viernes, 12 de diciembre de 2008

Las consecuencias de las adicciones a los estupefacientes y a otras sustancias legales e ilegales exigen, por su gravedad, multiplicar los esfuerzos .

Según un estudio de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones (SADA) de la provincia de Buenos Aires y del hospital Reencuentro de La Plata, en el último año creció la cantidad de pacientes que llegan a las guardias de los hospitales públicos bonaerenses con cuadros de intoxicación por haber ingerido al mismo tiempo bebidas alcohólicas y ansiolíticos. El desconcierto, la inseguridad y el temor ante un futuro incierto hacen que en particular sean los adolescentes quienes se sientan perdidos en un país que no les ofrece demasiadas posibilidades. Para paliar esas sensaciones, muchos consumen clonazepam, uno de los ansiolíticos más recetados por los médicos en el momento de asistir a personas con trastornos de ansiedad, ataques de pánico, fobias o estrés postraumático.

"El 70 por ciento de los pacientes asegura que ésas son las sustancias de las que más abusan y es lo que más se observa en menores de 25 años en el último tiempo", señaló Oscar Molteni, director ejecutivo del nosocomio provincial, que atiende a alrededor de 400 adictos por mes, entre pacientes nuevos y aquellos que están en proceso de recuperación. La tendencia a consumir alcohol en combinación con psicofármacos se nota principalmente entre adolescentes y jóvenes de entre 14 y 25 años. Esta peligrosa mezcla provoca un estado de desinhibición total, con cuadros de verborragia y exaltación emocional. Pero cuando la euforia se desvanece ocurre lo que los chicos llaman "bajón", que es una fuerte tendencia a la depresión.

Además, durante el tiempo que dura el efecto, los consumidores suelen incurrir en conductas de riesgo: manejar a alta velocidad o tener conductas agresivas sin una provocación específica y sin medir las consecuencias de sus acciones. Esta combinación también acarrea trastornos metabólicos y neurológicos que pueden derivar en graves cuadros, como el estado de coma. En la mayoría de los casos requieren internación y rehidratación para eliminar la toxicidad de ambas sustancias. Cabe recordar que en los últimos años varios grupos de rock han hecho alusión en sus canciones al consumo de estos cócteles, lo que en algunos casos alienta a los jóvenes a seguir con esa peligrosa costumbre.

Por otro lado, la SADA también elaboró una encuesta en las escuelas públicas y privadas sobre un total de 2209 jóvenes de entre 16 y 20 años, de la que se desprendió que el 19,8 por ciento probó cerveza por primera vez a los 12 años y un 45 lo hizo a los 14. En cuanto a la frecuencia del consumo, el 27 por ciento reveló que toma bebidas alcohólicas fuertes (whisky, vodka o ginebra) al menos una vez a la semana, en tanto que el 20 por ciento consume alcohol con bebidas energizantes. En lo que va del año, la subsecretaría bonaerense asistió en los 189 centros de atención un total de 21.000 casos, de los cuales el 16 por ciento fueron menores; 21, personas derivadas por la Justicia; 30, con causas pendientes, y un 25 por ciento, desocupados.
Editorial IIPor una sociedad libre de drogas

El crecimiento de las adicciones a sustancias legales e ilegales exige multiplicar las políticas de prevención

lanacion.com | Opinión | Viernes 12 de diciembre de 2008

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