viernes, 30 de noviembre de 2007

Se vienen los créditos subsidiados

Cristina Kirchner se quejó durante la campaña de que la banca local no presta más, de que no contribuye más a la inversión y al crecimiento colocando créditos. Pero también es cierto que para que haya préstamos a largo plazo los depósitos deberían estar en gran medida colocados a plazo fijo y no listos para huir del sistema en las cajas de ahorro.

¿Es posible incentivar el crédito a mediano y largo plazo con depósitos colocados a cortísimo término? Es riesgoso. ¿Los depositantes colocarán masivamente pesos a tasas inferiores a la verdadera inflación? Difícil. ¿Cuál es la salida?

Una sería domar la inflación de verdad y bajarla a niveles más próximos a los que desde el Indec se informan. ¿Qué habría que hacer para ello? Subir las tasas de interés es un camino imposible para los Kirchner. Pero otra posibilidad es subir los impuestos y bajar los gastos. Lo primero lo hicieron y lo segundo lo prometen. Son medidas ortodoxas aplicadas de modo discrecional a los productores de materias primas agropecuarias, petróleo y derivados, y aceite de soja, a los que se les aumentaron las retenciones. Si a ello se suma un crecimiento del gasto inferior al de la recaudación, el efecto será de desaceleración de los precios. O eso piensan en el Gobierno. ¿Será suficiente o habrá que endurecer la política monetaria también?

En todo caso, ¿es posible vivir con inflación en torno del 20 por ciento anual durante toda la presidencia de Cristina? Hay banqueros que piensan que sí, pero que entonces, para que haya depósitos en alza y, por lo tanto, crédito más abundante, sería necesario aplicar "una unidad de ajuste". Es decir, un índice de indexación para evitar que el dinero ahorrado en el banco en pesos se lo "coma" la inflación. "Es lo que se hizo en Chile en los 80", dicen. Y agregan que "allí funcionó bien". El problema es que en la Argentina funcionó muy mal y terminó en la hiperinflación. Claro que entonces había un fuerte déficit fiscal, cesación de pagos y un gobierno debilitado y en retirada. Nada parecido a la situación actual. La convertibilidad cortó las expectativas inflacionarias, entre otras cosas, porque prohibió la indexación. El uno a uno ya no existe, pero el artículo de la ley que prohíbe las actualizaciones por cualquier índice sigue en vigor.

"Lavagna se opuso siempre a la vuelta a las actualizaciones", dicen desde los bancos.

¿Hay otras soluciones disponibles? Sí. Un banco público que preste a tasas negativas frente a la inflación y genere costo fiscal. Ese proyecto parece estar en marcha. Es una forma de dar crédito subsidiado. En el pasado, en la Argentina llevó al crecimiento insoportable de la deuda pública. Pero en Brasil el banco de fomento funciona.

El banco público que dé créditos para apuntalar el crecimiento será seguramente creado y muy probablemente termine conducido por el actual ministro de Economía, Miguel Peirano.

Fuente: La Nación

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