martes, 22 de junio de 2010

Vivimos tiempos en que se difunde de modo constante un engañoso llamado a hacer lo placentero y lo fácil.

Con ligereza, hay quienes califican la escuela de aburrida, a fin de justificar el desinterés por la enseñanza que manifiesta un sector de alumnos. Ese término despectivo y otros afines (como "tediosa" o "fatigosa") hacen suponer que la tarea escolar debería ser lo opuesto; es decir, "divertida", "entretenida". Cabe preguntarse si, efectivamente, ese es el propósito por lograr en la escuela. La respuesta es clara. Lo que realmente se espera de la enseñanza es el aprendizaje. ¿Cuándo fracasa ese proceso? Cuando no se aprende. Por lo tanto, no es ni la diversión ni el entretenimiento el objetivo, aunque sea aceptable afirmar que es mejor una clase productiva en aprendizajes que, además, sea entretenida.
Editorial IIEl aburrimiento en la escuela

La tarea escolar demanda encarar lo que es difícil y complejo para avanzar en el aprendizaje, lo cual es, también, entretenido

lanacion.com | Opinión | Martes 22 de junio de 2010

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