viernes, 12 de diciembre de 2008

El Pontífice se manifestó convencido de que la actual crisis alimentaria mundial no se debe a la insuficiencia de alimentos.

ROMA.- En momentos en que las principales potencias mundiales se sumergen en una alarmante recesión, el papa Benedicto XVI lanzó ayer su ataque más claro y directo contra los motivos del actual descalabro económico mundial, al denunciar la especulación y la búsqueda de ganancia rápida como las principales causas de las crisis financiera y alimentaria que azotan el mundo.

En un mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1° de enero, el Papa advirtió que la creciente brecha entre ricos y pobres constituye una amenaza a la paz mundial, e hizo un fuerte llamado para que se contemple un "código de ética común", tanto en el campo político como en el financiero, es decir, un nuevo marco jurídico para la economía y sus instituciones.

Titulado "Combatir la pobreza, construir la paz", el documento, de 17 páginas, es un anticipo de la tan esperada encíclica sobre temas sociales que aparecerá a principios del año próximo, dijo el cardenal Renato Martino durante la presentación a la prensa.

El Vaticano envió el texto a todos los jefes de Estado, al secretario general de la ONU y a otros líderes de organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

"Combatir la pobreza implica considerar atentamente el fenómeno de la globalización", sentenció el Papa, que denunció que "todos los datos sobre el crecimiento de la pobreza relativa de los últimos decenios indican un aumento de la diferencia entre ricos y pobres".

"Por sí sola la globalización no es capaz de construir la paz, sino que en muchos casos genera conflictos y divisiones. La globalización pone de manifiesto la necesidad de estar orientado hacia un objetivo de profunda solidaridad, que tienda al bien común de todos y cada uno", agregó.

El Pontífice se manifestó convencido de que la actual crisis alimentaria mundial no se debe a la insuficiencia de alimentos, "sino a las dificultades para obtenerlos y a los fenómenos especulativos", así como a la falta de "un entramado de instituciones políticas y económicas capaces de afrontar las necesidades y emergencias".

Benedicto XVI habló del comercio y de las transacciones financieras, y criticó (sin nombrarlo) el proteccionismo de muchos países ricos. "Quisiera hacer un renovado llamamiento para que todos los países tengan las mismas posibilidades de acceso al mercado mundial, para evitar exclusiones y marginaciones", dijo.

Al presentar el documento, Martino mencionó dos veces a la Argentina, como ejemplo de que la crisis alimentaria no es un problema de producción sino de especulación (ver aparte).

El papa alemán utilizó palabras igual de claras con respecto a la crisis financiera global, que comenzó en Estados Unidos y que contagió al resto del mundo.

"La función objetivamente más importante de las finanzas es sostener a largo plazo la posibilidad de inversiones y el desarrollo", sentenció, para denunciar luego que, en verdad, nada de esto sucede.

Hoy se padecen, de hecho, "los efectos negativos de un sistema de intercambios financieros basado en una lógica de muy corto plazo, que busca el incremento del valor de las actividades financieras y se concentra en la gestión técnica de las diversas formas de riesgo", indicó el Pontífice.

"La reciente crisis demuestra también que la actividad financiera está guiada a veces por criterios meramente egoístas, sin consideración del bien común a largo plazo -agregó-. Las finanzas limitadas de este modo al corto plazo llegan a ser peligrosas para todos, también para quien logra beneficiarse de ellas durante las etapas de euforia financiera".

Como en otros mensajes para la Jornada Mundial de la Paz, el Santo Padre recordó que la pobreza "se encuentra frecuentemente entre los factores que favorecen o agravan los conflictos, incluidas las contiendas armadas".

Y, preocupado ante la magnitud del gasto militar a nivel global -que según el cardenal Martino fue de 1,3 billones de dólares en 2007, el 6% más que en 2006-, llamó a una reducción del gasto en armamentos.
La crisis globalDura crítica del Papa a la especulación financiera

Afirmó que es la principal causa del actual colapso económico

lanacion.com | Exterior | Viernes 12 de diciembre de 2008

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