Motores, generadores, transformadores, relojes, grabadores, heladeras, bolsos, estuches, micrófonos, antenas, discos rígidos... Todos estos objetos tienen algo en común: imanes. Aunque frecuentemente no los veamos, hoy en día los materiales magnéticos nos resultan absolutamente imprescindibles. Se calcula, por ejemplo, que el motor de un auto tiene entre cincuenta y cien servomecanismos... que incluyen imanes. En escala atómica, todos los materiales tienen comportamiento magnético (aunque macroscópicamente no lo exhiban por el fenómeno de compensación). Pero algunos, si se los trata de manera muy particular, pueden adquirir propiedades magnéticas enormemente superiores a lo normal. No es necesario ser muy perspicaz para imaginar rápidamente el interés tecnológico que despiertan estos superimanes...
En la Facultad de Ingeniería
Tienen infinitas aplicaciones; permiten enorme compactación y ahorro de energía
LANACION.com Ciencia/Salud Lunes 17 de setiembre de 2007