martes, 10 de junio de 2008

Al margen de la incertidumbre política, la falta de lluvias en varias regiones sigue siendo determinante.

En plena temporada de siembra de trigo, la incertidumbre por la resolución del conflicto por las retenciones, la falta de lluvias en varias regiones y los mayores costos para producir están confluyendo hacia un escenario que se perfila dramáticamente como el de la menor superficie sembrada con el cultivo en los últimos quince años.

Cada día que pasa, el cóctel es más peligroso y podría terminar explotando de la peor manera. Para peor, en el interior falta gasoil y se complicó la entrega de insumos como los fertilizantes, por los cientos de piquetes durante el paro del agro. Un dato resume la parálisis: a los contratistas que prestan el servicio de siembra su trabajo se les redujo alrededor de un 80 por ciento.

Si bien en su último informe la Bolsa de Cereales de Buenos Aires volvió a estimar en 5 millones de hectáreas la superficie a implantarse, lo que significarían 500.000 hectáreas menos que el año pasado, en el sector hay especialistas y productores que creen que el área final podría ubicarse aun por debajo de las proyecciones que venían circulando. "Yo era más optimista hace un mes, pero todavía hay zonas con problemas de agua e influye el conflicto político. Creo que vamos a estar entre 4,8 y 5 millones de hectáreas. Si el número es 4,8 millones de hectáreas, va a ser la menor siembra de los últimos 15 años", comentó Gustavo López, consultor de la firma Agritrend. En 1992/1993 se sembraron 4,5 millones de hectáreas.

Oficialmente, en la Argentina se sembraron el año pasado 5,65 millones de hectáreas y ahora, según dicen en los despachos de técnicos del Gobierno, el área podría caer a un nivel de entre 5,1 y 5,4 millones de hectáreas. Es una caída menor que las estimaciones privadas, que con 4,8 millones de hectáreas hablan de 800.000 menos que en 2007.

Igual, contra 16 millones de toneladas que según el Gobierno se cosecharon en el último ciclo, la próxima podría aportar entre 13,5 y 14 millones de toneladas, según López. Aun con esa pérdida no estaría en riesgo el abastecimiento interno, que demanda entre 5,5 y 6 millones de toneladas por año. "Con epicentro en Casilda, en 70 u 80 kilómetros a la redonda hoy no se está sembrando. Por ahí hay humedad, pero los productores decidieron no sembrar hasta que no haya una señal del Gobierno.

"La gente espera reglas claras", agregó Jorge Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma). "Hay un desánimo total; a nosotros se nos cayó un 80 por ciento el trabajo de siembra. Encima, no hay combustible y faltan fertilizantes", subrayó.

Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, al viernes pasado se habían sembrado 800.000 hectáreas en todo el país, cuando, a igual fecha de 2007, ya se habían implantado 1,27 millones de hectáreas.

En una firma de primera línea de venta de fertilizantes pusieron en números la crisis actual. "La caída en el volumen de las toneladas despachadas de fertilizantes se precipitó un 46,6 por ciento en mayo pasado versus mayo de 2007", dijeron.

Respecto de la comercialización de semillas, Martín Descalzo, gerente de Marketing de Nidera, señaló: "Vendimos bien, pero se notó una disminución respecto del año pasado. Puede haber entre un 5 y un 7 por ciento menos [de área] según las regiones, con algunas con un 10 por ciento [de caída]".

Se atrasa la siembra de trigo por las escasas lluvias y la incertidumbre

Estiman que, en el actual escenario, el área podría ser la menor en 15 años


LANACION.com | Economía | Martes 10 de junio de 2008

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