
Puede sonar extraño, pero Jean-Edouard de Rocheboüet lo está haciendo...
Con su firma Cave Extrême y está logrando un lugar en un mercado dominado por grandes grupos. Rocheboüet dejó su Francia natal en 1981 para gerenciar las operaciones de Chandon en la Argentina. En 1996 comenzó a brindar servicios de consultoría para el sector vitivinícola y en 2002 decidió que era tiempo de armar un proyecto propio. "El sueño de cualquier emprendedor es tener cierta independencia. Es un proceso de maduración y yo había atravesado las etapas de la experiencia y el aprendizaje. Era hora de armar mi empresa", recordó el actual presidente de la Cámara de Comercio e Industria Franco-Argentina. El primer paso de Rocheboüet fue la compra de tres marcas de espumantes al grupo Gancia: Extreme (súper premium), Henri Piper (premium) y Paul Rigaud (estándar). Luego seleccionó las bodegas de Luján de Cuyo para producir las tres variedades y empezó a armar una red de comercialización en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. "Superada la primera etapa, en 2004 cambié la producción y en vez de recibir todo listo, empecé a seleccionar la uva. Yo personalmente compro las uvas Chardonnay y Pinot Noir, que son la base para lograr una buena champaña. En todos los casos, vinos o champañas, el secreto está en las uvas", explicó Rocheboüet, que invirtió un millón de dólares para iniciar las operaciones. "Hoy -continuó- contrato una bodega para el primer proceso y otras dos para la fermentación. La tercerización es una forma excelente para empezar sin las grandes inversiones que demanda esta industria, aunque nosotros nos encargamos de los rediseños de la marca y los envases. Esta forma de operar va a cambiar de nuevo porque para 2007 espero contar con los viñedos propios." El empresario, que está analizando terrenos en Mendoza, decidió competir con "calidad y servicio" para lograr un lugar en un mercado "en el que las grandes marcas están aplicando malas prácticas con regalos que anulan el sentido comercial del negocio". "La calidad es incuestionable y tenemos una red de ventas con la que entregamos en menos de 24 horas. No podemos competir con precio porque no tenemos volumen, así que apostamos a otras cosas. Hoy estamos en vinotecas y restaurantes con las tres marcas. Henri Piper y Paul Rigaud también las vendemos en Makro. La idea es ir ampliando esa red y llegar a otros canales de venta", dijo. Los espumantes Cave Extrême tuvieron una buena recepción en el mercado local y ante el pedido de los compradores la empresa lanzó una línea de vinos. De acuerdo con el emprendedor, que viaja tres veces por mes a Mendoza, las ventas este año superarán el millón de pesos gracias, en parte, al proceso exportador que inició la empresa en los últimos meses. "En poco tiempo vamos a llegar a Holanda y queremos estar en Alemania el año que viene. También exportamos a Uruguay, pero el mercado ahí es más chico. Nos interesa Europa porque es un mercado que consume todo el año. Acá las ventas son muy estacionales y para una pyme como nosotros la forma de luchar está en las exportaciones", explicó el fundador de la empresa.
Fuente: La Nación

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