Esas son algunas de las conclusiones de la Primera Convención de Desarrolladores Inmobiliarios que organizó ayer en Buenos Aires la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV). Según los empresarios del rubro, el mayor peligro en el mercado no pasa por una caída generalizada en los precios, ya que las plazas que hoy enfrentan este problema como Miami o Madrid se caracterizaban por el alto nivel de endeudamiento en materia de créditos hipotecarios.
Sin embargo, en el sector reconocen que el mercado local también está dando señales de sufrir el impacto de la crisis financiera internacional.
"En el corto plazo creo que los precios de las viviendas en el mercado local van a estar estables y en el largo pueden incluso llegar a subir por una reducción en la oferta y el deterioro de dólar en el mundo. Igualmente, lo que se ve es una ?ochentización´ de la plaza, sin lugar para los megaemprendimientos, con compradores que operan al contado y una oferta mucho más reducida y limitada a los pequeños inversores que impulsan proyectos más chicos", señaló Issel Kiperszmid, presidente de la desarrolladora inmobiliaria Dypsa.
Sin desbarrancar
En la misma línea, en IRSA descartaron la posibilidad de que se produzca una ola masiva de ventas que derive en una caída de precios de las propiedades y destacaron como un hecho positivo la continuación de las obras de construcción. Sin embargo, anticipan para el futuro cercano un mercado con una oferta más restringida.
"La mayoría de los inversores está en una posición expectante y hoy prácticamente no se ven lanzamientos de nuevos proyectos, aunque la buena noticia es que continúan en marcha los que ya estaban en construcción y no se ven esqueletos. Con este panorama, el mercado inmobiliario va a sentir el impacto en 18 o 24 meses, cuando no aparezca oferta nueva", explicó Jorge Cruces, director de Real Estate de IRSA.
Los empresarios del sector destacaron como un hecho positivo la decisión del Banco Hipotecario de relanzar su línea de créditos con fondos oficiales, aunque sostuvieron que son necesarias otras alternativas destinadas a los hogares de las clases media y baja.
"Hay que generar otras alternativas de crédito que puedan llegar a las capas más amplias de la población. Es necesario que la cuota pueda adecuarse a la evolución promedio de los salarios para que los créditos sean viables", señaló Fernando Esquerro, presidente de la AEV, que precisó que hay dos millones de familias argentinas que no pueden acceder a una vivienda.
En la desarrolladora Altman Construcciones reclamaron una política de Estado en materia habitacional, de manera que el mercado no quede "limitado sólo para los que pueden pagar de contado". En este sentido, propuso una ampliación de los planes de incentivos para el acceso de viviendas de un porcentaje mayor de la población.
Viviendas / Faltan proyectos para las clases media y bajaEl sector inmobiliario se "ochentiza"
Empresarios del rubro advierten que en el mercado argentino vuelve a caer la oferta y pagarse todo al contado
lanacion.com | Economía | Jueves 4 de junio de 2009

No hay comentarios:
Publicar un comentario