miércoles, 8 de agosto de 2007

Un tercio no llega

Un tercio del salario no llega al trabajador
Luego de cuatro años de actividad económica en crecimiento los problemas en el mercado laboral siguen siendo muy graves.
Mientras la actividad económica sigue creciendo a tasas muy elevadas, los indicadores laborales, como es previsible, muestran tendencias favorables. Sin embargo, aún considerando estos signos positivos, luego de cuatro años los problemas en el mercado laboral siguen siendo muy graves. Una manifestación clara en este sentido es que el INDEC calculó para el primer trimestre del 2007 que el empleo asalariado no registrado llega a 41,5%, siendo en algunas ciudades del interior del país superior al 50%.La informalidad laboral responde a varios factores causales. Uno de ellos es la brecha entre el costo salarial que debe pagar el empleador y el salario “de bolsillo” que llega al trabajador. Cuando esta brecha se amplía, los incentivos para que los agentes económicos operen por fuera de la ley se potencian. Una idea sobre cuán alta es esta brecha en la Argentina, surge al compararla con la que prevalece en los países más desarrollados. Según datos de la OECD referidos al año 2006 y estimaciones propias:
- La brecha promedio entre el costo laboral que debe pagar el empleador y el salario “de bolsillo” que llega al trabajador en los países desarrollados es de 37%. El cálculo considera impuesto a las ganancias y cargas sociales.
- En algunos países, como es el caso de Nueva Zelanda, la brecha es de apenas el 21% y se explica sólo por impuesto a las ganancias dado que las cargas sociales son 0%.
- En Argentina, tomando sólo el costo que generan las cargas sociales, esta brecha supera el 32% del costo laboral.Cuando los niveles de impuestos al salario son altos y no guardan coherencia con los (bajos) niveles de productividad prevalecientes, fatalmente, se produce el surgimiento y la permanencia crónica de la informalidad. En el sector público y en las empresas privadas más grandes las normas pasan a cumplirse parcialmente. Se apela profusamente a los componentes “no remunerativos” reduciendo la presión impositiva por la vía de pagar parte del salario “en negro”. Esto se puede hacer bajo el amparo de alguna disposición (por ejemplo, los convenios colectivos) o pagando de manera ilegal sin incluirlo en la liquidación oficial del sueldo. También es frecuente encontrar que se simula el contrato de trabajo bajo la figura jurídica de un contrato de locación (monotributista) y por esa vía se reducen las cargas sociales. Entre las pequeñas empresas directamente se apela al incumplimiento total. Esto explica que el 88% del empleo no registrado esté concentrado en empresas con menos de 25 trabajadores.

No hay comentarios: