En su presentación oficial como legislador opositor, Solá acusó al Gobierno de acallar las críticas internas en el peronismo mediante el uso extorsivo de fondos y obras públicas destinadas a gobernadores e intendentes
"Hoy no hay libertad de opinión en el peronismo por la fuerte concentración de poder que hay en el Gobierno", denunció el diputado durante la conferencia de prensa en la que anunció su escisión del bloque kirchnerista de la Cámara de Diputados.
Según Solá, "muchos dirigentes peronistas piensan de una manera pero actúan de otra porque hay temor a que no se cumplan las transferencias financieras y de obras públicas a los gobernadores e intendentes". Y remató: "No queremos obedecer como una máquina lo que viene de la Casa Rosada", dijo.
El ex gobernador bonaerense estuvo acompañado por varios legisladores peronistas críticos que nunca se sumaron al kirchnerismo. Estos diputados actuarán en interbloque con el polo liderado por Solá.
Esta nueva edición del grupo de los ocho -los primeros fueron los que rompieron con el menemismo y terminaron fundando el Frente Grande y, posteriormente, el Frepaso- se llamará Unión Peronista y está integrada por los rionegrinos Julio Arriaga y Lorena Rossi, Zulema Daher (Salta), Adriana García (La Pampa), Beatriz Halak (Córdoba), Enrique Thomas (Mendoza) y Jorge Villaverde (Buenos Aires).
Todos estos legisladores compartieron ayer la primera foto rebelde con Solá. Pero también acompañaron representantes del Frejuli (peronistas puntanos más el cordobés César Albrisi), como Luis Lusquiños y María Angélica Torrontegui; los bonaerenses de Unión Celeste y Blanco, como Juan José Alvarez; y el duhaldista Jorge Sarghini (Justicia Nacional).
El interbloque
El interbloque de peronistas críticos lo conformarán 22 legisladores, que ayer ratificaron su rechazo al paquete de propuestas legislativas que la Casa Rosada pretende tener sancionado antes de fin de año. Se trata de las prórrogas de la emergencia económica, vigente desde 2002, y de los impuestos al cheque y al tabaco.
Solá explicó su ruptura y la de sus compañeros en el hecho de que ya no se sentía contenido por el kirchnerismo. "Debemos servir al pueblo y no obedecer como si fuéramos una máquina los deseos del Poder Ejecutivo con la excusa de que ésa es la única forma de ser peronista", fustigó.
El ex gobernador, cuyo perfil opositor al Gobierno comenzó con el debate de las retenciones móviles, que votó en contra, reivindicó su condición de justicialista y se mostró dispuesto a ampliar su base política sumando a otros sectores ideológicos. "Nosotros somos peronistas, pero si los que quieren venir no son peronistas serán recibidos como hermanos argentinos que son", afirmó. Entres esos "hermanos" podrían anotarse el diputado nacional Francisco de Narváez y el macrismo bonaerense.
El nuevo mapa de la oposición / La estrategia del ex gobernadorSolá dejó el kirchnerismo y armó un bloque opositor
"Hoy en el peronismo no hay libertad de opinión", criticó
lanacion.com | Política | Martes 18 de noviembre de 2008

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