Google lo compró por u$s 1.650 millones y no hizo mal negocio: el 10% del total de tráfico de Internet en el mundo ya pasa por su web. Cual es el modelo de negocios que están desarrollando y las amenazas que enfrenta.
Ya es sabido que las modas en el uso de Internet, y sus jugosos negocios asociados, cambian a la inalcanzable velocidad de un bit. Pero todos los observadores coinciden en que hoy hay una tendencia dominante: los usuarios buscan, producen y consumen, cada vez más contenidos multimediales. En otras palabras, si bien el e-mail es todavía la aplicación más popular, mirar videos y programas online se está convirtiendo en una de las actividades preferidas populares. Y aunque las opciones abundan, YouTube.com –en sus diez versiones localizadas para diferentes idiomas y países- es ahora "el" incontrovertible rey de los sitios web relacionados con el eVideo.Las razones de su reconocimiento –ya supera largamente los 100 millones de videos diarios servidos en formato de streaming– son muchas. Pero los tres puntos siguientes son paradigmáticos:Tras apenas 12 meses del debut oficial en el mundo online, Google desembolsó u$s 1650 millones para adquirirlo.Según Alexa, empresa dedicada a monitorear las preferencias en la red, YouTube.com ya está cuarto cómodo en el ranking de los diez sitios más visitados del mundo dotcom.De acuerdo a las cifras que aportó Vinton Cerf, uno de los indiscutidos gurues de Internet, durante su reciente visita a la Argentina, su impacto es enorme: "el 20% del tráfico web, de todo el mundo (HTTP), ya pasa por los servidores de YouTube.com. Eso significa que -nada menos- que el 10% del total del tráfico de bits que circulan por la red de redes está relacionado con este único sitio".Subo, bajo, comparto. Youtube nació de una idea muy simple: facilitarle a cualquier aficionado sin conocimientos técnicos el poder "subir" videos, alojarlos online por tiempo indeterminado y compartirlos con millones de usuarios. Todo eso en forma gratuita y sean del tema que sea. Claro que los cortos relacionados con noticias y humor son la gran mayoría y los contenidos hot son moderados o directamente quitados por los editores responsables.El website se inauguró oficialmente –o sea salió de su fase beta de prueba- en febrero del 2005 y desde ese momento su expansión no se detuvo ni su crecimiento se amesetó en forma significativa.En noviembre de 2006, Google abrió su inmensa chequera y tomó las riendas, a cambio de u$s 1650 millones pero decidió mantenerlo, por ahora, como empresa independiente, y conservar el management de sus fundadores. Claro que también influyó en la decisión de un par de medidas claves. Por ejemplo, una fuerte inversión en tecnología y desarrollo que les permitieron tener una mejor interfase para afrontar lo que será la próximo ola del fenómeno: el mVideo. Esto es, poder ocupar un lugar de privilegio y ofrecer contenidos para ocupar un lugar central en las pantallas de los casi 3.000 millones de equipos celulares que hay en el planeta. Y por cierto este negocio no es menor: según comenta Guillermo Rivaben, Director de Marketing de Personal, "el forecast mundial de facturación por temáticas de video móvil, para el año 2007, ya llega a los u$s 3.500 millones."Pensando de manera global, pero en tono local, YouTube lanzó hace un puñado de semanas nuevas versiones localizadas para España, Brasil, Francia, Holanda, Inglaterra, Irlanda, Italia, Japón y Polonia. Y trascendió que continuarán esta política en otras geografías.Sin embargo, pese a todas las buenas noticias, esta prometedora gallina de los huevos de oro no empolló, al menos por ahora, ningún huevo y todavía arrastra –al menos por ahora- un problema grave: no está claro ni probado cual será el modelo definitivo de negocios que lo vuelva atractivo y sustentable.La plata se hace trabajando. YouTube, y cualquier otro sitio relacionado con el video digital y la red, todavía tiene que probarle al mercado que podrá generar ganancias respetables. Todo indica que será así, pero la comprobación no está.Si se analiza su materia prima, los videos, queda claro su aparente gran ventaja con respecto a la radio y la televisión: buena parte de los contenidos son aportados –hasta ahora- por millones de aficionados que no busca(ban) más recompensa que sus 15 minutos de fama. Pero eso, claramente, ya está cambiando (Ver Recuadro). "El contenido en Internet es un negocio que ofrece dos opciones: o paga quien lo consume o se paga con anunciantes y publicidad, tal como ocurre en la TV abierta", resume el analista Enrique Carrier, de la Consultora Carrier & Asoc.Claro que gracias a la forma y los hábitos formados bajo el imperio de la Web 2.0 parece cada vez más difícil que el usuario final decida abrir su billetera para pagar por contenidos. Y es que la mayor parte de los servicios online son gratuitos. "Ni siquiera es algo fácil de implementar", apunta Carrier, "¿hacerlo por medio de un abono mensual?¿O por un sistema tipo Pay Per View?. Y además, ¿cómo hacer efectivo con un afrontable costo por transacción el tema de los "micropagos". Esto es, ¿qué medio de pago podría soportar los escasos centavos que puede costar mostrar un video de 30 segundos?"."Yo creo que todo apunta a que vamos a terminar encontrando un modelo similar al de la televisión abierta, con anunciantes de algún tipo", hipotetiza el experto. Y de hecho, hace unos días, YouTube implementó un giro significativo en esa dirección, que ya levantó amplia polvareda y debate en el mundo blogger.
