miércoles, 25 de abril de 2012
Prevén un freno al crédito y límites en las inversiones
Por Martín Dinatale | LA NACION
Ya no hay dudas para el mundo de que luego de la confiscación de YPF la Argentina se plantó definitivamente en el "eje bolivariano" de América latina, liderado por Venezuela, y las consecuencias de esto tendrán un impacto negativo en los próximos años en varios aspectos: una retracción del comercio y de las inversiones, un eventual éxodo de capitales, represalias en foros internacionales y una disminución del crédito internacional.
Según una ronda de consultas que hizo La Nacion en embajadas, grupos empresarios y cámaras de comercio extranjeras, la presión de España por avanzar en represalias contra la Argentina por el caso YPF no tendría un efecto nocivo inmediato para el país. Pero a largo plazo podría haber problemas para atraer inversiones. Si esto se confirma, se profundizaría el mapa de aislamiento de la Argentina en América latina. Además, a los países que estaban peleados con Cristina Kirchner por las trabas a las importaciones se les podrían sumar otros después de YPF.
La impresión que se percibe en Buenos Aires fue graficada ayer por el comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Karel de Gucht, quien dijo que la decisión de nacionalizar YPF originará " consecuencias en el desarrollo económico de la Argentina que se sentirán durante mucho tiempo".
Luego del anuncio de YPF en reuniones reservadas que mantuvieron empresarios con embajadores no sólo de la UE sino también de América latina se mencionó como eventuales hipótesis de represalias la fuga de capitales, el eventual cierre de bancos para trasladarse a Uruguay o Brasil y se especuló con la idea de inversiones paralizadas en el campo de las telecomunicaciones, la industria automotriz, el sector financiero y la industria alimentaria. Todo está por verse y no hay nada cerrado aún.
Tal vez haya un desvío de capitales al estilo del que señaló hace poco a La Nacion el embajador de Japón en Buenos Aires, Hitohiro Ishida: "Si la Argentina no cumple con sus compromisos internacionales de sus deudas es muy probable que nuestras empresas inviertan en países con mayor seguridad jurídica, como Brasil, Chile o Colombia", dijo.
La idea de un éxodo de capitales no parece ser sencilla. "No es fácil y automático para las empresas radicadas desde hace muchos años en la Argentina irse por el caso YPF porque perderían mucho dinero. Lo más probable es que dejen de invertir en el largo plazo", reflexionó un destacado embajador europeo. De hecho, países como Alemania o Francia, que tienen muchas empresas radicadas en la Argentina, acompañaron a España en sus reclamos de "solidaridad europea" pero no salieron a dar un portazo al gobierno de Cristina Kirchner.
"Los foros mundiales no definen a dónde van las inversiones: son los pies del mercado los que deciden salir del país o no. Y tras el fantasma YPF es muy probable que esos zapatos decidan caminar a otros países", dijo con crudeza otro embajador de la UE cuyo país tiene muchas inversiones en Argentina. Las cámaras de comercio extranjeras aún no tomaron una resolución sobre la inversión en la Argentina y no tomarán definiciones inmediatas porque existe un fuerte debate interno entre los empresarios que las integran. Un empresario italiano dijo que no habrá duras reacciones verbales pero se esperan medidas unilaterales.
Tras el vendaval YPF también se oyeron reclamos muy fuertes de los Estados Unidos y Canadá. En este último caso, los inversionistas de la minería, junto con empresarios de Australia, están muy preocupados por la falta de seguridad jurídica en cuanto al manejo estatal de los recursos naturales. Algunos evalúan seriamente si mantendrán el nivel de inversiones futuras que tenían previsto hacer en el sector.
La visión de Australia de la Argentina no es diferente a la de otros países. Si no, habrá que ver el discurso que dio el 17 de abril el ministro de Comercio de Australia, Craig Emerson, en su visita a Colombia. Elogió al gobierno de Santos y mostró especial interés de su país por Chile y Brasil. Ni una mención de la Argentina en las cuatro páginas de su discurso.
No sería un dato nuevo el aumento de inversiones extranjeras en otros países de América latina que no sean la Argentina. Según la Cepal, en 2010 Brasil, México, Chile y Colombia recibieron más inversión directa extranjera (IED) que la Argentina. Esta tendencia creció desde 2006.
La inversión privada no es el único caso donde la decisión de Cristina Kirchner tendrá repercusión internacional. El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, acaba de afirmar que es "un error" la nacionalización de YPF y advirtió que "es un síntoma que se debe vigilar". La amenaza de Zoellick tiene relevancia si se tiene en cuenta que entre 2010 y 2011 ese banco prestó a la Argentina más de 3000 millones de dólares, en su mayoría para proyectos de obras de infraestructura, y el nuevo escenario podría comprometer nuevos créditos.
"Hay que recordar que Estados Unidos y Europa tienen una posición dominante en el directorio del Banco Mundial y no sólo pueden vetar créditos al sector público por incumplimientos de contrato de la Argentina sino que también podrían frenar préstamos al sector privado que invierte en la Argentina", dijo a La Nacion Sandra Cesilini, ex funcionaria del BM y actual investigadora Universidad de San Martín.
A esta altura, la amenaza de España de expulsar a la Argentina del G-20 es pura ficción porque no contará con el aval de Brasil o China. Pero ese dato es apenas una anécdota en el panorama de la economía argentina en los próximos años.
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