El cacerolazo de anteanoche, seguido del enfrentamiento de manifestantes a favor del campo con piqueteros kirchneristas, despertó el temor en el empresariado de que se complique la situación social. Hasta ahora, el presidente de la UIA, Juan Carlos Lascurain, venía reclamando que el agro levantase los cortes de ruta, en sintonía con el Gobierno; la semana pasada, en pleno conflicto rural, el ministro de Economía, Martín Lousteau, había recibido a la cúpula de la Unión, pero ayer el comité ejecutivo de la patronal manufacturera, en el que hay críticos del Gobierno, se puso en una posición intermedia.
En la reunión del comité de la UIA se oyó la preocupación por el efecto del paro agrario en industrias y su impacto en el abastecimiento a los consumidores. Una siderúrgica advertía que carecía de cal; una automotriz admitía que tendrá que suspender la producción por falta de autopartes; laboratorios decían que no tenían cajas ni tapas para frascos; fábricas de galletitas suspendieron personal porque no reciben harina ni grasa (porque no hay faena de ganado vacuno); tampoco se produce jabón por la escasez de grasa. Hubo advertencias sobre suspensiones de personal.
Pero la UIA prefirió no describir este cuadro en su comunicado, pese a que hubiera abonado la tesis del Gobierno. "Ante los hechos de público conocimiento, la UIA comparte las expresiones de diversos sectores de la sociedad que han llamado al diálogo -en alusión a la Iglesia y a ciertos gobernadores- como mecanismo de superación del conflicto", arranca el texto de la entidad.
El mayor paro del campo | Llamados a la concertación
El empresariado abogó por el diálogo
Hay desabastecimiento en fábricas; la Unión Industrial, la Cámara de la Construcción y la Asociación Empresaria Argentina pidieron que se acercasen el Gobierno y el agro; inquietud por el clima social
LANACION.com | Política | Jueves 27 de marzo de 2008

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