"En este escenario, los productores más chicos no queremos arriesgar. Entonces, directamente no vamos a sembrar maíz porque el costo es muy alto y no hay modo de financiar la siembra, si no es con fondos propios o crédito, porque los proveedores están pidiendo el pago de la semilla y los fertilizantes casi de contado. A la soja la hacemos con herbicida, sin fertilizantes y la semilla en general es de producción propia", dijo el productor José Barbieri, de Colón, en el norte bonaerense. Raúl Malisani, un productor del sur de Santa Fe, ya avisó por ejemplo que resolvió alquilarle sus 500 hectáreas de soja a un pool de siembra, "para así sacarme de encima todo este ruidoso problema y, en cambio, sólo seguir apostando a hacer pasturas para el tambo".
Como común denominador, al margen de la baja de los precios hay una notoria preocupación por la desaparición del crédito, lo que impactará sobre el nivel de inversión. "Otro motivo que llevará al productor a realizar la menor inversión posible es la falta total de financiamiento de proveedores y la retirada de las entidades bancarias. En fertilizantes también hay una falta de financiamiento y, si tenemos en cuenta que para producir una hectárea de soja se necesitan unos 120 dólares de fertilizantes contra 300 dólares de fertilizantes para maíz, claramente el productor se inclinará por la soja", apuntó Marchionni.
Nueva etapa / Tendencias tras el conflictoEn el campo se prepara un ajuste
Menos inversión por hectárea, más soja y mayor participación de los pools; preocupa la falta de financiamiento
lanacion.com | Campo | S?do 9 de agosto de 2008

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