Esa no es precisamente la situación de la Argentina actual. Aquí se anunció un plan de amnistía y hasta de indulto a delincuentes con tal de que se aporten capitales y la respuesta ha sido una fuga de capitales mayor que la que ya había como consecuencia de la confiscación de los ahorros en el sistema de jubilación con capitalización.
El plan anunciado ayer significa que habrá un subsidio que dará el sistema previsional para que se bajen las tasas de créditos para el consumo y para, eventualmente, inversiones. Aun cuando esos créditos se paguen, lo cual no es nada seguro teniendo en cuenta el negro historial argentino en la materia, el sistema jubilatorio terminará con un quebranto.
Los empresarios no tienen idea de qué tan rápido y cómo pueden generarse estos préstamos. "Tienen que reemplazar el actual sistema de inversiones de las AFJP, que iban a fideicomisos y esquemas bastante eficientes, por otro en formación. La ley no está ni siquiera reglamentada y no está claro cómo hará la Anses, que se transforma en el banco más grande del país, que encima no está auditado por el Banco Central", señaló un hombre de negocios.
"La transición es peligrosa, porque se están preparando muchos amparos contra la confiscación de los fondos. El traspaso puede tener un freno importante en la Justicia, hay demasiados puntos sin aclarar", señaló otro empresario.
En el campo empresarioNo es malo el remedio, sino el diagnóstico
Por Jorge Oviedo
lanacion.com | Economía | Viernes 5 de diciembre de 2008

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