jueves, 16 de abril de 2009

Financian campañas políticas con ferias truchas.

Puede un cronista despatarrarse cómodamente, mientras habla por teléfono, en el magnífico sillón blanco de dos cuerpos del stand de la constructora Cartellone. Puede, porque son las 18 en el predio de Costa Salguero, donde se desarrolla la I Feria de Infraestructura y Servicios (Ferinse), y no hay un alma en el recinto.

La presión de funcionarios para que las empresas participaran de la muestra, organizada por la firma privada Turicentro, originó una tendencia que, risueños ante lo insólito de la situación, ejecutivos privados bautizaron ayer como "stands testimoniales". Son aquellas adhesiones que sólo se quedaron ahí, en simples adhesiones con desembolsos que van de los 15.000 a los 100.000 pesos, pero sin personal o promotoras para difundir la marca o, a lo sumo, entregar un folleto.

"No sé, no vino nadie hoy. Ayer tampoco." La explicación pertenece a una promotora que señalaba su stand vecino, el de Vialmani SA Constructores, también iluminado y desierto. La misma circunstancia animó a LA NACION a tomar, sin pedirlo, un folleto de la tecnológica española Indra, firma que controlará el escrutinio de las próximas elecciones de junio. Fue tan fácil como hacerlo en el puesto de Terminal Puerto Rosario o de Obring SA, Largomet SA y Rovial, tres firmas del grupo RJG.

Lo sugerente de una feria privada promocionada por funcionarios públicos convenció a muchas compañías de estar, aun con escaso interés. ¿Qué habrá motivado a la Municipalidad de Florencio Varela a poner un stand? ¿Y a la de Escobar? Todas preguntas que se hacían los pocos transeúntes que ayer, con entrada gratuita, se acercaron a la exposición que reunió 173 compañías y entidades de primera línea. Un éxito empresarial rotundo en un país que acaba de suspender, por ejemplo, el Salón del Automóvil como consecuencia de la crisis.

No sólo hay empresas privadas. Aerolíneas Argentinas, por ejemplo, aceptó desembolsar $ 100.000 por su stand con una turbina desarmada. No parece tan caro, si se considera el precio que Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación y uno de los difusores de la feria, le había puesto a ese auspicio en las negociaciones iniciales: 150.000. Enarsa, AySA, ArSat, ABSA, Vialidad Nacional, el Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), la Subsecretaría de Baratta, el Ministerio de Planificación, la Secretaría de Minería, la Comisión de Energía Atómica, el Correo, Comisión de Comunicaciones, la Subsecretaría de Puertos Navegables, la Secretaría de Turismo, Seguridad Vial y el Ente de Obras y Saneamientos Hídricos son otros de los sponsors estatales.

El ministro de Planificación, Julio De Vido, faltó anteayer a la inauguración. Anoche no se sabía si el ministro estaría hoy en la clausura de Ferinse. Algunos de sus laderos deambulaban anteayer por Costa Salguero: su secretario privado, José María Olazagasti; su jefe de Asesores, José María Caula, y operadores y miembros de ceremonial.
Una muestra insólitaEmpresas pagaron en Ferinse por stands fantasma

Nadie atendía puestos que, sólo por adhesión al Gobierno, colocaron grandes compañías

lanacion.com | Economía | Jueves 16 de abril de 2009

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