Rosetti, que define: "Cuando la persona tiene capacidad de resistencia adecuada, ese estrés no es dañino. Cuando hay incapacidad de adaptación, aparece la sintomatología del estrés".
Llegado ese punto, el estrés digital activa un circuito similar al del trastorno obsesivo compulsivo. La explicación llega de boca del neurólogo y psiquiatra Enrique De Rosa, presidente del Centro de Estudios y Terapias Cognitivas. "Se da una sucesión de ansiedad, estrés, que luego descarga en una compulsión. El sujeto sólo puede descargar su ansiedad conectándose". El resultado final es un círculo vicioso donde lo que genera ansiedad -la conexión continua- es la vía de escape para esa misma ansiedad. El hábito estresante queda así consagrado. Por detrás del nuevo estrés cotidiano, se atisba un problema casi filosófico. La velocidad, el nuevo dios al que nos entregamos en cuerpo y alma, ocupa el centro de la escena. "El estrés es la enfermedad del apuro", define López Rosetti.
Velocidad en la renovación tecnológica. Velocidad de respuesta, la que esperamos recibir y la que esperan de nosotros. Incluso el curso del pensamiento se acelera con el estrés digital. El problema se llama "taquipsiquia", explica López Rosetti.
Si no es la ubicuidad de Internet y su velocidad, la angustia y el estrés surgen, paradójicamente, cuando esa misma velocidad y ubicuidad fallan. El programa que se cuelga y no arranca. La aplicación que se demora segundos que parecen siglos. La búsqueda desesperada de una red donde conectarse.
Ahí está también, por ejemplo, el síndrome del reloj de arena, el relojito en que se transforma el cursor del mouse para indicarnos que hay una proceso en marcha en la computadora. Cuando el relojito demora segundos, el estrés se dispara. El tiempo, en Internet, debe ser veloz.
No alcanza con reemplazar el relojito por algún otro símbolo. "Me ponía nervioso el reloj de arena y mi hijo lo cambió por un dinosaurio azul que no para de caminar hasta que la aplicación funciona? Después de un rato quería asesinar al bicho con una uzi", reconoce un periodista que gasta doce horas diarias conectado y prefiere mantener su ira en el anonimato.
Cuerpo. Mente. Alma. Todo queda afectado por el estrés digital. Las consultas por tendinitis por mal uso de los aparatos electrónicos venían en aumento aunque hoy bajaron entre un 15 y un 20%, según informa la ex presidenta de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (Asacim), la traumatóloga Adriana Pemoff. "Las mejoras en las tecnologías del touch tuvieron resultados positivos".
Las que sí van en aumento son las consultas por dolores de cabeza vinculados con hábitos digitales. Así viene sucediendo en el servicio de Neurología del Hospital Argerich, según la jefa del servicio, la doctora Fabiana Rodríguez: "Desde el furor de las redes sociales, empezaron a aumentar las consultas".
Se repiten los casos de adolescentes con dolores de cabeza. "Por estar conectados, se olvidan de comer, no descansan adecuadamente, se tensionan por las respuestas que tienen que dar en sus Facebooks, tienden al aislamiento y abandonan los deportes", diagnostica Rodríguez. Las cefaleas vinculadas a problemas de la columna cervical también son parte del estrés digital.
Entre los adultos, los dolores de cabeza se relacionan con "la conexión permanente y la atención continua", explica Rodríguez.
El periodista asesino potencial de dinosaurios azules sabe de qué habla cuando habla de estrés digital. Lo padece. La recomendación de su médico fue llana: "Tenés que parar".
No es fácil. Pero por ahí se empieza. Por detenerse. Cortar el contacto con Internet. Respirar hondo. Relax.
Pausa
Mundo feliz. Ya en 1999, Turkle detectó una fantasía oculta entre los usuarios de Internet agobiados por la bandeja de entrada: "la fantasía de escapar" de la sobrecarga de emails. Delete. Y a empezar de nuevo. Libres. Livianos. Ligeros. La clave para no sucumbir a la conexión continua es esa, alejarse de la fuente de estrés. Luego superar el síndrome de abstinencia hasta desintoxicarse, como en las adicciones químicas. Así lo explica De Rosa: "Parte de la cura es lograr que la persona sostenga la decisión de no reforzar el circuito. Con el tiempo, esa respuesta se agota y la necesidad imperiosa desaparece". La clave es no reforzar el hábito, o la adicción. En definitiva, la hiperconexión en un extremo puede terminar en adicción digital.
A De Rosa le gusta comparar la solución al estrés digital con la práctica de kumbhaka, la retención de la respiración que se hace en yoga. "La detención es central. Es un momento de reseteo, que es imposible en la conexión continua".
El Instituto Nacional de Salud y Seguridad del Trabajo de EE.UU. recomienda algo parecido, cortes, a la hora de bajar el estrés en el trabajo: cada media hora, cinco minutos de descanso. López Rosetti propone frenar concentrándose en tareas que tienen definitivamente otro ritmo, como la lectura de filosofía. O caminar lento, para bajar la velocidad en todo, aun en el pensamiento.
Pero la dependencia de Internet es compleja. Alejarse es difícil. Todo se hace por Internet. Se parece a la adicción por la comida: cómo alejarse totalmente del alimento si algo hay que comer, aunque sea para vivir.
Y todo puede ser todavía más difícil: para fines de este año, CiscoSystem calculó que el tráfico de Internet de tan sólo veinte hogares típicos, con sus típicas familias y sus múltiples dispositivos y horas de conexión, será mayor que el tráfico total de Internet a nivel mundial registrado en 2008.
Quién pudiera. Defaultear. Irse a la quiebra. Declararse en bancarrota. Pero no por falta de dinero sino por el exceso de emails acumulados sin contestar en la bandeja de entrada. Email bankruptcy es el concepto. No es nuevo: lo acuñó en 1999 la profesora Sherry Turkle del Massachusetts Institute of Technology (MIT), que se puso a estudiar la relación entre las nuevas tecnologías y los usuarios de aquellos días, cuando la Red hacía poco que se había instalado.
La idea es simple pero audaz. Totalmente vigente para valientes al borde del estrés digital, la nueva enfermedad que afecta a millones, no importa la edad, desde que Internet es cada vez más ubicua.
Cuando la cantidad de emails se hace inmanejable y el estrés empieza a crecer ante la tarea imposible de leer y contestar todo lo que llega, la opción que se plantea es drástica: borrar todos los mensajes o, directamente, cerrar la cuenta. Utopía perfecta.
"Obvio", responde el country manager de ComScore, una de las compañías globales líderes en mediciones de audiencia en Internet, el argentino Sebastián Yoffe, cuando se le pregunta si lo estresa la acumulación de emails en su bandeja de entrada. Son las 11.40 y ya recibió unos cuarenta emails nuevos. Llegarán a cien a lo largo del día. "Pero no me puedo declarar en bancarrota de emails. Tengo responsabilidades", aclara.
Entre los que sí se animaron está el abogado y profesor en leyes de Harvard Lawrence Lessig, un superespecialista en el tema del copyright libre en Internet. Lessig llevó la idea del default de emails a su máxima expresión. "Queridos todos -empezaba el email que envío en 2004 a aquellos que le habían enviado un mensaje pero que todavía no habían recibidos respuesta-, me disculpo pero me estoy declarando en bancarrota de emails". Después, hizo delete al 90 por ciento de su bandeja de entrada.
Lessig tuvo que ser contundente: las 80 horas semanales dedicadas a contestar emails no le alcanzaban para responder los doscientos mensajes diarios, sin contar el spam.
El problema, está visto, viene de lejos. Pero está claro que hoy, a siete años de la hazaña de Lessig, es muchísimo más grande porque Internet está cada vez más presente, las 24 horas, en los dispositivos más impensados, con los usos más insospechados.
En la Argentina, de hecho, hoy hay 12,8 millones de personas conectadas a Internet desde su casa o la oficina. Además, con 27,4 horas de conexión mensual, los argentinos son los que más tiempo pasan conectados en toda América latina. Le ganan a los brasileños, con un promedio mensual de 25,7, y a los mexicanos, que llegan a 25,1 horas.
