jueves, 14 de agosto de 2008

Duhalde lo quiere como presidente a Felipe Solá en el 2011 y ya está trabajando en el rearme del PJ.

Eduardo Duhalde ya no esconde sus intenciones políticas y su desprecio por los Kirchner. Se mueve a sus anchas por todo el país, habla con ministros que están a pocos metros del despacho de la Presidenta, con gobernadores e intendentes de todos los colores políticos y con empresarios que le presentan un panorama oscuro de la economía. Pero por sobre todas las cosas el ex presidente cree que debe liderar el rearmado de un peronismo de centroderecha para dar pelea en las elecciones legislativas del año que viene y evitar, así, una derrota del PJ en las presidenciales de 2011.

El centro de operaciones de Duhalde está a dos cuadras del Congreso, en la sede del Movimiento Productivo Argentino (MPA), que ocupa el piso 11 de un edificio en la calle Hipólito Yrigoyen. Tiene varias salas de reunión que llevan el nombre de dirigentes históricos del PJ y del desarrollismo y salones donde jóvenes trabajan en computadoras todo el tiempo.

En los últimos días, Duhalde les dijo allí a sus allegados que "los intendentes o gobernadores antes se desesperaban si no los llamaba Kirchner, pero ahora se desesperan si los llama". En la caracterización de este escenario de éxodo kirchnerista es donde Duhalde prepara un espacio en el que comulguen dirigentes de varios partidos con el paraguas de su movimiento productivo y del PJ.

El ex presidente está convencido de que en 2011 habrá segunda vuelta electoral, y ningún peronista podrá llegar al poder si antes no se rearma un peronismo "ajeno a los piqueteros y a los grupos de izquierda".

Según expresaron a LA NACION varias fuentes cercanas a Duhalde, el ex presidente piensa que hoy existe una "profunda crisis de liderazgo" tanto en el PJ como en el resto de los partidos. A Kirchner no lo considera un líder natural, sino "un mero dispensador de la caja y de una ideología ajena al peronismo tradicional".

Duhalde no cree que José Manuel de la Sota o Carlos Reutemann puedan llegar a la presidencia. "El Gallego (como llaman al ex gobernador de Córdoba) nunca va a poder penetrar en el electorado bonaerense. Y el Lole es muy egoísta y temeroso", dijo a dirigentes bonaerenses que recorren sus oficinas del MPA. Tampoco considera viable la candidatura presidencial del gobernador de Chubut, Mario Das Neves, por padecer el "síndrome patagónico". Es decir, no cree que haya otro presidente sureño. Suele rescatar tibiamente la figura de Alberto Rodríguez Saá.

Duhalde no piensa en una candidatura a senador o a diputado para 2009 porque no se siente cómodo con la tarea legislativa diaria. El ex presidente disfruta más del armado de un espacio político a futuro, aunque niega una y otra vez ante sus más estrechos colaboradores que quiera ser candidato presidencial en 2011.

El caudillo bonaerense tiene una muy mala percepción de la economía y de los Kirchner y ya no oculta su malestar. "Hay una luz amarilla que debemos atender porque el empresariado empieza a sentir hartazgo y se siente perseguido", dijo la semana pasada en una comida que compartió en el Consejo Argentino de Estudios Económicos, Jurídicos y Sociales.
Duhalde, en plan poskirchnerista

El ex presidente se prepara para dar pelea desde el PJ; contactos con ministros

lanacion.com | Política | Jueves 14 de agosto de 2008

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