Por Silvia Stang | LA NACION
En casi 5,4 millones de hogares de la Argentina no llega el gas por la red pública, por lo cual para cocinar o calefaccionarse las familias deben recurrir a la opción bastante más cara, de comprar el combustible envasado en garrafas o tubos, o bien a la leña o al carbón.
Son, por otra parte, 5,7 millones los hogares que dependen de un pozo ciego o de otra alternativa para el desagüe, porque no disponen de cloaca. Y 1,9 millones de familias no pueden abrir la canilla y refrescarse, cocinar o lavar con agua potable, por falta de acceso a la red pública de ese servicio.
Los datos surgen del último censo nacional de población, realizado por el Indec en 2010, que fueron difundidos recientemente.
Cuando se miran los índices de acceso de la población a servicios básicos y se los compara con los del relevamiento previo -hecho en 2001-, los números muestran que no hubo avances muy significativos, por lo menos en el dato para el total del país.
Eso parece ser producto de la persistencia de la pobreza estructural y de una política energética que estuvo lejos de promover la inversión. En rigor, sí existió una mejora, tanto en términos absolutos como relativos, de la cantidad de familias con disponibilidad de agua o gas de red y también de cloacas, pero sin que se haya dado un salto largo y con fuerte disparidad según la provincia.
Los resultados del Censo 2010 indican que el 56,2% de los hogares -6,8 millones en números absolutos- disponen de gas de red, contra el 50,3% que contaba con el servicio una década atrás. La disponibilidad de cloacas abarca al 53,1% frente al 47,2% de 2001, y la de agua corriente de red, al 83,9% de las familias, mientras que diez años atrás el índice era del 80,1 por ciento. En términos absolutos, hay 1,6 millones más de hogares con gas; 1,7 millones más con cloacas, y 2,1 millones más de familias con agua de red, en un período en el que el número total de hogares creció en poco más de dos millones.
En el caso del gas, las provincias que en 2001 directamente no tenían habitantes con acceso al servicio siguen en igual situación: se trata de la región nordeste, incluidas Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.
El resto del país muestra fuertes diferencias en el porcentaje de familias con servicio. Mientras que la conexión llega al 92,2% de los hogares en la ciudad de Buenos Aires, en Entre Ríos accede uno de cada cuatro, y en provincias como Córdoba, Santa Fe, San Juan y San Luis, la mitad de las familias reciben el gas de red. Los índices más bajos se dan en provincias del Norte, como La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero, en tanto que a más del 80% de los hogares patagónicos le llega el combustible de la red pública, con un pico en Santa Cruz (94,6%).
No sólo el índice de acceso muestra una pronunciada disparidad, sino también la evolución que hubo. Jurisdicciones como Entre Ríos, Córdoba y La Pampa avanzaron varios puntos, mientras que en provincias del Norte con algún grado de acceso el índice quedó estancado.
"Para un período de diez años no es muy distante pasar del 50 al 56%", evaluó el ex secretario de Energía, Jorge Lapeña, sobre el dato de acceso al gas. Recordó que el congelamiento tarifario impuesto por la emergencia económica en 2002 "hace que las empresas estén fuera de punto, con una situación de baja rentabilidad, iliquidez y consecuente falta de inversión". "No se han ampliado refinerías ni se hicieron inversiones en exploración", observó Lapeña. Para Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, a la falta de inversiones, se suma la vulnerabilidad socioeconómica que afecta a gran parte de la población sin acceso al servicio, lo que torna fundamental el rol del Estado.
"No sé si un aumento de tarifas habría sido garantía [de mayores servicios], porque los lugares con déficit son los de mayor pobreza y marginalidad. Según afirmó, hay zonas donde pasa la red de gas o agua por la calle, pero muchas familias no hacen la conexión por los costos.
El tema del congelamiento de tarifas llevó a otra problemática que es la del Estado subsidiando durante muchos años a la población en general, incluidos los sectores de ingresos medios y altos que podrían haber pagado más por los servicios de gas, agua y electricidad.
El papel efectivamente cumplido por el Gobierno aparece, así, cuestionado por una doble vía: por un lado, porque no promovió con inversión social el acceso a los servicios para la población más pobre; por el otro, porque asignó recursos públicos a una población no necesitada, algo que recién ahora se empieza a revertir.
En el caso del acceso a las cloacas y al agua de red, la dispersión del índice según la provincia que se mire es algo menor que en el servicio de gas. Nuevamente, la zona más desfavorecida es el Norte. En Misiones sólo el 18,6% de los hogares tiene cloacas (en 2001 era el 12,3%) y en Santiago del Estero el indicador avanzó en la década unos cinco puntos, para ubicarse ahora en el 21,9 por ciento. Con un 98,2% de la población cubierta, la ciudad de Buenos Aires es la jurisdicción con tasa más alta, en tanto que en el conurbano el índice es del 41,1 por ciento.
El agua de red llega a prácticamente la totalidad de los hogares de la ciudad porteña, mientras que en el área del conurbano la tasa cae al 71,9% de las familias
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lunes, 23 de enero de 2012
miércoles, 25 de febrero de 2009
Una manera poco difundida pero muy eficiente para disminuir el consumo de electricidad.
Es conocido que las lámparas de bajo consumo gastan cinco veces menos que las incandescentes. Pero hay otra forma menos difundida de disminuir significativamente el consumo de electricidad: aislando térmicamente los edificios.
En la Argentina los hogares absorben un tercio del consumo eléctrico y el 60% de la electricidad se genera en base a gas natural, fuel oil y gasoil, recursos no renovables. Hay dos factores determinantes en el consumo residencial: la iluminación artificial y el uso de aparatos eléctricos de calefacción y refrigeración.
El Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree) ha difundido la importancia de reemplazar las lámparas incandescentes por las de bajo consumo y ya logró que se cambien 5,5 millones lámparas.
En cuanto al alto consumo eléctrico de calefactores y aire acondicionados, que hacen subir fuertemente la demanda los días muy fríos o muy cálidos, el aislamiento térmico tiene un importante papel que cumplir. La construcción en seco ofrece recursos para prevenir las pérdidas térmicas y mantener por más tiempo la temperatura interior. Esto no sólo redunda en ahorro de electricidad y combustibles fósiles, también permite recurrir a equipos de calefacción y refrigeración de menor potencia.
Se trata de revestir el interior de los muros perimetrales de un edificio con un aislante térmico y placas de yeso. ¿Cuál es el procedimiento? Sobre el muro de ladrillo o de hormigón se atornillan perfiles de acero galvanizado en los que se montarán las placas. Enmarcado por la estructura de metal, se coloca el aislante térmico: lana de vidrio, lana de roca o aislantes proyectados. Luego se aplica un film de polietileno como barrera de vapor, para evitar condensaciones. Y finalmente se instala la placa de yeso, lista para pintar.
