Un consorcio de cooperativas de empresas avanza en el primer complejo del sector en el país. Se instalarán 30 fábricas y habrá 120 locales en un centro comercial. Problemas y beneficios comunes.
Así como en los cines en día de estreno, sólo quedan cinco lugares. Se proyecta un inédito polo industrial y la temática es el mueble y la madera. Sus protagonistas, todos actores de primera línea en el rubro, dicen que allí podrán planificar su crecimiento fabril desde los cimientos, y no adaptarse a sus dimensiones como vienen haciendo hasta hoy.
En un predio de 33 hectáreas en el partido de Berazategui, con 600 metros de frente sobre la autopista Buenos Aires-La Plata, el Consorcio de Cooperativas de Empresas de la Madera Argentina (CoCEMA), flamante propietario de los terrenos cedidos por el Estado provincial y municipal, arrancó con las obras de infraestructura del primer polo mueblero-maderero del país.
JUNTOS EN EL SUR. Hay veinte parcelas adjudicadas a PyMIs asociadas a la Cámara de Empresarios Madereros y Afines, que van desde los 2.000 hasta los 16.000 metros cuadrados, y varias empresas en lista de espera interesadas en establecerse en lo que será un parque industrial temático único en Sudamérica. "El beneficio más importante del emprendimiento es que 30 empresarios del rubro podamos estar todos juntos, para potenciar nuestras virtudes y solucionar los problemas comunes", comenta a FORTUNA Roberto Fontenla, presidente de la casa de amoblamientos homónima y socio fundador del polo temático. Al emprendimiento se sumaron fábricantes de muebles de estilo, rústicos, de oficina, pallets, guitarras, pisos de alta calidad, como Mobiliarios Fontenla, Madervent, Maimará, Miralux, Bajda e Itar Muebles. Estas firmas fabrican y exportan productos con alto valor agregado, a partir de diseños innovadores y adecuada relación precio-calidad, y en sus planes de crecimiento el polo del mueble de Berazategui permitirá trazar estrategias, optimizando esfuerzos y costos para la participación de las empresas interesadas en misiones comerciales internacionales. También integrarán el polo industrial, Maderera Santa Rosa, Madetor, Diseños Eurogar, Amoblamientos Tozzi, Centro Integral del Pallet, Mobitec, Amoblamientos Cholakian, Antigua Fábrica de Guitarras, Global EMR, Home Supply, Iriberri & Molinero y Eurocarp Ser-Con.
OBRAS EN MARCHA.
El polo industrial mueblero maderero reúne empresas porteñas, del conurbano bonaerense y del interior del país, como una mendocina y otra cordobesa. "Presentamos el mismo proyecto en la Capital Federal y en otras ciudades, pero como no tuvimos el eco esperado nos decidimos por Berazategui. El intendente pidió reunirse con nosotros para tener información y ese mismo día nos dijo que el polo mueblero se haría en su distrito", comenta Roberto Ventimiglia, vicepresidente 2° de la CEMA y creador del polo industrial. El jefe comunal apoyó la gestión de la cesión de los terrenos fiscales desde un principio y además otorgará beneficios impositivos de largo plazo a los socios del proyecto, por las inversiones millonarias y los 1.000 puestos de trabajo que generará el consorcio. Entre otras múltiples ventajas, Ventimiglia enumera: "El conocimiento que se puede trasladar de una firma a la otra, las compras en común, el compartir maquinaria y equipos de alto costo entre varias empresas". "Sin perder la identidad e historia de cada uno –agrega el empresario–, con el nivel de crecimiento individual que cada uno alcanzó, trasladar eso a una industria totalmente planificada es un enorme beneficio".
Las tierras donadas no eran aptas para urbanizar, aunque pertenecían al INV, por su cota baja. Por eso los nuevos dueños tuvieron que rellenar y elevar 1,5 metro el terreno y realizar diversas obras de infraestructura para poner a punto el predio, que tienen un plazo de ejecución de 24 meses; como tendido de agua, gas, luz, cerramiento perimetral y subdivisión al interior, bajada de autopista y pavimentación de caminos internos. "Todo lo realizado demandó una inversión de capitales propios superior a los $ 4 millones, pero que seguramente trepará hasta $ 12 millones al final. Después, cada uno de los socios deberá invertir varios millones extra para montar sus propias fábricas", explica Ventimiglia. Con el objetivo de transformarlo en parque industrial a futuro, el predio tiene que cumplir con ciertos requisitos, que son tomados en cuenta desde el principio.
DESARROLLO INTEGRAL.
El polo industrial contará con algunas áreas que podrán ser capitalizadas por todas las firmas, como un centro de diseño de avanzada, otro de capacitación para la creación y construcción de muebles, salón de eventos, sala de primeros auxilios, banco, restaurante y destacamento de bomberos, entre otros servicios comunes. En una segunda etapa, la idea del consorcio es levantar al frente del predio un complejo comercial con 120 locales de proveedores para la construcción –tipo Buenos Aires Design–, un centro de convenciones, un show-room de productos de madera, un edificio de oficinas en un lateral y un hotel cinco estrellas en el otro. Por otra parte, al fondo del predio hay casi seis hectáreas adicionales en donde, si se consiguen los permisos municipales, se levantará una escuela de capacitación de mano de obra calificada, un polideportivo, una sala de primeros auxilios y un barrio de 108 viviendas para los trabajadores del polo industrial.
Patricio Ballesteros Ledesma
Fuente: Fortuna
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