Dos conceptos quedaron claros en todo el pueblo argentino: por un lado, que la gran mayoría de los productores son medianos y pequeños; y, por el otro lado, que existe una necesidad de implementar un proyecto de mediano y largo plazo de Desarrollo Rural, que incluya no sólo al sector rural sino a todo el entorno que rodea al campo.
Nunca las pymes agrícolas en el país tuvieron un trato preferencial. Desde lo impositivo y lo crediticio siempre se las castigó, mientras que los beneficios fueron para los grandes grupos económicos nacionales y extranjeros. En los últimos años, el proceso de agriculturización produjo una "concentración brutal" en el uso y la tenencia de la tierra, a tal punto que apenas 2000 empresas producen más del 50% de la soja. En el mismo sentido vimos cómo grandes grupos transnacionales compraron grandes extensiones de tierra.
En el resto del mundo, ocurre totalmente lo contrario: "la agricultura familiar" es protegida como un tesoro invalorable. Por ejemplo, en los Estados Unidos, paladín del liberalismo capitalista, los 12 estados agrícolas más importantes tienen leyes anticorporativas. Y, en el estado de Nebraska, los extranjeros y las corporaciones tienen vedada no sólo la tenencia sino también el uso de la tierra. La norma figura en su constitución y es conocida como Iniciativa 300.
En la Unión Europea, la protección es aún mayor, y eso tiene un porqué: el 60% de la población de los 27 Estados miembros vive en zonas rurales, y éstas representan el 90 % de su territorio; de ahí la vital importancia del desarrollo rural. La agricultura y la selvicultura siguen siendo decisivas para la utilización de las tierras, así como la gestión de los recursos naturales de las zonas rurales y la diversificación de la economía de esas comunidades.
Las nociones de Multifuncionalidad de la Agricultura (MFA) y de Nueva Ruralidad (NR) se acuñan de manera simultánea en Europa y en América Latina en los años 1990. Ambas coinciden en la construcción de marcos renovados para la definición de políticas públicas para el sector. Algunos ejemplos son la legislación mexicana de Desarrollo Rural Sustentable o el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural.
El conflicto del campo
Por el desarrollo del interior
Por Roberto Molini
LANACION.com | Campo | Sábado 19 de abril de 2008

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