Por otro lado, el núcleo de yeso de las placas es un material que funciona como regulador natural de la humedad. Este sistema de revestimiento térmico interior, de Knauf, se utilizó, por ejemplo, en las torres El Faro, Le Parc y Renoir de Puerto Madero.
El costo de este sistema es de 48 pesos (valor estimado) por metro cuadrado (menor que el procedimiento de revoque grueso y fino, que es en este momento de 51 pesos). Puede aplicarse tanto en obras nuevas como en construcciones preexistentes, con costo similar. En el caso de obras nuevas reemplaza al revoque tradicional y produce un ahorro de 5%. A estas ventajas adicionales debe agregarse la ínfima producción de escombros.
En la Argentina los hogares absorben un tercio del consumo eléctrico y el 60% de la electricidad se genera en base a gas natural, fuel oil y gasoil, recursos no renovables. Hay dos factores determinantes en el consumo residencial: la iluminación artificial y el uso de aparatos eléctricos de calefacción y refrigeración.
El Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree) ha difundido la importancia de reemplazar las lámparas incandescentes por las de bajo consumo y ya logró que se cambien 5,5 millones lámparas.
En cuanto al alto consumo eléctrico de calefactores y aire acondicionados, que hacen subir fuertemente la demanda los días muy fríos o muy cálidos, el aislamiento térmico tiene un importante papel que cumplir. La construcción en seco ofrece recursos para prevenir las pérdidas térmicas y mantener por más tiempo la temperatura interior. Esto no sólo redunda en ahorro de electricidad y combustibles fósiles, también permite recurrir a equipos de calefacción y refrigeración de menor potencia.
Se trata de revestir el interior de los muros perimetrales de un edificio con un aislante térmico y placas de yeso. ¿Cuál es el procedimiento? Sobre el muro de ladrillo o de hormigón se atornillan perfiles de acero galvanizado en los que se montarán las placas. Enmarcado por la estructura de metal, se coloca el aislante térmico: lana de vidrio, lana de roca o aislantes proyectados. Luego se aplica un film de polietileno como barrera de vapor, para evitar condensaciones. Y finalmente se instala la placa de yeso, lista para pintar.
Por otro lado, el núcleo de yeso de las placas es un material que funciona como regulador natural de la humedad. Este sistema de revestimiento térmico interior, de Knauf, se utilizó, por ejemplo, en las torres El Faro, Le Parc y Renoir de Puerto Madero.
El costo de este sistema es de 48 pesos (valor estimado) por metro cuadrado (menor que el procedimiento de revoque grueso y fino, que es en este momento de 51 pesos). Puede aplicarse tanto en obras nuevas como en construcciones preexistentes, con costo similar. En el caso de obras nuevas reemplaza al revoque tradicional y produce un ahorro de 5%. A estas ventajas adicionales debe agregarse la ínfima producción de escombros.
EspecialistasInteriores que ahorran energía
Una manera poco difundida pero muy eficiente para disminuir el consumo de electricidad, es la aislación térmica de los muros mediante construcción en seco
lanacion.com | Arquitectura | Mi?oles 25 de febrero de 2009
sábado, 3 de enero de 2009
Arquitectura Ferrari
Atravesar la entrada posterior de la fábrica automotriz Ferrari y descender por la calle Enzo Ferrari es como entrar a un museo de arquitectura. A la izquierda hay un túnel diseñado por el italiano Renzo Piano, una ascendente maraña de inmensos tubos grises y cubos donde los costosísimos autos Ferrari, que rompen los tímpanos y tensan los nervios, prueban sus propiedades aerodinámicas.
A la derecha está la planta de terminación de los motores y otros componentes del vehículo diseñado por Marco Visconti, tres grupos de enormes bloques de vidrio flotando sobre vegetación. Un poco más lejos se extiende el amplio hall de armado diseñado por Jean Nouvel, arquitecto francés que ganó el Premio Pritzker este año, construido en metal brillante y con vidrios espejados. Uno de sus lados enfrenta la pared de mampostería de la vieja fábrica, erigida en 1940 por Enzo Ferrari, que comenzó a construir sus autos deportivos después de la Segunda Guerra Mundial. Al atardecer se ilumina el rojo de la vieja pared, arrojando imponentes destellos rojizos sobre la creación de Nouvel.
Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, que empezó a comisionar arquitectos estrella, comenzando por Piano en 1997, explica: "Tenemos tres metas: renovar la organización de Ferrari, eliminar la división en series A y B entre nuestros empleados y mantener a toda costa el espíritu de Ferrari". Sentado tras un escritorio redondo cubierto en cuero rojo confirma: "Hay una gran ligazón con nuestra tradición, nuestra cultura, nuestro ADN. Ferrari no es un auto, es un sueño, y todos sus ingredientes deben seguir siendo novedosos".
Ferrari no es el único fabricante de autos en destacar la marca mediante la innovación del diseño de su fábrica.
Volkswagen contrató al arquitecto Gunter Henn para que diseñe una original fábrica vidriada en Dresden, Alemania, donde se arma su línea top Phaeton. En las afueras de Leipzing, Alemania, Porsche tiene su propio edificio que lleva la firma de Hamburgo von Gerkan, Marg & Partners. BMW encomendó a Zaha Hadid, ganadora del Premio Pritzker, para que diseñe otra fábrica en Leipzig.
Pero lo que da al proyecto Ferrari su originalidad es la ambición de reconstruir toda la fábrica, desde la fundición de los motores hasta el montaje final. Pero por otra parte, el proyecto está llegando a su conclusión junto con la crisis financiera global, que barrerá con muchos de los bonos que había comprado Ferrari en el pasado y socava el mercado automotor. Montezemolo asegura que con crisis o sin ella el proyecto seguirá avanzando.
"Yo creo, aunque ésta no sea una opinión muy popular, que la crisis será rápida y saludable. Los banqueros, en especial los americanos, estaban ansiosos y armaron sus negocios sobre bases no muy sólidas y sobrevaluadas. Ahora hemos retrocedido un paso hacia mejores condiciones; daremos un paso atrás y eso no es tan malo."
La casa por la ventana
El año último Ferrari vendió cerca de 6400 autos, incluso 1761 a Estados Unidos y Canadá. En los primeros ocho meses de este año las ventas subieron casi un 25 por ciento.
Los expertos sostienen que los proyectos arquitectónicos están embebidos en la estrategia de posicionar a Ferrari a la vanguardia del mercado de lujo. "Cada vez son más los arquitectos que desempeñan un rol en el mercado de lujo. Piano diseñó una tienda para Hermes en Tokio, así como las oficinas centrales y los salones exposición del modisto Ermenegildo Zegna son creación de Antonio Citterio", confirma Armando Branchini, cuya firma consultora InterCorporate aconseja estrategias a las compañías de lujo. También intervienen arquitectos top en relación con los vinos de lujo.
