Parece un diálogo de sordos. La sequía y la baja en los precios internacionales de los granos tensan aún más la situación.
Sin embargo, en medio de semejante tirantez, Gustavo Grobocopatel, el primer productor de soja del país y uno de los principales referentes nacionales de la agricultura, se atrevió a imaginar otras formas de resolver el conflicto durante el diálogo con Enfoques. Casi una propuesta de amor y paz dirigida a la Presidenta.
"Sería fantástico que Cristina pudiera venir al campo para tener un diálogo abierto con los productores. Se me viene a la mente esta imagen: todos sentados, frente al yuyo maldito, reflexionando, sin prejuicios, sobre lo que está pasando. La veo bajando, en algún lugar de la pampa, rodeada de ruralistas dispuestos a tener una charla sin agresiones, ni prejuicios. Alejados de las rutas y los medios, donde las frases pueden malinterpretarse. La verdad es que, frente a una crisis global y local de tamaña envergadura, ningún gobierno tiene el derecho de hacer las cosas solo", lanzó en la entrevista con Enfoques.
Está convencido de que la triple convergencia de sequía, crisis internacional y retenciones altas puede llevar a la destrucción del sistema de producción agrícola, si no se toman medidas urgentes. La llama triple convergencia mortal. "Si no hay baja en las retenciones o suba en los precios internacionales, va a haber un destrozo importante en el sistema productivo agrícola. Y, por primera vez desde que yo tengo memoria, habrá campos sin sembrar... Porque siempre, aunque hubiera sequías, siempre alguien sembraba. La sequía, por otra parte, ya provocó daños irreversibles que no podrá reparar ninguna lluvia"
Elogiado y criticado por igual, este innovador líder del Grupo Los Grobo es un pionero de los pools de siembra: un modelo de negocios siglo XXI, que consiste en alquilar tierras en lugar de comprarlas, tercerizar trabajo y maquinarias y aportar productos y servicios, por ejemplo de financiación y consultoría. Captó anticipadamente una clave de la nueva agricultura: en la era de globalización, la propiedad de la tierra es lo de menos. Por eso, Grobocopatel está lejos de ser un "estanciero", como diría la Presidenta.
A tono con el concepto de virtualidad que impone la globalización, su capital está y no está. Es decir, no está aferrado a nada fijo. Grobocopatel es propietario de unas 12 mil hectáreas, pero siembra 120 mil, que trepan a 250 mil contando la totalidad de la región, donde ya se expandieron Los Grobo: Uruguay, Paraguay y Brasil.
Su apellido, de raíces ucranianas que se hunden en la historia de los gauchos judíos de principios del siglo XX, hoy es casi un sinónimo del demoníaco "yuyo que crece solo", otra de las frases que les dedicó la Presidenta a los ruralistas en el último año.
"Si el año pasado la pelea con el Gobierno fue conceptual, hoy los productores van por la vida: pelean para sobrevivir", dice este hombre a quien la prensa especializada bautizó como "el rey de la soja". Contemporizador, dirá que el yuyo es lo de menos porque la situación, a esta altura, ya se volvió dramática.
En la entrevista con Enfoques, si bien se mostró conciliador con el kirchnerismo, negó pertenecer al riñón K. Por ejemplo, jura que nunca se reunió a solas con el matrimonio presidencial, al que le reconoce aciertos y errores casi en partes iguales. Admite, sin embargo, que el Gobierno le habilitó negocios. Por ejemplo, uno con Venezuela, en una línea directa con Hugo Chávez, a quien le vendió servicios de consultoría. "No está mal eso; es el rol que debe tener un gobierno con sus empresarios. Pero lo de Venezuela fue un error de imagen que me dañó. Porque en el imaginario popular quedé expuesto, y ahora todos suponen lo que no es: que soy amigo de los Kirchner."
"No culpen a la soja -dirá-: el problema no es ese. El punto no es que haya más soja sino que no haya más de otras cosas: industria, trigo, maíz, girasol. La pregunta es por qué no hay políticas activas para que otras áreas o cultivos se desarrollen. Y si las hay, no son adecuadas. No estoy culpando a nadie, sino invitando a que revisemos caminos juntos".
Y en ese contexto, dirá: "La política en relación con la carne, el trigo, la leche y el maíz es un desastre. Y el año que viene, es muy probable que tengamos que importar carne en la Argentina. La verdad es que llevar las cosas hasta este punto es suicida".
No participa en ninguna de las entidades rurales, aunque apoya sus reclamos, sobre todo la necesidad de "bajar o eliminar parcial, temporal o totalmente las retenciones".
Cree, sin embargo, que ahora es tiempo de reconstruir la confianza mutua. "Aquí hay un diálogo de sordos, entre un interior que tiene el 80 por ciento de sus productores quebrados y una Presidenta que parece no estar enterada del asunto y promete, supuestamente para aliviarlos, postergar el pago del impuesto a las ganancias. Y por supuesto que no van a pagar ganancias, ¡si están quebrados!... Yo tomo este tipo de anuncios como un chiste, pero la mayoría lo toma como una agresión".
Entrevista con Gustavo Grobocopatel"Hoy los productores pelean para sobrevivir"
Principal productor sojero de la Argentina y pionero en el desarrollo de los pools de siembra, el llamado "rey de la soja" cree que la situación del campo se está volviendo trágica y reclama la intervención estatal urgente. "Este sistema le hizo perder mil millones de dólares al país, alguien tiene que decírselo al Gobierno"
lanacion.com | Enfoques | Domingo 8 de febrero de 2009

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