domingo, 20 de noviembre de 2011

Los "aprietes" de Moreno para controlar al dólar

Por Jorge Oviedo | LA NACION
Guillermo Moreno batió en los últimos días récords de llamadas telefónicas y "aprietes" en desesperados intentos de contener la dolarización de carteras y poner punto final a la fuga de reservas. "¡Liquidame ya esas exportaciones que tenés pendientes!", les dijo a ejecutivos de empresas que venden al exterior y que, en algunos casos, tienen hasta cuatro meses para ingresar los dólares al país.

"¡Pará los pagos de importaciones, patealos una semana!", dijo a otras fuentes empresariales consultadas, que pidieron estricta reserva de sus nombres. "Guillermo, no puedo, tengo que pagarles a los proveedores; traemos insumos para fabricar acá y volver a exportar, si eso se frena es peor", trató de convencerlo un ejecutivo. Pero el secretario de Comercio Interior estaba empecinado: "Es una semana nomás, en una semana lo arreglo, tenemos que hacer que fracase [Jorge] Brito, que está detrás de todo esto", le habría dicho Moreno a su interlocutor.

"Acá las pantallas del Central dicen que estás por pagar una importación como de 15 palos, ¡frenala ya!", le dijo a un sorprendido hombre de negocios. Según la versión del informante, Moreno hasta sabía cuál era el banco operador en comercio exterior que estaba utilizando.

Con compañías que operan tanto exportando como importando, la presión tiene un objetivo claro: que se queden en pesos. "Yo liquido exportaciones y el Banco Central me da pesos, pero de inmediato los entrego para comprar dólares y pagar las importaciones", relató un ejecutivo de comercio y finanzas. "Hace meses que las compañías hacen eso, de manera de no quedarse con pesos; ahora aparece Moreno, me exige que liquide los dólares y que no pague al exterior y me quede calzado en moneda local. Pero ¿y si devalúan? ¿Cómo explico a mis jefes lo que hice? Me matarían", detalló.

"Guillermo, puedo postergar el pago que me pedís unos días, pero la semana que viene lo tengo que hacer sí o sí", le dijo un ejecutivo que tenía que pagar compras al exterior. "Antes llamame y avisame", afirman que le habría dicho el secretario. "¿Qué quiere decir avisame?", se preguntaba retórico el informante. "¿Tengo que informar o que pedir permiso?"

Algunas llamadas, afirman, también habrían sido hechas por la ministra de Industria, Débora Giorgi. "Todo el tiempo dicen que es «por estos días», pareciera que están tratando de posicionarse para los cambios de gabinete y que hay muchas peleas internas sobre cómo solucionar los problemas", dijo otro empresario.

"Me parece que [Amado] Boudou tenía la idea de hacer ajustes más suaves en materia cambiaria y también de tarifas, pero que le ganó la pulseada Moreno, que lo acusa de querer llevar a la Argentina a un nuevo ciclo de endeudamiento", dijo otro informante, que explicó que esa postura le parece muy lejana a la realidad. Por intermedio de allegados muy cercanos Boudou hizo saber que no comparte las ideas aplicadas para contener la fuga de dólares.

BRASIL SE COPIA

"Débora parece más convencida, pero el problema es que en Brasil le han empezado a copiar los métodos", señaló un exportador muy preocupado. "Están demorando las licencias de importación todo lo que pueden, y cuando llega un embarque de la Argentina, no hay lugar en los puertos y la mercadería debe esperar en los barcos, con costos altísimos", señaló. Las soluciones suelen no ser sencillas. "Hay que llamarla a Débora, que lo llama a [el ministro de Desarrollo de Brasil, Fernando] Pimentel y así, con mucho trabajo, suelen destrabarse algunas cosas", afirman.

Pero las cruzadas de Moreno no se detienen. Algunas multinacionales se quejaron de que no se les permite comprar dólares para atesorar en caja chica. "Es un delirio. Una compañía grande necesita tener billetes para pagar gastos, viajes, viáticos de ejecutivos y empleados, son cifras que no alteran el mercado, pero la AFIP las niega cuando se dice que es para atesoramiento", señaló un ejecutivo, que dijo que le habían impedido la compra de menos de US$ 100.000.

Las medidas de Moreno llenan toda clase de anécdotas. Compañías que no pueden renovar su mobiliario porque lo tienen frenado hace meses en la Aduana, importadores a los que no les dan fecha alguna para la liberación de la mercadería. Están afectadas compañías que son exportadoras netas, es decir, que venden más al exterior que lo que importan, pero, por ahora, el secretario quiere que se limiten sólo a vender afuera y quedarse con pesos en sus cuentas.

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