La renovación de la bodega Petra, en Toscana, es obra del suizo Mario Botta, que también diseñó el Museo de Arte Moderno de San Francisco; a Piano se le encargó la bodega de Rocca di Frassinello, también en Toscana, inaugurada en 2007. Sin embargo, mucho más ambicioso que otros es el proyecto a 10 años de Ferrari, que según palabras de Branchini "... intenta convencer a la gente de que son innovadores.
"Hasta hace unos años se pensaba al lujo relacionado con el cuerpo. Ahora hay una especie de expansión, de alargamiento del espacio y por eso se lo relaciona con departamentos, casas, autos, barcos y aviones ejecutivos", explica.
Montezemolo sigue al resto de la industria del lujo democratizando la gama de productos Ferrari. Sacando provecho del magnetismo del nombre de la marca y montándose en el logo del caballo ofrece un amplio número de productos de consumo en los exclusivos negocios Ferrari, a precios mucho más accesibles que sus autos, que pueden costar más de 200.000 dólares.
Igualmente, ahora Ferrari está expandiéndose. Dio su licencia a inversionistas de Abu Dhabi, que están construyendo una pista de carrera Fórmula 1 en Yas Island, en las afueras de la ciudad del Golfo Pérsico, que se inaugurará en 2009, y un parque temático Ferrari también para el nuevo año. Por el momento los ejecutivos de Ferrari declaran que el 20% de sus ganancias vienen de sus artículos de marca y actividades.
Ferrari eligió al arquitecto francés Jean-Michel Wilmotte para que diseñe sus oficinas administrativas y está planeando una nueva etapa para sus actividades de Fórmula 1.
"Después de la expansión de la marca, los últimos años los clientes esperan que contratemos nombres importantes de la arquitectura", comenta Chris Hibbs, que lidera el grupo automotriz de PricewaterhouseCoopers en Gran Bretaña.
A la derecha está la planta de terminación de los motores y otros componentes del vehículo diseñado por Marco Visconti, tres grupos de enormes bloques de vidrio flotando sobre vegetación. Un poco más lejos se extiende el amplio hall de armado diseñado por Jean Nouvel, arquitecto francés que ganó el Premio Pritzker este año, construido en metal brillante y con vidrios espejados. Uno de sus lados enfrenta la pared de mampostería de la vieja fábrica, erigida en 1940 por Enzo Ferrari, que comenzó a construir sus autos deportivos después de la Segunda Guerra Mundial. Al atardecer se ilumina el rojo de la vieja pared, arrojando imponentes destellos rojizos sobre la creación de Nouvel.
Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, que empezó a comisionar arquitectos estrella, comenzando por Piano en 1997, explica: "Tenemos tres metas: renovar la organización de Ferrari, eliminar la división en series A y B entre nuestros empleados y mantener a toda costa el espíritu de Ferrari". Sentado tras un escritorio redondo cubierto en cuero rojo confirma: "Hay una gran ligazón con nuestra tradición, nuestra cultura, nuestro ADN. Ferrari no es un auto, es un sueño, y todos sus ingredientes deben seguir siendo novedosos".
Ferrari no es el único fabricante de autos en destacar la marca mediante la innovación del diseño de su fábrica.
Volkswagen contrató al arquitecto Gunter Henn para que diseñe una original fábrica vidriada en Dresden, Alemania, donde se arma su línea top Phaeton. En las afueras de Leipzing, Alemania, Porsche tiene su propio edificio que lleva la firma de Hamburgo von Gerkan, Marg & Partners. BMW encomendó a Zaha Hadid, ganadora del Premio Pritzker, para que diseñe otra fábrica en Leipzig.
Pero lo que da al proyecto Ferrari su originalidad es la ambición de reconstruir toda la fábrica, desde la fundición de los motores hasta el montaje final. Pero por otra parte, el proyecto está llegando a su conclusión junto con la crisis financiera global, que barrerá con muchos de los bonos que había comprado Ferrari en el pasado y socava el mercado automotor. Montezemolo asegura que con crisis o sin ella el proyecto seguirá avanzando.
"Yo creo, aunque ésta no sea una opinión muy popular, que la crisis será rápida y saludable. Los banqueros, en especial los americanos, estaban ansiosos y armaron sus negocios sobre bases no muy sólidas y sobrevaluadas. Ahora hemos retrocedido un paso hacia mejores condiciones; daremos un paso atrás y eso no es tan malo."
La casa por la ventana
El año último Ferrari vendió cerca de 6400 autos, incluso 1761 a Estados Unidos y Canadá. En los primeros ocho meses de este año las ventas subieron casi un 25 por ciento.
Los expertos sostienen que los proyectos arquitectónicos están embebidos en la estrategia de posicionar a Ferrari a la vanguardia del mercado de lujo. "Cada vez son más los arquitectos que desempeñan un rol en el mercado de lujo. Piano diseñó una tienda para Hermes en Tokio, así como las oficinas centrales y los salones exposición del modisto Ermenegildo Zegna son creación de Antonio Citterio", confirma Armando Branchini, cuya firma consultora InterCorporate aconseja estrategias a las compañías de lujo. También intervienen arquitectos top en relación con los vinos de lujo.
La renovación de la bodega Petra, en Toscana, es obra del suizo Mario Botta, que también diseñó el Museo de Arte Moderno de San Francisco; a Piano se le encargó la bodega de Rocca di Frassinello, también en Toscana, inaugurada en 2007. Sin embargo, mucho más ambicioso que otros es el proyecto a 10 años de Ferrari, que según palabras de Branchini "... intenta convencer a la gente de que son innovadores.
"Hasta hace unos años se pensaba al lujo relacionado con el cuerpo. Ahora hay una especie de expansión, de alargamiento del espacio y por eso se lo relaciona con departamentos, casas, autos, barcos y aviones ejecutivos", explica.
Montezemolo sigue al resto de la industria del lujo democratizando la gama de productos Ferrari. Sacando provecho del magnetismo del nombre de la marca y montándose en el logo del caballo ofrece un amplio número de productos de consumo en los exclusivos negocios Ferrari, a precios mucho más accesibles que sus autos, que pueden costar más de 200.000 dólares.
Igualmente, ahora Ferrari está expandiéndose. Dio su licencia a inversionistas de Abu Dhabi, que están construyendo una pista de carrera Fórmula 1 en Yas Island, en las afueras de la ciudad del Golfo Pérsico, que se inaugurará en 2009, y un parque temático Ferrari también para el nuevo año. Por el momento los ejecutivos de Ferrari declaran que el 20% de sus ganancias vienen de sus artículos de marca y actividades.
