lunes, 4 de febrero de 2008

Hay justicialismo para rato en la Argentina.

Esta semana se escenificará el segundo plan inmediato de Néstor Kirchner. Después del pacto con Roberto Lavagna en la quinta de Olivos, el ex presidente se presentará con su ex ministro de Economía y adversario en la pasada campaña para presentar el proyecto programático de esta suerte de alianza política.

Así lo adelantó a LA NACION un estrecho colaborador de Kirchner que conoce los detalles más secretos del acuerdo político concretado entre el jueves y el viernes pasados entre el ex presidente y Lavagna.

La presentación conjunta apunta a mostrar "institucionalidad" en la jugada: el acuerdo no es sólo de alineamiento, sino que pretende instrumentar un programa de acción. Aún no hay fecha ni hora. Y el lugar podría ser el nuevo reducto del poder partidario: las oficinas del ex presidente en Puerto Madero. La pretensión primera que destaca el oficialismo es alinear a todo el peronismo detrás de la gestión de gobierno. Por eso la prioridad del kirchnerismo es captar a toda la dirigencia del PJ.

Después de sumar a Lavagna, negociación que llevó adelante el senador José Pampuro por pedido del ex presidente, las conversaciones avanzarán esta semana con el ex gobernador misionero Ramón Puerta, a quien seducen para que se sume sin críticas al proyecto de Kirchner. Con él también es posible que se agende un encuentro. Tendrá asegurada la conducción del PJ en Misiones, hoy intervenido. La idea del ex presidente es que Puerta tenga el protagonismo en la reorganización provincial.

Un operador de peso del kirchnerismo tradujo así la movida: "Queremos a todo el justicialismo unido". Con el acuerdo con Lavagna, Kirchner se asegura "el ciento por ciento" del apoyo de los congresales nacionales bonaerenses, el sostén principal del PJ a la hora de las elecciones internas, que ya tienen fecha: el 18 de mayo. La lectura en lo más alto del poder es que así desactivan cualquier iniciativa por fuera que pudiese plantear el ex presidente Eduardo Duhalde.

Por eso, Kirchner se aseguró en sus filas al ex diputado Eduardo Camaño, uno de los últimos duhaldistas que se resistieron al matrimonio presidencial y que jugaron con Lavagna en octubre. Quedó fuera de la Cámara de Diputados, pero ahora integrará "un lugar importante" en el PJ bonaerense, coincidieron ante LA NACION dos dirigentes kirchneristas.

En ese escenario, el gobernador Daniel Scioli, que soñaba con acompañar al ex presidente, quedó más alejado de un alto cargo. Aunque no es oficial, para Lavagna está reservada una de las cinco vicepresidencias del partido, detrás de Néstor Kirchner. ¿Qué le aporta? "Imagen", confiesan en estricto off de record los operadores del ex presidente. Y apuntan que el ex ministro no tendrá un papel relevante en la toma de decisiones.

Ayer, en declaraciones a una radio, Pampuro planteó la idea central del acuerdo: "Ahora los sectores más de derecha pueden juntarse y ofrecer una alternativa".
Regreso inesperado: los planes del ex presidente y la palabra de su nuevo aliado
Presentará su plan junto con Lavagna
LANACION.com | Política | Lunes 4 de febrero de 2008

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