El producto bruto interno (PBI) mide el valor monetario total de la producción de un país.
Estos cálculos comenzaron a realizarse sólo en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, pero, de todos modos, el economista Colin Clark, utilizando series estadísticas históricas, lo estimó para diversos países años anteriores, y así resultó que el PBI per cápita de la Argentina ocupaba en la década del 20 el sexto lugar en el mundo, superado sólo por los Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Gran Bretaña y Suiza.
No obstante, según el Banco Mundial, para 2005 hubo en el mundo 33 países cuyo PBI per cápita (medido según la paridad del poder adquisitivo) fue superior al de la Argentina.
Estos fueron Alemania, Arabia Saudita, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Hong Kong, Corea, República Checa, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, Grecia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Kuwait, Lituania, Noruega, Nueva Zelanda, Omán, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Singapur, Suecia y Suiza.
Razones
La posición de privilegio de la Argentina en el pasado se debió a que, entonces, colocaba alimentos en el mercado europeo donde se lograban buenos precios. Pero desde el momento en que allí se alcanzó el autoabastecimiento nuestras exportaciones sufrieron y, al no haber sido complementadas con otros productos, el crecimiento económico perdió vigor, lo que explica el por qué tantas naciones nos sobrepasaron. Sin embargo, en estos últimos años, la demanda de alimentos y sus precios crecieron por la aparición de nuevos mercados como China, India y diversos países del sudeste asiático, además del uso de granos, como sustitutos del petróleo.
De todos modos, no por esto estamos regresando, ni cerca, a la posición relativa que en aquellos años teníamos respecto de otros países.
Una de las causas, aunque no la única, está en que en la década del 20 nuestra población no llegaba a los 12 millones de habitantes y hoy nos acercamos a los 40. Que la Argentina no haya regresado a la posición de privilegio que tuvo en el pasado, además, se explica porque exporta poco, pese a los altos precios que ahora existen para las materias primas.
Los 33 países arriba mencionados sumaban en 2005 una población de 1001 millones y habían exportado por un total de US$ 7,2 billones, es decir, un promedio de US$ 7199 por habitante frente a la Argentina, con sólo US$ 1027.
Las exportaciones per cápita más altas fueron las de Bélgica, con US$ 32.650 (si se dejan de lado Hong Kong y Singapur, que suman las reexportaciones). Las más bajas son las de Grecia, con US$ 1593 y, en último término, la Argentina.
El autor dirige en la Fundación BankBoston el Instituto para el Desarrollo de Consorcios de Exportación. Más información en www.fundacionbankboston.edu.ar
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