A la derecha está la planta de terminación de los motores y otros componentes del vehículo diseñado por Marco Visconti, tres grupos de enormes bloques de vidrio flotando sobre vegetación. Un poco más lejos se extiende el amplio hall de armado diseñado por Jean Nouvel, arquitecto francés que ganó el Premio Pritzker este año, construido en metal brillante y con vidrios espejados. Uno de sus lados enfrenta la pared de mampostería de la vieja fábrica, erigida en 1940 por Enzo Ferrari, que comenzó a construir sus autos deportivos después de la Segunda Guerra Mundial. Al atardecer se ilumina el rojo de la vieja pared, arrojando imponentes destellos rojizos sobre la creación de Nouvel.
Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, que empezó a comisionar arquitectos estrella, comenzando por Piano en 1997, explica: "Tenemos tres metas: renovar la organización de Ferrari, eliminar la división en series A y B entre nuestros empleados y mantener a toda costa el espíritu de Ferrari". Sentado tras un escritorio redondo cubierto en cuero rojo confirma: "Hay una gran ligazón con nuestra tradición, nuestra cultura, nuestro ADN. Ferrari no es un auto, es un sueño, y todos sus ingredientes deben seguir siendo novedosos".
Ferrari no es el único fabricante de autos en destacar la marca mediante la innovación del diseño de su fábrica.
Volkswagen contrató al arquitecto Gunter Henn para que diseñe una original fábrica vidriada en Dresden, Alemania, donde se arma su línea top Phaeton. En las afueras de Leipzing, Alemania, Porsche tiene su propio edificio que lleva la firma de Hamburgo von Gerkan, Marg & Partners. BMW encomendó a Zaha Hadid, ganadora del Premio Pritzker, para que diseñe otra fábrica en Leipzig.
Pero lo que da al proyecto Ferrari su originalidad es la ambición de reconstruir toda la fábrica, desde la fundición de los motores hasta el montaje final. Pero por otra parte, el proyecto está llegando a su conclusión junto con la crisis financiera global, que barrerá con muchos de los bonos que había comprado Ferrari en el pasado y socava el mercado automotor. Montezemolo asegura que con crisis o sin ella el proyecto seguirá avanzando.
"Yo creo, aunque ésta no sea una opinión muy popular, que la crisis será rápida y saludable. Los banqueros, en especial los americanos, estaban ansiosos y armaron sus negocios sobre bases no muy sólidas y sobrevaluadas. Ahora hemos retrocedido un paso hacia mejores condiciones; daremos un paso atrás y eso no es tan malo."
La casa por la ventana
El año último Ferrari vendió cerca de 6400 autos, incluso 1761 a Estados Unidos y Canadá. En los primeros ocho meses de este año las ventas subieron casi un 25 por ciento.
Los expertos sostienen que los proyectos arquitectónicos están embebidos en la estrategia de posicionar a Ferrari a la vanguardia del mercado de lujo. "Cada vez son más los arquitectos que desempeñan un rol en el mercado de lujo. Piano diseñó una tienda para Hermes en Tokio, así como las oficinas centrales y los salones exposición del modisto Ermenegildo Zegna son creación de Antonio Citterio", confirma Armando Branchini, cuya firma consultora InterCorporate aconseja estrategias a las compañías de lujo. También intervienen arquitectos top en relación con los vinos de lujo.
La renovación de la bodega Petra, en Toscana, es obra del suizo Mario Botta, que también diseñó el Museo de Arte Moderno de San Francisco; a Piano se le encargó la bodega de Rocca di Frassinello, también en Toscana, inaugurada en 2007. Sin embargo, mucho más ambicioso que otros es el proyecto a 10 años de Ferrari, que según palabras de Branchini "... intenta convencer a la gente de que son innovadores.
"Hasta hace unos años se pensaba al lujo relacionado con el cuerpo. Ahora hay una especie de expansión, de alargamiento del espacio y por eso se lo relaciona con departamentos, casas, autos, barcos y aviones ejecutivos", explica.
Montezemolo sigue al resto de la industria del lujo democratizando la gama de productos Ferrari. Sacando provecho del magnetismo del nombre de la marca y montándose en el logo del caballo ofrece un amplio número de productos de consumo en los exclusivos negocios Ferrari, a precios mucho más accesibles que sus autos, que pueden costar más de 200.000 dólares.
Igualmente, ahora Ferrari está expandiéndose. Dio su licencia a inversionistas de Abu Dhabi, que están construyendo una pista de carrera Fórmula 1 en Yas Island, en las afueras de la ciudad del Golfo Pérsico, que se inaugurará en 2009, y un parque temático Ferrari también para el nuevo año. Por el momento los ejecutivos de Ferrari declaran que el 20% de sus ganancias vienen de sus artículos de marca y actividades.
Ferrari eligió al arquitecto francés Jean-Michel Wilmotte para que diseñe sus oficinas administrativas y está planeando una nueva etapa para sus actividades de Fórmula 1.
"Después de la expansión de la marca, los últimos años los clientes esperan que contratemos nombres importantes de la arquitectura", comenta Chris Hibbs, que lidera el grupo automotriz de PricewaterhouseCoopers en Gran Bretaña.
Iconos y edificiosLos edificios, nuevo símbolos del lujo
Pese a la crisis global, Ferrari convocó a varios arquitectos famosos para diseñar su planta industrial, seguros de que "siempre habrá en el mundo 6000 personas que quieran tener un Ferrari"
lanacion.com | Arquitectura | Mi?oles 31 de diciembre de 2008

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