¿Qué hacen en Internet todo ese tiempo esos millones de argentinos? El 30% del tiempo de conexión lo pasan en las redes sociales. De hecho, la conexión a redes sociales en la Argentina aumentó un 12% en el último año, un crecimiento que supera el crecimiento regional y mundial.
A los mensajes de texto le dedican el 18% del tiempo, y al email, el 7%. Y el apetito por noticias e información online es el más alto de la región y viene creciendo al 10%, superando el crecimiento mundial en este aspecto. Las cifras llegan desde ComScore en su informe Estado de Internet en Argentina de 2011.
¿Cuántos de estos argentinos hiperconectados padecen de estrés digital? ¿Todos los que navegan miles de horas por la Web o twittean a diestra y siniestra están necesariamente a punto de colapsar por el estresazo digital?
Tecnoestrés
La ansiedad ante la bandeja de entrada llena es apenas una de las evidencias del tecnoestrés. Allí también están la compulsión por chequear el mail o el Twitter decenas de veces por hora. "En el supermercado, no veo la hora de llegar a la cola para poder chequear mi Blackberry". Se confiesa así el especialista en nuevas tecnologías Julián Gallo.
"Ecosistema de la distracción", lo llama Gallo, retomando conceptos de Nicholas Carr, el gurú norteamericano crítico de los efectos de Internet. En su último libro, Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? , Carr mostró evidencia de cómo la hiperconexión y las distracciones permanentes que ofrece impacta directamente en nuestra biología cerebral. Cada vez somos menos capaces de concentrarnos en tareas que lleven tiempo y demanden atención total.
Gallo conoce el tema: "Intentar atraer la atención de los usuarios de Internet es como hablarle a un jefe apurado: siempre se están yendo a otro sitio". Ante la conexión continua, el cerebro siempre en red, superponiendo tareas de todo tipo, el estrés resulta una consecuencia casi obvia.
Pero no estamos solos. Ni nuevo ni sólo argentino: el problema del estrés digital es global. En España, se lanzó hace poco el libro Tecno estrés , del especialista en psicobiología José María Martínez Selva. "La siesta digital", titulaba algún tiempo atrás El País de Madrid un artículo centrado en el estrés digital en el mundo profesional, en el que mencionaba una estadística de Cisco System, donde el 45% trabaja en promedio entre dos y tres horas más por día, condenados por la conexión siempre disponible.
En la Argentina, especialistas de la salud, en diversas áreas, reconocen que el problema está instalado en el consultorio. Le pasa a los adolescentes que nacieron con un mouse bajo el brazo. "Entre ellos, se ve una sobreestimulación permanente y una incapacidad de procesar tanta información. Vienen por trastornos en el sueño, por ejemplo", dice la psicóloga especialista en estrés Elena Weintraub.
Las estadísticas de ComScore confirman este escenario: los chicos de entre 15 y 24 años son los heavy users de Internet en el país, con 33,1 horas mensuales promedio de conexión. Superan en tiempo de conexión a todas las edades de América latina y, en el mundo, están por encima del promedio de horas de conexión de sus pares adolescentes.
En los mayores de cuarenta, estresa el cambio tecnológico continuo. Entre los adultos más jóvenes, el estrés digital es una subespecie del estrés laboral. "Viven en conflicto permanente. Si abrir el mail o no, si desconectarse o no, si preservar su intimidad o no", según Weintrub.
Ya casi no hay un afuera por fuera del mundo virtual. ¿Qué nos pasa cuando la demanda de conexión es continua?
En definitiva se trata de lo que cada uno es capaz de soportar. La palabra clave es la "adaptación", señala el presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, Daniel López Rosetti, que define: "Cuando la persona tiene capacidad de resistencia adecuada, ese estrés no es dañino. Cuando hay incapacidad de adaptación, aparece la sintomatología del estrés".
Llegado ese punto, el estrés digital activa un circuito similar al del trastorno obsesivo compulsivo. La explicación llega de boca del neurólogo y psiquiatra Enrique De Rosa, presidente del Centro de Estudios y Terapias Cognitivas. "Se da una sucesión de ansiedad, estrés, que luego descarga en una compulsión. El sujeto sólo puede descargar su ansiedad conectándose". El resultado final es un círculo vicioso donde lo que genera ansiedad -la conexión continua- es la vía de escape para esa misma ansiedad. El hábito estresante queda así consagrado. Por detrás del nuevo estrés cotidiano, se atisba un problema casi filosófico. La velocidad, el nuevo dios al que nos entregamos en cuerpo y alma, ocupa el centro de la escena. "El estrés es la enfermedad del apuro", define López Rosetti.
Velocidad en la renovación tecnológica. Velocidad de respuesta, la que esperamos recibir y la que esperan de nosotros. Incluso el curso del pensamiento se acelera con el estrés digital. El problema se llama "taquipsiquia", explica López Rosetti.
Si no es la ubicuidad de Internet y su velocidad, la angustia y el estrés surgen, paradójicamente, cuando esa misma velocidad y ubicuidad fallan. El programa que se cuelga y no arranca. La aplicación que se demora segundos que parecen siglos. La búsqueda desesperada de una red donde conectarse.
Ahí está también, por ejemplo, el síndrome del reloj de arena, el relojito en que se transforma el cursor del mouse para indicarnos que hay una proceso en marcha en la computadora. Cuando el relojito demora segundos, el estrés se dispara. El tiempo, en Internet, debe ser veloz.
No alcanza con reemplazar el relojito por algún otro símbolo. "Me ponía nervioso el reloj de arena y mi hijo lo cambió por un dinosaurio azul que no para de caminar hasta que la aplicación funciona? Después de un rato quería asesinar al bicho con una uzi", reconoce un periodista que gasta doce horas diarias conectado y prefiere mantener su ira en el anonimato.
Cuerpo. Mente. Alma. Todo queda afectado por el estrés digital. Las consultas por tendinitis por mal uso de los aparatos electrónicos venían en aumento aunque hoy bajaron entre un 15 y un 20%, según informa la ex presidenta de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (Asacim), la traumatóloga Adriana Pemoff. "Las mejoras en las tecnologías del touch tuvieron resultados positivos".
Las que sí van en aumento son las consultas por dolores de cabeza vinculados con hábitos digitales. Así viene sucediendo en el servicio de Neurología del Hospital Argerich, según la jefa del servicio, la doctora Fabiana Rodríguez: "Desde el furor de las redes sociales, empezaron a aumentar las consultas".
Se repiten los casos de adolescentes con dolores de cabeza. "Por estar conectados, se olvidan de comer, no descansan adecuadamente, se tensionan por las respuestas que tienen que dar en sus Facebooks, tienden al aislamiento y abandonan los deportes", diagnostica Rodríguez. Las cefaleas vinculadas a problemas de la columna cervical también son parte del estrés digital.
Entre los adultos, los dolores de cabeza se relacionan con "la conexión permanente y la atención continua", explica Rodríguez.
El periodista asesino potencial de dinosaurios azules sabe de qué habla cuando habla de estrés digital. Lo padece. La recomendación de su médico fue llana: "Tenés que parar".
No es fácil. Pero por ahí se empieza. Por detenerse. Cortar el contacto con Internet. Respirar hondo. Relax.
Pausa
Mundo feliz. Ya en 1999, Turkle detectó una fantasía oculta entre los usuarios de Internet agobiados por la bandeja de entrada: "la fantasía de escapar" de la sobrecarga de emails. Delete. Y a empezar de nuevo. Libres. Livianos. Ligeros. La clave para no sucumbir a la conexión continua es esa, alejarse de la fuente de estrés. Luego superar el síndrome de abstinencia hasta desintoxicarse, como en las adicciones químicas. Así lo explica De Rosa: "Parte de la cura es lograr que la persona sostenga la decisión de no reforzar el circuito. Con el tiempo, esa respuesta se agota y la necesidad imperiosa desaparece". La clave es no reforzar el hábito, o la adicción. En definitiva, la hiperconexión en un extremo puede terminar en adicción digital.
