martes, 1 de julio de 2008

La dificultad mayor que se presenta para que las retenciones a las exportaciones sean eliminadas radica en la gran la evasión impositiva.

Lo normal en un país bien organizado es que el fisco reciba sus principales ingresos de tres fuentes: el impuesto al valor agregado, sobre las ganancias y para las cargas sociales.

En la Argentina, los impuestos a la exportación (retenciones) suelen complementar estos ingresos con la ventaja de que son fáciles de percibir, pues se cobran en las aduanas, pero tienen graves defectos, como que desalientan las ventas al exterior, inciden más sobre quienes explotan tierras de bajo rendimiento pues se trata de un impuesto a la producción y no a las ganancias, y dan lugar a alimentos baratos tanto para los pobres como para a quienes no lo son.

Entre nosotros, una parte sustantiva de los ingresos fiscales del gobierno nacional provienen de impuestos al comercio exterior, o sea, de la suma de los derechos de importación y de las retenciones a la exportación. Según las estadísticas del Banco Mundial (BM) estos ingresos significaron en 2003 el 14% de los totales.
Radar internacionalLas retenciones como ingresos fiscales

Por Elvio Baldinelli

LANACION.com | Comercio exterior | Martes 1 de julio de 2008

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