Ferrari eligió al arquitecto francés Jean-Michel Wilmotte para que diseñe sus oficinas administrativas y está planeando una nueva etapa para sus actividades de Fórmula 1.
"Después de la expansión de la marca, los últimos años los clientes esperan que contratemos nombres importantes de la arquitectura", comenta Chris Hibbs, que lidera el grupo automotriz de PricewaterhouseCoopers en Gran Bretaña.
Iconos y edificiosLos edificios, nuevo símbolos del lujo
Pese a la crisis global, Ferrari convocó a varios arquitectos famosos para diseñar su planta industrial, seguros de que "siempre habrá en el mundo 6000 personas que quieran tener un Ferrari"
lanacion.com | Arquitectura | Mi?oles 31 de diciembre de 2008
miércoles, 15 de octubre de 2008
Los problemas habitacionales de los argentinos.
Uno de cada ocho porteños habita en espacios precarios e insalubres. ¿Cómo superar la situación que se agrava día tras día? ¿Hay solución?: Sí. ¿Habrá voluntad política?
Complementando las estadísticas publicadas por La Nación en su nota de tapa del domingo 5 del actual, podemos decir que la ciudad de Buenos Aires alberga, aproximadamente, a 2.900.000 personas, de las cuales casi un 13% afronta alguna precariedad habitacional: villas, asentamientos, hoteles, pensiones, conventillos, casas tomadas, plazas u otros espacios públicos a cielo abierto.
El crecimiento de las villas, que tanto nos ha inquietado últimamente, es el síntoma evidente y eruptivo de este grave problema que nos ha desbordado.
No es nuevo, claro desde la topadora militar, pasando por el clientelismo y hasta la indiferencia más absoluta, ningún enfoque parece haber dado resultados sustentables frente al colapso habitacional pero es una bomba de tiempo cumplido que hay que desactivar ya.
Se ha hablado de erradicación, de integración, de urbanización. Se han dedicado al tema tratados, conferencias, ensayos, experiencias, análisis culturales: hemos alcanzado la cúspide del rascacielos teórico en esta materia, pero no pudimos construir soluciones solidarias y prácticas en una de las metrópolis más populosas de América. Algo falla.
El denominado Plan Federal de Viviendas fracasó. Alcanzó menos del 50% (58.375 viviendas) de las casas previstas en la primera etapa, y en la segunda fase no llegó siquiera al 2% pretendido (de 250.00 anunciadas en la campaña, se construyeron apenas 3398 unidades).
Urge como nunca antes aplicar la inteligencia y la sensibilidad a una crisis habitacional con consecuencias devastadoras, que obligan a acciones urgentes. Resulta incomprensible que, mientras las villas crecen verticalmente, haya 140.000 viviendas deshabitadas y un déficit de 70.000 viviendas que supone 245.000 personas en la calle.
Existen caminos específicos y viables. Uno de ellos, que proponemos aquí, apunta directamente a la reactivación del mercado inmobiliario genuinamente masivo. El rango "no exclusivo" al que apuntaría dicho mercado será, en efecto, distinto al de los grandes inversores internacionales, quienes, por otra parte, a la luz de la crisis financiera mundial ya no nos premiarán con sus dispendiosos capitales.
A su vez, la propia crisis global indica que hoy la construcción local puede y debe volcarse a la vivienda de calidad para la clase media y media baja, por las intrínsecas causas y consecuencias del mercado inmobiliario, cuya "burbuja" pinchada ya no capta compradores de ocasión.
El primer paso concreto desde donde iniciar el círculo virtuoso orientado a construir, dando trabajo y techo a millones de argentinos, consiste en acopiar un fondo permanente, destinado a otorgar créditos para la compra de terrenos y construcción de viviendas a plazos superiores a 20 años, con tasas preferenciales.
¿Cómo constituir este fondo? Resolviendo, en simultáneo, otro tema pendiente relativo al déficit habitacional: el de los alquileres. Hoy hay, en Buenos Aires, como señalábamos más arriba, 140.000 inmuebles ociosos, cuyos dueños, atemorizados por quedar en desventaja frente a la inflación, prefieren mantener cautiva su propiedad o pedir precios siderales, fuera del alcance, ya no sólo de quienes habitan las villas, sino de la propia clase media. Esta reticencia bien podría superarse estimulando al locador. Tal sistema de estímulos habilitaría, a quien ponga su propiedad en alquiler, a inscribirse en un programa administrado por el Banco Ciudad que le permitiera invertir parcial o totalmente el monto percibido en concepto de alquiler comprando títulos públicos de la ciudad de Buenos Aires a una tasa superadora a la que ofrece el sistema bancario. Dichos bonos constituirían el fondo destinado a financiar el crédito para la compra de nuevas viviendas, de terrenos y de construcción; es decir, a favorecer la demanda. Esto implica una sinergia donde no sólo se generan fondos aplicables al objetivo específico del problema de la vivienda propia, sino que se facilita el acceso a la vivienda transitoria.
Este fondo permanente, a su vez, permitiría dar continuidad a la ley 341 ?sancionada en febrero de 2000 y modificada en 2003, a efectos de resolver, mediante crédito, la emergencia habitacional, nutriendo y vigorizando con divisas al programa que favorece la compra de terreno y construcción de inmuebles a cooperativas, las cuales ya demostraron su eficiencia en este sentido.
Complementando las estadísticas publicadas por La Nación en su nota de tapa del domingo 5 del actual, podemos decir que la ciudad de Buenos Aires alberga, aproximadamente, a 2.900.000 personas, de las cuales casi un 13% afronta alguna precariedad habitacional: villas, asentamientos, hoteles, pensiones, conventillos, casas tomadas, plazas u otros espacios públicos a cielo abierto.
El crecimiento de las villas, que tanto nos ha inquietado últimamente, es el síntoma evidente y eruptivo de este grave problema que nos ha desbordado.
No es nuevo, claro desde la topadora militar, pasando por el clientelismo y hasta la indiferencia más absoluta, ningún enfoque parece haber dado resultados sustentables frente al colapso habitacional pero es una bomba de tiempo cumplido que hay que desactivar ya.
Se ha hablado de erradicación, de integración, de urbanización. Se han dedicado al tema tratados, conferencias, ensayos, experiencias, análisis culturales: hemos alcanzado la cúspide del rascacielos teórico en esta materia, pero no pudimos construir soluciones solidarias y prácticas en una de las metrópolis más populosas de América. Algo falla.
El denominado Plan Federal de Viviendas fracasó. Alcanzó menos del 50% (58.375 viviendas) de las casas previstas en la primera etapa, y en la segunda fase no llegó siquiera al 2% pretendido (de 250.00 anunciadas en la campaña, se construyeron apenas 3398 unidades).