A De Rosa le gusta comparar la solución al estrés digital con la práctica de kumbhaka, la retención de la respiración que se hace en yoga. "La detención es central. Es un momento de reseteo, que es imposible en la conexión continua".
El Instituto Nacional de Salud y Seguridad del Trabajo de EE.UU. recomienda algo parecido, cortes, a la hora de bajar el estrés en el trabajo: cada media hora, cinco minutos de descanso. López Rosetti propone frenar concentrándose en tareas que tienen definitivamente otro ritmo, como la lectura de filosofía. O caminar lento, para bajar la velocidad en todo, aun en el pensamiento.
Pero la dependencia de Internet es compleja. Alejarse es difícil. Todo se hace por Internet. Se parece a la adicción por la comida: cómo alejarse totalmente del alimento si algo hay que comer, aunque sea para vivir.
Y todo puede ser todavía más difícil: para fines de este año, CiscoSystem calculó que el tráfico de Internet de tan sólo veinte hogares típicos, con sus típicas familias y sus múltiples dispositivos y horas de conexión, será mayor que el tráfico total de Internet a nivel mundial registrado en 2008.
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jueves, 15 de septiembre de 2011
Fibertel presentó la conexión a Internet más rápida del mercado
Por José Crettaz | LA NACION
Fibertel presentó ayer Wideband, una tecnología de cablemódem que permite llevar las velocidades de conexión a Internet hasta los 120 megas. La marca, que pertenece a Cablevisión (Grupo Clarín), anunció además el primer producto sobre esa tecnología: 30 megas de velocidad de bajada y 3 megas de subida, por $ 300 pesos mensuales para los clientes que también contraten TV por cable, y $ 450 para los que sólo adquieran el acceso a la red. Este nuevo servicio, bautizado Fibertel Evolution, está disponible en la Capital Federal y el conurbano bonaerense, La Plata, Zárate-Campana, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Paraná y Mar del Plata.
"Fibertel Evolution es el primer producto de la generación Wideband que lanzamos, pero la tecnología permite superar velocidades de 100 megas y ya hay experiencias de hasta 120 megas, velocidades que aún no tienen mucho sentido en nuestro mercado", explicó Gonzalo Hita, gerente comercial de Cablevisión. Fibertel tiene 1.250.000 clientes y, según Hita, al menos el 5% de ellos se van a pasar al nuevo servicio en el primer año.
"Es un producto residencial orientado a aquellos usuarios que tienen múltiples dispositivos conectados simultáneamente (PC, notebook, celular, smartTV, consolas de juegos, etc.) y que son multitasking , es decir que realizan múltiples tareas al mismo tiempo, como ver video streaming mientras suben contenidos y juegan de manera remota", explicó Hita.
Fibertel Evolution es la conexión más veloz del mercado residencial entre los servicios de alcance masivo, donde Fibertel compite con otros dos grandes proveedores: Speedy (Telefónica) y Arnet (Telecom Argentina). Hasta ahora, las telefónicas ofrecen esta magnitud de velocidades sólo en el sector corporativo, y también a hogares pero en sectores específicos. En el segmento residencial, las velocidades máximas hasta ahora eran de entre 6 y 10 megas. En los últimos meses, en barrios porteños determinados, algunas empresas comenzaron a ofrecer servicios de mayor ancho de banda mediante fibra óptica directa al hogar. Entre ellas, Metrotel (grupo Roggio), en las inmediaciones del subterráneo (operado por Metrovías, del mismo grupo), y PhoneVision, en la zona norte de la ciudad.
La mayor demanda de ancho de banda se explica por la multiplicación de servicios de video a demanda como Netflix, MoviecityPlay, OnVideo (de Telefónica), Mubi y Terra TV, por citar algunos. Pronto se sumarán servicios similares provistos por Telecom Argentina, DirecTV y algunas cooperativas. Todo eso, sin mencionar los sistemas de video, muy exitosos pero fuertemente cuestionados por su gestión de derechos de autor, como Cuevana.
Más allá del video a demanda, también es mayor la demanda por el uso de aplicaciones de computación "en la nube", los juegos en Internet y la segura llegada de servicios de telemedicina y educación virtual, entre muchas otras cosas.
Inversiones
Dos años de trabajo y 150 millones de pesos de inversión demandaron la preparación de la red de fibra óptica para dar el salto. Hasta ahora, la mayor velocidad que ofrecía Fibertel era de 6 megas. "Hubo que transformar las redes a corazón abierto, es decir, mientras se seguía prestando el servicio. Tuvimos que cambiar el hardware que teníamos distribuido en la red, lo que incluyó más de 90 hubs en la zona que habilitamos para este servicio. Cada uno de esos hubs alimenta un nodo, al que estaban conectados 2000 hogares y que tuvimos que particionar a 1000, 500 y hasta 250 hogares, lo que pone a la fibra óptica más cerca de los clientes", explicó Hita.
Fibertel, que introdujo el primer servicio de banda ancha mediante cablemódem en 1997, tiene pendiente de resolución la caducidad de su licencia para dar el servicio, medida dictada por el gobierno nacional. "Fibertel no existe más", había dicho el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el 19 de agosto de 2010.
Fue durante una conferencia en la que anunció la resolución 100 de la Secretaría de Comunicaciones, según la cual la administración Kirchner le retiró a Fibertel la licencia para dar acceso a Internet. Aquella medida les daba tres meses a los usuarios de la empresa para que "migraran" a otro prestador. Desde entonces, la empresa incorporó unos 200.000 nuevos clientes de acceso a Internet.
LA CARRERA POR LA VELOCIDAD
El nuevo servicio que presentó ayer Cablevisión está dirigido a usuarios que tienen varios dispositivos conectados simultáneamente a la Red (PC, notebook, Smart TV, celular y consola de juegos, por ejemplo), que realizan varias tareas a la vez (miran video en streaming, suben contenidos y juegan de manera remota mediante la Red).
¿Qué es WideBand?
Es la última evolución de la tecnología de cablemódem (las redes que desarrollaron las empresas de TV por cable). Permite navegar a velocidades de hasta 120 mega.
¿Qué presentó Fibertel?
Sobre la tecnología WideBand, Fibertel lanzó ayer su producto Evolution, que provee 30 mega a un precio de $ 300 para clientes que también adquieran el servicio de TV por cable, o $ 450 para los que sólo contraten el acceso a Internet.
¿Cuál es la novedad?
Con 30 mega, Fibertel ofrece ahora la mayor velocidad del mercado residencial masivo. Hasta ahora, esas velocidades estaban disponibles en algunas zonas y sólo para empresas.
¿Alguna otra empresa ofrece velocidades similares?
En el segmento residencial, a nivel masivo, no hay otros oferentes. Se espera que las empresas telefónicas ofrezcan nuevos servicios de mayor velocidad. En algunos barrios porteños hay empresas que ya dan servicios mediante la tecnología de fibra directa al hogar.
¿Cuál fue la inversión?
Cablevisión, dueño de la marca Fibertel, invirtió $ 150 millones y dos años de trabajo para adecuar la red de fibra óptica a la nueva tecnología.
¿Dónde estará disponible?
Capital Federal, conurbano bonaerense, Campana, Zárate, La Plata, Santa Fe, Rosario, Córdoba, Paraná y Mar del Plata.
Fibertel presentó ayer Wideband, una tecnología de cablemódem que permite llevar las velocidades de conexión a Internet hasta los 120 megas. La marca, que pertenece a Cablevisión (Grupo Clarín), anunció además el primer producto sobre esa tecnología: 30 megas de velocidad de bajada y 3 megas de subida, por $ 300 pesos mensuales para los clientes que también contraten TV por cable, y $ 450 para los que sólo adquieran el acceso a la red. Este nuevo servicio, bautizado Fibertel Evolution, está disponible en la Capital Federal y el conurbano bonaerense, La Plata, Zárate-Campana, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Paraná y Mar del Plata.
