El diagnóstico no es tranquilizador: retroceso de los hielos continentales, disminución de las lluvias en las zonas cercanas a la cordillera de los Andes y aumento en la pampa húmeda e intensidad y frecuencia crecientes de eventos meteorológicos extremos son algunas de las manifestaciones asociadas con el cambio en la dinámica de los ecosistemas que se asocia con el aumento en los promedios de temperaturas.
"En la mayor parte del país, las temperaturas máximas disminuyeron y las mínimas aumentaron -explica el doctor Mario Núñez, director del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA), uno de los que se encuentran abocados a trazar un mapa de la situación actual y los escenarios futuros que permite prever el cambio climático-. Las diferencias entre máximas y mínimas se achicaron, y esto hace que los inviernos sean más agradables."
La comunidad científica local está preocupada. Para mitigar o prevenir los efectos del cambio climático, recientemente la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente hizo conocer un documento que insta al Gobierno a reunir información sobre las variables geofísicas, biológicas, sociales y económicas que lleven a un manejo seguro y confiable del medio ambiente y pide que se realice un inventario de recursos naturales en el país. Hay que actuar ya, aseguran.
Informe especial Cambio climático
En el país, el diagnóstico científico de los efectos del cambio climático registra retroceso de los glaciares, aumento y descenso de las precipitaciones según las regiones y crecientes eventos climáticos extremos; personas y sistemas productivos, en riesgo

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