Urge como nunca antes aplicar la inteligencia y la sensibilidad a una crisis habitacional con consecuencias devastadoras, que obligan a acciones urgentes. Resulta incomprensible que, mientras las villas crecen verticalmente, haya 140.000 viviendas deshabitadas y un déficit de 70.000 viviendas que supone 245.000 personas en la calle.
Existen caminos específicos y viables. Uno de ellos, que proponemos aquí, apunta directamente a la reactivación del mercado inmobiliario genuinamente masivo. El rango "no exclusivo" al que apuntaría dicho mercado será, en efecto, distinto al de los grandes inversores internacionales, quienes, por otra parte, a la luz de la crisis financiera mundial ya no nos premiarán con sus dispendiosos capitales.
A su vez, la propia crisis global indica que hoy la construcción local puede y debe volcarse a la vivienda de calidad para la clase media y media baja, por las intrínsecas causas y consecuencias del mercado inmobiliario, cuya "burbuja" pinchada ya no capta compradores de ocasión.
El primer paso concreto desde donde iniciar el círculo virtuoso orientado a construir, dando trabajo y techo a millones de argentinos, consiste en acopiar un fondo permanente, destinado a otorgar créditos para la compra de terrenos y construcción de viviendas a plazos superiores a 20 años, con tasas preferenciales.
¿Cómo constituir este fondo? Resolviendo, en simultáneo, otro tema pendiente relativo al déficit habitacional: el de los alquileres. Hoy hay, en Buenos Aires, como señalábamos más arriba, 140.000 inmuebles ociosos, cuyos dueños, atemorizados por quedar en desventaja frente a la inflación, prefieren mantener cautiva su propiedad o pedir precios siderales, fuera del alcance, ya no sólo de quienes habitan las villas, sino de la propia clase media. Esta reticencia bien podría superarse estimulando al locador. Tal sistema de estímulos habilitaría, a quien ponga su propiedad en alquiler, a inscribirse en un programa administrado por el Banco Ciudad que le permitiera invertir parcial o totalmente el monto percibido en concepto de alquiler comprando títulos públicos de la ciudad de Buenos Aires a una tasa superadora a la que ofrece el sistema bancario. Dichos bonos constituirían el fondo destinado a financiar el crédito para la compra de nuevas viviendas, de terrenos y de construcción; es decir, a favorecer la demanda. Esto implica una sinergia donde no sólo se generan fondos aplicables al objetivo específico del problema de la vivienda propia, sino que se facilita el acceso a la vivienda transitoria.
Este fondo permanente, a su vez, permitiría dar continuidad a la ley 341 ?sancionada en febrero de 2000 y modificada en 2003, a efectos de resolver, mediante crédito, la emergencia habitacional, nutriendo y vigorizando con divisas al programa que favorece la compra de terreno y construcción de inmuebles a cooperativas, las cuales ya demostraron su eficiencia en este sentido.
Las villas crecen, las soluciones fallan
Por H. Carlos Ibáñez
lanacion.com | Opinión | Mi?oles 15 de octubre de 2008
Etiquetas:
arquitectura,
economía,
opinión,
sociedad
miércoles, 18 de junio de 2008
Fuerte competencia e inversión, crecimiento consolidado, más capacitación y un gran salto en el diseño tecnológico .
Balance / Batimat-Expovivienda
La imaginación fue el único límite
Durante cinco días el encuentro alternó demostraciones de productos nuevos y ecológicos, con disertaciones y debates profesionales
LANACION.com | Arquitectura | Miércoles 18 de junio de 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
Se exponen al público asientos y mesas que se hicieron famosos por su funcionalidad, estética y tecnología modernas

La retrospectiva en homenaje a George Nelson, inaugurada el 29 de mayo, día en que hubiera cumplido cien años, muestra facetas poco conocidas de este talentoso arquitecto norteamericano que escribió gran parte de la historia del diseño moderno.
Es que el enorme legado de George Nelson no sólo está presente en los sillones, que se han convertido en iconos del modernismo, como la butaca Coconut o el sofá Marshmallow, sino, fundamentalmente, en su sostenida y terca visión del diseño como una nueva forma de pensar el mundo moderno. Como redactor y editor asociado de las revistas Pencil Points y Architecture Forum, difundió en Estados Unidos el pensamiento de grandes exponentes del modernismo europeo como Mies Van der Rohe, Le Corbusier o Walter Gropius, a quienes entrevistó durante su larga estada en el Viejo Continente.
A su regreso se asoció con otros pioneros, que luego formarían el grupo modernista americano, entre ellos, los hermanos Eames, Eliot Noyes y Walter Ford. "Nelson fue uno de los primeros que entendió cómo equipar la nueva arquitectura de planta libre. La necesidad de agrupar los puestos de trabajo e integrar múltiples actividades", comenta el arquitecto Néstor Otero. Esta generosa muestra retrospectiva incluye fotografías ampliadas del archivo de la célebre productora de muebles Herman-Miller, que recorren el perímetro de la sala.
Montadas en sobrias tarimas blancas, se elevan muebles que aún hoy siguen en producción, como la familia completa de mesas y sillas Swag Leg, el banco Platform, o las cajoneras con pie Miniature Chests. La exquisita muestra se completa con reliquias de los años 50, como los modulares 9075 o 1603, que fueron cedidas por coleccionistas y también con una serie de relojes pertenecientes a la firma alemana Vitra.
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miércoles, 5 de marzo de 2008
Los fabricantes de Estados Unidos facturan fortunas desde que los nuevos millonarios de Asia consideran el mueble americano como símbolo de lujo

Los americanos ricos construyen teatros en los patios del fondo de sus casas y los británicos se asocian a clubes de autos exclusivos; pero los nuevos potentados de China, Rusia, la India y los Emiratos Arabes adoptaron un insólito símbolo de status: los muebles americanos. Aunque los fabricantes tuvieron ventas deprimentes en High Point Market, Carolina del Norte -la exposición de la industria del mueble más grande del mundo-, los proveedores se concentraron en este punto para venderle al creciente mercado extranjero.

Quienes están en la industria coinciden en que los compradores de alto nivel adquisitivo de los nuevos mercados buscan estos muebles con el mismo afán con que los ricos de antes compraban porcelana de Limoges o autos deportivos italianos. La tendencia de combinar estilos con diseños de marca y finas artesanías tradicionales creó una idea de elegancia entre los extranjeros que mueren por las sillas de ébano y tapizadas a mano.