"Fibertel Evolution es el primer producto de la generación Wideband que lanzamos, pero la tecnología permite superar velocidades de 100 megas y ya hay experiencias de hasta 120 megas, velocidades que aún no tienen mucho sentido en nuestro mercado", explicó Gonzalo Hita, gerente comercial de Cablevisión. Fibertel tiene 1.250.000 clientes y, según Hita, al menos el 5% de ellos se van a pasar al nuevo servicio en el primer año.
"Es un producto residencial orientado a aquellos usuarios que tienen múltiples dispositivos conectados simultáneamente (PC, notebook, celular, smartTV, consolas de juegos, etc.) y que son multitasking , es decir que realizan múltiples tareas al mismo tiempo, como ver video streaming mientras suben contenidos y juegan de manera remota", explicó Hita.
Fibertel Evolution es la conexión más veloz del mercado residencial entre los servicios de alcance masivo, donde Fibertel compite con otros dos grandes proveedores: Speedy (Telefónica) y Arnet (Telecom Argentina). Hasta ahora, las telefónicas ofrecen esta magnitud de velocidades sólo en el sector corporativo, y también a hogares pero en sectores específicos. En el segmento residencial, las velocidades máximas hasta ahora eran de entre 6 y 10 megas. En los últimos meses, en barrios porteños determinados, algunas empresas comenzaron a ofrecer servicios de mayor ancho de banda mediante fibra óptica directa al hogar. Entre ellas, Metrotel (grupo Roggio), en las inmediaciones del subterráneo (operado por Metrovías, del mismo grupo), y PhoneVision, en la zona norte de la ciudad.
La mayor demanda de ancho de banda se explica por la multiplicación de servicios de video a demanda como Netflix, MoviecityPlay, OnVideo (de Telefónica), Mubi y Terra TV, por citar algunos. Pronto se sumarán servicios similares provistos por Telecom Argentina, DirecTV y algunas cooperativas. Todo eso, sin mencionar los sistemas de video, muy exitosos pero fuertemente cuestionados por su gestión de derechos de autor, como Cuevana.
Más allá del video a demanda, también es mayor la demanda por el uso de aplicaciones de computación "en la nube", los juegos en Internet y la segura llegada de servicios de telemedicina y educación virtual, entre muchas otras cosas.
Inversiones
Dos años de trabajo y 150 millones de pesos de inversión demandaron la preparación de la red de fibra óptica para dar el salto. Hasta ahora, la mayor velocidad que ofrecía Fibertel era de 6 megas. "Hubo que transformar las redes a corazón abierto, es decir, mientras se seguía prestando el servicio. Tuvimos que cambiar el hardware que teníamos distribuido en la red, lo que incluyó más de 90 hubs en la zona que habilitamos para este servicio. Cada uno de esos hubs alimenta un nodo, al que estaban conectados 2000 hogares y que tuvimos que particionar a 1000, 500 y hasta 250 hogares, lo que pone a la fibra óptica más cerca de los clientes", explicó Hita.
Fibertel, que introdujo el primer servicio de banda ancha mediante cablemódem en 1997, tiene pendiente de resolución la caducidad de su licencia para dar el servicio, medida dictada por el gobierno nacional. "Fibertel no existe más", había dicho el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el 19 de agosto de 2010.
Fue durante una conferencia en la que anunció la resolución 100 de la Secretaría de Comunicaciones, según la cual la administración Kirchner le retiró a Fibertel la licencia para dar acceso a Internet. Aquella medida les daba tres meses a los usuarios de la empresa para que "migraran" a otro prestador. Desde entonces, la empresa incorporó unos 200.000 nuevos clientes de acceso a Internet.
LA CARRERA POR LA VELOCIDAD
El nuevo servicio que presentó ayer Cablevisión está dirigido a usuarios que tienen varios dispositivos conectados simultáneamente a la Red (PC, notebook, Smart TV, celular y consola de juegos, por ejemplo), que realizan varias tareas a la vez (miran video en streaming, suben contenidos y juegan de manera remota mediante la Red).
¿Qué es WideBand?
Es la última evolución de la tecnología de cablemódem (las redes que desarrollaron las empresas de TV por cable). Permite navegar a velocidades de hasta 120 mega.
¿Qué presentó Fibertel?
Sobre la tecnología WideBand, Fibertel lanzó ayer su producto Evolution, que provee 30 mega a un precio de $ 300 para clientes que también adquieran el servicio de TV por cable, o $ 450 para los que sólo contraten el acceso a Internet.
¿Cuál es la novedad?
Con 30 mega, Fibertel ofrece ahora la mayor velocidad del mercado residencial masivo. Hasta ahora, esas velocidades estaban disponibles en algunas zonas y sólo para empresas.
¿Alguna otra empresa ofrece velocidades similares?
En el segmento residencial, a nivel masivo, no hay otros oferentes. Se espera que las empresas telefónicas ofrezcan nuevos servicios de mayor velocidad. En algunos barrios porteños hay empresas que ya dan servicios mediante la tecnología de fibra directa al hogar.
¿Cuál fue la inversión?
Cablevisión, dueño de la marca Fibertel, invirtió $ 150 millones y dos años de trabajo para adecuar la red de fibra óptica a la nueva tecnología.
¿Dónde estará disponible?
Capital Federal, conurbano bonaerense, Campana, Zárate, La Plata, Santa Fe, Rosario, Córdoba, Paraná y Mar del Plata.
martes, 13 de septiembre de 2011
Trabajar sin horarios ni jefes ni mails
Por José Crettaz | LA NACION
Sin horario, sin oficina, sin mail y hasta sin jefes (o algo parecido). La forma de trabajar está cambiando aceleradamente y por varias razones. Las empresas buscan adaptarse a las nuevas generaciones, que ahora eligen dónde trabajar, a la vez que suman tecnología para mejorar su productividad y asimilan a la cultura interna nuevos valores, como la búsqueda de la diversidad y el respeto del medio ambiente.
Esta revolución organizacional en marcha empieza a verse en la Argentina de la mano de filiales de compañías globales como Google , Microsoft o Coca-Cola, y también de firmas nacionales, como Globant . Poco a poco, los espacios para reuniones fueron dando lugar a salas de bienestar, yoga, madres (e hijos), música y juegos, entre otras actividades. Las paredes opacas dan lugar a materiales transparentes y ya no hay posiciones fijas. En Microsoft, que ayer inauguró la reconfiguración de su sede local, la directora general, Sandra Yachelini, no tiene oficina propia. "Soy la primera en tener como oficina un espacio común y en compartir un ambiente de colaboración", contó la ejecutiva, N° 1 de la firma para la Argentina y Uruguay. Aunque eso sucede sólo cuando está en la empresa porque, según contó, "el 50% de la gente en Microsoft ya elige trabajar desde su hogar o fuera de la oficina", contó Yachelini.
"No se trata sólo de poner pelotas de colores, sino de que el espacio de trabajo sea reflejo de la cultura", sostuvo Victoria Campetella, de Google Argentina. El gigante de las búsquedas fue pionero en eso de llevar metegoles o PlayStation al trabajo. Tampoco es sólo cuestión de tener a mano un pelotero, como el que usó para la foto la presidenta Cristina Kirchner cuando inauguró hace días las nuevas oficinas de Globant. "Uno de los pilares de nuestra cultura es la autonomía, dar plena libertad para que la gente haga lo que quiera mientras cumpla los objetivos. Hay libertad de horarios, de vestirse como uno quiera y de poder elegir los proyectos en los que se trabaja", contó Guibert Englebienne, director de tecnología, cofundador e impulsor de las clases de guitarra.
Todas estas experiencias ponen énfasis en los espacios compartidos, especialmente en las áreas para comer. De hecho, Google tiene un equipo interno que se ocupa de asesorar a cada filial en el diseño de estas áreas. La ecuación es la siguiente: la ventaja competitiva de las empresas está en las mejores ideas y éstas sólo pueden ser producto del talento de las personas y fruto de sus conversaciones.
