"Ante el pedido de Smata, que en un comienzo fue del 50 por ciento, por suerte ahora han entendido y ayer [por anteayer] nos pidieron el 65 por ciento", ironizó ayer Rubén Beato, vicepresidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara). En ambos casos, se trata del pedido de aumento por un año. Desde el gremio aclararon que esa cifra era producto de que se han sumado allí otros beneficios (como el bono vacacional) reclamados como parte del nuevo convenio.
El pedido de los mecánicos -que representan a todos los trabajadores de los concesionarios, incluidos los del área de ventas- se produce en un momento en que varios sindicatos están reclamando reabrir las discusiones salariales por el aumento de la inflación. Hasta ahora, en ninguno de los casos se había llegado a estos porcentajes; sin embargo, los negociadores de Smata sostienen que su pedido no está relacionado con los aumentos de precios sino con un retraso de largo tiempo que sufre el sector y con un sinceramiento de pagos que "hoy se hacen en negro", según denunció el secretario gremial, Ricardo Pignanelli.
El último convenio del sector comprendió un aumento del 36% por dos años y su vigencia culminó el 31 de agosto de este año. Como, según las cifras que manejan los concesionarios, la inflación real minorista en ese período fue del 38,7%, Acara resolvió en junio otorgar un 10% adicional a cuenta del aumento que se está discutiendo ahora. Los empresarios alegan que ya en 2005 se había otorgado un 32% de aumento por un año, que había servido para recuperar el poder adquisitivo de los salarios frente a un 10% de la inflación que había por entonces.
Acara emitió ayer un comunicado en el que afirma que el gremio que conduce José Rodríguez "está poniendo en peligro todos los intentos del gobierno por frenar el proceso inflacionario". Y ratifica que su oferta fue de 5% por encima de la inflación real (20, 25 y 30 por ciento, según las distintas categorías de la actividad).
Bajos sueldos
Pignanelli justificó el conflicto -que, antes de que interviniera el Ministerio de Trabajo, había derivado en destrozos- en que sus trabajadores "tienen el sueldo muy retrasado". Según dijo a LA NACION, arranca en 1200 pesos para la categoría más baja y la más alta llega a 2100 pesos. "Queremos llevar la categoría más baja a 1850 o 1900 pesos y la más alta a 3100 pesos", agregó.
Los números que difundió Acara son ligeramente diferentes: $ 1295 para la categoría más baja (a la que hay que agregar el 10% otorgado en junio) y $ 2156 para la más alta, según el convenio actual. Pero los concesionarios dicen que, si se cuentan las horas extras y otros beneficios, las remuneraciones ofrecidas en su propuesta oscilarán entre $ 1971 y $ 3524, sin contar el aguinaldo.
"El gremio está acostumbrado a negociar con las terminales automotrices, que son industrias, con mano de obra calificada. Nosotros somos 800 pymes, en 24 provincias, con realidades muy distintas", dijo Beato. Y se quejó de que "en los últimos 3 o 4 meses, la actividad se viene frenando".
Conflicto con las concesionarias de autosUn gremio ya pide un 65% de aumento salarial en un año
Smata dice que hay un fuerte retraso
lanacion.com | Economía | Viernes 26 de setiembre de 2008

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