"Es gente que quiere destacar su nuevo status. En Japón, China y la India los prefieren porque evidencia que tienen casas lo suficientemente grandes como para poder albergarlos", sostiene Jerry Epperson, analista del mercado americano para Mann, Armistead & Epperson. Por su parte, Radha Chadha, consultor de marca en Hong Kong y coautor de un libro relacionado con este tema, El culto del lujo en Asia , afirma: "Una cartera Louis Vuitton puede tenerla alguien en cualquier parte del mundo, pero sólo un archimillonario tiene acceso a un mueble americano de lujo". Hoy hasta países famosos por sus muebles, como Noruega e Italia, compran piezas americanas: la exportación de muebles de madera de Carolina del Norte a Noruega, entre enero y julio de 2007, subió un 500% respecto del mismo período del año anterior y las exportaciones del mismo período a Italia aumentaron un 700 por ciento.
Las piezas que tienen más salida son las diseñadas por Oscar de la Renta y Kelly Hoppen, pero las preferencias varían con las diferentes culturas. Mientras los clientes de Dubai y otras partes de Medio Oriente tienden a elegir piezas grandes, mucho oro y brillo, los nuevos ricos chinos tienen gustos más refinados, y los indios, afirma Laura Holland, vocera de Hickory Chair, "no entienden las terminaciones antiguas, pero igual prefieren el estilo tradicional". Los hombres y las mujeres de Rusia se inclinan por las piezas contemporáneas de diseñadores como Alexa Hampton o Thomas O Brien; aman el negro, las ricas terminaciones y el fileteado en oro de sillas, mesas y ebanistería.
No sólo los fabricantes están preocupados por esta nueva tendencia. Los decoradores también se preguntan cómo conseguir trabajo. En una conferencia que diera durante la exposición de High Point, Lloyd Princeton, asesor de gestiones de diseñadores, arquitectos y fabricantes urgió a los asistentes a pensar en diferentes clientes potenciales: "Tienen que ser más expansivos con respecto a de dónde puede venir el dinero; existe una tremenda riqueza en otras regiones, incluyendo Medio Oriente, China, Rusia y Sudáfrica, donde se gasta con fluidez".
Por Julie Scelfo
The New York Times
Traducción: Beatriz Baruzzi
Fuente: La Nación
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lunes, 18 de febrero de 2008
Abrió sus puertas el Fontenla Design, un espacio para mostrar los muebles.
Fontenla, empresa de diseño mobiliario nacional con presencia en el mercado premium nacional, abrió las puertas de su nuevo espacio anexo a su planta.
Se trata del Fontenla Design Mall, en la intersección de la esquina de General Paz y Coronel Roca, frente a la entrada al Autódromo de la Capital.
Es una obra que cuenta con casi 9000 metros cuadrados dedicados a la exhibición, el almacenamiento y despacho de los elementos que fabrican. Para su construcción se invirtieron 3,7 millones de pesos.
"Nuestra expectativa es satisfacer la demanda de profesionales y arquitectos, y en alguna medida de particulares que nos visiten, ofreciéndoles la amplia línea de producción propia, con la calidad y detalle de terminación a mano que caracteriza nuestra marca. Allí podrán encontrar una gran exposición y acceder al servicio de asesoramiento y entrega inmediata", indica Roberto Fontenla, presidente de la empresa.
"Una de las ventajas del lugar es que se accede rápidamente, a 20 minutos de Puerto Madero y a 35 de la zona norte, y en pocos días la respuesta del público es fantástica, ya que todos los que han visitado el mall quedan deslumbrados por la magnitud de la propuesta", agrega.
El establecimiento posee dos áreas bien diferenciadas: 3000 m2 tienen como destino una nueva zona adicional de lustre poliuretánico, dotada de tecnología de última generación.
También hay dos grandes salones de depósito de muebles, otro de muebles listos para despacho y un playón de carga y descarga, apto para contenedores, bajo techo.
El gran salón de exhibición cuenta con estacionamiento para 40 autos bajo techo y 10 espacios de cortesía. Este edificio, de diseño contemporáneo totalmente vidriado y un centro que balconea a un patio, permite aprovechar al máximo la luz natural en el entorno y se destaca por su excelente acceso.
En sus tres amplias plantas se exhiben todas las colecciones de Fontenla, incluyendo una terraza con pérgolas, deck de madera y espejos de agua, para exhibición de muebles outdoor, de reciente lanzamiento al mercado.
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Se trata del Fontenla Design Mall, en la intersección de la esquina de General Paz y Coronel Roca, frente a la entrada al Autódromo de la Capital.
Es una obra que cuenta con casi 9000 metros cuadrados dedicados a la exhibición, el almacenamiento y despacho de los elementos que fabrican. Para su construcción se invirtieron 3,7 millones de pesos.
"Nuestra expectativa es satisfacer la demanda de profesionales y arquitectos, y en alguna medida de particulares que nos visiten, ofreciéndoles la amplia línea de producción propia, con la calidad y detalle de terminación a mano que caracteriza nuestra marca. Allí podrán encontrar una gran exposición y acceder al servicio de asesoramiento y entrega inmediata", indica Roberto Fontenla, presidente de la empresa.
"Una de las ventajas del lugar es que se accede rápidamente, a 20 minutos de Puerto Madero y a 35 de la zona norte, y en pocos días la respuesta del público es fantástica, ya que todos los que han visitado el mall quedan deslumbrados por la magnitud de la propuesta", agrega.
El establecimiento posee dos áreas bien diferenciadas: 3000 m2 tienen como destino una nueva zona adicional de lustre poliuretánico, dotada de tecnología de última generación.
También hay dos grandes salones de depósito de muebles, otro de muebles listos para despacho y un playón de carga y descarga, apto para contenedores, bajo techo.
El gran salón de exhibición cuenta con estacionamiento para 40 autos bajo techo y 10 espacios de cortesía. Este edificio, de diseño contemporáneo totalmente vidriado y un centro que balconea a un patio, permite aprovechar al máximo la luz natural en el entorno y se destaca por su excelente acceso.
En sus tres amplias plantas se exhiben todas las colecciones de Fontenla, incluyendo una terraza con pérgolas, deck de madera y espejos de agua, para exhibición de muebles outdoor, de reciente lanzamiento al mercado.
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Inauguración
Abrió sus puertas el Fontenla Design, un espacio para mostrar los muebles. Está trazado en 9000 m2
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jueves, 24 de enero de 2008
30.000 metros cuadrados dedicados a la producción de conocimiento.
Si todo se cumple como está previsto, dentro de tres años en el predio que hoy ocupa el edificio abandonado de las ex Bodegas Giol, limitado por las calles Soler, Paraguay, Godoy Cruz y Avenida Juan B. Justo, en el barrio de Palermo, se levantará un enorme polo científico-tecnológico con laboratorios, dependencias gubernamentales, museo interactivo y centro de convenciones.
