miércoles, 3 de diciembre de 2008

"Hay cierto consenso de que 2009 va a ser peor que 2008"

MADRID.- La economía española, azotada como ninguna otra en Europa por la crisis financiera global, parece haber alcanzado un punto de congelamiento del que no saldría, al menos, hasta mediados del año próximo. Según informaron fuentes oficiales, su indicador social más sensible, la tasa de desempleo, roza ya el 13%, un número que se traduce en la más esclarecedora -y escalofriante- cifra de 2.989.269 personas sin un puesto formal de trabajo, la más alta desde 1996.

Pero el panorama se tornó aún más desesperante al conocerse la opinión de quien debería, por defecto, ser la voz menos pesimista de cara al futuro inmediato. "Hay cierto consenso de que 2009 va a ser peor que 2008", se sinceró, apesadumbrado, el ministro de Economía español, Pedro Solbes, quien además condicionó la evolución del desempleo a la del contexto económico local e internacional y la "regularización" del hoy deprimido sistema crediticio. Aunque son esas importantes variables, precisamente, las que según diversos analistas locales tampoco mostrarían señales claras de mejoría en el corto y mediano plazo.

De todos modos, la revelación del aumento en el desempleo, que el gobierno español había previsto inicialmente en "sólo" un 10,5% para esta época del año, no sorprendió en España.

La merma en la afluencia de clientes a comercios y restaurantes en los grandes centros urbanos, así como las largas filas frente a los lugares donde se ofrecen puestos de trabajo, forman parte de las conversaciones diarias de los españoles, donde el temor a las palabras "paro", "recorte" y "despido" tiene mucho más sustento que hace apenas un año, cuando la economía había alcanzado el mayor índice de crecimiento interanual del PBI en Europa, con un 3,7%.

Aquel primer puesto que daba cuenta de una economía vigorosa y en expansión hoy se contrapone con el escalón más alto de un podio mucho menos decoroso: el que España ocupa como el país con mayor desempleo del continente, posición a la que accedió tras haber superado en el último trimestre a Eslovaquia.

Un golpe a nivel global
Más allá de que la parálisis de la economía española tiene sus raíces en la debacle del sistema inmobiliario local y el consecuente estancamiento de la construcción, la opinión mayoritaria de los economistas privados no duda en señalar a la crisis financiera global como el impulsor más directo del vertiginoso ascenso de la tasa de desempleo.

Esta teoría es fuertemente abonada por la intensidad y concentración de la destrucción de puestos de trabajo: sólo en los últimos 12 meses, 894.796 personas perdieron sus empleos, lo que representa un incremento del 42,72% en el total del índice de desocupación.

No obstante, este preocupante fenómeno podría no haber alcanzado su techo.

Además del reconocimiento explícito de Solbes, las estimaciones extraoficiales dan cuenta de una tasa de desocupación que podría alcanzar el 19% para el año próximo, un pronóstico aún más aterrador que el de los economistas del Fondo Monetario Internacional (14,7%) y, por supuesto, el del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que vaticina un cada vez más utópico 12,5%.

En este país, donde son consideradas desempleadas todas aquellas personas que cobran o dejaron de cobrar el seguro de desempleo o "paro", independientemente de las horas trabajadas por semana, la gravedad de la crisis ha puesto sobre el tapete la cuestionable utilidad de este beneficio.

Otorgado a todo aquel trabajador despedido que ha logrado permanecer por más de 180 días en un puesto de trabajo reconocido por el Instituto Nacional de Empleo, el importe por cobrar del seguro de desempleo se calcula directamente sobre el tiempo total trabajado y tiene dos importantes limitaciones: no se extiende en ningún caso por más de dos años y no excede los 1100 euros por mes, a no ser que el empleado acordase previamente una suma adicional con la empresa empleadora... aunque estos casos son infrecuentes en España.

Por otra parte, esta conflictiva situación del "paro" ha puesto en estado de alerta a las asociaciones sindicales, como la Confederación de Comisiones Obreras (CCOO) y la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (Agett), que además previeron ayer la posibilidad de convocar a los trabajadores a manifestar su disconformidad por las cifras difundidas ayer.

Una tragedia
"Si se tiene que recurrir a la movilización para defender los intereses de los trabajadores, sin duda nos movilizaremos", señaló el titular de la CCOO, José María Fidalgo, al tiempo que un vocero de la Agett calificó la situación de "trágica" y "devastadora" para el país.

Pero el descontento social podría volverse más tenso aún el próximo mes de confirmarse lo que el gobierno teme y muchos aquí dan por descontado: que la economía local, más allá de las sensaciones, ingrese "técnicamente" en recesión por haber cumplido tres trimestres consecutivos de crecimiento negativo y, al mismo tiempo, en el invierno más crudo de los últimos años
La crisis financiera global / Fuerte impacto en la economía realSe dispara el desempleo en España

Alcanzó en noviembre casi el 13%, la cifra más alta desde 1996; el gobierno advirtió que en 2009 la situación será aún más grave

lanacion.com | Exterior | Mi?oles 3 de diciembre de 2008

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