Antes, después o durante. Los expertos en publicidad sugerían, hasta hace poco, que las dos opciones para rentabilizar el negocio del video online era exhibir una publicidad de 15 segundos antes, o eventualmente después, de mostrar el video pedido por el usuario. Google-YouTube buscó una tercera posición."Hace unos días anunciaron en el blog corporativo que ya están haciendo pruebas con publicidad en algunos videos" cuenta Germán Herebia, Director de la consultora inZearch.Fox, especializada en marketing y publicidad online. "Se trata avisos poco intrusivos y menos molestos para el usuario que el tener que soportar 15 segundos completos de publicidad para poder acceder a un video de 30 segundos".La idea que están testeando es colocar "dentro" del video elegido por el cliente, un aviso corto, de no más de 10 segundos, en la parte inferior de la pantalla. Si el consumidor cliquea sobre la publicidad, el video principal hace una pausa y se muestra el comercial completo. Pero si el usuario vuelve a hacer click sobre el video original, éste regresa a modo Play y el corto comercial se esfuma.Si bien por ahora solo se muestran ante los ojos de consumidores de EE.UU., y sobre videos que no tengan un Copyright dudoso, YouTube ya tiene una tarifa vigente para atraer avisadores a esta modalidad: les cobrará u$s 20 por cada 1000 veces que un Advertisment sea desplegado antes los ojos del usuario. Por supuesto, la nueva particularidad –que todavía está en fase de testeo- ya tiene detractores y protectores. Herebia defiende esta opción y dice que no parece un anuncio molesto, aunque destaca que habrá que ver como responden a la iniciativa, por ejemplo, los 130 millones de inscriptos en YouTube.Problemas de Copyright. La opinión de los usuarios ante este nuevo formato publicitario no es el único problema que debe resolver el sitio para poder seguir adelante y, alguna vez, alcanzar la rentabilidad. Su otra gran amenaza es de orden jurídico comercial. En concreto, como hasta ahora no lograron desarrollar un eficiente sistema automatizado capaz de distinguir el Copyright de los contenidos subidos por los visitantes, buena parte del material online pertenecer a grande productoras: canales de televisión, de cine, etc, que ven sus programas posteados online apenas minutos después de ser emitidos al aire, y tras ser grabados en forma pirata.La paciencia de muchas generadoras de contenidos se acabó tras diplomáticos pedidos de dar de baja innumerables shows. Megaempresas como Viacom (dueña de marcas de peso como MTV, Nickelodeon y estudios Paramount, entre otras), ya iniciaron demandas judiciales por daños, pidiendo indemnizaciones por un total de u$s 1000 millones. Lo mismo hizo la Britain´s Football Association Premier League por el posteo de los goles de su torneo y sus colegas belgas amenaza con seguir el derrotero de los tribunales. En Argentina, Artear tomó una postura similar -y al mismo tiempo inflamó la paciencia de los bloggers- para que YouTube diera de baja los videos que involucren producciones de ShowMatch, Duro de Domar, Mañana informales, etc. Según analizó en su blog el periodista Leonardo Zanoni, "la estrategia de Canal 13 es clara: empujar su propio sitio de videos online (lanzado hace semanas) y que el público vea los fragmentos de sus programas desde su propio website, con su plataforma". Zanoni, no se privó de destacar otra contradicción: "es curioso que busquen levantar sus videos de YouTube alegando cuestiones de derechos cuando tanto Telenoche como TN utilizan videos de YouTube y de Google Earth. Y dos de sus programas principales (TVR y Duro de Domar) se basan en emitir imágenes de otros canales".La competencia que viene. Por ahora nada amenaza la pole position que YouTube le lleva al resto de sus competidores. Pero eso no significa que esta diferencia no pueda achicarse en el futuro, junto a las volubles preferencias de los usuarios. Algo que bien pueden atestiguar sitios otrora extra populares y hoy devenidos en desconocidos. Caso típico el buscador Altavista o –en otro plano- el uso de software como el Netscape que dominaba el mercado hasta que el Internet Explorer lo arrumbó al baúl de los recuerdos.De hecho, hay varios posibles competidores que están buscando las herramientas para darle pelea competitiva. Entre esas herramientas figura una muy fuerte: el dinero."Ya hay sitios de video online como Metacafe", cuenta Herebia, "que han dado un paso más en la línea de negocios de YouTube. Metacafe le está pagando a sus usuarios registrados que suben y comparten sus producciones más populares".De hecho, no es poco lo que paga: u$s 5 por cada 1000 visitas que tenga el eVideo en cuestión, luego de llegar a un piso de 20.000. Esto tiene una traducción simple: la semana pasada, los anónimos productores responsables de los 10 videos más vistos de Metacafe se repartieron cheques que totalizan la atractiva suma de u$s 225.000."Es lógico que la gente reciba dinero si aporta un contenido que tiene éxito entre el público" razona Herebia. Y concluye "dada esta tendencia, no sería nada raro que -en algún momento- YouTube ponga en funcionamiento algún programa de pagos monetarios que también compense a sus creadores más populares", que por ahora, se mueven en un estricto contexto amateur. Sino muchos contribuyentes terminarán optando por subir sus videos a sitios que ofrezcan compartir ganancias. Y hay otras opciones disponibles y que son promesas en este nicho, como Joost, MySpace y Yahoo videos.Lo que queda claro es que el crecimiento del negocios video online está muy lejos, por ahora, del The End. Más bien se mueve a un pleno Continuará.
Fuente: Fortuna
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