Incluso el problema de las tarifas subsidiadas estuvo en el origen del conflicto entre el Gobierno y el campo. Hace más de un año, altos funcionarios de entonces le plantearon al matrimonio presidencial una dura opción frente a la necesidad de terminar la fiesta: o se acababan los subsidios al consumo de servicios públicos o el Estado debía aumentar sus ingresos. Hay que aumentar los ingresos , dictaminó Kirchner. Cúmplase, pero ¿de dónde saldría el dinero para ese aumento de la recaudación? Kirchner hurgó hasta que encontró la veta: sería la soja, entonces con muy buenos precios internacionales. Nunca volvió atrás.
Bienes argentinos han sido embargados en Francia. La Argentina tiene en default nominal, desde hace ocho años, unos 28.000 millones de dólares entre los holdouts y el Club de París, que podrían ser mucho menos. Si se le aplicara a los holdouts la quita de los bonistas que ingresaron en el canje en 2005, la cifra de 20.000 millones de dólares se achicaría a poco más de 4000 millones. La deuda caída con el Club de París, la que ya venció, es de unos 4500 millones de dólares, aunque el total es de cerca de 8000 millones. Una deuda de unos 8500 millones de dólares es manejable para la Argentina, pero nada se hizo en tantos años de desafíos al mundo y de aislamiento internacional.
El gobierno se distrae hasta de la plaga del dengue. Es conmovedora la soledad de la ministra de Salud, Graciela Ocaña, sometida al primer informe senatorial de un ministro del kirchnerismo, desprotegida por el kirchnerismo. No seré candidata en medio de una crisis sanitaria , adelantó Ocaña, tratando de escapar del muro entre la sociedad y el Gobierno.
El mejor nombre para plebiscitar el kirchnerismo es Kirchner. ¿Por qué ordenó incluir a gobernadores e intendentes? Tal vez para probar inciertas lealtades, aun a cambio de que la sociedad termine eligiendo a escondidos suplentes. Una democracia más devaluada aún es el precio de semejante salto al vacío.
El gobierno es el problema del Gobierno
Por Joaquín Morales Solá
lanacion.com | Opinión | Domingo 12 de abril de 2009

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