lunes, 13 de agosto de 2007

Negocio de delivery y exportación

"Discúlpeme, ¿en cuánto tiempo entregan el pedido?" Del otro lado del teléfono, alguien contesta: "En media hora se lo entregaríamos en su casa".
Estas palabras refieren a un diálogo entre una persona que hace un pedido de comida desde su casa y la telefonista del negocio de delivery. En otras palabras, un diálogo entre cliente y proveedor. ¿Qué tiene que ver esto con las exportaciones? Bastante. Podemos sacar muchas conclusiones trasladadas a los negocios internacionales pero eso lo veremos un poco mas adelante. Seguimos con el ejemplo. Hasta no hace mucho tiempo quien tuviera necesidad de comprar algún alimento elaborado ya sean empanadas, pizzas, sushi o cualquier otro preparado, debía ir hasta la pizzería, la casa de empanadas, la rotisería..., esperar treinta a cuarenta minutos en el mostrador, volver a su casa y recién ahí disponer de la comida. Todo esto, siempre y cuando no hubiera tenido ningún percance en el camino. Hoy las cosas cambiaron: uno levanta el teléfono y a los treinta o cuarenta minutos tiene el pedido en su hogar. ¿Qué pasó en el medio? Surgió la necesidad de diferenciarse frente a una mayor competencia y una oferta similar en precio y sabor. Y, entonces, como por arte de magia apareció el delivery que no es ni más ni menos que la logística aplicada a un servicio. También logística ¿Cuándo se comprenderá definitivamente que todos los negocios son de logística y de servicios? Recordando el diálogo inicial, el mismo podría emparentarse a una negociación entre importador y exportador. El que pregunta sería el importador, que quiere saber cuándo el exportador le estará entregando la mercadería y cuándo la recibiría en su depósito. Y el que responde sería el exportador, con datos concretos de la entrega. El mostrador de la rotisería o pizzería representa la borda del buque. En ese caso, venderíamos a valores FOB; de acuerdo con esta condición, de ahí en adelante sería responsabilidad del comprador lo que pase con su comida/mercadería (si se quiere vale el ejemplo con otras cláusulas antes que FOB, como Ex works). Siguiendo con nuestra imaginación, con el ejemplo del delivery hoy venderíamos en condiciones DDP (Delivered Duty Paid, entrega en destino con Derechos pagados). Cualquier cosa que le pase a la mercadería hasta llegar a "la casa" del importador es responsabilidad nuestra. No obstante, cada negocio tiene sus particularidades y hay que analizarlas en forma detenida. Con este ejemplo intento demostrar que debemos involucrarnos más con el negocio exportador. A diario escucho a empresarios decir: "Yo siempre vendo FOB y de ahí en adelante que se arregle el comprador". Nunca más errado un comentario. Si algo tan sencillo como un negocio de entrega a domicilio se transformó en un servicio, mucho más debería ser una exportación. ¿Qué pasó con el pizzero?: se involucró más con el negocio y le interesa que la pizza llegue en condiciones; lo mismo debiera ocurrir con la mercadería de exportación. Hoy se ganan algunos mercados con un buen producto, pero se pueden perder otros por un mal servicio.

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