"Lo único que me mueve es el odio contra la puta oligarquía", dijo Luis D´Elía en diálogo radial con Fernando Peña, algún tiempo atrás, ya en pleno conflicto con el campo. El mismo Néstor Kirchner primero instó a los diputados a no retroceder "cuando aparecen los grupos económicos de la oligarquía". Y luego, dicen, tras la media sanción a las retenciones en la cámara de Diputados, habría festejado en Olivos, convencido, al grito de "¡Le ganamos a la oligarquía!" Sus propias fuerzas se dividirían luego en el Senado.
La reiteración del término no es casual. Remite a esa piedra filosofal del peronismo que es la distribución de la riqueza con justicia social. Pero, ¿se puede hablar de oligarquía en la Argentina actual? ¿Hay sectores dominantes embarcados en una batalla contra el Gobierno peronista y popular? Un chiste que en las últimas semanas hizo circular por correo electrónico un funcionario de la Casa Rosada pinta al prototipo de "patrón de estancia" como un ricachón desalmado, que desde Europa le da instrucciones al capataz de su estancia y a los gritos reclama "un Mussolini, un Hitler o un Videla" para terminar con "este gobierno de zurdos montoneros".
Política y sociedad¿Existe hoy la oligarquía? Retrato actualizado del "enemigo perfecto"
Palabra maldita para los movimientos populares, vuelve a estar en el tapete, reinstalada por el Gobierno a raíz de la pelea con el campo. Qué es hoy la oligarquía y por qué mantiene su poder simbólico
lanacion.com | Enfoques | Domingo 20 de julio de 2008

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