En Globant eso también puede requerir un viaje anual a la nieve de Las Leñas, como el que realizaron la semana pasada 80 empleados y directivos de la empresa. Hubo fiesta en la montaña y descenso "en malón", pagado por los propios empleados y cofinanciado por la empresa. "Las personas piden mayor satisfacción; las empresas, más resultados. La clave está en la calidad de las ideas que generás, y eso no se produce respondiendo mails o haciendo presentaciones, sino conversando con otros", aseguró Alejandro Melamed, vicepresidente de Recursos Humanos de Coca-Cola, en cuya sede los empleados tienen una "sala de bienestar", incluido sillón masajeador.
"Esta deconstrucción de las empresas tiene que ver con la desaparición de las fronteras entre el trabajo y la vida personal. Eso se ve claramente en la Generación Y [nacidos entre 1980 y principios de los 90], que sigue su deseo. Y si eso no coincide con los objetivos de la organización, se va", explicó Sebastián Paschmann, especialista en management digital y profesor de UADE Business School.
La tecnología contribuye y acelera estos cambios. "No podríamos trabajar en las reposeras de la terraza con vista al río o desde la sala de yoga sin una infraestructura que garantizara conectividad permanente", señaló Campetella, en referencia a las herramientas de "computación en la nube" que utiliza Google. "Atos se propone ser cero mail para el 1° de enero de 2013. Para entonces todos los ejecutivos y empleados de la empresa dejarán de usar mail y trabajarán mediante entornos colaborativos", explicó Juan Dabusti, CEO de la empresa para la Argentina, Chile y Colombia. La combinación de sistemas de comunicaciones integrados con dispositivos cada vez más portátiles, como las tablets, facilita el trabajo remoto. "En este contexto, ¿qué mejor que Facebook o software gratuitos colaborativos?", se preguntó Paschmann.
Causa o consecuencia de esta transformación es la asimilación por parte de las empresas de valores propios de la época. Evidencia de esto es la larga lista de certificaciones que se sumaron a las ya conocidas normas de calidad y medio ambiente: work-life balance, diversidad y responsabilidad familiar empresaria, entre otras. De hecho, la cucarda más buscada por las compañías en este momento es la de "mejor empresa para trabajar".
Sin horario, sin oficina, sin mail y hasta sin jefes (o algo parecido). La forma de trabajar está cambiando aceleradamente y por varias razones. Las empresas buscan adaptarse a las nuevas generaciones, que ahora eligen dónde trabajar, a la vez que suman tecnología para mejorar su productividad y asimilan a la cultura interna nuevos valores, como la búsqueda de la diversidad y el respeto del medio ambiente.
Esta revolución organizacional en marcha empieza a verse en la Argentina de la mano de filiales de compañías globales como Google , Microsoft o Coca-Cola, y también de firmas nacionales, como Globant . Poco a poco, los espacios para reuniones fueron dando lugar a salas de bienestar, yoga, madres (e hijos), música y juegos, entre otras actividades. Las paredes opacas dan lugar a materiales transparentes y ya no hay posiciones fijas. En Microsoft, que ayer inauguró la reconfiguración de su sede local, la directora general, Sandra Yachelini, no tiene oficina propia. "Soy la primera en tener como oficina un espacio común y en compartir un ambiente de colaboración", contó la ejecutiva, N° 1 de la firma para la Argentina y Uruguay. Aunque eso sucede sólo cuando está en la empresa porque, según contó, "el 50% de la gente en Microsoft ya elige trabajar desde su hogar o fuera de la oficina", contó Yachelini.
"No se trata sólo de poner pelotas de colores, sino de que el espacio de trabajo sea reflejo de la cultura", sostuvo Victoria Campetella, de Google Argentina. El gigante de las búsquedas fue pionero en eso de llevar metegoles o PlayStation al trabajo. Tampoco es sólo cuestión de tener a mano un pelotero, como el que usó para la foto la presidenta Cristina Kirchner cuando inauguró hace días las nuevas oficinas de Globant. "Uno de los pilares de nuestra cultura es la autonomía, dar plena libertad para que la gente haga lo que quiera mientras cumpla los objetivos. Hay libertad de horarios, de vestirse como uno quiera y de poder elegir los proyectos en los que se trabaja", contó Guibert Englebienne, director de tecnología, cofundador e impulsor de las clases de guitarra.
Todas estas experiencias ponen énfasis en los espacios compartidos, especialmente en las áreas para comer. De hecho, Google tiene un equipo interno que se ocupa de asesorar a cada filial en el diseño de estas áreas. La ecuación es la siguiente: la ventaja competitiva de las empresas está en las mejores ideas y éstas sólo pueden ser producto del talento de las personas y fruto de sus conversaciones.
En Globant eso también puede requerir un viaje anual a la nieve de Las Leñas, como el que realizaron la semana pasada 80 empleados y directivos de la empresa. Hubo fiesta en la montaña y descenso "en malón", pagado por los propios empleados y cofinanciado por la empresa. "Las personas piden mayor satisfacción; las empresas, más resultados. La clave está en la calidad de las ideas que generás, y eso no se produce respondiendo mails o haciendo presentaciones, sino conversando con otros", aseguró Alejandro Melamed, vicepresidente de Recursos Humanos de Coca-Cola, en cuya sede los empleados tienen una "sala de bienestar", incluido sillón masajeador.
"Esta deconstrucción de las empresas tiene que ver con la desaparición de las fronteras entre el trabajo y la vida personal. Eso se ve claramente en la Generación Y [nacidos entre 1980 y principios de los 90], que sigue su deseo. Y si eso no coincide con los objetivos de la organización, se va", explicó Sebastián Paschmann, especialista en management digital y profesor de UADE Business School.
La tecnología contribuye y acelera estos cambios. "No podríamos trabajar en las reposeras de la terraza con vista al río o desde la sala de yoga sin una infraestructura que garantizara conectividad permanente", señaló Campetella, en referencia a las herramientas de "computación en la nube" que utiliza Google. "Atos se propone ser cero mail para el 1° de enero de 2013. Para entonces todos los ejecutivos y empleados de la empresa dejarán de usar mail y trabajarán mediante entornos colaborativos", explicó Juan Dabusti, CEO de la empresa para la Argentina, Chile y Colombia. La combinación de sistemas de comunicaciones integrados con dispositivos cada vez más portátiles, como las tablets, facilita el trabajo remoto. "En este contexto, ¿qué mejor que Facebook o software gratuitos colaborativos?", se preguntó Paschmann.
Causa o consecuencia de esta transformación es la asimilación por parte de las empresas de valores propios de la época. Evidencia de esto es la larga lista de certificaciones que se sumaron a las ya conocidas normas de calidad y medio ambiente: work-life balance, diversidad y responsabilidad familiar empresaria, entre otras. De hecho, la cucarda más buscada por las compañías en este momento es la de "mejor empresa para trabajar".
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sábado, 10 de septiembre de 2011
Los infieles virtuales: casados aburridos usan la Web como escape
A la gama casi infinita de posibilidades de infidelidad que genera la vida contemporánea se ha sumado una extraña variedad gracias a las computadoras: la infidelidad virtual. Y es virtual por partida doble, ya que se genera en las computadoras y en contadas excepciones (o, digamos, nunca) llega al encuentro carnal. Se limita a relaciones intensas, con (verdadero) amor, pero confinadas al teclado. Los expertos dicen que ven cada vez más casos en la consulta y este diario obtuvo testimonios de quienes han incurrido en ella, bajo el pedido de reserva de identidad. Por regla general, son adultos con muchos años de casados o en pareja (con hijos, nietos) para los que Facebook (o incluso Twitter) resultan toda una revelación para su forma de relación social.
