domingo, 20 de julio de 2008

Hay ponerse a trabajar en serio en un programa integral, que incluya todo lo que le hace falta al sector agropecuario

-¿Cuál es la evaluación política y económica que hace del rechazo del Senado a convertir en ley la resolución 125?

-La evaluación político-institucional es positiva. Con su proceder, Cobos le ha hecho un favor al país, le ha hecho un favor al Congreso y, aunque alguno no lo pueda creer, les ha hecho un favor a los Kirchner, si son capaces de entender qué es lo que ha ocurrido.

-¿Qué rol le asigna a Cobos en el futuro mediato?

-El ha cumplido. Le hizo un favor a Kirchner y se hizo un favor a sí mismo también, porque si no hubiera tenido el triste papel de otros vicepresidentes. Lo razonable ahora es que siga cumpliendo su función, ni más ni menos.

-¿Este voto en contra de su propio gobierno, que en principio tuvo más elogios que críticas, lo posiciona en el futuro político e institucional del país?

-No sé, hoy es vicepresidente. Fue cuidadoso su proceder durante la sesión. Hubo una doble votación y una sugerencia de pasar a un cuarto intermedio para buscar un consenso. No se arrojó sobre una circunstancia para tratar de mostrarse más allá de lo que su cargo indica. Salvadas las diferencias institucionales, esto tiene algún punto de contacto con lo que dije en enero, cuando Kirchner me invitó a conversar. Fui públicamente y le dejé por escrito los errores que creía existían en materia institucional, de relaciones internacionales y en lo económico-social. Esto es lo que había que hacer y esto es lo que, a través de su voto, ha hecho ahora Cobos.

-Aquel acercamiento era para incorporarlo al PJ...

-Acá no hay acercamiento, fue un diálogo en el que le entregué un documento con críticas y con propuestas, que se hizo público. Eso fue lo que hubo y eso era lo que había que hacer. Es más, cuanto antes se hiciera mayor posibilidad de corregir errores. Hoy, seis meses después, el margen de acción que tiene el Gobierno es menor.

-¿Y las consecuencias económicas?

-La evaluación económica es distinta, aunque está ligado a esto. En diciembre de 2005 había 4,5 puntos de superávit fiscal respecto del nivel de producción: récord histórico de la Nación y de las provincias. Al final del 2007 había 2 puntos; en dos años se dilapidaron 2,5 puntos del superávit fiscal y apareció un grave problema de caja que la Presidenta o el ex presidente, quien haya tomado la decisión, intentó resolver a través de este sistema de retenciones móviles. Hoy hay dos problemas: sigue sin caja suficiente y tiene un deterioro político. Hace dos semanas, no descargaban los barcos de gasoil porque Enarsa no había pagado. Esto no ocurría hace seis meses. Aysa tuvo que sacar un crédito bancario para pagar los sueldos este mes, porque la Tesorería no pudo ayudar.

-¿De cuánto dinero estamos hablando y cómo se gastó?

-Cada punto son unos 3000 millones de dólares; es decir que estamos hablando de 7500 millones de dólares. Mire la expansión del gasto público 2006, porque esto no empezó ahora, empezó en mayo de 2006.

- ¿Qué es lo que ocurrió en ese punto que toma como inicio?

-La suba del gasto público. En 2006 y 2007, usando una metodología uniforme, porque también ahí hubo cambio de metodologías para ocultar cosas, el gasto público estuvo entre el 45 y el 50% por año, con una fenomenal suba de subsidios. Los subsidios este año van a ser 35.000 millones de pesos, más de 10.000 millones de dólares, de los cuales el grueso son subsidios a los sectores ricos y relativamente acomodados, en su mayoría en materia energética. Hubo un desmanejo del gasto público, aumento del empleo público, mala asignación de la obra pública, porque por razones electorales se empezaron obras en todos lados y no se terminaron.

-Usted conoce al matrimonio Kirchner y a los ministros, ¿qué cree que va a hacer el Gobierno en esta coyuntura crítica?

-Los ministros no cuentan. Desde hace dos años lo que importa es lo que el ex presidente y la Presidenta hagan. Pero no tengo la bola de cristal. Espero que registren que hay un rechazo no menor en la sociedad sobre una determinada forma de gobernar y encaren los temas institucionales, como los superpoderes, que yo había eliminado en 2005 y se reimplantaron en 2006; el Consejo de la Magistratura; el Indec,; el realineamiento internacional. Y en materia económica y social hay que empezar por atacar lo más importante: la inflación.

