jueves, 25 de octubre de 2007

Urge parar la inflación

La percepción de que el nivel de inflación supera el informado oficialmente va más allá de lo observado por las amas de casa y las asociaciones de consumidores. Entre los directivos de empresas se cree que en el tercer trimestre del año los precios tuvieron un incremento anualizado del 16,5 por ciento. Esa tasa prácticamente duplica la informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), del 8,6 por ciento. Así surge de una encuesta realizada por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), que dirige Ernesto Kritz. La consulta sobre evolución de precios fue respondida por directores y gerentes de administración y finanzas de 160 compañías. La brecha entre la inflación oficial y la percibida por los ejecutivos se fue ampliando a lo largo de este año. En el primer trimestre, de hecho, el Indec informó de un alza del 9,5% anual, mientras que de la encuesta de SEL surgió un 12,6 por ciento. Y, en el segundo trimestre, las tasas fueron del 8,8 y del 14%, respectivamente. En 2006, cuando todavía no había fuertes cuestionamientos por los cambios de funcionarios y de metodologías dentro del Indec, no existieron diferencias significativas entre el dato de inflación difundido por el Gobierno y el percibido en las empresas. Según el informe de SEL, aumentó además la cantidad de compañías que descreen, y mucho, del Indec. Así, mientras que en abril último, pese a que ninguna creía que el índice anual era inferior al 10%, dos de cada tres opinaba que el alza de precios no superaba el 14 por ciento. En septiembre, en casi seis de cada diez firmas percibían que la inflación anual era de por lo menos el 16 por ciento. Además, en el último mes de la medición, un 8% de las empresas consultadas consideró que la inflación real se ubica más allá del 20%, y un 23% cree que el nivel real se ubica entre el 18 y el 20% anual, mientras que sólo el 6% cree que los precios no aumentaron, en los últimos 12 meses, más de un 12 por ciento. El trabajo de la consultora concluye que la inflación es el talón de Aquiles del alto ritmo de crecimiento de la masa salarial, algo que se da por la creación de puestos y por la suba de salarios. La advertencia, en tal sentido, es que si el alza de precios se acelera, o si el próximo Gobierno impulsa una moderación significativa del aumento de salarios, se produciría un cambio de ánimos en el sector trabajador, lo que podría alterar la cohesión social.
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Según los resultados de una encuesta, los directivos creen que el alza de precios duplica el nivel informado por el Indec
LANACION.com Economía Jueves 25 de octubre de 2007

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