La situación, definida como "gravísima" por el camarista Luis Herrero, que aportó los datos a LA NACION, responde principalmente al retraso que sufren los haberes de muchos jubilados respecto de la inflación y los salarios activos, y a la disconformidad con el cálculo del ingreso previsional inicial. En menor medida, también se suman los reclamos de ex afiliados al sistema de capitalización, que rechazan la estatización de los fondos que tenían acumulados en sus cuentas.
En total, esperan su resolución 165.913 causas sólo en la primera y en la segunda instancia del ámbito de la ciudad de Buenos Aires: es un 50% más que los que había al finalizar 2008.
Herrero afirmó que, dada la cantidad de demandas, se le pediría a la Corte una nueva feria (cierre temporario de la mesa de entradas), algo que ya ocurrió dos veces este año. En febrero y marzo se otorgaron 11.302 poderes a jubilados para el inicio de causas, contra los 5173 de igual período del año pasado.
Si se suman los juicios que esperan un fallo de la Corte Suprema y los que se tramitan en el interior, son más de 230.000 los que están en trámite. Pero la cantidad de litigios no necesariamente es igual al número de jubilados que esperan cobrar lo que creen justo y el Estado les niega: muchas veces las presentaciones suelen ser realizadas por más de un demandante. Según Herrero, una de las principales raíces de la situación es el incumplimiento por parte de la Anses de lo dispuesto por la Corte en el fallo Badaro. Según el juez, a partir de ese fallo se debió haber otorgado el reajuste allí dispuesto a todos los pasivos que estaban en situación similar a la del reclamante, sin obligarlos a recurrir a la Justicia a iniciar un trámite que puede tardar entre cuatro y cinco años.
En la causa Badaro, la Corte ordenó actualizar el haber del demandante según la evolución de los salarios entre 2002 y 2006, es decir, en un 88,57%. Como otros miles de jubilados, Badaro había recibido hasta entonces ajustes por debajo de ese nivel: en su caso, del 11 por ciento.
Antes de disponer el criterio de la suba de haberes según el alza de salarios, la Corte había ordenado en 2006 la aprobación de una ley de movilidad previsional. Esa norma fue finalmente aprobada en octubre pasado y entró en vigor en marzo. Pero la norma no dio solución al tema de las demandas porque no previó ninguna corrección por la insuficiente suba de los períodos previos a 2009. Eso provocó que los haberes de muchos pasivos se ajustara a partir de ahora con un criterio de movilidad, pero partiendo de un valor que, en términos de poder de compra, es hasta un 40% inferior al de 2001.
El régimen previsional / Tras la ley de movilidadCrecieron un 72% los juicios de jubilados contra la Anses
En febrero y marzo se iniciaron casi 19.000 litigios; el principal reclamo es por reajuste de haberes
lanacion.com | Economía | S?do 11 de abril de 2009

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