Parece increíble, pero a medida que se acerca la elección de medio término para la etapa a cargo de Cristina en el gobierno del matrimonio Kirchner, la peor opción para el comportamiento de los mercados pareciera ser un triunfo del oficialismo. Algunos empresarios, banqueros e inversores discurren en reuniones reservadas sobre cuáles serían los escenarios más favorables para la evolución de las variables. Hay quienes creen que una derrota del oficialismo podría hacer subir la Bolsa y apreciar los títulos públicos. Pero hay quienes observan que una derrota de Néstor y Cristina podría precipitar un alejamiento del matrimonio, que dejaría la presidencia en manos de un tal vez muy condicionado Julio Cobos. "Se sabe que así se terminarían algunas barbaridades económicas que ha hecho esta administración, pero hay que ver que hay una posibilidad de que no haya una administración más razonable luego de un eventual revés, sino una huida intempestiva; es una objeción legítima y atendible", dice uno de los hombres de negocios que participan de los debates. "De lo que nadie duda es de que un claro triunfo del oficialismo, que hoy por hoy nadie ve, sería desastroso, irían por todo para quedarse con compañías y manejar todos los mercados y los precios, y se vengarían rápido de todos a los que identifican como enemigos", dice otro de los que tratan de tener perspectivas más o menos claras.
"Daniel Scioli mide bien en los primeros sondeos, pero la verdad es que todavía no es candidato ni se sabe exactamente contra quién va, y nadie le está haciendo campaña en contra todavía, pero se la está preparando", dice un ejecutivo que cree que el oficialismo enfrenta un escenario muy difícil y que las eventuales "listas testimoniales" tampoco garantizan la victoria.
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