Por ejemplo, el caso de una ingeniera (Valeria) con diez años de casada que tuvo durante seis meses un intenso intercambio por chat y por correos electrónicos. “Me enamoré, pensé en dejar a mi marido, mis hijos, mi casa, todo. Teníamos una relación hermosa con él, aunque nunca le había visto la cara”, contó. Llegó incluso una noche a tener sexo a través de la computadora. Un día no lo soportó más; le contó todo a su marido. Después de una crisis, recompuso su relación originaria. Nunca conoció al “otro”.
O como Mariana, que comenzó a sospechar de su pareja, que pasaba largas horas delante de su computadora e incluso se levantaba de madrugada para usarla. Puso un programa para detectar qué escribía y vio el alto contenido erótico del intercambio de su novio. Mariana enfrentó la situación y él terminó confesando que tenía una relación paralela y virtual. Al revés que en la mayoría de los casos, Mariana terminó su relación.
Expertos. Los psicólogos y sexólogos que habitualmente tratan casos como estos, los diferencian de la infidelidad clásica, es decir, aquella que se concreta carnalmente luego de, quizás, unos primeros contactos virtuales. Ahora incluso tienen mucho éxito un par de empresas de Internet recientemente desembarcadas en el país que ofrecen affaires a personas casadas (ver recuadro). Pero la infidelidad virtual es otra cosa. “Es algo que veo con bastante frecuencia. Por una cuestión inconsciente, o no, es gente que deja abierto el chat o huellas en el historial de Internet y la pareja encuentra algo que viene de mucho tiempo”, afirmó el psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin. ¿Quién puede caer en esta tentación? “Son personalidades de características histéricas”, dice Ghedin. “Hombres y mujeres que necesitan la constante atención del otro, le dan prioridad a la seducción, más que al encuentro en sí, y así es que prueban distintas estrategias de conquista. Son bien zafados, con chats con mucho contenido erótico”, agregó.
Ghedin –autor de varios libros sobre la sexología humana contemporánea– cree que las parejas originales perdonan estos casos más porque no hay contacto carnal, aunque la desconfianza queda. El riesgo es siempre enamorarse. “Al estar en otra situación, la relación original se deteriora. Una paciente mía estaba en esa situación, pero no se animaba a concretar el encuentro. En un momento, llegó a darle la dirección de donde vívia a su amor virtual, cosas muy locas; por un lado, temía que su esposo se enterara y por otro, le da la dirección. Todo terminó en que el señor la fue a buscar; se plantó en la esquina y como no la vio, tocó el portero y se armó un gran conflicto familiar porque estaba el marido. No terminó en ruptura, pero igual ella se preguntaba cómo llegó a tanto, a semejante irracionalidad. Y es que son enamoramientos que obnubilan la razón. Cosas absurdas y peligrosas”, concluyó.
Por su parte, la psicóloga y sexóloga clínica Diana Resnicoff dijo que este tipo de relaciones vía Web “tienen muchas implicancias en términos de emociones y pensamientos, ya que permiten que algunas personas jueguen con un ideal. Alguien con quien uno siempre imaginó que tenía ganas de estar. Así como algunos tratan de salir de algo que definen como aburrido, monótono”. Y coincide con su colega en que, por lo general, causa graves crisis de pareja, pero raras veces las rompe. “Es más, sirve para retomar con más fuerza el vínculo”, dijo.
“Cuando en una pareja hay infidelidad virtual o real es una crisis, pero es lo que destapó algo que ya existía. Y los encuentros pueden ser muy desilusionantes, por las fantasías e idealizaciones.” ¿Más varones o más mujeres incurren en esto? “Es igual.
Pasa que las mujeres son más discretas, pasa con todas las infidelidades. La infidelidad masculina se sabe rápido, pero los dos lo son por igual”, remató Resnicoff.
Las páginas que conectan a quienes buscan engañar.
Second Love (secondlove.com.ar) y Ohhtel (ohhtel.com), dos de las páginas webs más importantes para la búsqueda de infidelidad, ya están disponibles en la Argentina. Y, según sus voceros, con singular éxito. Lo que proponen es que se anoten quienes están casados o tienen pareja y quieren tener encuentros furtivos, de alto contenido sexual y baja posibilidad de deschave. Está hecha para quienes creen en el matrimonio, pero no agotan allí sus posibilidades sexuales.
En ambos casos, el mecanismo es sencillo: crear un perfil y luego ponerse en relación con los otros hasta congeniar un encuentro discreto.
Second Love fue creada hace tres años en Holanda; recientemente llegada a América latina, en Brasil logró cien mil usuarios en su primer mes de vida. En la Argentina ya se pueden crear los perfiles, pero la red social como tal comenzará a funcionar en octubre; tiene dos cuentas, una de las cuales será gratuita.
Por su parte, y ya funcionando desde mayo, Ohhtel logró 30 mil inscriptos en su primera semana de funcionamiento en el país. Creen que a fin de año llegarán a 100 mil. Según las estadísticas, el 68% de los usuarios son hombres; casi el 80% son de Buenos Aires y su área metropolitana. En los EE.UU. cuenta con 1,3 millones de miembros. El argumento: “Argentina es un país muy devoto y en EE.UU., las zonas más devotas son donde mejor funciona este servicio” (sic). Es gratis para mujeres. La precursora es Ashley Madison (ashleymadison.com) todavía sin sucursal nacional, que tiene un eslogan: “La vida es corta, tenga un affaire”. Tiene 10 millones de adherentes.
Perfil
Por ejemplo, el caso de una ingeniera (Valeria) con diez años de casada que tuvo durante seis meses un intenso intercambio por chat y por correos electrónicos. “Me enamoré, pensé en dejar a mi marido, mis hijos, mi casa, todo. Teníamos una relación hermosa con él, aunque nunca le había visto la cara”, contó. Llegó incluso una noche a tener sexo a través de la computadora. Un día no lo soportó más; le contó todo a su marido. Después de una crisis, recompuso su relación originaria. Nunca conoció al “otro”.
O como Mariana, que comenzó a sospechar de su pareja, que pasaba largas horas delante de su computadora e incluso se levantaba de madrugada para usarla. Puso un programa para detectar qué escribía y vio el alto contenido erótico del intercambio de su novio. Mariana enfrentó la situación y él terminó confesando que tenía una relación paralela y virtual. Al revés que en la mayoría de los casos, Mariana terminó su relación.
Expertos. Los psicólogos y sexólogos que habitualmente tratan casos como estos, los diferencian de la infidelidad clásica, es decir, aquella que se concreta carnalmente luego de, quizás, unos primeros contactos virtuales. Ahora incluso tienen mucho éxito un par de empresas de Internet recientemente desembarcadas en el país que ofrecen affaires a personas casadas (ver recuadro). Pero la infidelidad virtual es otra cosa. “Es algo que veo con bastante frecuencia. Por una cuestión inconsciente, o no, es gente que deja abierto el chat o huellas en el historial de Internet y la pareja encuentra algo que viene de mucho tiempo”, afirmó el psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin. ¿Quién puede caer en esta tentación? “Son personalidades de características histéricas”, dice Ghedin. “Hombres y mujeres que necesitan la constante atención del otro, le dan prioridad a la seducción, más que al encuentro en sí, y así es que prueban distintas estrategias de conquista. Son bien zafados, con chats con mucho contenido erótico”, agregó.
Ghedin –autor de varios libros sobre la sexología humana contemporánea– cree que las parejas originales perdonan estos casos más porque no hay contacto carnal, aunque la desconfianza queda. El riesgo es siempre enamorarse. “Al estar en otra situación, la relación original se deteriora. Una paciente mía estaba en esa situación, pero no se animaba a concretar el encuentro. En un momento, llegó a darle la dirección de donde vívia a su amor virtual, cosas muy locas; por un lado, temía que su esposo se enterara y por otro, le da la dirección. Todo terminó en que el señor la fue a buscar; se plantó en la esquina y como no la vio, tocó el portero y se armó un gran conflicto familiar porque estaba el marido. No terminó en ruptura, pero igual ella se preguntaba cómo llegó a tanto, a semejante irracionalidad. Y es que son enamoramientos que obnubilan la razón. Cosas absurdas y peligrosas”, concluyó.
