lunes, 28 de julio de 2008

La clase media de Argentina son aquellos cuyo ingreso mensual promedio oscila entre los 2200 y los 8000 pesos.

Buena parte de la clase media argentina desapareció en 2001, con la mayor crisis económica y política de la que se tenga memoria, y renació al amparo del gobierno de Néstor Kirchner, que -gracias al contexto internacional o a las políticas propias, depende cómo se lo mire o quién lo analice- con un crecimiento económico del 9 por ciento anual, generó más empleo, el boom de consumo con las compras en cuotas, el recambio del auto y las vacaciones en la playa. Pero ¿qué es ser de clase media hoy en la Argentina?

Desde el punto de vista de las estadísticas, el 70 por ciento de los 11 millones de hogares de la Argentina pertenece a esa categoría: son aquellos cuyo ingreso mensual promedio oscila entre los 2200 y los 8000 pesos. Esta es una clase media "ampliada", que abarca media baja, media media y media alta. El restante 30 por ciento se polariza entre un 25 por ciento por debajo de la línea de la pobreza, con un ingreso mensual promedio de 660 pesos, y un 5 por ciento de ricos.

Un hogar típico de clase media (matrimonio con dos hijos, educación y medicina privadas) requiere 3250 pesos por mes, según la actualización que hizo la consultora CCR durante el primer trimestre de este año, sobre la base de un estudio de la Asociación Argentina de Marketing, que relevó ingresos reales de los hogares en 2002.

"Sin duda, luego de la crisis de 2001, la clase media ha recuperado poder de compra", dijo Jorge Colina, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), aunque destacó que lo que se ha recuperado es el ingreso de los asalariados en blanco o cuentapropistas profesionales, mientras que quienes trabajan en negro son los que reciben menores ajustes y a los que más golpea la inflación.

Para el economista, hay un factor que diferencia esta clase media de la de décadas pasadas: "Ya no hay movilidad, que fue uno de los factores básicos de la expansión de la clase media en la Argentina".

Gabriela Valli, divorciada, de 42 años, dos hijos, psicóloga, dice ser de clase media "por tradición", pero no por su realidad. Para ella, ser de clase media es "ser propietario, poder mandar los chicos a una buena escuela, salir a cenar y al cine, y poder irse de vacaciones todos los años". Sobre todo, explica, "vivir sin sobresaltos". El ingreso mensual de Valli supera los 3700 pesos que marcan las estadísticas para pertenecer a la clase "media media".

Pero medirlo sólo desde el punto de vista de los ingresos es ver sólo uno de los aspectos: Valli vive en un departamento alquilado, cambió a los chicos de escuela el año pasado porque no le alcanza para pagar la cuota de la privada, y las últimas vacaciones fueron en el verano de 2005.
En la Argentina, muy lejos de lo que era

Se recuperó, pero perdió calidad de vida

lanacion.com | Exterior | Lunes 28 de julio de 2008

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