jueves, 12 de junio de 2008

La intención es mostrar al Gobierno como el que cumple, y al campo, como un sector insaciable en sus pedidos.

Los riesgos de desabastecimiento y la creciente violencia en las rutas no cambiaron los planes de la Casa Rosada. El gobierno de Cristina Kirchner sólo apuesta por estas horas a dejar sin argumentos los reclamos de los ruralistas, y por eso instaló desde ayer una campaña mediática para mostrar que "cumple" con los compromisos que ya firmó con el campo.

Ayer, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, anunció, en conferencia de prensa, la liberación de un millón de toneladas de trigo para la exportación, y dijo que era en "cumplimiento de lo acordado" con los dirigentes agropecuarios en las primeras reuniones, cuando comenzó el conflicto.

Además, la Casa Rosada, a través de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (Oncca), que dirige Ricardo Echegaray, trabaja para presentar, posiblemente pasado mañana, el envío de 1500 toneladas de carne correspondientes a la cuota Hilton y pedirá a los exportadores que manden aún más cantidad, según informó una fuente que depende de la Oncca a LA NACION.

Por otra parte, también saldrán en las próximas horas 24 millones de pesos en concepto de compensaciones para los tamberos, otro de los reclamos que viene planteando el campo desde que comenzó la crisis.

Así, la estrategia de la Casa Rosada es blindar a la Presidenta de las críticas de los ruralistas y vaciarlos de contenido en sus reclamos. Si algo hicieron ayer el jefe de Gabinete, el titular de la Oncca y el ministro de Economía, Carlos Fernández, en la conferencia en la que anunciaron los avances en trigo, fue destacar la palabra "compromiso". Los tres la repitieron con la intención de mostrar al Gobierno como el que cumple, y al campo, como un sector insaciable en sus pedidos.

La jugada del Gobierno comenzó, en rigor, el lunes, con el anuncio de la Presidenta de que la suba en las retenciones a la soja financiará el nuevo programa de redistribución social. A partir de allí saldrán a mostrar los avances en cada rubro agropecuario.

Para eso, ya hay contactos de Alberto Fernández con segundas líneas ruralistas, discretas y guardadas bajo estricto silencio. Eso busca, más que nada, dividir a la dirigencia agropecuaria. Tanto desde la Jefatura de Gabinete como desde el Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido, desmintieron que fuese este último quien estuviera llevando a cabo negociaciones con el campo.

Estrategia oficial para debilitar al agro

El objetivo es vaciarlo de argumentos


LANACION.com | Política | Jueves 12 de junio de 2008

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