miércoles, 4 de junio de 2008

¿Cómo puede ser que no es posible encontrar 30.000 millones de dólares al año que permitan a 862 millones de personas alimentarse?

ROMA.- ¿Qué hacer para combatir el hambre en medio de una crisis alimentaria mundial, atizada por los desafíos del cambio climático y los biocombustibles?

En medio de impresionantes medidas de seguridad, unos 40 jefes de Estado, 100 ministros y más de 4700 delegados de 187 países comenzaron a trabajar ayer aquí para dar una respuesta a estos dramáticos interrogantes, en el marco de la cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que durará hasta mañana.

Mandatarios de todo el planeta, entre ellos la presidenta Cristina Kirchner (ver Pág. 5) y el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, que hizo una encendida defensa de los biocombustibles, dieron su receta para resolver la grave crisis alimentaria.

En medio del escepticismo que suele rodear este tipo de reuniones, los líderes mostraron grandes diferencias a la hora de determinar qué factores provocaron el explosivo aumento de los precios de los alimentos.

Algunos culparon a la suba del precio del petróleo; otros, a la crisis financiera de Estados Unidos, a la especulación y al auge de los biocombustibles. Pero todos coincidieron en que hay que pasar de las palabras a los hechos y manifestaron su esperanza en que la emergencia actual pueda convertirse en una oportunidad para resolver "en serio" el flagelo del hambre.

En una Roma enloquecida por los controles, los cortes de tránsito, el ulular de sirenas y el ruido de helicópteros, fue el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien, al inaugurar la reunión, llamó concretamente a aumentar un 50% la producción de alimentos de aquí al año 2030 para hacer frente a la creciente demanda de comida.

"Todos ustedes conocen la gravedad y la escala de esta crisis global de alimentos", advirtió el funcionario surcoreano.

Ban añadió que, antes de que estallara la actual emergencia, debido al aumento de los precios de los alimentos, se estimaba que había en el mundo más de 850 millones de personas desnutridas. "El Banco Mundial calcula que esta cifra podría subir otros 100 millones", señaló, alarmado.

"Tenemos una oportunidad histórica para revitalizar la agricultura, especialmente en países donde las ganancias productivas en los años recientes fueron bajas", agregó.

El anfitrión de la cumbre, el director general de la FAO, Jacques Diouf, pidió lo mismo. "Lo que se necesita es duplicar la producción mundial para poder alimentar a una población que hoy se eleva a 6000 millones de habitantes y que llegará a 9000 millones en 2050", dijo el funcionario senegalés, en un discurso lleno de pasión en el que pidió a los líderes del mundo 30.000 millones de dólares anuales para relanzar la agricultura y evitar futuros conflictos generados por la escasez de los alimentos.

Diouf, que advirtió que no hay tiempo para seguir hablando y que es necesario actuar, denunció que en 2006 el mundo gastó 1,2 billones de dólares en armamentos.

"¿Cómo explicamos a personas con sentido común y buena fe que no es posible encontrar 30.000 millones de dólares al año que permitan a 862 millones de personas hambrientas disfrutar del más elemental de los derechos humanos: el derecho a la alimentación?", se preguntó. Y recordó que la actual crisis es la "crónica de una catástrofe anunciada".

A pesar de la solemne promesa que se realizó aquí durante la Cumbre Mundial de la Alimentación, en 1996, de reducir a la mitad el número de hambrientos en el mundo para 2015, los recursos para financiar programas agrícolas en países en desarrollo no sólo no aumentaron, sino que disminuyeron de forma significativa.

Antes de Diouf, que trazó un panorama dramático, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de la Santa Sede, leyó un mensaje del Papa.

En el texto, Benedicto XVI definió como "inaceptables el hambre y la desnutrición en el mundo", llamó a globalizar "no sólo los intereses económicos, sino también la solidaridad" y destacó que sólo el "respeto de la dignidad humana" puede eliminar el hambre.

La cumbre de la FAO en Roma: buscan frenar la crisis alimentaria y combatir el hambre
Dramático llamado a incrementar la producción agrícola

La ONU pidió un aumento del 50%


LANACION.com | Exterior | Miércoles 4 de junio de 2008

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