Por su parte, la psicóloga y sexóloga clínica Diana Resnicoff dijo que este tipo de relaciones vía Web “tienen muchas implicancias en términos de emociones y pensamientos, ya que permiten que algunas personas jueguen con un ideal. Alguien con quien uno siempre imaginó que tenía ganas de estar. Así como algunos tratan de salir de algo que definen como aburrido, monótono”. Y coincide con su colega en que, por lo general, causa graves crisis de pareja, pero raras veces las rompe. “Es más, sirve para retomar con más fuerza el vínculo”, dijo.
“Cuando en una pareja hay infidelidad virtual o real es una crisis, pero es lo que destapó algo que ya existía. Y los encuentros pueden ser muy desilusionantes, por las fantasías e idealizaciones.” ¿Más varones o más mujeres incurren en esto? “Es igual.
Pasa que las mujeres son más discretas, pasa con todas las infidelidades. La infidelidad masculina se sabe rápido, pero los dos lo son por igual”, remató Resnicoff.
Las páginas que conectan a quienes buscan engañar.
Second Love (secondlove.com.ar) y Ohhtel (ohhtel.com), dos de las páginas webs más importantes para la búsqueda de infidelidad, ya están disponibles en la Argentina. Y, según sus voceros, con singular éxito. Lo que proponen es que se anoten quienes están casados o tienen pareja y quieren tener encuentros furtivos, de alto contenido sexual y baja posibilidad de deschave. Está hecha para quienes creen en el matrimonio, pero no agotan allí sus posibilidades sexuales.
En ambos casos, el mecanismo es sencillo: crear un perfil y luego ponerse en relación con los otros hasta congeniar un encuentro discreto.
Second Love fue creada hace tres años en Holanda; recientemente llegada a América latina, en Brasil logró cien mil usuarios en su primer mes de vida. En la Argentina ya se pueden crear los perfiles, pero la red social como tal comenzará a funcionar en octubre; tiene dos cuentas, una de las cuales será gratuita.
Por su parte, y ya funcionando desde mayo, Ohhtel logró 30 mil inscriptos en su primera semana de funcionamiento en el país. Creen que a fin de año llegarán a 100 mil. Según las estadísticas, el 68% de los usuarios son hombres; casi el 80% son de Buenos Aires y su área metropolitana. En los EE.UU. cuenta con 1,3 millones de miembros. El argumento: “Argentina es un país muy devoto y en EE.UU., las zonas más devotas son donde mejor funciona este servicio” (sic). Es gratis para mujeres. La precursora es Ashley Madison (ashleymadison.com) todavía sin sucursal nacional, que tiene un eslogan: “La vida es corta, tenga un affaire”. Tiene 10 millones de adherentes.
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viernes, 19 de agosto de 2011
MercadoLibre abrirá una oficina propia en Silicon Valley
Por José Crettaz | LA NACION
Para Marcos Galperín, presidente y CEO de MercadoLibre, el comercio electrónico evoluciona hacia lo social, local y móvil. Y podría decirse también, que esa empresa avanza hacia el mítico (pero real) Silicon Valley, donde acaba de abrir un centro de investigación y desarrollo para "estar más cerca de las últimas tendencias" del mercado tecnológico. La oficina, en la que se invirtió un millón de dólares y trabajarán cinco personas, estará en Palo Alto.
"MercadoLibre, que nació como un sitio de subastas online de cosas usadas, evolucionó dramáticamente hacia una empresa de tecnología que ayuda a empresas y particulares a hacer comercio electrónico, dentro o fuera de su propia plataforma", afirmó el ejecutivo, que no suele dar entrevistas, durante un encuentro con La Nacion.
MercadoLibre, la única empresa latinoamericana que cotiza en Nasdaq, prevé realizar este año más de 50 millones de transacciones por alrededor de US$ 4500 millones. Según se informó, trabaja en el desarrollo desde cero de una nueva plataforma tecnológica que será abierta a cualquier desarrolador. Galperín se excusó de hacer anuncios sobre inversiones o adquisiciones pero afirmó que no descarta nada.
-¿Siempre van a ser una empresa con foco en América latina?
-Sí ese es nuestro foco, pero las palabras 'siempre' y 'nunca' tratamos de no usarlas. En esta industria la única constante es el cambio, tenemos que estar siempre abiertos a lo nuevo.
-¿Qué esperan de la nueva oficina en Palo Alto? -Ese es un negocio que está creciendo mucho. Tenemos muchos campos en el que nos podemos expandir. En categorías verticales en las que no estamos, o en los cuatro ecosistemas que formamos [ecommerce, pagos digitales, páginas web para empresas y venta de tráfico]. Hoy no estamos en video, música y productos digitales en general, pero podría ser una oportunidad.
-¿La llegada a Silicon Valley es un paso simbólico importante?
- MercadoLibre surge en Silicon Valley cuando estuve haciendo un posgrado. Sistemáticamente enviamos gente a conferencias y reuniones, y concluimos que era importante tener allí una oficina de investigación y desarrollo para captar talento argentino y latinoamericano que está viviendo allá.
- Pero también está el hecho simbólico.
-Lo hacemos porque creemos que es algo útil, pero no hay dudas de que también es un hecho simbólico. Nacimos ahí, crecimos acá y estamos volviendo ahora. Lo que pasa hoy en día es que el conocimiento no tiene lugar. Hay que estar atentos a donde están las tendencias y lo que pasa en Silicon Valley es muy importante y para nosotros tener una pata ahí nos ayuda a mantenernos en un punto límite de la innovación
-¿Qué particularidad tiene América latina en ecommerce?
-En penetración del ecommerce estamos iguales respecto de China, adelantados respecto de India, y atrasados respecto de Japón y Estados Unidos. Estamos tal vez más avanzados que España e Italia. Argentina está muy bien y sigue creciendo fuertemente en la medida en que se va solucionando el tema de los pagos online y mejora la logística. Pero hay mucho camino por recorrer: en América latina Internet tiene una penetración del 50%, de eso un tercio hace ecommerce. Cuando empezamos, hace 12 años, la penetración era el 3%, y de ese porcentaje sólo el 10% hacía comercio electrónico.
-¿Cómo está el sector del ecommerce?
- Está muy bien. Estamos creciendo el 40% año tras año, y el trimestre pasado hicimos US$ 1000 millones de transacciones por primera vez en nuestra historia. MercadoPagos crece a ritmos muy altos desde que lo abrimos. Miles de sitios están implementando MercadoPagos para facilitar las cobranzas.
En doce años, pasamos de cuatro personas en un garage a 1600 empleados en toda la región. El año pasado hicimos transacciones por US$ 3500 millones, que este año al ritmo de crecimiento de los primeros seis meses estaría dando US$ 4500 millones. El año pasado tuvimos 11 millones de compradores y 4 millones de vendedores. Son 15 millones de personas que usaron el sitio.
-¿Cómo es la composición de compradores y vendedores?
-El 80% de lo que se vende es nuevo y el 95% se vende a precios fijos. Nosotros comenzamos siendo un sitio de subastas de cosas usadas y evolucionamos hacia una empresa que da soluciones de ecommerce. Ayudamos a hacer comercio electrónico. Más o menos el 80% de los vendedores son pymes que utilizan la plataforma y que por primera vez pueden competir en igualdad de condiciones con las grandes cadenas..
-¿Mejoró la logística, que tradicionalmente fue una barrera?
-Hablábamos de MercadoPagos, que busca solucionar el tema de los pagos online ante la baja bancarización que hay en la región. En logística, que es otra de las barreras, hemos mejorado muchísimo, pero todavía pensamos que hay mucho para adelante. Hace poco anunciamos un acuerdo con OCA que le da a los usuarios acceso a mejores costos de los que individualmente no habrían logrado. Pero ahí hay todavía mucho campo por recorrer.
-¿Qué productos se demandan más?
