1- Buscar la "paz interior" como un mandato prioritario del Preámbulo de la Constitución Nacional. Generar una atmósfera de "seguridad", que abarque -como mínimo- la seguridad personal, la seguridad jurídica y la seguridad social. Derogación de los "superpoderes" y de la prórroga de la "emergencia 2002". Sanción de la tan postergada ley de acceso a la información.
2- Respeto a la separación de los poderes y a su digna sustentabilidad, garantizando, asimismo, el funcionamiento eficiente de todos los órganos de control, para que las instituciones vuelvan a su quicio y el Congreso, los jueces y los fiscales actúen con la energía que la sociedad espera de ellos. Firmeza en la aplicación del principio republicano de la "responsabilidad" de los gobernantes y demás funcionarios.
3- Reorganización de todos los partidos políticos y promoción de una "ley-convenio" para que las nuevas afiliaciones se efectúen personalmente y ante los juzgados y tribunales de todos los fueros nacionales y provinciales. Mayor control de los procesos electorales internos y externos por un fuero judicial en todas las instancias y jurisdicciones, quitándole esas funciones al ministerio político. Vigorización de control de la gestión financiera de la administración.
4- Reinserción de la República Argentina en el concierto mundial, cordializando e intensificando las relaciones vecinas y regionales, con preferente profundización del entendimiento con regímenes basados en la vigencia de la democracia constitucional, el Estado de Derecho, el respeto al pluralismo de ideas e intereses y la garantía de los derechos humanos de todos los componentes de la sociedad. Solución de las desinteligencias con la Iglesia y armonía con los demás cultos religiosos.
5- Fin del unicato y restablecimiento del régimen federal, respetando las autonomías y estimulando la regionalización. Supresión de las políticas prebendarias o extorsivas que discriminan a provincias y municipios según sea su adhesión política. Reemplazar la corruptela de la dádiva por la siempre demorada ley de coparticipación (Art. 75, C.N.).
6- Promoción de las inversiones internas y externas, con exenciones impositivas y otros estímulos y garantías (Art. 75, inc. 18, C.N.), procurando mayores niveles de productividad, generación de empleo y formación profesional (Art. 75, inc. 19, ídem). Fomento de las exportaciones. Una política que despierte seguridad, confianza y credibilidad en las relaciones de todo orden con la República Argentina. Estabilidad y respeto de las "reglas del juego" en cada uno de esos ámbitos y en un marco de equidad.
7- Defensa del valor de la moneda (Art. 75, inc. 19), rectificando las políticas causantes de inflación y, a la vez, frenando los gastos superfluos y suntuarios. Poner coto a la publicidad abusiva y discrecional de cualquier oficialismo de turno.
8- Reducción del IVA en alimentos y medicamentos. Eliminación del distorsivo impuesto al cheque, que al desalentar la bancarización provoca un aliciente a la evasión. El apoyo a la producción y al trabajo, que constituyen la "gallina de los huevos de oro" de nuestro crecimiento y desarrollo y que exigen un ámbito de previsibilidad, estabilidad y sensatez.
9- Cuidar el superávit fiscal como un reaseguro permanente de solvencia y equilibrio y no como un fin en sí mismo o un mero símbolo exitista, teniendo siempre en cuenta que acrecentar el "bienestar general" es uno de los altos fines que marca el Preámbulo de nuestra Constitución, sentida y vivida como credo cívico del pueblo argentino.
10- Reemplazar la maraña de múltiples "planes" que por desviación del poder se agotan en la práctica del "clientelismo", para instalar un sistema integral de seguro social orientado a cubrir los riesgos de desocupación y salud, contemplando la ayuda y cooperación tendientes a la superación -en materia de vivienda- de los "ranchos" en el campo y de las "villas" en las urbes.
11- Inclusión de la educación como una cobertura componente del sistema de seguridad social, a fin de erradicar el riesgo de la insuficiente capacitación y de la escasa formación, que atentan contra la elevación de la igualdad de oportunidades y la consiguiente movilidad social ascendente. Asimismo, reorientar la distribución de las partidas presupuestarias hacia una mayor dotación en las áreas de la investigación científica y de las nuevas tecnologías, multiplicando el porcentaje del PBI, a semejanza de otros países hermanos.
12- Cumplimiento efectivo e inmediato de la "movilidad" de las prestaciones jubilatorias (Art. 14 bis, C.N.) y eliminación del despojo que recae sobre el sector pasivo, que debe ser eximido del impuesto a las ganancias, habida cuenta de que sus retribuciones (jubilaciones y pensiones) tienen carácter "alimentario" según doctrina y jurisprudencia constante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La docena de puntos expuestos admite una remodelación a tenor de las constantes vicisitudes que sacuden a diario la vida internacional, la regional y la nacional. Sacudones sorpresivos y sorprendentes nos obligan a quedar sometidos a las alteraciones de todo orden, que llevan a una creciente "quiebra de las certidumbres". Creemos que es una obligación cívica acercar ideas con la finalidad de volver "a su quicio" el actual estado de cosas: la anomia reinante.
Doce puntos para un acuerdo
Jorge Reinaldo Vanossi
lanacion.com | Opinión | Viernes 28 de noviembre de 2008

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