lunes, 8 de diciembre de 2008

La insatisfacción de muchos jubilados tiene eco en la Justicia: son cerca de 221.000 los litigios contra el Estado que están en trámite.

Básicamente, se reclama por la falta de una adecuada actualización de los haberes y por disconformidad con el cálculo del ingreso mensual de inicio que determina la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). En la pila creciente de expedientes está la historia de un número bastante superior de personas reclamantes, ya que en una gran cantidad de presentaciones intervienen varios jubilados. Según dijeron a LA NACION fuentes del sistema judicial, el número de litigantes podría estimarse multiplicando por dos el de juicios pendientes: serían, así, unos 442.000.

A los juicios en trámite se llega sumando los 11.479 que están actualmente en las tres salas de la Cámara Federal de la Seguridad Social y los 98.032 que esperan resolución de jueces de primera instancia.

Además, hay 1240 casos esperando la sentencia de la Corte Suprema de Justicia y otros 46.457 trámites de ejecución de sentencia (son reclamos que se hacen para lograr que la Anses cumpla con lo ordenado previamente por los jueces). A todos esos pedidos se suman otros 63.777 que se están gestionando en juzgados federales del interior y que se refieren al sistema nacional de jubilaciones.

Según comentó el juez camarista de la Seguridad Social Luis Herrero, la causa principal del gran número de demandas "es el incumplimiento por parte de la Anses del fallo Badaro". El año pasado y el actual hubo un incremento inédito de las demandas iniciadas. En la causa mencionada, los jueces supremos ordenaron a los poderes Ejecutivo y Legislativo a mediados de 2006 dictar "en un plazo razonable" una ley de movilidad de haberes teniendo en cuenta el deterioro del ingreso sufrido a partir de enero de 2002 por la inflación.

Como hasta noviembre de 2007 no se había tomado ninguna decisión política, la Corte retomó el caso y decidió que los haberes de Badaro se ajustaran según el alza promedio de los salarios entre 2002 y 2006. En síntesis, el fallo disponía que en diciembre de 2006 el ingreso pasivo debía ser un 88,57% superior al de enero de 2002. Badaro, por tener un ingreso de más de $ 1000 mensuales, había recibido hasta entonces una suba del 11 por ciento. Y otro grupo de pasivos que entonces cobraba más que la jubilación mínima había tenido un aumento del 22,1 por ciento. Ya durante este año el Congreso convirtió en ley el proyecto de movilidad promovido por el Poder Ejecutivo, que regirá desde 2009. Esa norma no dispuso ninguna corrección por la insuficiencia de ajustes entre 2002 y 2008.
Hay 221.000 reclamos de jubilados contra el Estado

El grueso de las demandas es por el aumento insuficiente de los haberes

lanacion.com | Economía | Lunes 8 de diciembre de 2008

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