-Con el rechazo del Senado, ¿se solucionó el tema del campo?

-No. Yo hubiera votado negativamente, pero la verdad es que ninguno de los dos resultados resolvía nada. Era simplemente una argucia para ratificar la decisión del Poder Ejecutivo. Hay que anular hoy la resolución 125 y ponerse a trabajar en serio en un programa integral, que incluya todo lo que le hace falta al sector agropecuario. Prácticamente hay que empezar de cero.

-En los días previos a esta votación, desde el oficialismo se dijo que si no salía aprobada esta ley se podía caer el Gobierno, ¿cree que se corre ese riesgo?

-Es absurdo. Parte de la movilización de la sociedad, que no tuvo necesariamente que ver con el campo, fue en reacción a los discursos de la Presidenta y el ex presidente, que tenían un contenido de intemperancia, de no aceptar la opinión de los otros. Eso fue generando una irritación adicional que se terminó canalizando a través de la protesta del campo.

-Hay una evidente fractura del peronismo y una oposición que sigue dispersa, sin que aparezcan liderazgos definidos. ¿Cómo ve este mapa?

-Durante la campaña electoral dije que había un Gobierno, bastante obstinado; una oposición rabiosa, que es la coalición conservadora, y una alternativa, que yo creía que éramos nosotros...

-¿Llama oposición rabiosa al sector liderado por Elisa Carrió?

-A la concertación conservadora, ¿cómo se llama? Concertación Cívica, creo; concertación conservadora...

-No creo que le guste la caracterización...

-Es que hay que decir las cosas como son. No fue capaz de presentar un proyecto en la Cámara de Diputados para suspender todo por 150 días, para en ese lapso sembrar el trigo, tomar las decisiones de comprar fertilizantes... Si quiere ser gobierno, la oposición tiene que mostrar ideas concretas frente a un problema de esta magnitud. Yo, el 10 de mayo, cuando aún se podía pensar en un acuerdo tranquilo, publiqué una carta abierta a la Presidenta y a las entidades del agro con algunas sugerencias, que entre otras cosas incluían algún tipo de coparticipación de los ingresos adicionales de las provincias, que hoy en el tema ganadería están técnicamente quebradas, cuando entre 2003 y 2005 tuvieron superávit fiscal consolidado.

-¿Y respecto de la fractura del peronismo?

-Lo bueno es que se abrió. El peronismo no existía, había un movimiento hacia la izquierda o el centroizquierda que es el Frente para la Victoria y el peronismo estaba cerrado. Después de ese diálogo de enero con el ex presidente, donde él tuvo que aceptar que había una primera minoría que disentía con él, que éramos nosotros, se abrió la discusión interna. Hoy hay un peronismo con distintos sectores y con una ebullición positiva que no es ni el de los años 90 ni este otro más tirando para la izquierda que nos había propuesto Kirchner.

-¿No le preocupa que en esta ebullición hayan reaparecido dirigentes que estaban muy desacreditados, como Luis Barrionuevo o Ramón Saadi?

-Sí, pero así dicho pareciera que los personajes objetables están sólo dentro del peronismo, y la verdad es que hay personajes objetables en el mundo empresario, en el sindical, en el periodístico y de los medios, en el mundo intelectual... en la coalición conservadora. En esta Argentina compleja de los últimos años, hay muchos personajes con una historia complicada. Lo único que puede resolver eso es un proceso político abierto dentro de los partidos, porque la sucesión natural viene cuando se puede discutir y disentir sin que por eso a uno lo expulsen.
La entrevistaRoberto Lavagna: "Cobos les hizo un favor a los Kirchner"

Crítico del Gobierno al cual perteneció como ministro de Economía, Roberto Lavagna no disimula su agrado ante la decisión del vicepresidente que puso fin a más de cien días de conflicto. Aunque subraya que "el Gobierno tiene ahora dos problemas serios porque sigue sin caja suficiente y sufre un gran deterioro político", dice que la situación puede mejorar si los Kirchner logran entender qué es lo que ha ocurrido

lanacion.com | Enfoques | Domingo 20 de julio de 2008

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