Mentirosos. Inmorales. Demagogos. Fascistas. Fueron éstos sólo algunos de los filosos dardos que Elisa Carrió dedicó, después de días de silencio público, a la pareja presidencial, con el conflicto del Gobierno con el campo, como eje de sus críticas.
"El Gobierno cree que ganó, cuando en realidad perdió todo. Fue su última oportunidad y lo lamento", afirmó la líder de la opositora Coalición Cívica a LA NACION, un rato antes de fustigar el discurso y las medidas anunciadas anteanoche por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Casa Rosada.
"Ni con golpes de efecto ni con cortinas de humo se logra la paz", dijo Carrió ante un centenar de dirigentes y simpatizantes reunidos en el porteño Club de Progreso. "¿De qué vale vencer si no van a poder caminar una ruta? ¿Quién puede gobernar un país humillando al 60 por ciento de la población?", se preguntó.
Junto con su referente económico, Alfonso Prat-Gay, Carrió afirmó que, por medio de los anuncios sobre el destino de las retenciones a la soja, la Presidenta "usó a los pobres y eso es inmoral". "Es una mentira colosal, populista y demagógica. No le interesan los pobres, le interesa almorzar en París con Sarkozy", desafió.
-Pero la Presidenta pidió perdón en su discurso...
-No hay nada más hipócrita y demagogo que pedir perdón en abstracto -contestó la ex diputada, con mucho énfasis y combatiendo el frío de la mañana con café y un cigarrillo.
En otro tramo del discurso, que tuvo un largo espacio para preguntar, Carrió se detuvo en su rival favorito: el ex presidente Néstor Kirchner. "Va a pasar a la historia como un presidente de facto que le hizo un daño perverso a la Nación", evaluó y estimó que "su discurso divisionista y golpista no encarnó en el pueblo".
Además de las previsibles críticas contra el Gobierno, Carrió sumó ayer una advertencia a los dirigentes de las cuatro entidades centrales del agro. "Es un error dejarse correr por izquierda por los que vendieron YPF y convirtieron al país en una fábrica de pobres", les avisó a los ruralistas.
Ante asistentes que expresaron sus dudas, Carrió sostuvo que el conflicto, a pesar de todo, terminará bien. "El pueblo va saliendo, esto es sólo una última y errónea tentativa para humillar y arrodillar al pueblo", castigó.
Fuente: La Nación
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario