LONDRES.- Las góndolas del supermercado Tesco, de Richmond, el barrio más próspero de la capital británica, sufren desde hace tres meses un vacío advertido por la minúscula clientela argentina, aunque también por todos los amantes de los barbecues , como llaman aquí a los asados celebrados con exclusividad durante el corto y húmedo verano londinense.
La carne procedente de la región pampeana, vendida hasta el inicio de la crisis agropecuaria a cerca de 6 libras (40 pesos) por bandeja de dos bifes de cuadril, reluce desde marzo tanto por su ausencia como a causa de su intermitente reemplazo por cortes similares de origen uruguayo.
Sin embargo, el desabastecimiento de carne argentina, considerada en Gran Bretaña un bien de lujo capaz de duplicar o triplicar el precio del modesto bife escocés, también se hizo sentir en otros supermercados, como el gigante Sainsubury s, y también en otros barrios donde su consumo se había extendido en los primeros años de este siglo, como Hammersmith, South Kensington o Maida Vale.
Pero si la decepción prevalece hoy entre los consumidores, son los importadores, los dueños de los restaurantes y los encargados de empresas de catering premium los que más preocupación han demostrado tanto en este país como en Holanda y Alemania por las interrupciones de su suministro, iniciadas con las restricciones en la política de exportaciones primero y con la crisis agropecuaria recientemente.
Abastecimiento
"Hemos tenido problemas con el abastecimiento de carne, debido a la merma en el flujo exportador desde la Argentina. Y estos inconvenientes aún no se han solucionado del todo, ya que, por ejemplo, el último contenedor lo recibimos hace tres semanas, y no sé si vamos a recibir otro", señala el empresario inglés Tim Hickson, uno de los principales importadores de cortes cárnicos de calidad, quien también destacó una "importante suba de precios" como una de las dificultades con las que debió lidiar en los últimos tiempos.
En sintonía con Hickson, Zeeb Godik, dueño de la cadena de restaurantes Gaucho -la más importante del país que sirve alimentos y bebidas argentinas- lamentó "profundamente" los "serios" problemas de abastecimiento de carne. "Nuestra empresa es una verdadera embajadora de la Argentina desde hace 31 años, y me preocupa mucho lo que está sucediendo", señala el empresario de origen israelí, que además de contar con 10 sucursales del restaurante en las Islas Británicas, posee otras 15 con el mismo nombre en Holanda, donde se inició con el negocio de vender comidas y bebidas argentinas de alta calidad.
Godik señaló entre los mayores inconvenientes al aumento del precio de la carne, que debe ser enviada por avión tras haber sido retenida en contenedores en Buenos Aires por largos períodos.
Por Adrián Sack
Para LA NACION
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