El Salón Sur de la Casa Rosada estaba colmado ayer a la mañana cuando el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, doctor Lino Barañao, invitó a la presidenta Cristina Kirchner, al vicepresidente Julio Cobos, a funcionarios y científicos a hacer un "tour virtual" por el proyecto ganador, diseñado por dos equipos de arquitectos cuya edad no supera los 40 años.
"Este proyecto es una metáfora arquitectónica de lo que queremos hacer con la ciencia y la tecnología en el país -dijo Barañao-. Tenemos una estructura que tuvo su período de gloria y que luego fue abandonada; sufrió los embates del tiempo y fue ignorada por la sociedad [igual que la ciencia]. Sin embargo, gracias a la bondad de los recursos humanos, a la nobleza de los materiales de construcción y a la solidez de los cimientos es posible ahora recuperarlas y adaptarlas [a ambas] a los tiempos que corren."
El emprendimiento es ambicioso: albergará los edificios del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y del Conicet; las dependencias de la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica, y del Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica (Caicyt); pero además incluirá un instituto de investigaciones interdisciplinario e internacional, un museo interactivo de ciencia y tecnología, y un centro de convenciones "que permitirá organizar encuentros científicos, pero también hacer divulgación científica hacia la comunidad".
En suma, 30.000 metros cuadrados dedicados a la producción de conocimiento. "De alguna forma pretendemos que éste sea una especie de Aleph en el sentido borgiano, un punto de entrada a lo que está ocurriendo en todo el mundo en materia de ciencia y tecnología", se entusiasmó el ministro.
Según explicó, el museo tendrá una doble función: no sólo exhibir muestras relativas a la ciencia y la tecnología, sino también ser un centro de formación de docentes de nivel primario y secundario. "Allí realizarán prácticas profesionales y se les brindarán herramientas para mejorar la calidad de la enseñanza de la ciencia", detalló.
El Salón Sur de la Casa Rosada estaba colmado ayer a la mañana cuando el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, doctor Lino Barañao, invitó a la presidenta Cristina Kirchner, al vicepresidente Julio Cobos, a funcionarios y científicos a hacer un "tour virtual" por el proyecto ganador, diseñado por dos equipos de arquitectos cuya edad no supera los 40 años.
"Este proyecto es una metáfora arquitectónica de lo que queremos hacer con la ciencia y la tecnología en el país -dijo Barañao-. Tenemos una estructura que tuvo su período de gloria y que luego fue abandonada; sufrió los embates del tiempo y fue ignorada por la sociedad [igual que la ciencia]. Sin embargo, gracias a la bondad de los recursos humanos, a la nobleza de los materiales de construcción y a la solidez de los cimientos es posible ahora recuperarlas y adaptarlas [a ambas] a los tiempos que corren."
El emprendimiento es ambicioso: albergará los edificios del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y del Conicet; las dependencias de la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica, y del Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica (Caicyt); pero además incluirá un instituto de investigaciones interdisciplinario e internacional, un museo interactivo de ciencia y tecnología, y un centro de convenciones "que permitirá organizar encuentros científicos, pero también hacer divulgación científica hacia la comunidad".
En suma, 30.000 metros cuadrados dedicados a la producción de conocimiento. "De alguna forma pretendemos que éste sea una especie de Aleph en el sentido borgiano, un punto de entrada a lo que está ocurriendo en todo el mundo en materia de ciencia y tecnología", se entusiasmó el ministro.
Según explicó, el museo tendrá una doble función: no sólo exhibir muestras relativas a la ciencia y la tecnología, sino también ser un centro de formación de docentes de nivel primario y secundario. "Allí realizarán prácticas profesionales y se les brindarán herramientas para mejorar la calidad de la enseñanza de la ciencia", detalló.
Presentaron el proyecto ganador
Fue diseñado por dos equipos de arquitectos cuya edad no supera los 40 años
lunes, 21 de enero de 2008
Mar del Plata ya tiene su edificio ecológico

El viernes último se puso en marcha el aerogenerador del primer edificio energéticamente sustentable de América latina, un proyecto que demandó una inversión de $ 4,1 millones de pesos y fue impulsado por Francisco Moreno Ocampo y Franco Tocagni. El presidente del Concejo Deliberante de Mar del Plata, Marcelo Artime, puso en marcha el molino eólico instalado en la azotea de la torre, que genera energía eléctrica aprovechando el viento natural de la zona.
Artime además otorgó un reconocimiento a los emprendedores y al resto del equipo de desarrolladores: el estudio de arquitectura Mariani-Pérez Maraviglia y la constructora Imasa.
La torre Cefira, que debe su nombre a Céfiro, el dios de los vientos, está ubicada en Playa Grande. El aerogenerador es un IVS 4500 desarrollado por Invap, que soporta los vientos más fuertes con mínimo mantenimiento. Su capacidad es de 4,5 kilovatios, lo que supera la cantidad de energía eléctrica necesaria para los espacios comunes.
Además de generar energía, la estructura optimiza el uso de la luz solar, ya que más del 80% de su fachada es vidriado y cuenta con luces inteligentes de apagado automático.
El doble vidrio hermético, el aislamiento en muros y el sistema de calefacción individual utilizado permiten un uso más eficiente de la energía para aclimatar las unidades. Según prometen los empresarios, los flamantes propietarios recibirán un manual con consejos prácticos acerca de cómo pueden contribuir a cuidar el medio ambiente. Los dueños verán reflejado el ahorro de luz en sus expensas.
"Queríamos construir unidades con buen gusto, cómodas y funcionales, y a la vez demostrar que se puede aplicar la conciencia ambiental en un emprendimiento inmobiliario. Vivir en un departamento cómodo y luminoso que además aporta al aprovechamiento de los recursos energéticos será doblemente gratificante", dijo Moreno Ocampo, economista de la Universidad Torcuato Di Tella.
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miércoles, 16 de enero de 2008
Haworth es una empresa familiar, líder en el nivel mundial en el sector de mobiliario de oficina
Hace poco desembarcó en Buenos Aires la firma Haworth, de la mano de Manifesto, que tiene la exclusividad para representarla en la Argentina. Haworth es una empresa familiar, líder en el nivel mundial en el sector de mobiliario de oficina, con recursos de desarrollo y producción distribuidos en casi todos los países del mundo, más 7500 empleados aproximadamente; además, ocupa el puesto 95 en el ranking de la lista Forbes de compañías privadas. En su primer paso por la Argentina presentan Allways, una revolucionaria y nueva gama de soluciones para espacios de trabajo.
Se trata de cuatro sistemas independientes que comparten un mismo concepto de diseño. Cada pieza del mobiliario es intercambiable y puede ser fácilmente reconfigurada, para crear estaciones de trabajo para pasantes o promover un área para el trabajo en grupo. Se puede cambiar el diseño de la oficina en cuestión de horas. Las soluciones de trabajo Allways permiten combinar colores ligeros y brillantes con diseños agradables y funcionales.
