sábado, 6 de diciembre de 2008

En España 800 millones de euros serán destinados a la industria automotriz, donde se intentará evitar despidos .

MADRID.- Primero fue el desempleo récord; luego, el pronóstico del casi seguro ingreso en recesión para fin de año, y ahora, la caída histórica de la producción industrial. Uno a uno, los indicadores de la economía española parecen haber ingresado en una noche oscura, cuya duración se ha vuelto tan incierta como indeseada.

La última estocada al optimismo de una sociedad de expectativas ya estancadas por el ascenso de la desocupación a cerca del 13% la dio ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), tras anunciar que la producción de bienes sufrió en octubre último la mayor caída de su historia, al desplomarse un 12,8% respecto del mismo mes del año pasado.

Las razones que apuntalan las sensaciones de desaliento e incertidumbre de cara al futuro, más allá del número en sí mismo, están en la relación que guarda este índice con el del más reciente período de recesión, en 1993: ese año, la caída había sido del 10,3% en febrero, el peor mes de todo el período.

Además, el contexto de una crisis financiera global de proporciones aún insondables -e inexistente hace 15 años- también hace que pierdan sentido las comparaciones con un período que se recuerda por su dureza, pero también por su problemática de raíz local y regional, o al menos mucho más que la crisis actual.

La brusca tendencia al descenso de la producción industrial, que se inició hace seis meses y no se detuvo desde entonces, fue impulsada principalmente por el marcado decrecimiento del sector automotor, que, a tono con el desplome sufrido por esa industria en el mundo occidental, cayó en el último registro un 29,2%.

Tampoco pudieron frenar su caída otras actividades muy sensibles a la crisis, como la fabricación de papel, que se contrajo un 24,9%.

Hubo, eso sí, un número de actividades en las que la producción creció, como el sector del refinado de petróleo (subió un 9,3%); la fabricación de material de transporte (6,9%), y la siempre pujante industria del tabaco (1,4%). La sorpresa fue el rubro de fabricación de equipos e instrumentos médicos quirúrgicos, que al menos no decreció, ya que obtuvo una suba del 0,8%.

Fondo especial
Ante el temor de que el "efecto dominó" de malas noticias continúe, el gobierno español, presuroso, anunció ayer la aprobación de un "fondo especial" de 3000 millones de euros, que será inyectado paulatinamente en los sectores más deprimidos de la economía.

Así, 800 millones de euros serán destinados a la industria automotriz, donde se intentará evitar despidos y, en la medida de lo posible, generar nuevos puestos de trabajo en el futuro. Otras partidas significativas estarán destinadas a la construcción y a la remodelación de edificios públicos (380 millones), y a la rehabilitación de espacios urbanos (110 millones).

Según anunció el ministro de Economía español, Pedro Solbes, el objetivo del fondo es "mejorar la situación coyuntural de determinados sectores estratégicos y acometer proyectos con alto impacto en la creación de empleo". Son dos metas que en la España del corto plazo, y a la sombra de los índices de su economía, aparecen como una tarea propiamente quijotesca
La crisis financiera globalAlarma en España por el derrumbe de la producción

Sufrió una caída del 12,8 por ciento respecto del mes anterior, la mayor en la historia

lanacion.com | Exterior | S?do 6 de diciembre de 2008

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