sábado, 6 de diciembre de 2008

El 62 % de los italianos que cree que no podrá afrontar las obligaciones personales y familiares.

ROMA.- Luego del tsunami financiero internacional, Italia está en pánico. Lo aseguró ayer un informe del Censis, un centro de estudios que todos los años traza una radiografía del país, que pintó un cuadro más que alarmante, aunque indicó que "existen los ingredientes para un cambio de época", comparable con la que marcó los 20 años siguientes a la Segunda Guerra Mundial.

Dirigido por el prestigioso sociólogo Giuseppe De Rita, la investigación indicó que hay 11 millones de familias, el 40% de las del país, en riesgo por la crisis económica actual.

Junto con la "fragilidad de nuestra estructura sociocultural", que ya había señalado en 2007, el informe destaca la "proliferación de muchos pequeños miedos colectivos" y "el pánico difuso por una implosión financiera internacional sin precedente cercano".

Un italiano de cada cuatro piensa que tiene que recortar sus gastos para hacerle frente a la crisis. Los que se salvan son unos 5,5 millones de personas, según el Censis, por lo general solteros sin hijos de entre 30 y 44 años, con ingresos medios y altos.

Más de 880.000 italianos, en cambio, "deberán cortar severamente sus gastos". Aunque el mayor temor es el de la pérdida de empleo. Más de un italiano de cada tres, de hecho, "considera su propia ocupación en riesgo". El 62,2% teme que puede llegar a estar en condiciones de no poder hacer frente a las obligaciones personales y familiares, y el 44,5% teme que no podrá llegar a pagar las cuotas de sus créditos.

A casa
Como si esto no alcanzara, un estudio de la CGIL, el principal sindicato de trabajadores, también lanzó la alerta. La "extraordinaria" crisis económica, de hecho, involucra a unas 10.000 empresas, que han debido enviar a sus casas a 362.000 trabajadores, que reciben la llamada cassa integrazione , un sueldo que ni siquiera llega a los 800 euros por mes.

Al margen de que la Bolsa de Milán ayer volvió a tener un viernes negro (-4,7%), otro sondeo de Confesercenti (asociación de comerciantes) indicó que la Navidad que se avecina será "austera y preocupada", algo que todos los días puede palparse en el centro histórico de esta capital, donde se ve mucha gente mirando vidrieras, pero muy pocos comprando.

Según esta encuesta, las familias italianas gastarán este año 1000 millones de euros menos en regalos, en otro reflejo de la crisis financiera internacional. Las festividades tendrán un perfil muy bajo porque dos familias de cada tres recortarán sus gastos en las compras navideñas, y una familia de cada dos reducirá los gastos en un 30%, ya que se verá obligada a dedicar el aguinaldo a pagar servicios y cuentas varias.

Al retomar la idea del miedo que paraliza a la gente, este estudio también advierte que lo que condiciona el comportamiento de los italianos no son sólo los precios y el costo de vida actual, sino el ansia por el futuro. Un italiano de cada cinco (el 21%, contra el 16% del año pasado) piensa que la situación económica familiar empeorará, y uno de cada 10 (el 10%, contra el 8% de 2007) está preocupado por el futuro de su trabajo.
En Italia hay 11 millones de familias en zona de riesgo

Elisabetta Piqué

lanacion.com | Exterior | S?do 6 de diciembre de 2008

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