-La mitad de nuestro mix de productos tiene que ver con informática, electrónica y computación. La otra mitad son millones de categorías. Mascotas, artículos deportivos. Accesorios para el hogar e indumentaria están creciendo sobre todo por la mayor participación de la mujer en el comercio electrónico.
-¿Las redes sociales se convirtieron en un acelerador del comercio electrónico?
-Definitivamente. El tráfico que llega al sitio desde las redes sociales sube sistemáticamente. También se ve como la gente accede a Internet mediante dispositivos móviles. De hecho, estamos ofreciendo aplicaciones que permiten sacarle una foto a algo y publicarla en pocos pasos.
-¿Cuáles son los principales mercados?
-Primero Brasil y después Argentina en volumen de dinero transaccionado.
-¿Hay adquisiciones o nuevas inversiones previstas?
-Somos una empresa pública y si te adelantara algo, tendríamos que salir a aclararlo. En MercadoLibre hicimos la salida a la bolsa en 2007, somos la única empresa latinoamericana que cotiza en el Nasdaq. En ese momento la empresa de capitalizó y desde entonces es rentable. Hemos hecho adquisiciones, compramos TuCarro.com en Venezuela y Colombia, y las operaciones de DeRemate.com pero todo eso con el capital de trabajo que genera la empresa. Invertimos 60 millones en las nuevas oficinas en Buenos Aires. Como el negocio crece mucho, miramos empresas para comprar y oficinas para abrir. Seguramente vamos a estar dando noticias de cosas que estamos haciendo a medidas que nos expandimos..
Para Marcos Galperín, presidente y CEO de MercadoLibre, el comercio electrónico evoluciona hacia lo social, local y móvil. Y podría decirse también, que esa empresa avanza hacia el mítico (pero real) Silicon Valley, donde acaba de abrir un centro de investigación y desarrollo para "estar más cerca de las últimas tendencias" del mercado tecnológico. La oficina, en la que se invirtió un millón de dólares y trabajarán cinco personas, estará en Palo Alto.
"MercadoLibre, que nació como un sitio de subastas online de cosas usadas, evolucionó dramáticamente hacia una empresa de tecnología que ayuda a empresas y particulares a hacer comercio electrónico, dentro o fuera de su propia plataforma", afirmó el ejecutivo, que no suele dar entrevistas, durante un encuentro con La Nacion.
MercadoLibre, la única empresa latinoamericana que cotiza en Nasdaq, prevé realizar este año más de 50 millones de transacciones por alrededor de US$ 4500 millones. Según se informó, trabaja en el desarrollo desde cero de una nueva plataforma tecnológica que será abierta a cualquier desarrolador. Galperín se excusó de hacer anuncios sobre inversiones o adquisiciones pero afirmó que no descarta nada.
-¿Siempre van a ser una empresa con foco en América latina?
-Sí ese es nuestro foco, pero las palabras 'siempre' y 'nunca' tratamos de no usarlas. En esta industria la única constante es el cambio, tenemos que estar siempre abiertos a lo nuevo.
-¿Qué esperan de la nueva oficina en Palo Alto? -Ese es un negocio que está creciendo mucho. Tenemos muchos campos en el que nos podemos expandir. En categorías verticales en las que no estamos, o en los cuatro ecosistemas que formamos [ecommerce, pagos digitales, páginas web para empresas y venta de tráfico]. Hoy no estamos en video, música y productos digitales en general, pero podría ser una oportunidad.
-¿La llegada a Silicon Valley es un paso simbólico importante?
- MercadoLibre surge en Silicon Valley cuando estuve haciendo un posgrado. Sistemáticamente enviamos gente a conferencias y reuniones, y concluimos que era importante tener allí una oficina de investigación y desarrollo para captar talento argentino y latinoamericano que está viviendo allá.
- Pero también está el hecho simbólico.
-Lo hacemos porque creemos que es algo útil, pero no hay dudas de que también es un hecho simbólico. Nacimos ahí, crecimos acá y estamos volviendo ahora. Lo que pasa hoy en día es que el conocimiento no tiene lugar. Hay que estar atentos a donde están las tendencias y lo que pasa en Silicon Valley es muy importante y para nosotros tener una pata ahí nos ayuda a mantenernos en un punto límite de la innovación
-¿Qué particularidad tiene América latina en ecommerce?
-En penetración del ecommerce estamos iguales respecto de China, adelantados respecto de India, y atrasados respecto de Japón y Estados Unidos. Estamos tal vez más avanzados que España e Italia. Argentina está muy bien y sigue creciendo fuertemente en la medida en que se va solucionando el tema de los pagos online y mejora la logística. Pero hay mucho camino por recorrer: en América latina Internet tiene una penetración del 50%, de eso un tercio hace ecommerce. Cuando empezamos, hace 12 años, la penetración era el 3%, y de ese porcentaje sólo el 10% hacía comercio electrónico.
-¿Cómo está el sector del ecommerce?
- Está muy bien. Estamos creciendo el 40% año tras año, y el trimestre pasado hicimos US$ 1000 millones de transacciones por primera vez en nuestra historia. MercadoPagos crece a ritmos muy altos desde que lo abrimos. Miles de sitios están implementando MercadoPagos para facilitar las cobranzas.
En doce años, pasamos de cuatro personas en un garage a 1600 empleados en toda la región. El año pasado hicimos transacciones por US$ 3500 millones, que este año al ritmo de crecimiento de los primeros seis meses estaría dando US$ 4500 millones. El año pasado tuvimos 11 millones de compradores y 4 millones de vendedores. Son 15 millones de personas que usaron el sitio.
-¿Cómo es la composición de compradores y vendedores?
-El 80% de lo que se vende es nuevo y el 95% se vende a precios fijos. Nosotros comenzamos siendo un sitio de subastas de cosas usadas y evolucionamos hacia una empresa que da soluciones de ecommerce. Ayudamos a hacer comercio electrónico. Más o menos el 80% de los vendedores son pymes que utilizan la plataforma y que por primera vez pueden competir en igualdad de condiciones con las grandes cadenas..
-¿Mejoró la logística, que tradicionalmente fue una barrera?
-Hablábamos de MercadoPagos, que busca solucionar el tema de los pagos online ante la baja bancarización que hay en la región. En logística, que es otra de las barreras, hemos mejorado muchísimo, pero todavía pensamos que hay mucho para adelante. Hace poco anunciamos un acuerdo con OCA que le da a los usuarios acceso a mejores costos de los que individualmente no habrían logrado. Pero ahí hay todavía mucho campo por recorrer.
-¿Qué productos se demandan más?
-La mitad de nuestro mix de productos tiene que ver con informática, electrónica y computación. La otra mitad son millones de categorías. Mascotas, artículos deportivos. Accesorios para el hogar e indumentaria están creciendo sobre todo por la mayor participación de la mujer en el comercio electrónico.
-¿Las redes sociales se convirtieron en un acelerador del comercio electrónico?
-Definitivamente. El tráfico que llega al sitio desde las redes sociales sube sistemáticamente. También se ve como la gente accede a Internet mediante dispositivos móviles. De hecho, estamos ofreciendo aplicaciones que permiten sacarle una foto a algo y publicarla en pocos pasos.
-¿Cuáles son los principales mercados?
-Primero Brasil y después Argentina en volumen de dinero transaccionado.
-¿Hay adquisiciones o nuevas inversiones previstas?
-Somos una empresa pública y si te adelantara algo, tendríamos que salir a aclararlo. En MercadoLibre hicimos la salida a la bolsa en 2007, somos la única empresa latinoamericana que cotiza en el Nasdaq. En ese momento la empresa de capitalizó y desde entonces es rentable. Hemos hecho adquisiciones, compramos TuCarro.com en Venezuela y Colombia, y las operaciones de DeRemate.com pero todo eso con el capital de trabajo que genera la empresa. Invertimos 60 millones en las nuevas oficinas en Buenos Aires. Como el negocio crece mucho, miramos empresas para comprar y oficinas para abrir. Seguramente vamos a estar dando noticias de cosas que estamos haciendo a medidas que nos expandimos..
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