Para preparar la cumbre, el ministro de Economía, Carlos Fernández, y el presidente del Banco Central, Martín Redrado, partieron ayer a Londres para participar hoy y mañana de una reunión ministerial. Allá ya los esperaba el secretario de Política Económica, Martín Abeles, que ayer recibió la invitación para la Argentina de integrarse en el Foro de Estabilidad Financiera, órgano de debate sobre transparencia y regulación que hasta ahora sólo estaba compuesto por países desarrollados y que ahora se amplió también a Brasil, China, la India, Indonesia, Corea del Sur, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica y Turquía.
En el debate por el proteccionismo, la posición argentina será firme: según explicó ayer el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradia, "las barreras que está aplicando el país no son proteccionismo, y la distorsión que puedan causar es ínfima comparada con los cientos de miles de millones de dólares que Estados Unidos y Europa están volcando al mercado" para rescatar bancos y empresas.
Fernández pedirá que el G-20 impulse que el FMI "flexibilice su función de prestamista para atender las necesidades de los países en desarrollo, con menor costo financiero y sin condicionalidades [o con exigencias mínimas]". Por eso pide que se revisen los actuales instrumentos de financiamiento del Fondo.
El ministro también reclamará para los países en desarrollo un mayor poder de voto en el FMI (algo en lo que están de acuerdo los países ricos), que el aumento de los recursos del Fondo (que también promueven las naciones desarrolladas) no sea independiente de otras reformas del sistema financiero mundial y que el organismo desarrolle un sistema de alerta temprana (actualmente en discusión), que se focalice en los países de importancia sistémica, en especial los centrales, según detalla un informe de la Iniciativa para la Transparencia Financiera (ITF).
El G-20 debatirá sobre el Banco Mundial (BM) y los bancos regionales de fomento, como el Interamericano de Desarrollo (BID). Fernández planteará "revisar su rol, las estructuras de gobierno, los posibles requerimientos de recursos y los instrumentos financieros" del BM y el BID. La Argentina quiere que aumente con rapidez y efectividad el otorgamiento de créditos, según la ITF.
En cuanto al BID, Fernández insistirá en que "es imprescindible un aumento de la capacidad prestable". Para ello propondrá dos vías: el aumento de aportes de capital o la flexibilización de los parámetros de apalancamiento (la multiplicación del crédito a partir del capital inicial) y exposición al riesgo.
El BID sufrió el año pasado pérdidas por US$ 1000 millones por la caída de los precios de mercado de bonos respaldados por activos e hipotecas tóxicas. A fines de mes, Fernández y Redrado participarán de la asamblea anual del BID en Medellín.
En Londres, el ministro abogará por "combatir coordinadamente los paraísos fiscales" (la Unión Europea los quiere regular). Además, quiere canales institucionales para compartir información de las entidades transnacionales, según la ITF.
La Argentina pretende que el FMI preste sin condiciones
En el G-20, pedirá la reforma del Fondo, el Banco Mundial y el BID
lanacion.com | Exterior | Viernes 13 de marzo de 2009

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