La historia comenzó por la tarde, cuando la Presidenta criticó a los productores agropecuarios. Dijo que en las rutas se advertían "los piquetes de la abundancia", consideró "una extorsión" los cortes de caminos y el paro del sector y advirtió que utilizará "todos los instrumentos que la ley, la Constitución y el voto popular" le confieren para revertir la situación.
El discurso generó protestas en toda la pampa húmeda. Hacia la noche, las partes involucradas en el conflicto se mostraban inflexibles: el Gobierno anunció que no dialogará con el agro mientras se mantenga el paro y los ruralistas respondieron que no levantarán las medidas de fuerza.
El malestar se produjo cuando Cristina Kirchner improvisó un mensaje crítico contra el campo en la Casa Rosada, en medio de la firma de un convenio entre AySA y municipios bonaerenses. La Presidenta recibió fuertes críticas de la oposición y de la dirigencia del agro, y en las calles de Rosario, Santa Fe, La Plata, Santa Rosa, Córdoba, San Miguel de Tucumán, Junín, Suipacha y la Capital, por citar algunos casos, regresó el "cacerolazo" que hizo furor entre fines de 2001 y comienzos de 2002.
Cristina Kirchner señaló que existe una lucha de intereses detrás de la protesta agropecuaria: "Puedo entender sus intereses, pero sepan que tengo que gobernar para los intereses de todos los argentinos. Algunos sectores insisten con las prácticas de siempre y se niegan a cambiar y a comprender".
Como parte de su argumentación contra la protesta del campo, la Presidenta sostuvo que sin un dólar alto el agro no tendría la rentabilidad que tiene. Comparó la situación con la del sector en Brasil, que cuenta con un dólar libre. También indicó que, sin las retenciones, "los argentinos verían la carne sólo por televisión".
"Volvieron los piquetes más violentos y por el sector que tuvo la mayor rentabilidad en los últimos cuatro años y medio o cinco. Hace poco venían a pedir por favor políticas de crédito bancario para que no les remataran sus campos. Cuando hay pérdidas, la sociedad debería absorberlas; es una suerte de socialización de las vacas flacas; cuando las vacas vienen gordas, las vaquitas para ellos y las penitas para los demás", ensayó.
El mayor paro del campo | Se agrava la crisis
Incidentes tras el discurso presidencial
Cristina Kirchner criticó al agro y consideró "una extorsión" los cortes de rutas, a los que llamó "piquetes de la abundancia"; el discurso derivó en el regreso de los cacerolazos en todo el país; hubo serios enfrentamientos con piqueteros oficialistas
LANACION.com | Política | Miércoles 26 de marzo de 2008
La reacción de la gente.

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