Conciencia ecológica
Sin comprometer lo práctico, Allways ha abrazado la necesidad del uso tecnológico, y hoy provee un punto de fácil acceso central para cables de electricidad y datos. Los escritorios tienen una bandeja diseñada especialmente para todos los aparatos electrónicos personales. Además, la empresa está altamente comprometida con el cuidado del medio ambiente, trabaja para mitigar el impacto del cambio climático. Desde fines de 2006 todos sus productos se fabrican según la normativa de gestión ambiental DIN EN ISO 14001.
Sus productos han disminuido considerablemente las emisiones de Co2; se utilizan materiales posibles de ser reciclados y que a la vez sean fácilmente reciclables como el aluminio y el acero.
Para construirlos, se elimina el PVC, los retardadores de fuego, la fibra de vidrio y otros materiales peligrosos; están diseñados para lograr calidad de aire interior, se eliminan adhesivos sobre la base de solventes; además, los productos Haworth son fácilmente desarmables y reciclables, con lo que se evita la generación de residuos.
Se trata de cuatro sistemas independientes que comparten un mismo concepto de diseño. Cada pieza del mobiliario es intercambiable y puede ser fácilmente reconfigurada, para crear estaciones de trabajo para pasantes o promover un área para el trabajo en grupo. Se puede cambiar el diseño de la oficina en cuestión de horas. Las soluciones de trabajo Allways permiten combinar colores ligeros y brillantes con diseños agradables y funcionales.
Conciencia ecológica
Sin comprometer lo práctico, Allways ha abrazado la necesidad del uso tecnológico, y hoy provee un punto de fácil acceso central para cables de electricidad y datos. Los escritorios tienen una bandeja diseñada especialmente para todos los aparatos electrónicos personales. Además, la empresa está altamente comprometida con el cuidado del medio ambiente, trabaja para mitigar el impacto del cambio climático. Desde fines de 2006 todos sus productos se fabrican según la normativa de gestión ambiental DIN EN ISO 14001.
Sus productos han disminuido considerablemente las emisiones de Co2; se utilizan materiales posibles de ser reciclados y que a la vez sean fácilmente reciclables como el aluminio y el acero.
Para construirlos, se elimina el PVC, los retardadores de fuego, la fibra de vidrio y otros materiales peligrosos; están diseñados para lograr calidad de aire interior, se eliminan adhesivos sobre la base de solventes; además, los productos Haworth son fácilmente desarmables y reciclables, con lo que se evita la generación de residuos.
Diseño / Espacios de trabajo
Llega a la Argentina la firma Haworth, que fabrica muebles para oficinas conmateriales ecológicos, y que son diseñados en módulos intercambiables para reconfigurar las estaciones de trabajo
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Con su proyecto Make it Right (Hazlo Bien), el actor Brad Pitt reconstruye uno de los barrios de viviendas más afectados por el Katrina, en 2005.
Thom Mayne, de Morphosis, California, diseñó una casa que puede flotar cuando la ciudad se inunda. James Timberlake, de Kieran Timberlake Associates, Filadelfia, creó una casa con enredaderas nativas que trepan por las paredes para proporcionar sombra y frescura. Steven Bingler, de Concordia, Nueva Orleáns, creó una casa con anchos peldaños al frente, ideales para ofrecer una tradicional cena de cangrejo hervido.
Estos son tres de los diseños presentados por las 13 empresas de arquitectura a las que el actor Brad Pitt recurrió para colaborar con la reconstrucción del Lower Ninth Ward, uno de los barrios de Nueva Orleáns más afectados por el huracán Katrina en 2005. El proyecto, Make It Right (MIR), impulsa la construcción de 150 casas asequibles, ambientalmente sólidas, en el transcurso de los dos próximos años.
Pitt dice que ha estado muy apegado a Nueva Orleáns durante más de una década y, en vez de lamentarse por la lentitud de la reconstrucción del Ninth Ward, decidió enfrentar el problema directamente, asociándose con William McDonough, el experto en diseño verde, la empresa de arquitectura Graft, de Los Angeles, y la empresa de inversiones Cherokee, de Raleigh, especializada en desarrollos sustentables.
Además de satisfacer una necesidad pública Pitt, que siempre ha tenido gran interés por la arquitectura, estaba ansioso por ver los proyectos de los diseñadores. Los elementos constructivos verdes reducirán los costos por lo menos un 75%, explicó, y resolverán algunos de los problemas que devastaron al barrio durante el Katrina, cuando la ruptura de varios diques obligó a miles de personas a abandonar su vivienda. Se les pidió a los arquitectos que diseñaran una vivienda de 120 m2 aproximadamente, con un costo de alrededor de 150.000 dólares, de cuya financiación se encarga Make It Right. Las casas debían ser construidas a dos o tres metros sobre el nivel del suelo, con un porche delantero y tres dormitorios.
Estos son tres de los diseños presentados por las 13 empresas de arquitectura a las que el actor Brad Pitt recurrió para colaborar con la reconstrucción del Lower Ninth Ward, uno de los barrios de Nueva Orleáns más afectados por el huracán Katrina en 2005. El proyecto, Make It Right (MIR), impulsa la construcción de 150 casas asequibles, ambientalmente sólidas, en el transcurso de los dos próximos años.
Pitt dice que ha estado muy apegado a Nueva Orleáns durante más de una década y, en vez de lamentarse por la lentitud de la reconstrucción del Ninth Ward, decidió enfrentar el problema directamente, asociándose con William McDonough, el experto en diseño verde, la empresa de arquitectura Graft, de Los Angeles, y la empresa de inversiones Cherokee, de Raleigh, especializada en desarrollos sustentables.
Además de satisfacer una necesidad pública Pitt, que siempre ha tenido gran interés por la arquitectura, estaba ansioso por ver los proyectos de los diseñadores. Los elementos constructivos verdes reducirán los costos por lo menos un 75%, explicó, y resolverán algunos de los problemas que devastaron al barrio durante el Katrina, cuando la ruptura de varios diques obligó a miles de personas a abandonar su vivienda. Se les pidió a los arquitectos que diseñaran una vivienda de 120 m2 aproximadamente, con un costo de alrededor de 150.000 dólares, de cuya financiación se encarga Make It Right. Las casas debían ser construidas a dos o tres metros sobre el nivel del suelo, con un porche delantero y tres dormitorios.
Nueva Orleáns
Con su proyecto Make it Right (Hazlo Bien), el actor Brad Pitt reconstruye uno de los barrios de viviendas más afectados por el Katrina, en 2005. Las 150 casas tendrán características sustentables, y fueron diseñadas por estudios de la talla de Morphosis, MVRDV y Shigeru Ban
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